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blog de Óscar Rodríguez
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UN AÑO, UNA LEY


Llevamos años inmersos en un debate en torno a qué es, qué supone y cómo se refleja la decisión de los vascos. Lo único cierto de ese debate es que la voluntad popular, la decisión de los vascos se expresa en las urnas cada cuatro años, eligiendo la composición de las instituciones democráticas.

Precisamente por eso, los ciudadanos han de saber qué es lo que se hace en la principal institución democrática de Euskadi, el Parlamento Vasco, porque allí está representada la voluntad popular de la ciudadanía vasca. En este sentido, se habla poco del escaso bagaje legislativo del Parlamento y, por tanto, se habla poco de la falta de acción del Gobierno Vasco en cualquier área ajena al dichoso “euskotema”.

Un año, una ley. Ese es el resumen de casi un año de legislatura vasca. Tenemos un Gobierno que no hace leyes, que se contrapone a la actividad del Gabinete Zapatero, que en dos años ha hecho más leyes que Ibarretxe en los últimos seis. Aunque si se quiere hacer un análisis riguroso, los ámbitos que he mencionado – nacional y autonómico vasco – no son comparables, el dato no deja de ser significativo.

En todo caso, en el Grupo Parlamentario Socialista hicimos un estudio en torno a la legislación que producían distintas Comunidades Autónomas, y el resultado es bien claro: somos de los parlamentos autonómicos de España que menos legisla, porque tenemos uno de los Gobiernos autonómicos que menos proyectos de ley elabora y lleva al Parlamento. Un ejemplo: Valencia, Castilla La Mancha y Cataluña han legislado más en dos años y medio, que Euskadi en cinco años, teniendo muchas menos competencias reconocidas en sus Estatutos de Autonomía.

La única Ley que se ha aprobado – la de Presupuestos para el año 2006 – ha sido posible gracias, básicamente, al empeño del PSE-EE. Y las otras dos leyes importantes en trámite parlamentario – la del Suelo y la de Aguas – se aprobarán gracias a los pactos con el PSE-EE, si es que el tripartito no se enreda en sus luchas y problemas internos.

No nos cansaremos de repetir cuál es la tarea de la oposición Socialista, una oposición rigurosa – que controla y crítica de la acción del Gobierno –, responsable – que tiene capacidad y proyecto para presentar alternativas – y útil – porque sabe definir espacios de acuerdo y consenso sobre los temas de país –. Esta es la forma en la que se construye la alternativa al actual Gobierno, que es uno de nuestros objetivos fundamentales: la alternancia democrática en Euskadi, ¡que falta hace!

Algunos dirán que el PSE-EE no hace oposición al Gobierno de Ibarretxe. Yo me atrevo a decir que el Partido Socialista es el único partido que hace una oposición parlamentaria entendida como crítica a la labor del Ejecutivo; que, además, el Partido Socialista es el único que hace una oposición útil, que resuelve, que pone los medios para arreglar los problemas de la gente; y que, finalmente, es el único que hace oposición mirando al futuro, más que en base al pasado.

Hay otros que sacan mucho pecho con su forma de hacer oposición y yo les daré la razón, porque el PP no será oposición al Gobierno Vasco pero sin duda, es una buena oposición al primer partido de la oposición. Diré más, tras las próximas elecciones autonómicas, a este paso y con ese discurso, corren el riesgo de convertirse en la mejor oposición al segundo partido de la oposición. Al tiempo.

Euskadi no va mal, pero podría ir mucho mejor. Y esto es así, en gran medida, porque Ibarretxe y su Gobierno gestionan mal el autogobierno del que disponemos. Lo venimos diciendo de forma reiterada, y lo reflejamos en la enmienda de totalidad a los Presupuestos 2006: Euskadi ha perdido peso político y económico en los últimos años. Y, en gran medida, esto se debe a la falta de liderazgo, a la falta de acción política planificada y de ambición de nuestro Gobierno. Pondré sobre la mesa dos datos que, bajo mi punto de vista, avalan esta tesis. En primer lugar, Euskadi está a la cola de las Comunidades Autónomas en esfuerzo inversor a través de los Presupuestos con relación a su Producto Interior Bruto regional, lo que demuestra el conservadurismo de nuestras previsiones presupuestarias. Y en segundo lugar, a pesar del dato del último año, el País Vasco es la cuarta Comunidad de España con menor crecimiento económico en el lustro 2000-2005, lo que da fe de que no vamos tan bien como algunos cuentan de forma irresponsable.

El Gobierno Vasco ni legisla, ni presenta planes legislativos. Y esto denota una falta de liderazgo y de planificación digna de mejor causa. Pero es que además, esta inacción y falta de planes de futuro, supone un fraude a los ciudadanos y una falta de transparencia que debilita el sistema de democracia parlamentaria, ya que dificulta la esencial tarea de control al Gobierno por parte de la oposición.

En conclusión, tenemos un Lehendakari y un Gobierno Vasco que, hablando siempre de lo mismo, tratan de tapar los problemas reales que existen en Euskadi. Y los Socialistas tenemos muchas ganas de que acabe el terrorismo, entre otras muchas cosas, para poder devolver a la política su verdadero valor: el impulso de acciones políticas y legislativas concretas para orientar la sociedad hacia el futuro, el progreso y la justicia social.
 
¿QUÉ PAPEL HAN DE JUGAR LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO EN EL PROCESO DE PAZ?
[En estos días de esperanza, tras el alto el fuego permanente decretado por ETA, son muchas las opiniones en torno al papel que deberían jugar las víctimas del terrorismo en un hipotético proceso de paz. Puedes leer una opinión a este respecto en una intervención que hice ayer, 6 de abril, en el Parlamento Vasco, en torno a una iniciativa del PP en esta materia. OPINA]


"Eskerrik asko Presidenta aderea, egunon danoi. Lehengo eta behin, Euskal Sozialistok PP-ren legez bezteko proposamenaren helburua txalotzen dugu, helburu hori ETA-ren biktima denei omenaldi bat egitea baldin bada, euskal gizarteak biktimengandik lagunkidetasuna erakustea baldin bada. Etorkizuneko bakea eta askatasuna ezin dira saturan oinarritu, herri honetan indarkeriaren ondorioz gertatu denaren oroimenean baizik. Alde horretatik, indarkeriak ekarri duenaren adierazpena dira terrorismoaren biktimak, askatasun sistemari zuzeneko erasoa egin baitzaio, eta huraxe sostengatzen duen herritartasun eskubideari ere.

Ezin dugu ahaztu biktimak terrorismoaren jomuga izan direla, ez zetoztelako bat ETA-k gure herriari ezarri nahi izan zion proiektu totalitarioarekin edota, euskal gizartearen askatasuna eta aniztasuna aurreneko lerroan defendatzeagatik. Beraz, gure uztez, pentsaezina da bakezko etorkizuna jorratzea, gogoan ez badauzkagu biktimen oroimena eta beraien aldarrikapenak, iazko maiatzaren 17.an Diputatuen Kongresuak onetsi zuen Ebazpenaren 4. puntuak zehazten duen bezalaxe. Horrela dio 4. puntu hori:

"Gure elkartasuna erakusten diegu terrorismoaren biktimei. Izan ere, biktimak dira ETAren terrorismoak sorrarazi duen sufrimenduaren eta bidegabekeria basatiaren oroimena, egun sufrimendu hartaz dugun egiaztapen iraunkorra, alegia. Jakin badakigu demokraziak ezin izango diela itzuli galdu dutena, baina prest gaude Espainiako gizartearen aitorpena eta harrera har dezaten. Terrorismoaren Biktimekiko Elkartasuna arautzen duen Legea, aitorpen moral eta materialaren aho bateko adierazpen kualifikatua izan da. Gure eginbeharrak, ordea, ez dira bukatu. Ahalegindu behar dugu haien oroimena gordetzen, eguneroko harrera-bide iraunkorra ezartzen. Beren laguntzak beharrezkoa izaten jarraitzen du Espainiako gizartearentzat terrorismoaren kontrako borrokan. Izan ere, biktimak, horren sufrimendu handia eragin dietenek hondatu nahi dituzten elkarbizitzaren eta elkarrekiko begiramenaren baloreak defendatzeko pertsona aproposenagoak dira."

4. punrtu hori kontutan hartuta, gure helburua gaurko Bilkuruara PP-k ekarritako legezbeztekoaren inguruko eztabaida honetan, biktimen oroimena gordetzea eta defendatzea denon artean da. Baina horretarako, gaurko Bilkuran gauden talde guztien esku zabalera behar da. Eta Euskal Sozialistok zaiatuko gara helburu jator hau lortzen.

Los Socialistas siempre hemos tratado de estar junto a las víctimas del terrorismo. En todo caso, no nos sentimos en posesión del derecho a ser intérpretes en exclusiva de las mismas, nadie debe sentirse en posesión de ese derecho. Seguramente todos arrastraremos nuestras propias malas actuaciones, seguro que todos los partidos de esta Cámara nos hemos equivocado en alguna ocasión con relación a las víctimas. Supongo que todos estaremos de acuerdo en esto. Y, en mi opinión, es precisamente esto lo mejor que tiene “13 entre 1000”: que nos incita a la autocrítica, que nos invita a pensar en todo aquello que hemos venido haciendo mal, sobre todo, para que no se vuelva a repetir.

Y creemos sinceramente que podemos compensar nuestros errores en este sentido, si actuamos desde la inteligencia y, sobre todo, desde la unidad. También espero que estemos todos de acuerdo en que el mejor homenaje que podemos hacer a las víctimas es que no vuelva a haber una más, es acabar con el terrorismo.

Para ello con ETA no se va a negociar sobre política, la paz no tiene precio político. Algo evidente, ya que si le otorgásemos ese papel, no estaríamos sino justificando que con la violencia pueden conseguirse objetivos políticos. Porque una cosa es el terrorismo y otra es la política. Lo que no obsta para que la política pueda ayudar a conseguir la paz, como parece que lo está haciendo.

Así pues, sólo si ETA abandona la lucha armada, y entre todos somos capaces de verificar que la intención de abandonar el terrorismo es serio, entre el Estado y ETA se abrirá un proceso de diálogo.

Fijados los límites en el diálogo con ETA, es perfectamente explicable el papel que, bajo nuestro punto de vista, han de jugar las víctimas en el hipotético proceso: ser informadas con relación al proceso de paz, en el caso de ponerse en marcha; ayudar a los partidos políticos y a las instituciones a confeccionar planes para mantener viva la memoria de las víctimas mirando al futuro, de forma que podamos aprender a vivir juntos; y, finalmente, colaborar en la construcción ética de la memoria, basada en la justicia y la convivencia, frente al olvido y la venganza.

Las víctimas, sin duda nos van a ayudar. Y a cambio, qué nos piden. Pues nos piden primero, memoria, segundo, dignidad, y, tercero, justicia.

Con relación a su primera reivindicación, es fundamental preservar la memoria de las víctimas del terrorismo, así como la memoria colectiva en torno a la situación que hemos vivido debido a la acción terrorista de ETA, sobre todo en Euskadi. Los jóvenes de hoy, pero sobre todo los del mañana, tienen que tener claro que Nunca Más se puede volver a repetir la situación de acoso, chantaje, extorsión y asesinatos vivida en los últimos 40 años en Euskadi y en España.

La violencia provoca efectos devastadores en sus autores, porque los denigra como seres humanos, y en el conjunto de la sociedad, porque intenta minar sus mejores valores. Pero, sobre todo, el terrorismo provoca los peores efectos en las víctimas inocentes que merecen todo el apoyo y esfuerzo solidario para consolar su dolor.

Así pues, y con relación a la segunda reivindicación, creemos que las Administraciones Públicas han venido realizando una gran tarea en el campo del reconocimiento económico y moral de las víctimas: en materia económica, con la reforma de la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo; y en materia moral, con la creación del Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo.

En este mismo sentido, lo que podría erosionar la dignidad de las víctimas sería rebajar la tensión de la aplicación de las leyes que emanan del Estado de Derecho, aún y cuando ETA haya anunciado un alto el fuego permanente, pero es que no se está haciendo nada de esto. Es más, creo que la cooperación entre las FCSE y la Ertzaintza va mejor que nunca, así como la cooperación con otros Estados para combatir la lacra del terrorismo.

Finalmente, y con relación a la reivindicación de justicia, creemos que es compatible su derrota por parte del Estado de Derecho, con el posible diálogo con la banda. Así pues, tampoco se va a relajar el Estado de Derecho en materia de aplicación de la legalidad.

El día que ETA abandone definitivamente las armas, no será el momento de celebrar nada porque seguiremos sin ser libres. Como diría Nelson Mandela, “Es cierto que en ese momento habremos logrado la libertad para ser libres, el derecho a no ser oprimidos (...), pero con la libertad vienen las responsabilidades” y, por tanto, el largo recorrido hacia la paz y la libertad definitivas no habrá hecho sino comenzar.

Ese día será el día en el que se ponga punto y final a una mala dirección en la historia de Euskadi y España. Y para darle un nuevo rumbo a nuestra historia, no debemos olvidar lo que ha pasado y, precisamente por eso, la solución, el día después, ha de asentarse inexcusablemente sobre la memoria de lo ocurrido.

Sr. Urquijo, hemos presentado una enmienda a su PNL porque, por más vueltas que le dimos en mi grupo, no acabamos de compartir la literalidad de su iniciativa. Y presentar la enmienda es la única forma que tenemos de tratar de acordar algo.

Y le presentamos una enmienda con un triple objetivo: conseguir más respaldo, más unidad para una buena iniciativa; buscar compromisos concretos por parte del Gobierno; y dar sentido a este Parlamento.

En ese sentido va nuestra enmienda. Pero, Sr. Urquijo, como es evidente que la enmienda no la comparte del todo, le quiero ofrecer otro texto, para hacer más genérico el apoyo a nuestros creadores y ciudadanos comprometidos con la no-violencia y la memoria, y, sin embargo, para tratar de concretar más las medidas que el Gobierno Vasco debiera hacer.

Yo creo que hay dos cosas fundamentales que, desde la política, podemos hacer a las víctimas sin esperar ningún otro acontecimiento: como ya he mencionado, comprometernos a trabajar para que no haya una víctima más; y estar unidos en todo el trayecto de consolidación de la libertad, la paz y la democracia en España y Euskadi.

Si han visto 13 entre 1000, acaba con una cita maravillosa. Dice, “Lo peor del siglo XX no han sido los crímenes de los malvados, sino el silencio escandaloso de las buenas personas”. Señorías, rompamos ese silencio escandaloso del que nos habla Martin Luther King, pero de forma conjunta, que es lo que espera la ciudadanía en general y las víctimas muy en particular."


 
EUSKADIK AHT-a BEHAR DU! / EUSKADI NECESITA EL TAV YA!
[Duela pare bat aste, Eusko Legebiltzarran AHT-ri buruz debate polit bat eduki genuen. Nik Legebiltzarran esandakoa irakur dezakezu, baina ZURE IRITZIA DA GARRANTZITSUENA. OPINA!!!]

"Presidenta anderea, Legebiltzarkideok. Egunon danoi. Kasu honetan argi eta garbi esaten dugu ez dugula modernotasunaren trena galduko, ezinbestekoa delako garraio-azpiegitura hau lehenbailehen egitea.

Euskal sozialistok, abiadura handiko trenarekin daukagon konpromisoari eutsi egiten diogu, beti egin izan dugun bezala. Izan ere, pentsatzen dugu azpiegitura horrek bermatu egingo duela Euskadiko lurralde-kohesioa; garraiosare moderno batez hornituko duela Euskadi lurraldeak euren artean lotuz eta Europarekin eta Espainiako gainerako lurraldeekin loturak berrituz; gaur egun gure errepide eta autopistetan ditugun trafikoarazoak arintzen lagunduko duela eta garraio-sistema modernoa eta kalitatezkoa izatea lortuko dugula.

La Y ferroviaria aparece en el programa electoral con el que los SV concurrimos a las pasadas elecciones como una auténtica prioridad para Euskadi. Por tanto, lo primero que cabe decir hoy es que los Socialistas nos sentimos orgullosos de haber contribuido de forma decisiva a sacar adelante este proyecto fundamental para el desarrollo de nuestra Comunidad.

Señorías, Impulsamos este proyecto cuando estuvimos en el Gobierno Vasco y, años después, hemos apoyado e impulsado este proyecto desde la oposición, que es donde los ciudadanos dijeron que teníamos que estar. Y ese va a ser nuestro comportamiento, cumplir los compromisos con los ciudadanos: resolviendo los problemas de la gente desde el Gobierno o influyendo en la política para resolver esos problemas desde la oposición.

En todo caso, creo que viene al caso decir que, en este sentido, que la clave del éxito en esta operación residía en llegar a acuerdos entre Administraciones. Los Socialistas siempre lo hemos intentado, hemos trabajado siempre a favor del acuerdo para que este proyecto saliera adelante. Y lo hemos hecho de manera constante, en Euskadi y fuera de Euskadi, para engrasar el diálogo necesario.

Reclamándolo cuando aquí surgían voces que parecían optar por el enfrentamiento. Reiterando que no era con pulsos al Estado, sino colaborando, como sacaríamos esta gran infraestructura adelante.

Dena den, gaurko Bilkura ekarri gaitun gaiara bueltatuz, egia da Aralar esaten duen bezala, abiadura handiko trenaren ibilbidea erabaki zenean, Nafarroako Gobernuak beste ideia bat zuela bere abiadura handiko trenaren proiekturako. Badirudi gaur egun intentzio haiek aldatu egin direla, eta Euskadiko proiektuarekin lotura nahi dute nafarrek. Hau dela eta, Sozialistok gaur onartuko dugun enmendakinaren bigarren puntua sinatu dugu. Baina, Ezenarro anderea, planteamendu ezberdinarekin, planteamendu positiboarekin egin dugu.

Su Señoría planteaba la necesidad de reflexionar en torno a la conexión Euskadi-Navarra e instaba a no iniciar las obras hasta decidir el trazado más adecuado para dicha conexión; nosotros recogemos su primera idea y planteamos la segunda en positivo, en el sentido de que no consideramos necesario retrasar más este proyecto estratégico.

Con esta última consideración, creo que también queda fijada nuestra posición en torno a la enmienda que plantea el grupo Ezker Abertzalea.

Ez dugu pentsatzen moratoria bat beharrezkoa denik. Esan dugun bezala, azpiegitura jadanik nahiko atzeratuta dabil, segur aski, denon erruz. Baina gaur ere, garbi dago euskal gizartearen gehiengo zabal bat –erreferentzia gisa euskal gizartearen ordezkaritza politikoa hartu, nola inkestak hartu –, euskal herritar gehiengehienak, bat datoz Euskal Y grekoaren proiektuarekin."
 
TREBIÑO ARABA AL DA?
[Apirilak 7an. Eusko Legebiltzarran, Euskal Legebiltzar Talde Sozialistak gai honi buruz interpelazio bat aurkestu zuen. Egun hartan, nik esandakoa irakur dezakezue baina, garrantzitsuena ZURE ERITZIA EMATEA DA. ANIMA ZAITEZ!!!]

"Egunon Presidenta Anderea. Legebiltzarkideok, egunon danoi. Oso laburra izango naiz gaurko honetan, zeren Talde Sozialistak pentsatzen bait du, gai honi buruz askoz gutxiago hitzegin eta lan gehiago egin beharko genuke danok, batez ere Eusko Jaurlaritzak.

Lehendakariorde Anderea, duela hilabete bat Ganbera honetan hasi nuen esaldiarekin hasiko naiz gaur baita ere. Euskal gizarteak, ganbera honetan errepresentatuta dagoena, gutxienez, pentzatzen du Treviño Araba dela. Baita Euskal Sozialistok ere. Baina otsailan esan nuen bezalaxe, gai honi erantzun errealistak emateko, borondate askok bat egin behar izango lukete: Treviñon bizi direnen borondateak, beste erakundeenak eta tartean diren elkarte guztienak.

Esandakoa kontutan hartuta, gai honek korapilatsua dela, jakin badakigu. Hau dela eta, arazo honi ezin zaio proposamen simplistetatik heldu. Ganbera honetan gauden guztiok Trebiño Araba dela pentzatzen dugu, Treviño Araba izatea nahi dugu. Baina horretarako denon artean estrategia politiko argi bat bilatu beharko genuke; eta, hori lortu eta gero, lehen esandako beste hainbat instituzioak jakin erazi beharko genioke arrazoia gure partez dagoela.

Legebiltzarkideok, Ez naiz aspertuko esaten politika baliotsua dela, hiritarren arazoei erantzun bideragarriak ematen badizkio. Baina ematen ditugun erantzunak bideragarriak ez baldin badira, politika arazo batean bihurtu daiteke. Eztabaideei konponbideak aurkitzeko, gutariko bakoitzak aldez aurretik dituen iritzien eztabaida baztertu behar dugu. Eta horretarako azpimarratu behar dugu, “demokrazian politikak duen balioa, arazoak konpontzeko eta nahiak betetzeko” – Fernando Buesa zion bezala, gai honi buruz hitzegiten zuenean.

Horregaitik, Lehendakari ordea, arazoak denon artean konpontzen hasi behar dugu. Eta zentzu horretan, Senatuan barrendegiei buruz eratutako ponentziak emandako ondorioetariko bat jarraitu beharko genuke, hortik atera barik; lan egiten bide horretan etsipen osoz. Konklusio hura dio Eusko Jaurlaritzaren eta Gaztela eta Leongo juntaren ordezkarien erakunde arteko batzorde bat eratu behar zela, behin-betiko erantzuna emateko gaiari eta Trebiñu barrendegiko biztanleen nahia betetzeko, autonomia erkidego bien autonomia estatutuetan ezarritako prozeduren arabera.

Hortxe dago gakoa, esan dudanez, korapilatsua, bai. Baina hortxe dago ere arazoaren erantzun bideragarri bakarra. Zeren kontuzko gaia dugun hau, inplikatutako parte guztien akordioa behar da.

Jakin badakigu, batzorde hori behin baino gehiagotan bildu dela. Eta Sozialistok uste dugu, gorabehera politikoez sortu diren eta sortuko diren ezberdintasunez harantzago, ez direla blokeatu behar gai honi adostutako irtenbidea emateko eratuta dauden topaketarako eta eztabaidarako foroak. Horregatik ondoko interpelazioa jazotzen dizuegu, Lehendakariordea anderea:

Zertan dira Eusko Jaurlaritzak eta Gaztela eta Leongo juntak Trebiño barrendegiari buruz eratutako erakunde arteko batzordearen lanak?
Zure politikaren helburua al da batzorde hori bultzatzea eta aktibatzea?

Eskerrik asko".

 
SUEÑOS Y LÁGRIMAS REPUBLICANAS
[Artículo de Antonio Rivera publicado en EL CORREO el viernes, 7 de abril de 2006. Muy recomendable]

Se cumple este año el setenta y cinco aniversario de la proclamación de la Segunda República, el setenta del inicio de la guerra civil y el treinta del arranque de la transición que nos llevó a la actual situación democrática. Son años más que suficientes como para que divisemos el pasado más lejano desde una tranquila distancia, casi con mirada de historiador, y el más cercano con la despreocupación por el hecho de que considerar lo anterior no pone en peligro el presente. Podemos contemplar lo ocurrido en los años treinta en España -República y guerra- sin tener necesariamente que asignar a cada actor del presente una herencia del pasado, sin tener que ver obligatoriamente a rojos y azules del hoy como hijos inevitables de los de ayer. Al mismo tiempo, debemos abordar como país la responsabilidad de nuestra historia desde la tranquilidad de nuestra estabilidad democrática y desde la exigencia pendiente de algo que nos dejamos de hacer hace treinta años por alarde de prudencia colectiva.

En ese contexto de aniversarios, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en sede parlamentaria y esta misma semana, se refirió a la Segunda República como “el único periodo democrático que podemos contemplar en una mirada hacia nuestro pasado”, y resumió poéticamente las dificultades en que vivió aquel régimen, sus expectativas creadas y sus correspondientes frustraciones, como una etapa de “sueños y lágrimas”. Dijo bien. No se puede objetar que ese escaso lustro constituye la excepción democrática en dos siglos de historia gobernados por un liberalismo decimonónico que por voluntad y tiempo en absoluto se puede considerar democrático, o por un siglo XX que en la mitad de sus años no conoció más que dictaduras o la continuidad renqueante y agónica de aquella monarquía de Alfonso XIII incompatible con los avances democráticos de otros países del entorno. A la vez, tampoco se puede ocultar la realidad de que los años treinta en toda Europa fueron extremadamente críticos, en tanto que la democracia liberal quedó mayoritariamente atrapada por discursos antidemocráticos –fascismos y comunismos- que la hicieron difícil en países de tradición democrática e imposible en los que, como el nuestro, carecían de ella. La República española fue una explosión de ilusiones y de expectativas que en tan corto espacio de tiempo quedaron frustradas por razones y desde miradas antagónicas, para unos por escasa y para otros por excesiva. Pero también fue un tiempo en el que sus gobernantes y su sociedad se echaron la historia al hombro y decidieron abordar la resolución de problemas históricos de nuestro país: el social, el religioso, el territorial, el militar, el agrario, el de la educación y cultura y muchos más. Demasiada tarea en demasiado poco tiempo y en años demasiado convulsos.

Aquella República de “sueños y lagrimas” no es el antecedente del golpe militar y de la guerra civil que siguió a su inicial fracaso. Será su previo temporal, pero no su razón, no la causa de aquel alzamiento contra el régimen y contra la difícil y acosada democracia que encarnaba. El golpe militar ni era inevitable, ni venía justificado por violencias mutuas en la primavera del 36, ni era el colofón a la incapacidad e imposibilidad de la República democrática como tal régimen y experiencia histórica. Fue una decisión particular y voluntaria de quienes, militares y civiles, resolvieron en un momento que la vía política ya no les era válida. En ese sentido, República, golpe militar y guerra civil no se pueden mezclar en un “totum revolutum”. Una democracia como la actual debe sentirse heredera de otra democracia de hace setenta y cinco años, por convulsa que fuera, y no negar toda esa historia y hacer como si no existiera por el hecho de que le siguiera, como se dice, un drama nacional, una guerra fraticida. Lo fue, ¡cómo no!, pero surgida a partir de un golpe militar rechazable que dio lugar, después de la contienda, a una dictadura prolongada de la que la esencia democrática de nuestra actualidad no se puede sentir hija, salvo en la circunstancia de que fue nuestro antecedente temporal. Y en esa lógica es lícito y legítimo reconocer desde nuestra democracia a cuantos lucharon porque un régimen democrático difícil siguiera adelante y se defendiera del ataque de un proyecto, como se comprobó, fascista y dictatorial.

Así que no vale el borrón, no vale el “todo fue lo mismo y todo rechazable”. Cada cual y cada quien jugó su papel, y al cabo de tres cuartos de siglo lo podemos reconocer sin que se derrumben las columnas de nuestro templo. Pero no va a ser así. La Ley para la Recuperación de la Memoria Histórica que prepara el gobierno socialista va a dar lugar a una convulsión social que todavía no imaginamos. La derecha mediática está afilando sus lápices en esa dirección, y la política, esta vez también, le va a ir a la zaga. Su revisionismo histórico, su voluntad de insistir en la vieja explicación de los comisarios metidos a historiadores en 1939 –la tesis de la revolución preventiva: antes un golpe militar que una revolución comunista solo existente en su imaginario paranoico pero también utilitario-, no es casual, sino que constituye la respuesta a la lógica de nuestro presente: tras una guerra civil y una dictadura, son los nietos los que demandan un lugar para la memoria y un sitio para sus abuelos en la historia de su país. Ha ocurrido en otros países; es normal. Cuando el proyecto de ley aterrice en los bancos parlamentarios se va a armar parda. Pero habrá que preguntarse por qué: por qué setenta y cinco años después de la República, setenta después del inicio de la guerra y treinta tras el comienzo de la transición no podemos dejar nuestros fantasmas históricos en su sitio y darles un lugar adecuado a nuestra historia y a nuestra memoria. Es el momento propicio y es una exigencia que como sociedad no podemos dilatar más. Los que suponen que esa clarificación colectiva resucita nuestros viejos fantasmas en lugar de darles prudente eternidad deberán explicar para cuándo dejamos la necesaria primogenitura en el tiempo del sistema democrático que por fortuna disfrutamos.