Perteneciéndose el uno al otro
En la cafetería que tiene mi esposa se presenta la oportunidad de conversar con mucha gente y anoche precisamente uno de sus clientes frecuentes entró a tratar el tema con nosotros de como había dejado de tomar desde que nació su última niña.
- Buenas noches don Miguel que le puedo servir hoy? - le atendió mi esposa
- Buenas noches señora, por favor me sirve un café oscuro, quedé de encontrarme con mi mujer dentro de una hora y voy a esperarla aquí.
- Le está cumpliendo la cita con suficiente anticipación, JeJeJe - hice el comentario para romper el hielo.
- Sí, terminé mi trabajo temprano y no me voy a dar vueltas para quemar tiempo, prefiero tomarme un café y conversar un rato con ustedes, además, hace frío afuera.
- ¿ y la hermosa nena que ayer trajo como está? - le preguntó mi esposa.
- Bien, está con la mamita, al medio día pasé a verla.
- Pero es hija suya, ¿cierto? - le preguntó mi esposa.
- Si señora, pero no con mi esposa. ¿Recuerda la señora que me acompañaba?
- Si.
- Ella es Mariela, la mamá, tiene 36 años, la niña desde que nació fue el remedio para que yo dejara la parranda.
- Ah, - intervine - y es con ella que espera encontrarse ahora.
- No señor, es con mi mujer, con ella tengo tres hijos, dos niñas una de 15 años, otra de 13 y un varón de 17.
No hicimos ninguna pregunta, ni tampoco ningún comentario, no nos pareció prudente.
- Mi señora sabe que tengo una niña, con esta otra señora - nos continuo diciendo - Claro que desde hace un año no vivo con Mariela, pero si sigo viendo a la niña; Mariela ahora tiene otro compañero.
- Pensé que ella era su esposa, como lo vi de abrazo y beso.... - observó mi esposa un poco apenada, como a quien se le escapa un comentario curioso.
- Es que ella me sigue buscando - Dijo don Miguel sonriendo con picardía mirándome, también le sonreí queriéndole decir que no deseábamos juzgarle nada.
- ¿Don Miguel que tiempo tiene de casado? - pregunté buscando un testimonio para llenar mi base de datos con información sobre lo que puede causar la infidelidad en el matrimonio.
- 18 años, pero no estoy casado, hemos vivido libremente ese tiempo.
- Perdóneme, lo que le voy a preguntar, pero ya que me facilita el tema, puede decirme ¿Usted ama aún a su.... .
No supe como continuar mi pregunta: .... si a su primera mujer o si seguir utilizando el término de esposa, la verdad es que en eso, y disculpen mi opinión, es personal, pero siempre he considerado esposos únicamente a los que constituyen legalmente bajo contrato su relación; bien ante un juez o notario o cualquier autoridad reconocida por el gobierno para unir parejas en matrimonio.
Sé también que en este tiempo, el pensamiento con respecto a llevar el apellido del esposo ha cambiado.
Muchas mujeres cuando mi esposa se presenta con mi apellido, le critican diciendo: Uno no es de nadie.
Si, estoy de acuerdo con ello, mal hace uno considerar que uno es dueño de la pareja, pero esto lo he conversado con mi esposa y sin pretensión alguna, la he escuchado responderles: No le pertenezco a mi esposo, ambos nos pertenecemos en el amor o sino no podría llamarlo como mí esposo, ni él a mí comosu esposa.
Es el verdadero Amor el que motiva el sentido de pertenencia, nadie es dueño de uno, pero en la forma que lo hace entender mí esposa es que en nuestro matrimonio hemos aceptado ser el uno para el otro, sin concepto de esclavitud, ni de propiedad, únicamente el sentido limpio de pertenencia sin contaminación de condiciones impuestas.
De cómo continuó la conversación con don Miguel, la dejo para mañana.
- Buenas noches don Miguel que le puedo servir hoy? - le atendió mi esposa
- Buenas noches señora, por favor me sirve un café oscuro, quedé de encontrarme con mi mujer dentro de una hora y voy a esperarla aquí.
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- Sí, terminé mi trabajo temprano y no me voy a dar vueltas para quemar tiempo, prefiero tomarme un café y conversar un rato con ustedes, además, hace frío afuera.
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Comentario:
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