El estatuto catalán: Un fraude tras la oscuridad informativa
Me sorprendo escribiendo otra vez sobre el Estatuto de Cataluña, y me preocupa que los pocos lectores que este espacio pueda tener, piensen que soy un blogero poco dado a la variedad temática. Como dice Justo Serna en su despedida o espantada, no lo sé, muchos de los que aquí escribimos lo hacemos por ver nuestra propia opinión difundida al margen de cualquier consideración, sea comercial o de oportunidad periodística. Cuando un particular como un servidor, se anima a escribir un artículo de vez en cuando, el motor que pone en marcha toda la actividad necesaria, funciona con la energía derivada de mi preocupación como ciudadano.
Estoy completamente convencido de que en estos días de oscuras negociaciones con los catalanes, nos estamos jugando el futuro de España. La desinformación y la ocultación son dos elementos esenciales para que el PSOE esté llevando a cabo una operación, que si se hiciera con luz y taquígrafos, habría sepultado a Rodríguez y a su partido ante la opinión pública. Tan pronto como fueron conscientes de que este tema no les era favorable, decretaron un apagón informativo que llega hasta el día de hoy. Conforme transcurre el tiempo, se conocen nuevos datos y se concretan las posiciones de los actores políticos y sociales, también de los medios de comunicación, tengo la certeza de que se está preparando un fraude de ley de proporciones descomunales. Y no de cualquier ley, sino de la Ley de Leyes, de la Constitución.
El escamoteo de informaciones esenciales ante los ojos de la opinión pública, es un elemento constante en el gobierno de ZP. Los niveles de transparencia de este gobierno han caído hasta la opacidad mas absoluta, ya que no recuerdo ningún gobierno democrático que haya ocultado y desinformado sobre mas acontecimientos al mismo tiempo: Negociación del estatuto, política antiterrorista y de alianzas en el país vasco, negociaciones con ETA, política de defensa en Irak accidente aéreo incluido, incendio de Guadalajara, hechos esenciales derivados del atentado que los elevó al poder, entre otros.
La desinformación es aún mayor en Cataluña, donde se mantiene al ciudadano anestesiado y sometido al síndrome de estocolmo por el nacionalismo. La ciudadanía catalana debe informarse en Internet o en algunos pocos medios de comunicación nacionales, para muchos aspectos de su vida pública. El pasteleo de los medios de comunicación con el poder político toma allí proporciones gigantescas. Eso sí, los intentos de amordazamiento preceden al gobierno de ZP, con la puesta en marcha del CAC, que inmediatamente Rodríguez ha emulado para poder garantizar una política informativa acorde con la trasnochada ideología que lo sustenta.
El descontento de mas de media España es evidente, la política de exclusión del PP y de la ciudadanía a la que representa es evidente, los constantes intentos de desacreditar a este importantísimo sector social volviendo a poner la vieja y desgastada etiqueta de herederos del Franquismo es evidente, el compromiso para hacer todo esto a petición de sus socios y compañeros de partido en Cataluña es evidente. Todo con la ayuda de la inmensa mayoría de los medios de comunicación, comandados por el grupo periodístico que elevó a Evo Morales a los altares del marxismo en Bolivia.
El PSOE es una máquina de poder, una empresa de poder. Nada tienen que decir en el terreno de las ideas, me refiero a las grandes ideas, las que han hecho posible la libertad individual, que ha dado lugar a la libertad colectiva, a la libertad de empresa, al desarrollo humano. Las grandes ideas de la izquierda todos sabemos que han fracasado, y mas tarde las políticas económicas de las socialdemocracias también fracasaron. ¿Qué les queda?. El poder y los gestos, las poses..., mucha estética y muy poca ética.
Esta última reflexión no es gratuita, viene a cuento. La desesperanza es grande, porque sabemos que la razón de ser que tienen como organización política es mantener el poder a costa de lo que sea y lo mantendrán a costa de la unidad de España. Las políticas de medias tintas de Bono, Vázquez, Leguina, Ibarra y el propio Guerra solo son relevantes en el terrero del histrionismo teatral que conlleva la política. ¿Serán capaces de levantar la voz o cambiar su voto por ideología?, ¿o se atendrán al guión que los mantiene en el poder?. ¿Acaso alguno de ellos levantó su voz ante los crímenes de estado, y la descomunal corrupción en el Felipismo?. No nos equivoquemos, ¿por qué la levantarían ahora?. Uno de ellos, Leguina, ha reconocido que este estatuto es antidemocrático, no cabe en cabeza humana, y además no tiene arreglo; acto seguido, ha confesado que seguirá la disciplina del partido, o sea, que votará lo que le pongan delante. Ante el dilema de una España unida y cohesionada, y el poder para pasado mañana, se decantarán por lo último. No pueden aspirar a más porque saben que están vencidos en el terreno de las ideas.
Estoy completamente convencido de que en estos días de oscuras negociaciones con los catalanes, nos estamos jugando el futuro de España. La desinformación y la ocultación son dos elementos esenciales para que el PSOE esté llevando a cabo una operación, que si se hiciera con luz y taquígrafos, habría sepultado a Rodríguez y a su partido ante la opinión pública. Tan pronto como fueron conscientes de que este tema no les era favorable, decretaron un apagón informativo que llega hasta el día de hoy. Conforme transcurre el tiempo, se conocen nuevos datos y se concretan las posiciones de los actores políticos y sociales, también de los medios de comunicación, tengo la certeza de que se está preparando un fraude de ley de proporciones descomunales. Y no de cualquier ley, sino de la Ley de Leyes, de la Constitución.
El escamoteo de informaciones esenciales ante los ojos de la opinión pública, es un elemento constante en el gobierno de ZP. Los niveles de transparencia de este gobierno han caído hasta la opacidad mas absoluta, ya que no recuerdo ningún gobierno democrático que haya ocultado y desinformado sobre mas acontecimientos al mismo tiempo: Negociación del estatuto, política antiterrorista y de alianzas en el país vasco, negociaciones con ETA, política de defensa en Irak accidente aéreo incluido, incendio de Guadalajara, hechos esenciales derivados del atentado que los elevó al poder, entre otros.
La desinformación es aún mayor en Cataluña, donde se mantiene al ciudadano anestesiado y sometido al síndrome de estocolmo por el nacionalismo. La ciudadanía catalana debe informarse en Internet o en algunos pocos medios de comunicación nacionales, para muchos aspectos de su vida pública. El pasteleo de los medios de comunicación con el poder político toma allí proporciones gigantescas. Eso sí, los intentos de amordazamiento preceden al gobierno de ZP, con la puesta en marcha del CAC, que inmediatamente Rodríguez ha emulado para poder garantizar una política informativa acorde con la trasnochada ideología que lo sustenta.
El descontento de mas de media España es evidente, la política de exclusión del PP y de la ciudadanía a la que representa es evidente, los constantes intentos de desacreditar a este importantísimo sector social volviendo a poner la vieja y desgastada etiqueta de herederos del Franquismo es evidente, el compromiso para hacer todo esto a petición de sus socios y compañeros de partido en Cataluña es evidente. Todo con la ayuda de la inmensa mayoría de los medios de comunicación, comandados por el grupo periodístico que elevó a Evo Morales a los altares del marxismo en Bolivia.
El PSOE es una máquina de poder, una empresa de poder. Nada tienen que decir en el terreno de las ideas, me refiero a las grandes ideas, las que han hecho posible la libertad individual, que ha dado lugar a la libertad colectiva, a la libertad de empresa, al desarrollo humano. Las grandes ideas de la izquierda todos sabemos que han fracasado, y mas tarde las políticas económicas de las socialdemocracias también fracasaron. ¿Qué les queda?. El poder y los gestos, las poses..., mucha estética y muy poca ética.
Esta última reflexión no es gratuita, viene a cuento. La desesperanza es grande, porque sabemos que la razón de ser que tienen como organización política es mantener el poder a costa de lo que sea y lo mantendrán a costa de la unidad de España. Las políticas de medias tintas de Bono, Vázquez, Leguina, Ibarra y el propio Guerra solo son relevantes en el terrero del histrionismo teatral que conlleva la política. ¿Serán capaces de levantar la voz o cambiar su voto por ideología?, ¿o se atendrán al guión que los mantiene en el poder?. ¿Acaso alguno de ellos levantó su voz ante los crímenes de estado, y la descomunal corrupción en el Felipismo?. No nos equivoquemos, ¿por qué la levantarían ahora?. Uno de ellos, Leguina, ha reconocido que este estatuto es antidemocrático, no cabe en cabeza humana, y además no tiene arreglo; acto seguido, ha confesado que seguirá la disciplina del partido, o sea, que votará lo que le pongan delante. Ante el dilema de una España unida y cohesionada, y el poder para pasado mañana, se decantarán por lo último. No pueden aspirar a más porque saben que están vencidos en el terreno de las ideas.