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MY NAME IS JONAS: EL BLOG DE VIX
CINE-MUSICA-ACTUALIDAD-etceses: Escribo lo que me da la gana...Pa' mi pa' siempre!
Acerca de
Mi nombre: Víctor M. M. M. Vivo en el sur de España, en la región de Murcia, en un pueblo costero, ejerzo de diseñador en una empresa de juguetería. Aquí tenéis los articulos que vaya subiendo... y ya está, no se... veremos lo que da de sí esto que para mi lo del blog es nuevo. Saludos y cuidaros todos.
Sindicación
 
MARGARITA BLUE
Hoy os voy a contar una de esas vivencias mías que han marcado mi humilde recorrido. No tiene ni moraleja, ni explicación ni propósito. Os lo voy a contar simplemente por lo insólito del hecho. Allá va eso:

Parte 1:
Empezaré despejando incógnitas, para quien no lo sepa el margarita blue es un local de Barcelona, famoso-famosisimo entre la clase turista (que viene a España para pasar unas inolvidables vacaciones, rollo "yeah man! what's up GRINGO?", error típicamente yanki, que a lo mejor ni sabe que ha cruzado el atlántico para venir a un pais que NO está situado debajo de Mexico). Tiene página web y sale en un kilo de guías tipo “conoce Barcelona”, “BCN by night”, “Nits de Barcelona”, “meet the city” y su abuela en cueros.
Allí se puede ir en plan restaurante de día y comer estilo Mexicano, o tomar unas copas de noche porqué también es bar, la ambientación es acogedora, la música gusta; el sitio mola.

Parte 2:
Yo llegué a Barcelona de ERASMUS, con mis bártulos de estudiante, mis buenas voluntades de estudiante, y mi beca estudiante bajo el brazo. Tres meses después mi vida era un sinfín de juergas universitarias, fiestas temáticas y yo en mi día a día un monumento vivo al arte de la resaca y la pizza de ayer para el desayuno, vamos que estaba en todo lo mío, disfrutaba cómo buen ERASMUS que era de la emancipación subvencionada, era habitual de la Zeleste dónde no pagaba ni la entrada, compartía piso con “depende-del-més”(qué buen(a) colega aquel(la)…), en fin, nada nuevo para quién haya vivido la experiencia esa, ni para el que haya visto la película “Una casa de locos”, fiel retrato, aunque un tanto por debajo de la realidad, a mi gusto, de lo que se llega a experimentar.
Por aquel entonces nos solíamos desplazar en una pequeña e insólita manada post adolescente, compuesta por yo mismo (=bastardillo medio francés-medio español), un americano, un belga, y un hispano-belga. Menudo mejunje. Eramos cómo los 4 dedos de una mano, lo radios de una rueda, el ketchup y la salsa rosa: inseparables.

Síntesis: (parte 3):
Cómo ya he dicho, nuestra costumbre era salir de fiesta a la que ahora se llama Razzmatazz (pincha para ver la web). ¡Pero también había que salir entre semana! Nada nos quitaba nuestra peregrinación “findesemanera” ritual, pero nos encontrábamos durante el resto de la semana ante el reto de descubrir contínuamente nuevos garitos dónde aplacar la sed y justificar como dios manda el año de despilfarro que llevábamos: de perdidos al río, amigo, aquí no se salvaría ni el más recatado. Y así dimos con nuestros huesos en el Margarita Blue, y resulta que esa noche se celebraba por todos lados el día de los enamorados, tan rosa y cariñoso él.
Allí también, y de qué manera. Música específica, decoración kitsch, “petao” de gente, azafatas vestidas de conejitas, y hasta un columpio rollo circo con una de las ya mencionadas azafatas subido en él: un puntazo y en un cartel, rezando a la par que un presentador tipo ginkana de pueblo (con traje de lentejuelas incluido) que se iba a celebrar esta noche un especial concurso de besos. Así que con la glandula morbo (vosotras lo llamais neurona, al singular)activada, decidimos quedarnos, pensando que de ahí no podía salir nada bueno, o todo lo contrario, y empieza el concurso.
Suben al miniescenario una pareja y, pudorosamente, se dan un largo beso en público, aplaudimos un segundo y se vuelven a sentar. A eso que sube una segunda pareja, que, obviamente, debe hacerlo mejor y se marcan una sopa de lenguas que haría rugir de hombría hasta Ratzinger: gritos de entusiasmo, aplausos, la cosa se pone caliente y pensamos que lo mejor está por venir. Les toca el turno a una pareja de gays que se dan un beso “homosessua” con un rollo simpaticón que hace que siga subiendo el listón, la cosa está que arde, la peña se deja los abrigos dónde puede, nosotros soñamos ya con una orgía pública cuando suben al escenario dos chicas que dan el contrapunto lésbico al beso anterior. Con la notable mejora que una aprovecha para desabrocharle la blusa a la otra, quitársela y meterle mano a eso que tánto nos obsesiona a los hombres, voyeurs que somos todos (Aparte para los chicos: Sí, colegas, lo he visto, una fantasía menos por realizar en mi contador personal).
Podría explayarme más sobre los siguientes besos pero tampoco es plan de poner burro al personal, así que sólo diré que lo siguente fue un no parar de te beso las…, pues nosotros nos besamos los…. Pues ahora lo hacemos entre cuatro, pues yo le lamo el… Y pienso: “Cómo siga así me voy a quedar sin fantasías”(¡tonto que era, la imaginación no tiene límites!)...y llegamos a la grán final. El presentador agradece la participación, y anuncia la apoteosis, llega el grán beso de la almeja. No quedamos todos pizcuetos (juas), aguardando la embestida final cuando de pronto cae un manto de oscuridad, y un foco nos muestra a la azafata del columpio que sigue allí sentada, pero ahora el presentador está también allí subido, de pié, agarrándose con ambas manos a las cuerdas. Se ha quitado la chaqueta de presentador del Grand Prix y se le vé un brillo malicioso y peligroso en los ojos, y dice: ¡ahí va!
El resto fue muy deprisa.
De pronto la “conejita” también se agarra de las cuerdas, se deja caer hacia atrás y deja al aire su chimiwini (la muy fresca no llevaba bragas, ¡y nosotros sin saberlo! Qué bien escondía su juego, la malvada…) y, dando un giro sobre si mismo utilizando el agarre de sus manos como punto de báscula, el tío se da la vuelta y queda del revés plantando su morro en lo que la conejita se había esmerado en esconder toda la noche.

El beso de la almeja.

Hay un instante de silencio, estamos todos con los ojos como platos. ¿No era éste un bar de copas cómo otro? (Canal+ dixit: Pos va a ser que no). Nos quedamos descolocadísimos. Y de pronto sonreimos ante lo que se viene ¿Sabéis el momento ese de embriaguez en las pelis dónde todos rompen a aplaudir y la emoción hace que se nos salten las lágrimas con ellos? Pues igual.
Ni el camp nou ha oido un rugido tán feroz en su historia, el puerto de Barcelona, esa noche, tembló y aún recuerda la sacudida.
O al menos eos creo.

Y concluyo:
Como dije no tiene moraleja, o al menos yo no se la voy a buscar. Vivencias y punto. Y qué descojone después del asombro. Yo creo que si en 20 años me volviera a encontrar con alguno de los chavales que perdí de vista después de ese año, seguiríamos recordando aquella noche. Y eso que probablemente no me acordaría ni de su nombre. De hecho la mayoría ya se me han olvidado.

¿Y vosotros, tenéis recuerdos de un momento así, muy surrealista, de los de "no puede estar pasando esto"?
Haced memoria.

Saludos y hasta la siguiente,
Vix

PD: Hablando del “propósito”…hombre, me gustaría haberos hecho reir un rato, pero es que “no es Dígnalo quién quiere”…. (esto es un homenajepúblico: Dignalo, después de lo del señor de los anillos soy fan tuyo)
 
Comentario:
Eso esta mas que hecho!!!!!
 
Comentario:
Isika, acuérdate de invitar los amigos cuando son performances, que lo que no se haga por amor al arte... (Lou, lo digo en broma no te me enfades....) Esto dicho, me alegra ver que lo conoces, Dignalo. A ver si algún día hacemos una quedada bl9oguera para comer fajitas en el Rita.
Chau.
Vix
 
Comentario:
Puesto que la cosa va de besos, os contaré mi experiencia:
Estudiaba BBAA en Altea, tenía 20 años y toda una serie de inquietudes y ganas de experiencias inolvidables. A ello se sumó una oportunidad única, la de participar en un performance que estaba preparando una compañera. Así que allí me ves metida en una nave oscura con 4 bombillas que apenas alumbraban con una ténue luz anaranjada, 5 cámaras de video y unas 15 personas que como yo teníamos los ojos vendados mientras nos besabamos los unos a los otros durante 10 ó 15 minutos (que sin embargo parecieron eternos), sin importar nuestra condición sexual.
El video fue seleccionado y retrasmitido en la 2 de TVE en un programa de arte que hablaba de los fluidos.
La conclusión que saqué de aquello es que los besos, besos son. Independientemente de si se los das a alguien de tu mismo sexo o del contrario. Eso sí, lo importante en cualquier caso es besar bien.
Besos para tod@s.
 
Comentario:
Wow, gracias por el homenaje publico... (joer, como me mola el peloteo!!!!)
Respecto al Rita (asi lo llamamos por aqui) sigue siendo ese antro perverso del cual nos cuentas, claro que no he podío yo observar semejante cuadro (y mira que he ido veces!!!) sera cuestion de ir mas....
Asi que por la Farga, que sepais muchachos que vivo al lado....
Voy a hacer un barrido mental (con escoba, claro) a ver que encuentro de aprovechable y ya te cuento
Besos de la familia
 
Comentario:
Lo que no pasa en Barcelona.....
Madre mia....y tu que sólo querías una ración de Nachos y Batatas!!!!

Jajajajaj...a ver si hago memoría y me acuerdo de alguna de las mias que se puedan contar...
Las de la étapa cloretilo, no se pueden....jajajaj...eso sí...cualquier salida que hacia con los colegas a la Farga o a Centelles...no tiene desperdicio....
 
Comentario:
Esto es como una novela rosa y yo ya puedo dicir que toy enganchá. Más vale que nos deleites pronto con otras anécdotas como esta. Yo mientras tanto haré ejercicio de memoria, aunque dudo poder superar ésta.
No