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el blog de los palabros
Comentarios sobre el buen y mal uso de las palabras.
Cosas varias
Sindicación
VEAN LAS NUEVAS RECETAS EN EL BLOG "BUEN MENÚ".
 
Dubium sapientae initium
¿Conocen ustedes la expresión “Que baje Dios y lo vea”? Pues eso digo yo que baje y que vea que le pasa a mi ordenador con Internet, pues no gano para complicaciones: cada vez que entro en un determinado diario, no para de aparecerme ventanitas de error en la línea tal, etc.; hay gente que no puede escuchar la música de mi diario; llevo cinco intentos de dejar comentarios en el diario de Jose, “Desde mi zanja”, sin que me los admita; hoy cada vez que entro en un diario y quiero poner un comentario, no recuerda mis datos y tengo que volverlos a entrar. Pero todo ello son cosas esporádicas, es decir, con unos pasa y con otros no.
¿Qué ocurre? ¿Es mi ordenador? ¿El Dios de las máquinas se ha vuelto contra mí?
Por eso repito: ¡Qué baje Dios y lo vea!
Bien, hecho ya el exabrupto quejica vamos al artículo de hoy y es que en el último me encontré el siguiente comentario, justamente de José el de la zanja:
Una consulta a cuento de esto:
El verbo “deber” tiene que ir acompañado por la preposición “de” cuando adquiere significado de “tener que”?
Me sirve como ejemplo la frase anterior: El verbo “deber”… debe de ir…acompañado…; o: El verbo “deber”…debe ir…acompañado.
No se si debería de hacer aquí estas consultas o no las debería hacer aquí. (En esta última frase me aseguro un 50% de aciertos).

Vamos por partes, como ya saben todos que dijo Jack el Destripador, ¿Dónde si no pueden hacer ustedes, todos vosotros, las consultas sobre el idioma castellano? Pues sí, José Mari, aquí es el sitio adecuado. No solo porqué les resuelvo sus dudas y así mejoramos la calidad parloteril, si no porqué me dan ustedes material para nuevos artículos; que últimamente ando seco de ideas.
Por tanto no lo duden, hagan todas las consultas que quieran, yo ya veré si las contesto o no. No, es broma, con sumo gusto, pero dentro de mis posibilidades, se las resolveré.
Tenemos aquí dos perífrasis verbales: deber+infinitivo y deber de+infinitivo.Mucha gente desconoce la diferencia entre estas dos construcciones perifrásticas, por lo que suelen emplearlas indistintamente. La diferencia viene dada por el siguiente concepto: deber+infinitivo siempre significa "obligación"; y deber de+infinitivo significa "posibilidad", "conjetura", "duda".
Ejemplos: Tu hijo debe estudiar más que el mío (= "tiene la obligación de estudiar...") si quiere aprobar la asignatura. Tu hijo debe de estudiar más que el mío (= "quizá estudie más...") pues ha sacado mejor nota.
No obstante, doctores tiene la Iglesia, se puede permitir la omisión de la preposición “de” en la lengua oral, ¡Jamás! Jamás (Con permiso de Al Fatah) en la escrita, en los casos de posibilidad ("deben (de) estar desnudos"), pues la entonación y/o la situación deshacen cualquier posible ambigüedad.
No se justifica, por el contrario, intercalar "de" en los casos de obligación: Debes de estudiar más si quieres aprobar (correcto: "debes estudiar...") El alumno debe de respetar al profesor si queremos que haya armonía (correcto: "...debe respetar...").
Espero que esta sencilla explicación les sea de utilidad
Esto del “de” es un gran problema no solo en este caso. Para los catalanes que hablamos también el castellano, suele ser fuente de errores frecuentes (El “genitivo catalán” lo llama un amigo mío) pues en la construcción gramatical catalana se utiliza con mayor frecuencia y luego, al hablar en castellano, hacemos traducciones literales incrustando ese “de”, muchas veces en forma indebida.
Al igual que Azul deseo celebrar el inicio del año Mozart y les dedico una parte de una de sus obras, para mi de lo mejorcito de su vasta producción.
Por cierto, el título lo podriamos traducir como: "La duda es el comienzo de la sabiduria". Así pues no se corten y pregunten que el demonio del error anda suelto por aquí.
 
¿Haber? ¿A ver?
Hoy voy a decirles tres cosas, la primera es que escuchen la música, se trata de una pieza preciosa, es una de mis favoritas. La escuché por primera vez en una película, “El cazador”, con Robert De Niro y Meryl Streep. Es una muy buena película, ciertamente muy dura, pero preciosa en cuanto al tratamiento de los personajes y las situaciones. Si la han visto recordarán que es un alegato contra la guerra, en este caso la de Vietnam y de cómo la gente iba allí sin saber donde se metían. La música en cuestión aparece casi al final de la película, cuando el personaje que interpreta De Niro, va a cazar y no es capaz de matar al ciervo.
En segundo lugar, vamos a hablar hoy de un error que aparece con frecuencia y a veces no lo comete gente desconocedora del idioma, sino que parece ser una confusión mental.
Se trata de la confusión entre el infinitivo del verbo haber y la locución a ver.
Es decir, mucha gente en una frase del tipo: “…tomaremos medidas a ver si se resuelve el tema.”, escriben: “…tomaremos medidas haber si se resuelve el problema.”Dirán ustedes que es un error tonto (Tengo unos lectores muy instruidos), pero fíjense y verán como aparece con frecuencia.
No se que provoca ese error, pues la confusión es difícil. Haber es el infinitivo de un verbo y a ver es una preposición seguida del infinitivo del verbo ver. En este segundo caso (A ver) el verbo no actúa como el verbo de la oración, ni tan solo de una subordinada, sino que está actuando como complemento, por eso lleva la preposición delante.
Así pues cometer el error no tiene perdón, han de recordar que el verbo haber indica, por lo general, la existencia de algo o una obligación. Actúa también como complemento (Como infinitivo), pero no va antecedido de la preposición a. Decimos: “…debe haber muchos objetos similares.”, “…como haber, hay muchos objetos que…”, “Las brujas no existen, pero haberlas haylas.”(Típico refrán gallego).
En cambio la frase a ver la utilizamos en el sentido de mirar, “…a ver si está muerto”, que podríamos decir: “...miremos si está muerto”, “…a ver si hemos cometido un error.” ó “...miremos si hemos cometido un error.”
Un error similar ocurre con la confusión entre la primera persona del singular del presente de indicativo del verbo haber ha y la preposición a. Por ejemplo (Y permítanme que la utilice porqué el otro día en el mi diario de recetas, insisto que parece que no visitan, lo cometí): “…ha de quedar una salsa ligada.”, muchas veces ponemos: “…a de quedar una salsa ligada”). Aquí si tenemos fácil el evitar el error, siempre que podamos sustituir esa a por debe, es que tenemos que utilizar ha. También se comete este error cuando utilizamos tiempos compuestos, por ejemplo, ha sucedido, no a sucedido. También aquí es fácil no meter la pata. Cuando el segundo verbo es un participio pasado (normalmente acaban en “ido”, excepto algunos irregulares como morir), debemos utilizar ha, ha sucedido, ha aparecido, ha muerto, ha corregido, ha impreso, etc.
Por último dejen que les explique un chiste, me ha sido enviado por José Mari e ilustra esa curiosa costumbre que a veces tiene el pueblo llano en confundir palabras.
El chiste en cuestión no tiene desperdicio y espero que lo sepan interpretar correctamente, si no que la vergüenza caiga sobre ustedes, existen errores semánticos y de sintaxis, pero forman parte del chiste:

UNA PAREJA VA AL MÉDICO
Habla el marido (en la consulta del ginecólogo):
Mire dostor, es que tenemos un poblema, es que mi mujer y yo queremos
tener trascendencia y como durante años practicamos el corpore insepulto ya
no sabemos si es que soy omnipotente o mi mujer es histérica.
Antes hemos ido a otro dostor y nos dijo que mi mujer tenia la vajilla
rota y la emperatriz subida, y, como además, la operaron de la basílica
balear, no sabemos si eso puede influir y también a mi hace años me operaron
de la protesta y a lo mejor me han dejado escuelas en el cuerpo.
Nos recomendaron ir a un medico de Boston, que era muy bueno, y mire,
en cuanto entramos en la consulta había allí dos ordenadores conestados a
una antena paranoica.
En cuanto entramos, a mi mujer le hicieron una coreografía y el medico nos
dijo que no veía nada raro.
Entonces nos recomendó que hiciéramos el cojito, estuvimos 15 días ella y 15 días
yo haciendo el cojito, pero nada.
Nos volvimos para aquí y otro dostor nos recomendó hacer vida marítima
y nos fuimos de Vigo a Bilbao y en todas las playas hacíamos vida marítima, pero nada.
Además, mi mujer hace tiempo tuvo un alboroto y le nació el féretro
muerto, y, a lo mejor, eso ha influido.
Pero yo creo que mi mujer es frigorífica, porque nunca llega al
orégano.
Y contesta el ginecólogo:
Me parece que usted lo que tiene es un problema de especulación atroz.

Vamos haber que les a parecido. ¿Les a divertido?
Vigílense, el fantasma de las palabras nos acecha continuamente.
 
Mis cinco hábitos extraños
Hoy quiero hacer un artículo diferente. Es que he recibido una visita en el diario de recetas que me invitaba a hacer una cosa y por deferencia a esa persona que me lo ha propuesto lo quiero hacer. No he querido hacerlo allí para no desvirtuar el propósito de aquel diario. Por cierto, no los veo por allí.
Se trata de una de esas cadenas que últimamente aparecen por esta “Blogosfera”.
En este caso se trata de “5 hábitos extraños”.
La cosa va que alguien te elige para que sigas la cadena y lo publica en su diario. Primero explica de qué va el tema, luego dice quien se lo pasa, explica sus cinco hábitos extraños y finalmente se lo pasa a cinco personas más, que deberán seguir la historia.
Bien, lo recibí de Minerva Belmonte y mis cinco hábitos extraños son:
1/ Tengo el hábito de empezar cosas que luego nunca acabo, esto incluye diarios, estudios y sobre todo colecciones. Al parecer me canso enseguida de las cosas o no tengo fuerza de voluntad para seguirlas o, quizás, quiero hacer más cosas de las que puedo.
2/ Tengo el hábito del perfeccionismo, no paró de hacer una cosa hasta que creo que está muy bien hecha. Así que repaso las cosas una y otra vez.
3/ Tengo la manía de qué cuando salgo de casa, me he dejado una luz encendida o el gas o algo. Hace tiempo no paraba de cerrar la puerta de casa con llave y me volvía para abrir y revisar si realmente había hecho algo mal.
4/ Tengo el hábito de qué si empiezo un libro lo tengo que acabar aunque no me guste. Solo he dejado dos libros en mi vida sin acabar, pero es que superaron mis fuerzas lectoras.
5/ Tengo el hábito de romper todas las cadenas de cartas o correos que me llegan.
Y para continuar la cosa, ahora elijo a:
NADIE
No quisiera que Minerva, si lee esto, se ofenda. Pero como he dicho tengo ese hábito, me parecen absurdas esas cadenas que te amenazan con el infierno eterno o las desgracias más completas si te atreves a romper una cadena. Creo que son una superstición tonta. Quizás la vida no me va tan bien como desearía por no hacerlo, pero, siempre lo digo, no soy supersticioso, trae mala suerte serlo.
Ya se que esto es otra cosa, incluso a mi me parece simpático contestarlas y también, sin que nadie me señalara, hice aquella de las cosas preferidas.
Pero no quiero que nadie se sienta obligado a seguir una cosa que, quizás no quiera.
Repito, Minerva no te enfades conmigo, te agradezco mucho que me eligieras, pero no quiero pasarle a nadie esta obligación, si alguien quiere hacerlo libremente, allá él.
En fin, disculpen si no publico artículos más a menudo, pero ando ocupado y, últimamente, llevo varios días en cama con un fortísimo resfriado.
No obstante eso, pueden verlo, procuro seguirles en la medida de mi capacidad. He hecho, ese es otro hábito, una lista de la gente que sigo, la he dividido por días y cada día visito a 10 o 12 de vosotros.
Mis mejores deseos para ustedes y gracias por visitarme, la próxima semana un artículo sobre el frecuente error de utilizar “Haber” en lugar de “a ver” y con el añadido de un fabuloso chiste que me envió mi buen amigo José Mari.
 
Más sobre lo mismo
Hoy no me voy a matar mucho trabajando el artículo y quiero dejarles estas palabras en su sentido anterior y en el nuevo (¿Recuerdan aquello del lenguaje políticamente correcto?) encontradas en un correo que recibí de la página Web “Libros en red” (Dedicada a la venta de libros electrónicos.
La página parece estar escrita en un castellano de Sudamérica, por eso y porqué la mayoría de los lectores son españoles, me he permitido acercar más algunos términos a como los conocemos aquí.
Es una muestra de cómo disfrazar palabras o conceptos para hacerlos más “modernos” y “asépticos”. Allá van:

Lo que antes se decía... pasó a ser:
"es una solterona" "es una profesional independiente"
"ninguna mujer me presta atención" "no encuentro mi target"
"la seducción es mutua" "la química funciona"
"es un loco de atar" "es un trasgresor"
"coqueto" "metrosexual"
"profesor de educación física" " personal trainer"
"es tímido" "es de perfil bajo"
"es peluquero" "es un estilista"
"no hay nada bueno para ver" "estoy haciendo zapping""
hacer turismo pobre" "me desenchufo el fin de semana"
"no se entiende nada" "hay que leer entre líneas"
"morirse de hambre" "tener las necesidades básicas insatisfechas"
"almacén o kiosco" "drugstore"
"pan flauta" " baguette"

En el ámbito empresarial:

Ayer Hoy
"trabajar en negro" "pasantía rentada" (No he sabido encontrar un término más castellano de España y así se queda)
"trasladar a otra empresa la propia ineficiencia" "outsourcing"
"que nadie me moleste" "estoy en reunión"
"toca de oído en algunos temas" "es consultor"
"es vendedor" "es ejecutivo de cuentas"
"es un piojo resucitado" "es un entrepeneur"

Por no hablar de la política, terreno -como pocos- de eufemismos:
Ayer Hoy
"total impunidad" "fueros"
"enchufado político" "asesor"
"manipulación de la opinión pública" "fenómeno mediático"
"tercer mundo" "países emergentes"
"despidos masivos" "reestructuración"
"robo indiscriminado de los políticos" "déficit fiscal"

¿Qué les parece?
No quería currar mucho, ero al final he tenido que hacerlo, pues tenía esto en una tabla y no he sido capaz de trasladarla como tal tabla al artículo. Si algún usuario de blogs.ya.com, que me lea, sabe hacerlo, me lo explique.
 
Peter Mayle
Ante todo espero que el Año Nuevo haya sido bueno para todos, excepto para Adrià (Nobleza obliga) que ya se que le ha ido mal. Espero que se mejore pronto.
En mi último artículo sobre autores tuve un comentario de Brisa en la noche en el cual me decía que le costaba encontrar libros divertidos: en mi respuesta le recomendaba el autor del cual les quiero hablar hoy.
Se trata de Peter Mayle, nació en Inglaterra en 1939 y trabajó como publicista durante quince años, la mayor parte en Madison Avenue (Nueva York) finalmente se hartó, se dedicó a la literatura y se fue a vivir al sur de Francia, a la Provenza. Parece ser que el mundo ese de la publicidad es muy duro, Madison Avenue es conocida por ser la calle donde están la mayoría de las grandes agencias de publicidad americanas. Siempre han tenido muy mala fama, principalmente por la luchas intestinas y, a veces, nada nobles para robarse clientes o las fiestas, casi orgías, que montaban para sus clientes y así tenerlos contentos. Referente a esa mala fama hay una frase de Woody Allen genial: “No le digáis a mi madre que trabajo en Madison Avenue, ella piensa que soy pianista en un burdel.
Volviendo a nuestro autor es curiosa la fascinación que tiene los ingleses por Francia; los consideran enemigos, patanes, incivilizados, todos homosexuales (Exactamente lo mismo que piensan los franceses de los ingleses), pero se vuelven locos por sus vinos, sus quesos y, sobre todo, por sus paisajes. Muchos de ellos acaban yéndose a vivir a Francia, generalmente al sur, donde las condiciones climáticas son muy superiores a las de la neblinosa Albión. Los norteamericanos, en cambio, se van a Italia, allí viven muchos de ellos, como la escritora Donna Leon, famosa por sus novelas de crímenes ambientadas en Florencia.
Gran parte de los libros de Mayle, llenos de humor e ironía, transcurren en esos, para él, idílicos paisajes y también están llenos de suaves y humorísticas críticas de los franceses y su modo de vida, desordenado y caótico para ellos.
En España han sido publicados sus libros:
Un año en Provenza: Aquí relata su llegada e instalación en la Provenza y todas las dificultades que pasaron en su encuentro con los franceses. No es exactamente una autobiografía, pero supongo que muchos detalles son reales, si bien algo exagerados.
Hotel Pastis: Una historia sobre la creación y funcionamiento de un hotel en esa región, montado por un inglés, también una crítica.
Aún Provenza: Una continuación de la primera e igual de divertida. En realidad llegó a escribir tres libros sobre ese mismo tema: las dos citadas y una tercera, que hasta donde se no ha sido publicada en España y que cronológicamente es la segunda, llamada Toujours Provence.
Persiguiendo a Cezanne: Una comedia humorística y de misterio sobre la investigación de un fotógrafo inglés sobre un cuadro de dicho pintor.
Una vida de perro: he dejado esta de última porque es la que más me ha gustado. Trata de la vida de un perro contada por el mismo: como es abandonado, como lo encuentra el autor y su vida con ellos. La obra es divertidísima, porqué es un intento de ver la vida humana desde la óptica de un perro, lo cual lleva a disparadas y divertidas situaciones. Existe un libro de Virginia Woolf, llamado Flush (Y que recomiendo mucho) donde también utiliza este artificio para hablar, en este caso, de la vida de la poetisa inglesa Elizabeth Barret. Toda la vida de esta escritora y las costumbres de esa época son analizadas a través del perro.
Han sido publicada otras novelas, que no he leído aún, que son Dispuesto a todo y Lecciones de la buena vida.
Este escritor ha creado también muchos libros de no ficción (Como dicen los ingleses) y que, en gran parte, podríamos incluir en el campo de la auto ayuda. Son libros como: Los mayores y otros problemas, ¿Que me pasa? , ¿De donde venimos?
Confieso no haber leído ninguno de ellos, son temas que no me interesan y no se como están tratados.
Yo se los recomiendo en su faceta de novelista, se divertirán bastante y, en ocasiones, reirán a costa de nuestros vecinos.