SOBRE LAS MANIFESTACIONES Y LA POLÍTICA
Evidentemente, lo peor de las manifestaciones celebradas el sábado es su origen: el atentado de la banda terrorista ETA y las sus dos víctimas.
Dicho esto, los antecedentes de las manifestaciones de Bilbao y Madrid no auguran nada bueno para la política, no acercan a la gente a la Democracia, generan desafecto y desconfianza hacia los responsables públicos. En definitiva, no hacen sino confirmar un dato, en mi opinión, dramático para quienes creemos en la política como mejor fórmula para gestionar la convivencia: la política y los políticos aparecen como uno de los principales problemas a los ojos de los ciudadanos.
Pero me referiré concretamente a la manifestación de Bilbao, a sus antecedentes y a su desenlace.
Los antecedentes...
- El Lehendakari convoca la manifestación sin contar con los partidos políticos (no comparte con partido democrático alguno ni el día, ni el lugar, ni el lema);
- El PP descalifica la movilización y no se suma al acto. El PSE muestra su disconformidad con el lema y deja en el aire su asistencia;
- El PSE se suma a la movilización descalificando al convocante (en consecuencia con una iniciativa "unilateral", dejémoslo ahí), advirtiendo que no le gusta el slogan y dejando claro que si Batasuna fuera al acto el PSE no iría.
- Batasuna dice que comparte el lema de la manifestación y que se sumarán a la misma. PSE, PNV y algunos otros partidos piden una rectificación.
- El Lehendakari rectifica descalificando, fundamentalmente, al PSE.
El desenlace...
Pero por si todo esto no fuera lo suficientemente lamentable, lo mejor estaba aún por venir. Como decía al principio, la política es la mejor fórmula para gestionar la convivencia en Democracia. Así, uno de los principales retos que ha de tener todo Gobierno es mantener la cohesión social, política y económica del país que gobierne. Pues bien, ¿cuál es la parte "cohesionadora" del inesperado discurso pronunciado por el Lehendakari al finalizar la manifestación? A ver si alguien me ilumina con la respuesta.
La convicción...
¿No hubiera ido muchísima más gente, no hubiésemos fortalecido más el sistema frente a la minoría que quire destruirlo, no hubiésemos prestigiado la política y la Democracia si la movilización la hubiesen convocado todos los partidos políticos, ahorrándonos los mencionados antecedentes? Sin duda.
Comentario:
Puede que la distancia del pueblo llano (su escepticicismo) respecto a la política se redujese si la democracia sólo representativa se transformase en democracia participativa. Por otra parte, es contraproducente concebir a Imaz como "el bueno" y a Ibarretxe como "el malo". Se han de superar esos clichés distorsionadores.


