Fear & Loathing in Barcelona

Hoy cuelgo ésta foto de mis años de estudiante en Barcelona, tomada desde la ventana del cuchitril dónde vivía (pagando un alquiler desorbitado, claro) con más gente concretamente, variando desde 2 personas hasta…¿7?... Y me acuerdo de un tiempo en el que comida era igual a pasta con salchichas.
El piso, volviendo a él, era la hostia.
De penoso.
Había que tomar turno, como en correos, para usar uno de los 3 enchufes que aún no habían –literalmente- ardido. La ventilación se efectuaba mediante el complejo sistema de corrientes producidas por la cantidad de ventanas y cristales rotos, marcos podridos, que reparábamos cómo podíamos por placas de plexiglás, sustituyendo así los fríos remolinos de aire por un “concerto ma non troppo” de vibraciones sordas. Andar descalzo era igual a cortarse los pies con cada canto de losa, llover=inundarse, calor= freirse, etc, etc. Etc.
Y yo allí tan feliz, pensando que era poco precio que pagar a cambio de una nueva vida de libertad.
La peste a frito de la escalera.
Las broncas con los compañeros de piso por limpiar, el frigorífico vacío, el ascensor –siempre- roto, las colillas hasta en la nevera, las cenas de galletas y leche, las fiestas a las que hubiese preferido no participar, los trastornadores trasnoches…
Los desengaños amorosos, las amistades rotas.
Y los trabajos precarios.
En pizzerías, los contínuos quemazos en manos y brazos por ir siempre tan deprisa, las hostias en moto, quemado por el tubo de escape, o esa otra en que, no sé bién cómo, acabe debajo de ése objeto venido directamente del infierno para joderme a la más mínima de cambio. Los jefes mangones (esos faltantes de caja…)
Esos 15 días pasados en una hamburguesería, que dejé hartado de ser perseguidos por canes hambrientos engañados por la peste a carne que a la parrilla sabía mejor.
Y más cambios de empleo.
Esas 12 horas pagadas 8.
Esos pedidos para ayer, esos despidos improcedentes, nada nuevo, en realidad, pero yo iba, y me sorprendía, oye, seré iluso…
Qué entrañables tiempos aquellos.
Mi prima trabaja éste verano en un supermercado, desplazando congelados y preparando pescado, estudia y no lo necesita económicamente. Viene ayer y me dice que así tiene el doble de ganas de estudiar, y la creo. “Miedo y asco”, sí, pero uno así puede encontrar la forma de forjarse un carácter, ¿no?.
Comentario:
Y MENOS MAL QUE UNA MURCIANA TE CAUTIVO, Y TE TRAJO PA ESTOS CAMPOS, QUE SI NO QUE HABRIA SIDO DE TI???
YO TRABAJE, POS CREO QUE DURO MENOS DE UN MES EN UNA PIZZERIA Y NO VOLVERE A PONER CARAJILLOS A LOS VIEJOS SALIDOS DE LA BARRA NUNCA MAS!!!
YO TRABAJE, POS CREO QUE DURO MENOS DE UN MES EN UNA PIZZERIA Y NO VOLVERE A PONER CARAJILLOS A LOS VIEJOS SALIDOS DE LA BARRA NUNCA MAS!!!
Comentario:
Voy a estrenar mi nueva afoto
que nosotros hablamooos peoo0or??? morirás!!
que nosotros hablamooos peoo0or??? morirás!!
Comentario:
Más razón que un santo, y luego aún me preguntan porque me fuí de allí....y lo peor...que porque no vuelvo.Prefiero "el deje Murciano"...que aúnque hablen peor....viven mejor.
Comentario:
Cuánta razón!! yo trabajé durante casi dos años en pans&co los fines de semana y no volvería.. son trabajos que sólo puedes desempeñar cuando tienes enrte 18 y 20 años ya que a los 20 te das cuenta de que lo único que hacen es explotarte
Ayyyy pero hay que pasar por eso para poder luego valorar otros trabajos ;)
Ayyyy pero hay que pasar por eso para poder luego valorar otros trabajos ;)






