EL DEBATE SOBRE EL DEBATE

He hecho tres apuestas en tres procesos electorales distintos. En esta ocasión he puesto 176. ¿Qué me pasó en las dos anteriores apuestas? Que siempre perdí, porque mi opción política sobrepasó siempre mis previsiones.
Tenemos un hándicap: que la gente de izquierdas normal, razonable, se quede en su casa. ¿Qué necesitábamos para ganar? Pues eso, no pensar en un elefante.


