¿ Una sociedad vencida ?
La política es como un peculiar juego de ajedrez donde los peones marcan el fundamento de las estrategias. Aquí hay una peonada incontestable: Más del 60% de la ciudadanía, sin encomendarse a nadie y en aras de la Paz, desea que el gobierno negocie con ETA el fin de la violencia. La ciudadanía en forma de muchos peoncitos de un color y unos cuantos del otro, dice a los partidos mayoritarios que se pongan de acuerdo, que no queremos más muertos, y que hay que negociar con ETA tras 30 años de ignomínia. ¿Verdad que todo parece impecable?, ¿verdad que todo esto es muy guay?. Una legión de periodistas al servicio de la indisimulada ocultación y oscurantismo, con que este gobierno llevan los temas de Cataluña y este que nos ocupa, hacían una laudatoria de Zapatero y de Rajoy a propósito de su reunión en la Moncloa, sin abundar en la trampa para desprevenidos pacifistas y amilanados ciudadanos, que se ha venido urdiendo desde los innumerables medios de comunicación en simbiosis con este gobierno. Pese a todo, algunos han dicho que Zapatero se ha dejado los pelos en la gatera, y que si hay algún beneficiado es Rajoy. No se lo creé ni ustedes, pero puestos a confundir, no reparen en gastos.
Todo esto parece consecuente y lógico, muy propio de una sociedad vencida por el terrorismo, hasta el punto de que este dio un vuelco a las expectativas electorales del 14M. Difícilmente semejante vasallaje, se hubiera producido en otros países de opinión pública mas diestra e independiente. En estos países, es impensable la difusión de juicios de valor y otras componendas, sirviéndose de un poder fáctico sin parangón en esas sociedades, y que teledirige las formas del pensamiento correcto.
Aquí por tanto, es posible que muchísimos ciudadanos quieran la Paz con mayúsculas sin ningún tipo de análisis adicional, porque son muchos los medios puestos para que esto ocurra de esta manera, comenzando por el objetivo del 11M, cuando los facinerosos estrategas urdieron este horroroso atentado, aún sin aclarar. A la génesis, aún de origen incierto, hay que sumarle la impecable búsqueda de la tregua por parte del gobierno, sin levantar ningún ánimo de sospecha ante la cesión y el cambalache, en una mayoría de peones dispuestos para la gran jugada. Digo impecable, porque el chirrido y la distorsión de las medidas preliminares al anuncio de la ansiada tregua, han sido de tal calibre, que sus autores merecen ser felicitados por la disposición del tablero. Para ello no han dudado en colocar peones de todos colores, obteniendo un 60% en torno a esta inconsistente vía de pacificación. Claro está, que sumando a los que no se han enterado de nada, los muchísimos que no han querido enterarse.
Este escrito no pretende ser un memorial de reproches a la ciudadanía, sino el reconocimiento por el trabajo bien hecho a todos los que han contribuido a este estado de confusión, multitud de profesionales de la comunicación al servicio del pesebre, y como no, a todos esos políticos que tanto he venido criticando. También a ese medio de comunicación omnipresente en clara simbiosis de intereses con la facción gobernante. Ellos por el momento han ganado. El PP según este discurso debe centrarse y moderarse, y el Sr. Rajoy por el momento, haciendo de la necesidad virtud, regaló a Zapatero una foto, lo único que este buscaba, donde todos los matices se funden en un esplendoroso, fulgurante y solemne deseo de Paz. El humo y la entelequia al más puro estilo ZP.
Esperemos que en la siguiente foto, las sacrificadas no sean la verdad ni la dignidad ciudadana, aunque todos deseemos que prevalezca la paz.
Todo esto parece consecuente y lógico, muy propio de una sociedad vencida por el terrorismo, hasta el punto de que este dio un vuelco a las expectativas electorales del 14M. Difícilmente semejante vasallaje, se hubiera producido en otros países de opinión pública mas diestra e independiente. En estos países, es impensable la difusión de juicios de valor y otras componendas, sirviéndose de un poder fáctico sin parangón en esas sociedades, y que teledirige las formas del pensamiento correcto.
Aquí por tanto, es posible que muchísimos ciudadanos quieran la Paz con mayúsculas sin ningún tipo de análisis adicional, porque son muchos los medios puestos para que esto ocurra de esta manera, comenzando por el objetivo del 11M, cuando los facinerosos estrategas urdieron este horroroso atentado, aún sin aclarar. A la génesis, aún de origen incierto, hay que sumarle la impecable búsqueda de la tregua por parte del gobierno, sin levantar ningún ánimo de sospecha ante la cesión y el cambalache, en una mayoría de peones dispuestos para la gran jugada. Digo impecable, porque el chirrido y la distorsión de las medidas preliminares al anuncio de la ansiada tregua, han sido de tal calibre, que sus autores merecen ser felicitados por la disposición del tablero. Para ello no han dudado en colocar peones de todos colores, obteniendo un 60% en torno a esta inconsistente vía de pacificación. Claro está, que sumando a los que no se han enterado de nada, los muchísimos que no han querido enterarse.
Este escrito no pretende ser un memorial de reproches a la ciudadanía, sino el reconocimiento por el trabajo bien hecho a todos los que han contribuido a este estado de confusión, multitud de profesionales de la comunicación al servicio del pesebre, y como no, a todos esos políticos que tanto he venido criticando. También a ese medio de comunicación omnipresente en clara simbiosis de intereses con la facción gobernante. Ellos por el momento han ganado. El PP según este discurso debe centrarse y moderarse, y el Sr. Rajoy por el momento, haciendo de la necesidad virtud, regaló a Zapatero una foto, lo único que este buscaba, donde todos los matices se funden en un esplendoroso, fulgurante y solemne deseo de Paz. El humo y la entelequia al más puro estilo ZP.
Esperemos que en la siguiente foto, las sacrificadas no sean la verdad ni la dignidad ciudadana, aunque todos deseemos que prevalezca la paz.