EL “EUSKOTEMA” COMO EXCUSA
La Conferencia de Presidentes Autonómicos, que reúne al Presidente del Gobierno de España y a todos los Presidentes de las Comunidades Autónomas, es un instrumento de “co-gobernanza” puesto en marcha en la presente Legislatura por el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Un Gobierno que, recogiendo el sentir mayoritario de la ciudadanía española, nació con la vocación de dar cauce a una nueva concepción de España; una concepción plural y abierta del país, más acorde a la sociedad del siglo XXI.
La agenda de la tercera Conferencia de Presidentes Autonómicos, celebrada el día 11 de enero en el Senado, vino marcada por tres asuntos capitales para el futuro desarrollo de España y Euskadi, tales como la política de I+D+i, la política de aguas y la política de inmigración. En este sentido, hemos solicitado la comparecencia del Lehendakari Ibarretxe en el Parlamento Vasco con un doble objetivo: que se informe a los grupos con representación en el Parlamento de los acuerdos alcanzados en dicha Conferencia de Presidentes; y que se dé cuenta de las repercusiones que dichos acuerdos tendrán para la ciudadanía vasca.
Esta introducción nos sugiere dos reflexiones. La primera de ellas es que el Lehendakari Ibarretxe tiene una concepción antigua de la democracia, además de hacer gala de una alergia al Parlamento digna de mejor causa. Es anormal que, habiendo asistido a la Conferencia de Presidentes Autonómicos como Lehendakari de todos los vascos, sea el principal grupo de la oposición quien tenga que pedir que comparezca en el Parlamento, y no sea el propio Lehendakari quien lo haga a petición propia. Los socialistas creemos en la política, en la acción pública transparente, en la rendición de cuentas constante ante los ciudadanos. En definitiva, creemos en la democracia, por eso hacemos propuestas para mejorarla y fortalecerla; por eso estamos permanentemente reinventándola.
La segunda reflexión es más bien una convicción: Ibarretxe se pasa el día hablando de lo mismo, para no hablar de lo que realmente importa a la ciudadanía, para huir del debate sobre los problemas reales de la gente. Es verdad que Euskadi no va mal, pero podría ir mucho mejor. Y esto es así, en gran medida, porque el Gobierno Vasco gestiona mal el autogobierno del que disponemos.
Tenemos problemas de los que el Lehendakari apenas habla: la carestía de la vivienda, la diferencia de asistencia social a unos ciudadanos u otros en función de su lugar de residencia; la escasez de plazas de educación de 0-3 años, que sigue siendo un lastre para la incorporación de la mujer al mercado laboral de forma definitiva; o la existencia de miles las familias que se encuentran por debajo del umbral de la pobreza, a pesar de que disfrutamos de un buen nivel de vida en general. Son problemas que existen en Euskadi y que afectan a los vascos y a las vascas en tanto que individuos, no como pueblo o etnia.
Como ya se ha dicho, la agenda de la tercera Conferencia de Presidentes Autonómicos venía marcada por la inmigración, el I+D+i y el agua. Tres temas del máximo interés para la ciudadanía española en general y para la vasca en particular. Tres áreas que preocupan a la gente en nuestras comunidades. Tres asuntos que Ibarretxe no ha mencionado desde el pasado día 11. Ahora bien, ¿cuántas veces ha comparecido desde el pasado día 11 para hablar de lo de siempre?
Apuesto porque el Lehendakari no comparecerá a dar explicaciones en el Parlamento Vasco en torno la Conferencia de Presidentes Autonómicos por un doble motivo: porque, como ya se ha explicado, adolece de interés por hablar de la Euskadi real, de los problemas reales de la gente; y porque dudo que Ibarretxe quiera poner en valor a Euskadi como parte del Estado, que quiera trasladar la imagen de que juntos sumamos más.
El tiempo pondrá a cada uno en su sitio y dará y quitará razones. Sinceramente, yo espero equivocarme en mi apuesta.


