Rubalcaba, Bono y la esquizofrenia gubernamental
Algo se está moviendo en los cuarteles después del sonado arresto del teniente general Mena, cuando el Ministerio de Defensa ha dado la estricta orden de que los militares, sea cual sea la unidad o el acuartelamiento al que estén adscritos "dentro del territorio nacional", utilicen exclusivamente el castellano "en todos los actos, actividades y relaciones de servicio". La norma se recoge sin ningún tipo de matices en la carta firmada por el subsecretario del Ministerio, Justo Zambrana, y dirigida este miércoles al jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Félix Sanz Roldán.
No conviene olvidar, que el militar sancionado por su discurso en el día de Reyes, hacía referencia a como tendría que resolver los destinos en ciertas comunidades por razones idiomáticas, hasta el punto que se preguntaba, si debería tratarlos como destinos en el extranjero. Algún reconcome se debe estar rumiando en el estamento militar, cuando ha sido necesaria precisamente ahora, que Rubalcaba negocia tan delicado tema, una carta balsámica en forma de epístola agnóstica de San Pepe Bono a los militares. ¿Confusión?, ¿descontento?, ¿las dos cosas a la vez?. Sin duda, los cuarteles son reflejos de la sociedad civil y en esta además de todo aquello, hay perplejidad.
La praxis del gobierno de Cataluña se está adelantando desde hace unos años, a lo que ahora los nacionalistas y socialistas catalanes quieren que se ponga en blanco sobre negro, en esa especie de constitución a la carta en la que quieren convertir el estatuto de Cataluña. Ayer el portavoz del PSOE en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguraba que el artículo del Estatuto que recoge el deber de conocer el catalán por los residentes en Cataluña es perfectamente constitucional y tiene carácter de 'deber impropio' similar al que en la Carta Magna obliga a los españoles a trabajar. En definitiva, la dictadura y la opresión que se viene ejerciendo sobre los castellano parlantes, quedará consagrada como un deber impropio, que permitirá sin duda, que puedan ser multados o no admitidos a trabajar quienes rehúsen al deber impropio de saber catalán.
Chusco y tramposo como siempre este Rubalcaba, que pretende hacernos manducar la constitucionalidad de ese deber impropio, deber que si algún ciudadano rechazara, podría conducirle a la pérdida de la oportunidad de trabajar, otro deber impropio según la Constitución.
Rubalcaba, frontón de todas las trampas y las falsedades que se originan en el foro de la política, añadió que 'alguien podría pensar', que esta redacción del deber al trabajo en la Constitución, permitiría actuar contra quienes no trabajen. Pero no, a ningún legislador se le ha ocurrido recuperar la Ley de Vagos y Maleantes del franquismo, porque se trata de un 'deber impropio' y los deberes de este tipo no son sancionables.
La trampa de Rubalcaba es evidente. El trabajo es un derecho de carácter básico, y por tanto se puede legislar atribuyéndole el carácter de deber, aunque por cierto, cabría preguntarse que responsabilidades habría que pedirle a él, parte integrante de los gobiernos Felipistas, que con su política económica crearon millones de desempleados, dejando a millones de españoles con el deber impropio de trabajar, pero sentaditos sin el derecho a un trabajo digno. ¿Se puede ser más cínico?.
¿Se puede legislar sobre el deber impropio de conocer el catalán?. No soy letrado, pero me arriesgaré. A mi juicio no, puesto que en el ámbito donde se legisla ya existe el derecho reconocido por la Constitución a conocer el Español. El derecho a conocer el catalán no es un derecho básico y universal, en todo caso este concepto sería aplicable al bilingüismo. En cuanto al símil con la ley de vagos y maleantes, el Sr. Rubalcaba debería saber que ya están aplicando sanciones y medidas discriminatorias, incluso antes de tener nada legislado. ¿Qué no harán cuando tengan en el Estatuto ese deber impropio del que habla este gurú del enredo?
En estos días ZP no dice nada sobre estas cuestiones, y lo que parece que dicen que dijo, es contrario a la doctrina de Rubalcaba. En estos momentos, la esquizofrenia de este gobierno no conoce límites: Zapatero niega a Rubalcaba, Rubalcaba niega a Zapatero y mientas tanto, por si acaso, San Pepe Bono escribe su epístola a los militares.
No conviene olvidar, que el militar sancionado por su discurso en el día de Reyes, hacía referencia a como tendría que resolver los destinos en ciertas comunidades por razones idiomáticas, hasta el punto que se preguntaba, si debería tratarlos como destinos en el extranjero. Algún reconcome se debe estar rumiando en el estamento militar, cuando ha sido necesaria precisamente ahora, que Rubalcaba negocia tan delicado tema, una carta balsámica en forma de epístola agnóstica de San Pepe Bono a los militares. ¿Confusión?, ¿descontento?, ¿las dos cosas a la vez?. Sin duda, los cuarteles son reflejos de la sociedad civil y en esta además de todo aquello, hay perplejidad.
La praxis del gobierno de Cataluña se está adelantando desde hace unos años, a lo que ahora los nacionalistas y socialistas catalanes quieren que se ponga en blanco sobre negro, en esa especie de constitución a la carta en la que quieren convertir el estatuto de Cataluña. Ayer el portavoz del PSOE en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguraba que el artículo del Estatuto que recoge el deber de conocer el catalán por los residentes en Cataluña es perfectamente constitucional y tiene carácter de 'deber impropio' similar al que en la Carta Magna obliga a los españoles a trabajar. En definitiva, la dictadura y la opresión que se viene ejerciendo sobre los castellano parlantes, quedará consagrada como un deber impropio, que permitirá sin duda, que puedan ser multados o no admitidos a trabajar quienes rehúsen al deber impropio de saber catalán.
Chusco y tramposo como siempre este Rubalcaba, que pretende hacernos manducar la constitucionalidad de ese deber impropio, deber que si algún ciudadano rechazara, podría conducirle a la pérdida de la oportunidad de trabajar, otro deber impropio según la Constitución.
Rubalcaba, frontón de todas las trampas y las falsedades que se originan en el foro de la política, añadió que 'alguien podría pensar', que esta redacción del deber al trabajo en la Constitución, permitiría actuar contra quienes no trabajen. Pero no, a ningún legislador se le ha ocurrido recuperar la Ley de Vagos y Maleantes del franquismo, porque se trata de un 'deber impropio' y los deberes de este tipo no son sancionables.
La trampa de Rubalcaba es evidente. El trabajo es un derecho de carácter básico, y por tanto se puede legislar atribuyéndole el carácter de deber, aunque por cierto, cabría preguntarse que responsabilidades habría que pedirle a él, parte integrante de los gobiernos Felipistas, que con su política económica crearon millones de desempleados, dejando a millones de españoles con el deber impropio de trabajar, pero sentaditos sin el derecho a un trabajo digno. ¿Se puede ser más cínico?.
¿Se puede legislar sobre el deber impropio de conocer el catalán?. No soy letrado, pero me arriesgaré. A mi juicio no, puesto que en el ámbito donde se legisla ya existe el derecho reconocido por la Constitución a conocer el Español. El derecho a conocer el catalán no es un derecho básico y universal, en todo caso este concepto sería aplicable al bilingüismo. En cuanto al símil con la ley de vagos y maleantes, el Sr. Rubalcaba debería saber que ya están aplicando sanciones y medidas discriminatorias, incluso antes de tener nada legislado. ¿Qué no harán cuando tengan en el Estatuto ese deber impropio del que habla este gurú del enredo?
En estos días ZP no dice nada sobre estas cuestiones, y lo que parece que dicen que dijo, es contrario a la doctrina de Rubalcaba. En estos momentos, la esquizofrenia de este gobierno no conoce límites: Zapatero niega a Rubalcaba, Rubalcaba niega a Zapatero y mientas tanto, por si acaso, San Pepe Bono escribe su epístola a los militares.
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