Recapitulando dislates
No es fácil digerir como los acontecimientos desembocan en el peor de los escenarios que uno hubiera imaginado. Todo ello después de que, según ha confirmado el sumario del 11M, el atentado mas ignominioso de cuantos hemos conocido, sirviera para desalojar un gobierno y poner al frente de otro a un merengue con sonrisa. Con el tiempo, la lánguida dulzura merengada de ZP, aún conservando esa mueca a modo de sonrisa, se ha transformado en un duro sarcasmo, que como un farolillo, va conformando el halo destrucción, insensatez, desfachatez, sectarismo y revancha que rodea al personaje.
Creo que esta persona, con su audacia in crescendo, ha terminado agotando la capacidad de sorpresa de la gente, y entre que la mayoría de medios le son favorables y la facilidad para abundar y superar a diario el dislate, a muchas personas parece no inquietarles la actuación de este gobierno. Esto es lo mas preocupante de todo.
La facilidad con la que se “aclimata” la opinión pública a las circunstancias cambiantes y adversas, y muchas veces contradictorias, es un claro diagnóstico de nuestra capacidad crítica, y pone en evidencia la escasa calidad democrática de nuestro sistema. Si repasamos mentalmente los acontecimientos acaecidos desde el cambio de gobierno, nos damos cuenta que estos se producen en tromba, de forma orquestada y con muchísima prisa por culminarlos. La prisa es un factor que siempre me ha desconcertado, quizás porque viviendo la transición democrática, aún todavía se recuerda la exasperante lentitud con que transcurrían los cambios, el cuidado que se ponía en fomentar el consenso, hasta el punto que la prensa utilizaba el símil del “encaje de bolillos” para transmitir la idea de las filigranas que eran necesarias para tejer la anuencia.
Zapatero, es un prodigio para la ocultación a la luz del día, y con la ayuda de su inmensa mayoría de medios afines, no se está conformando con pisotear y escupir en el trabajoso encaje constitucional, sino que lo está sustituyendo por otro de punto de pelota, con el que nos está fabricando un corsé de esparto. La expulsión de la mitad de la población de las nuevas reglas del juego: Las que se conformarán con la falsa y tramposa paz que se trata de plantear en el País Vasco, la deriva de el estatuto catalán y de cuantos se aprueben a partir de ahora sirviéndose de las mismas premisas, el sectarismo en la política educativa y el adoctrinamiento que esta implica, la dilución de la familia en conceptos discutibles y discutidos por la mayoría de los países civilizados, deja a muchos ciudadanos fuera de un consenso imprescindible para el futuro funcionamiento de España.
¿ De España ?, respóndanse ustedes a esta cuestión. Mi opinión es que hace tiempo que se decidió que los intereses de España como unidad, deberían ser abandonados. Ahí tenemos la precaria política exterior, mas insignificante y rastrera, cuanto más aumenta el interés de destruir y diluir el concepto de España como unidad. No hay que irse muy lejos. Ayer aprobó el PSOE e IU, que Andalucía es una realidad nacional en el contexto de Europa. Todo ello de espaldas a la verdadera sensibilidad de los andaluces, y quitando de en medio otra vez la opinión de la derecha democrática.
A la inseguridad jurídica que originan la aprobación del estatuto catalán, y los que vengan, las cesiones de soberanía aun mayores a que nos llevará la rendición ante ETA, se une el agobio que supondrá para muchos ver agotados sus litigios en sus respectivos territorios. La administración de justicia es una cesión peligrosa, que podría ser una espada de Damocles, encima de los indefensos ciudadanos en territorios gobernados con estructuras agotadas por el tiempo, que rayan en el caciquismo, y con unos medios de comunicación que forman parte de las mismas. Lejos de aumentar la calidad democrática y la libertad ciudadana, las reformas de ZP, además de traicionar el consenso entre los españoles, suponen una asfixia para nuestra democracia.
En estos días se juzgan los hechos que originaron la detención de dos militantes del PP, después de la supuesta agresión a José Bono. Todos los indicios que se están viendo en el juicio apuntan a una presunta detención ilegal. Jamás en nuestro sistema democrático se había producido una detención de estas características a miembros del partido de la oposición. Secuestros sí. En la oscura historia criminal del PSOE, sin recurrir a fechorías acaecidas en la añorada república, encontramos a ministros del PSOE condenados por secuestro en un pasado reciente.
¿Hacía donde nos lleva ZP?, hacía dónde nos lleva este príncipe de la “ética” y de la “paz”. Aunque mas de medio país permanezca tranquilo por la dulce anestesia de la ignorancia, somos muchos los que estamos muy preocupados. ¿A dónde va con tanta prisa?. Quiza porque no hay tiempo que perder, porque la verdad suele florecer, y porque siempre se ha dicho que las mentiras tienen las “patas muy cortas”.
Creo que esta persona, con su audacia in crescendo, ha terminado agotando la capacidad de sorpresa de la gente, y entre que la mayoría de medios le son favorables y la facilidad para abundar y superar a diario el dislate, a muchas personas parece no inquietarles la actuación de este gobierno. Esto es lo mas preocupante de todo.
La facilidad con la que se “aclimata” la opinión pública a las circunstancias cambiantes y adversas, y muchas veces contradictorias, es un claro diagnóstico de nuestra capacidad crítica, y pone en evidencia la escasa calidad democrática de nuestro sistema. Si repasamos mentalmente los acontecimientos acaecidos desde el cambio de gobierno, nos damos cuenta que estos se producen en tromba, de forma orquestada y con muchísima prisa por culminarlos. La prisa es un factor que siempre me ha desconcertado, quizás porque viviendo la transición democrática, aún todavía se recuerda la exasperante lentitud con que transcurrían los cambios, el cuidado que se ponía en fomentar el consenso, hasta el punto que la prensa utilizaba el símil del “encaje de bolillos” para transmitir la idea de las filigranas que eran necesarias para tejer la anuencia.
Zapatero, es un prodigio para la ocultación a la luz del día, y con la ayuda de su inmensa mayoría de medios afines, no se está conformando con pisotear y escupir en el trabajoso encaje constitucional, sino que lo está sustituyendo por otro de punto de pelota, con el que nos está fabricando un corsé de esparto. La expulsión de la mitad de la población de las nuevas reglas del juego: Las que se conformarán con la falsa y tramposa paz que se trata de plantear en el País Vasco, la deriva de el estatuto catalán y de cuantos se aprueben a partir de ahora sirviéndose de las mismas premisas, el sectarismo en la política educativa y el adoctrinamiento que esta implica, la dilución de la familia en conceptos discutibles y discutidos por la mayoría de los países civilizados, deja a muchos ciudadanos fuera de un consenso imprescindible para el futuro funcionamiento de España.
¿ De España ?, respóndanse ustedes a esta cuestión. Mi opinión es que hace tiempo que se decidió que los intereses de España como unidad, deberían ser abandonados. Ahí tenemos la precaria política exterior, mas insignificante y rastrera, cuanto más aumenta el interés de destruir y diluir el concepto de España como unidad. No hay que irse muy lejos. Ayer aprobó el PSOE e IU, que Andalucía es una realidad nacional en el contexto de Europa. Todo ello de espaldas a la verdadera sensibilidad de los andaluces, y quitando de en medio otra vez la opinión de la derecha democrática.
A la inseguridad jurídica que originan la aprobación del estatuto catalán, y los que vengan, las cesiones de soberanía aun mayores a que nos llevará la rendición ante ETA, se une el agobio que supondrá para muchos ver agotados sus litigios en sus respectivos territorios. La administración de justicia es una cesión peligrosa, que podría ser una espada de Damocles, encima de los indefensos ciudadanos en territorios gobernados con estructuras agotadas por el tiempo, que rayan en el caciquismo, y con unos medios de comunicación que forman parte de las mismas. Lejos de aumentar la calidad democrática y la libertad ciudadana, las reformas de ZP, además de traicionar el consenso entre los españoles, suponen una asfixia para nuestra democracia.
En estos días se juzgan los hechos que originaron la detención de dos militantes del PP, después de la supuesta agresión a José Bono. Todos los indicios que se están viendo en el juicio apuntan a una presunta detención ilegal. Jamás en nuestro sistema democrático se había producido una detención de estas características a miembros del partido de la oposición. Secuestros sí. En la oscura historia criminal del PSOE, sin recurrir a fechorías acaecidas en la añorada república, encontramos a ministros del PSOE condenados por secuestro en un pasado reciente.
¿Hacía donde nos lleva ZP?, hacía dónde nos lleva este príncipe de la “ética” y de la “paz”. Aunque mas de medio país permanezca tranquilo por la dulce anestesia de la ignorancia, somos muchos los que estamos muy preocupados. ¿A dónde va con tanta prisa?. Quiza porque no hay tiempo que perder, porque la verdad suele florecer, y porque siempre se ha dicho que las mentiras tienen las “patas muy cortas”.