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el blog de los palabros
Comentarios sobre el buen y mal uso de las palabras.
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Conscripto. Parte 1
Antes que nada debo informar que el artículo de hoy me ha salido un poco largo y, me parece, que eso perjudica la lectura (hoy en día tenemos prisa, no tenemos tiempo para leer mucho rato), he decidido partirlo en dos partes. Perdonad y aquí va la primera.
He acabado de leer un libro de historia que está muy bien. Se trata de “El día D”, su autor Stephen E. Ambrose.
El libro es una obra muy documentada sobre los prolegómenos de ese día, 6 de junio de 1944, lo que ocurrió el mismo día y algunos hechos de los días posteriores. Como digo está muy bien documentada, se trata de un autor que ha escrito diversos libros de historia referida a la segunda guerra mundial y es muy prolijo en los detalles y en las informaciones. Me gustó, pero, a mi parecer, le sobraban unas 250 páginas, pues a menudo la acumulación de anécdotas personales es repetitiva. Es horrible ver como se enviaban a jóvenes a una acción donde se sabía que iban a producirse un número elevado de bajas.
Menciono el libro porque en sus primeras páginas encontré una palabra poco conocida aquí en España, no así en Sudamérica, y admitida por la Academia. Además me trajo recuerdos de años pasados.
La palabra es conscripto (según el DRAE: Soldado mientras recibe la instrucción militar obligatoria. Y si miramos conscripción dice: Arg. Bol. Ecu. Servicio militar. 2 Ven. Cuartel en el que los conscriptos realizan el servicio militar obligatorio).
Viene del latín conscriptus y este de conscribo que, en sentido militar era alistar, inscribir. Como digo es una palabra que se utiliza en Sudamérica y en España nunca la he visto usada, pero su significado es clarísimo: recluta, ni más ni menos.
Me tropecé, por primera vez, con esta palabra en una serie de televisión que se emitía en TVE, la primera (entonces era la única), que, en aquella época, venían dobladas de Sudamérica. Hablo de la segunda mitad de los años sesenta. Uno ya empieza a tener añitos (el pasado lunes llegué a los 58, ¿se pensaban que era más joven?).
Yo ya estaba acostumbrado a esas traducciones realizadas, por lo general, en México o Puerto Rico, en lo que se llamaba español neutro, es decir, un castellano sin ningún tipo de acento regional y evitando el uso de palabras que podrían ser mal sonantes en algunos países. Tenía experiencia porque hasta el año 64 había vivido en Venezuela. Aquí, España, eran los primeros años de la televisión y, como no había aún estructura propia, se emitían con ese doblaje que, para los españolitos de aquella época, resultaba sumamente pintoresco.
Palabras como golpiza (pronunciada con ese naturalmente y que deriva de paliza) u occiso (muerto) no eran frecuentes aquí y es que todo y ser, el castellano, un idioma hablado en un montón de países, existen algunas diferencias notables.
La serie en cuestión se llamaba “Arresto y juicio”, recuerdo otra en que los “chicos” eran dos policías de una patrulla, “Área 12”, en la que mientras aparecían los títulos (créditos en aquella área) se oía una voz que figuraba la central llamando a las patrullas para informar y se oía “en la calle X hay una pelea con cadenas y macanas (una especie de garrote)”.
Mañana la segunda parte y perdón si dejo a alguien en ascuas esperando.
José Sans

 
Comentario:
Feliz cumpleaños! Y como dicen en hebreo ¨Que lleges a cumplir 120¨.

Tu blog está bien logrado y muy intersante. Voy a venir a visitarte a menudo (Si es que soy bienvenido por supuesto)

Un saludo
 
Comentario:
Pues sí, yo sí me he sorprendido al saber tu edad. Por los correos que hemos intercambiado supuse que eras de los nacidos después de que el hombre pisó la luna. Como sea, en hora buena y un abrazo.

Tengo claro que el castellano encierra sus variaciones regionales y que incluso en un mismo país existen diferentes usos y términos entre una región y otra. Sin embargo, me resulta un poco extraño que palabras que mis oídos conocen de vieja data, resulten ser términos exóticos o de poco uso en otro lugar del mundo, no sé como explicar el sentimiento.

Ahora vivo en Miami, lugar en el que todos los términos confluyen y en el que en más de una ocasión me encontrado en problemas precisamente por el empleo de palabras que resultan mal sonantes.

Como se nota quería decir mucho y terminé escribiendo un desorden.

Te dejo un saludo fraterno y me quedo a la espectativa de la segunda parte.
 
Comentario:
Lo primero, muchas felicidades por tu cumpleaños, estás en lo mejor de la vida.
Refiriéndome a la palabra del tema de hoy, conscripto, tengo que reconocer que nunca la había oido, así que hoy me acostaré sabiendo una palabrina mas.
Espero con impaciencia la segunda parte.Un abrazo
No