Una vez repuesto de la resaca del aniversario continuamos nuestras tonterías, perdón, quería decir disertaciones.
Dedicado a nuestra profesora de inglés: Andrea Recol.
Hace tiempo que quería escribir este artículo, pero no había tenido tiempo hasta hoy y por fin lo hago.
El tema lo encontré en uno de los diarios que visito con regularidad,
Lector constante, y planteaba una cosa curiosa. Le había pedido permiso para utilizar su hallazgo, pero no me contestó. Al no poder contactarla espero que no se ofenda por el uso que hago de sus palabras.
La cuestión es que dicha autora hablaba sobre la presumible falta de palabras en nuestra lengua respecto del inglés y decía (Copio literalmente):
“
Los Lectores Constantes que se toman el café conmigo ya conocen mi atracción por esas cosas raras que hacemos con la lengua. Dicho sea sin segundas y más interesantes lecturas. Me gustan los refranes, me gustan los palíndromos, me gustan los trabalenguas, me gustan los acertijos y me gustan muchas cosas más por el estilo. El español tiene miles y miles de juegos parecidos, y yo los busco, los guardo y hasta los pinto en las paredes de los baños públicos. Tenemos un idioma estupendo, vaya que sí.
Si usted, Amigo Lector, ha leído el párrafo anterior y ha asentido con la cabeza o ha experimentado un poquito de orgullo patrio lingüístico, avergüéncese conmigo. Porque nos falta, ay dolor, un elemento bellísimo que poseen esos perros angloparlantes: nos falta el shibboleth y nos falta también el battologism. Lea, lea y envídielos.
Shibboleth: "A word or phrase used as a test for detecting foreigners, or persons from another district, by their pronunciation." (Una palabra u oración que se emplea como prueba para detectar extranjeros, o personas de otro barrio, por su pronunciación)
Battologism: "A phrase or sentence built by (tiresome) repetition of the same words or sounds" (Una frase o sentencia que se construye con la repetición de las mismas palabras o sonidos).”
Bien, la cuestión es jugosa de entrada y nos hace preguntar si realmente nuestro idioma es más rico o no respecto a otras lenguas, en este caso concreto respecto al inglés.
Mi respuesta es que todos los idiomas tienen una riqueza extraordinaria, lo que ocurre es que se manifiesta de formas diferentes; por ejemplo y con el mismo inglés: ellos tienen dos palabras para decir carne,
meat para la carne animal y
flesh para la carne humana, en cambio nosotros debemos recurrir a adjetivos para diferenciarlas; otro ejemplo los innu (raza esquimal) tienen unas veinte palabras para blanco; ítem más, los alemanes componen palabras a base de expresar conceptos y así les salen esas palabras tan largas como para llamar al tranvía subanempujenestrujenbajen (Perdonen la broma, no consigo ponerme serio nunca, pero es cierto lo que digo del alemán).
Pero volvamos a las palabras de marras. Hice una exploración entre diferentes diccionarios y lo que encontré es:
Main Entry: shib•bo•leth
Pronunciation: 'shi-b&-l&th also -"leth
Function: noun
Etymology: Hebrew shibbOleth stream; from the use of this word in Judg 12:6 as a test to distinguish Gileadites from Ephraimites, who pronounced it sibbOleth
1 a : a word or saying used by adherents of a party, sect, or belief and usually regarded by others as empty of real meaning b : a widely held belief c : TRUISM, PLATITUDE
2 a: a use of language regarded as distinctive of a particular group b: a custom or usage regarded as distinguishing one group from others Esta es la definición más completa que he encontrado, en algunos diccionarios de inglés-español ni tan solo aparecía. En el Oxford aparece como santo y seña o palabra clave (Password).
Y el
Cambridge online dice:
shibboleth
noun [C]
1 FORMAL a belief or custom that is not now considered as important and correct as it was in the past:
They still cling to many of the old shibboleths of education.
2 a word, phrase, custom, etc. only known to a particular group of people, which you can use to prove to them that you are a real member of that groupLa segunda entrada es claramente la de contraseña y sería el caso, muy comentado y no se si cierto, de los masones que siempre se dice que tienen una palabra clave y una forma de saludarse que les permite identificarse entre ellos.
Encontré también una entrada interesante en WordiQ que da bastantes ejemplos.
En resumen la palabreja viene, nada menos, de la Biblia y, como explica el texto, era utilizada por una de las tribus judías para reconocer a sus miembros respectos a otras tribus, para ello se basaban en la diferente pronunciación que hacían del sonido inicial “
sh” unos y otros. Nos dice esta definición que es una o varias palabras, una costumbre o uso que nos permite diferencias grupos étnico, sociales, etc.
Hablamos, pues, de una palabra que nos permite reconocer si una persona es extranjera o no (También podría interpretarse como si pertenece o no a un grupo determinado); al menos esta es la interpretación que nos da
Lector constante. No obstante yo lo entiendo como una palabra que, al permitir diferentes pronunciaciones nos permite distinguir un origen u otro.
Continua ella hablando de los trabalenguas como forma de discriminar nativos o no, si bien es cierto que existen muchos españoles para los que los trabalenguas son harto difíciles.
Pero vamos al meollo, ¿Cuántos de ustedes al oír una persona expresar “
ozú” no entienden rápidamente que es andaluz o a alguien que utiliza el “
che” no lo señalamos como valenciano? ¿Serían estas palabras nuestros shibboleths? Yo creo que sí.
Y a estas palabras y otras similares se les conoce, en castellano, como modismos, localismos, etc.
En catalán tenemos otro
shibboleth, es la pronunciación del sonido
ll al final de palabras, como en Sabadell o Maragall. Cualquier persona no catalanoparlante la pronuncia como una sola l, mientras que el sonido original es el de doble ll. O las vocales abiertas y cerradas que no existen en castellano, como Penedès que se pronuncia Panades, pero sin llegar a ser unas aes completas.
Así pues, entiendo que nuestro idioma tiene palabras suficientes como para distinguir esas circunstancias y si me apuran les daré otra particularidad.
En la definición del
Oxford o el
Collins, (Password, santo y seña, etc.) pues tenemos esas palabras como contraseña u otras.
En cuanto a la segunda palabra, battologisme, me declaro incompetente para discutirla, pues no he encontrado ninguna referencia. Por la definición dada no se yo si asimilarla a los trabalenguas y no encuentro ningún ejemplo en español con que ilustrarla, pero quizás, pudiera tratarse de una
eufonía (
Sonoridad agradable que resulta de la agradable combinación de los elementos acústicos de la palabras).
¿Podrían ser
battologismes esos juegos de palabras infantiles como: “
pito, pito, colorito, donde vas tú tan bonito?” Creo que no, pero se acerca más el francés, ya que para el mismo propósito utiliza la unión de diferentes palabras, algunas sin traducción, y que comienza como: “
am, gram, pique, pique, boule et boule et rataplan…”
Disculpen el espesamiento del artículo de hoy, no se desanimen y dejen de leerme por ello.
Vigilen su lengua y que, metafóricamente, no se les ensucie con vocablos espúreos.