Este verano La Vanguardia realizó una especie de concurso, en él se pedía a los lectores que escribieran relatos de no más de 100 palabras y tuvo un éxito grande. Dado que no compro ese diario con regularidad, de hecho solo lo hago los miércoles por el suplemento de libros, no sé cual fue el ganador.
Ustedes conocen mi aversión, compartida por mucha gente, o eso espero, por la inclusión en nuestro idioma de términos extranjeros que tienen su correspondiente palabra en nuestro rico idioma.
Bien, juntando estas dos premisas me permito copiar, espero que no haya repercusiones por invasión de derechos, uno de los cuentos que aparecieron. Su autor es
Ernesto Frattarola Alcaraz y creo que ilustra perfectamente lo que trato de decir.
Espero que ni La Vanguardia, ni su autor se molesten por su uso en este diario. Ahí va pues dicho relato:
(Las negritas son mías)
TRANSLATION, PLEASE
La encontré en el pub. Estaba preciosa, con ese look tan fashion. Nos sentamos. Ella pidió un ice tea y yo una coke Light. El barman trajo las bebidas y unos snacks.
Empezamos a hablar, a ella pareció interesarle mi trabajo como product manager en una empresa de software. Fue un pequeño shock saber que ella trabajaba como stripper en un night club, pero me recuperé pronto.
Se hacía tarde, ella tenía una sesión de fitnnes. Intercambiamos besos y direcciones de e-mail. Fui al parking. Al ir a abonar el ticket, se me acercó un desconocido. “Speak English?”, me preguntó. “No”.Bien ¿Qué les ha parecido? Creo que ilustra perfectamente a que me refiero.
Y para ejemplo de otras barbaridades cometidas con nuestro lenguaje les suministro un enlace a la página Web de “
Abra-Oficina de corrección del español”:
http://www.abra.es/nw/editables/hispano.htmEl artículo es una maravilla y deben tomarlo en el sentido que tiene, es decir: “al revés te lo digo para que me entiendas".
Vigilen su lenguaje y continúen visitando mi diario, el de recetas y el de Lucien, que el pobre con que yo le hago de secretario está sin publicar hace tiempo.