Procrastinador. El regreso.
Como decíamos ayer….(Espero que reconozcan la frase), el idioma castellano es un idioma muy rico, dispone de palabras hermosas, otras no tanto, pero útiles y también palabros en la acepción que dábamos al inicio de este diario.
Recientemente se realizó, por Internet, una especie de encuesta para que la gente dijera su palabra favorita. Participó mucha gente, hasta el Presidente ZP y la gente descubrió infinidad de palabras que no habían oído hasta ahora.
No participé, pero de haberlo hecho habría escogido
inmarcesible, es una palabra, para mí, con una sonoridad especial, no sé, la encuentro bonita.
Pero bueno no quería hablar de palabras hermosas o queridas, sino de algo diferente. Quería hablar de esas palabras que permanecen durante años en el limbo del desconocimiento y de golpe alguien la saca de ese limbo y empiezan a ser repetidas por muchos, hasta recuperar el lustre que habían tenido o tenerlo cuando nunca lo habían tenido.
Toda esta digresión cuasi-filosófica viene a cuento de una palabra que me encontré en la crítica de un libro y que me llamó la atención porqué no hacía mucho también la había visto. En esta última ocasión en uno de los diarios que visito y que me parece recordar era
“Lector constante”.La palabra en cuestión era
procastinador, no me dirán que es extraña y nada común, pero de golpe me la encuentro en varias ocasiones. ¿Alguien intenta ponerla de moda?
Creo recordar que llegué a escribir algo sobre esa palabra, pero tengo pereza en releer el diario y buscar que dije, así que con el perdón de los presentes vuelvo a hablar de ella.
La definición que da el DRAE (Ya saben: Diccionario de la Real Academia Española.) es muy escueta, se reduce a: Aplazar, diferir. Su origen está en el afijo latino
pro- que indica adelante y
crastinación: del latín
crastinus, del mañana, el día de mañana.
Por ello tuve que recurrir a otras fuentes y de ellas deduje que el sentido en que se emplea es el de aplazar una cosa para hacer otra o para no hacer nada.
En una de las fuentes utilizadas, Wikipedia, (Por cierto, no se fíen mucho de esta fuente. Según diversas noticias está contaminadísima y tiene multitud de referencias falseadas por diferente gente interesada, entre otros se apunta a la CIA y el Vaticano ¡¡¡) se explica que esa postergación de una acción se hacía porqué se consideraban desagradables y se substituían por otras más placenteras. Es decir que cuando
procrastinamos estamos eludiendo alguna acción que deberíamos hacer, pero que por su pesadez física, intelectual o sicológica evitamos y nos dedicamos a otra acción que nos da más satisfacción.
Este articulillo de Wikipedia lo asociaba a trastornos de estrés y a “
algún desorden psicológico, como depresión o TDHA (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad)”, demasiado para el cuerpo. Para mi es simplemente un síntoma de vagancia pura y dura.
Así como para cada vicio hay una virtud, para el vicio de
procrastinar tenemos el hermoso refrán de: no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
No procastinen y dejen sus comentarios, que así podré ver si he perdido todos mis asiduos o me queda alguno.
NOTA PARA AQUELLOS QUE NO HAN RECONOCIDO LA FRASE INICIAL:
Fray Luís de león, al igual que muchos otros personajes, fue perseguido por la Inquisición que llegó a condenarlo a seis años de cárcel.
Cuando pasó ese tiempo volvió a su cátedra de la Universidad de Salamanca y nada más entrar al aula empezó la clase con esa frase, como si nada hubiese pasado.
Vigilen su vocabulario y proclamen la buena nueva de mi regreso.