La primera en la frente. Episodio III (y último)
Bien, una vez aclarado el tema de la bitácora pasemos a rematar el tema.
Solo queda por decir que términos usaremos, parece que las opiniones (una de momento) se decantan por explorador, yo también, por tanto uno solucionado.
También opinan que navegar es lo mejor, a falta de otra cosa también me parece bien, todo y que recorrer no me desagrada.
Queda por último como llamamos al log, me proponen cuaderno, podría ser.
Para mí creo que lo que hacemos no es un log, ni un cuaderno de bitácora, sino, simplemente un diario.
No se me asusten, estamos acostumbrados a que un diario sea uno de aquellos libros, con su candadito y todo, que llevaban las jovencitas en la época romántica o un dietario, unas memorias o alguna otra cosa.
Por su nombre parecería que se trata de un libro, cuaderno, lo que sea, donde vamos escribiendo, día a día, cosas que nos ocurren. Pienso que es eso y algo más. Para mí esa descripción sería más bien un dietario. Un diario sería un libro, cuaderno o lo que sea, donde se van recogiendo sucesos, pensamientos, críticas, opiniones, de todo un poco. Que no necesariamente debe ser día a día, a lo mejor un día no tenemos nada que explicar, otro tenemos mucho, etc.
Podemos encontrar diversos ejemplos en la literatura castellana, pero, para mí, el más paradigmático sería el ejemplo de Andrés Trapiello. Supe de su existencia a través de unos artículos que aparecían en el suplemento dominical de un periódico de los que leo. Después supe que había recibido varios premios y que escribía poesía, novela, artículos y libros de este genero, digamos “diarístico”.
Él llama a esa obra “una novela en marcha” y lleva como título genérico “Salón de los pasos perdidos”. Lleva publicados creo que doce, uno por año y cada uno lleva su título propio, siendo el primero “El gato encerrado”.
Los empecé a leer y me gustan mucho, de momento he leído siete. Se ajustan a mi definición de diario. En esos libros Trapiello habla de cosas que le pasan, de su familia, pero no es una autobiografía. Habla de otras personas, vecinos, autores, pero no son unas memorias.
Hace reflexiones, explica cosas, pero no es un ensayo.
Para quien le interese los seis primeros están editados en edición de bolsillo por Destino y son económicos, el resto salió y sale en Pre-Textos y son un poco caros. También, bajo el título genérico de “Desvanes”, existen recopilaciones de sus artículos.
Lo recomiendo y aviso que, con frecuencia, hablaré de libros y sus autores, pues, a veces, sacó los ejemplos de ahí. No obstante la gran fuente de horrores gramaticales los encuentras en periódicos, televisión y sobre todo radio.
¿Os gusta lo de diario?
Comentario:
En Argentina, al periódico, lo llamamos diario.
Comentario:
No está mal lo de diario, en realidad me gusta mas que la palabra blog,pero hay algo que no aclaraste y es que palabra ponemos en lugar de post que tampoco me gusta mucho; ¿qué tal artículo o reportaje?.
Gracias por la información sobre Andrés Trapiello.
Un saludo