He leído recientemente que existen unos 28 millones de diarios (Blogs, bitácoras, o como quieran llamarlo) y creo que es una barbaridad, aunque parece que la cifra es bastante real y quizás se haya quedado corta. También es cierto que no se conocen cuantos están operativos.
A mi me llama la atención por el hecho de que existen muchísimas personas como ustedes que me leen o como yo que les escribo, que tenemos ganas de comunicar algo a los demás; algunos sus conocimientos, otros sus vivencias, otros sus manías o aficiones y, lamentablemente, también muchos que muestran sus miserias intelectuales o sus tonterías.
Uno de los aspectos bonitos, además del deseo de comunicarnos, es que, a través de este medio, estableces relaciones, conoces gente buena y agradable (Aunque algunos tengan experiencias malas, pues de todo hay en la viña del señor), llegas a hacer amistades; empiezas recibiendo comentarios, luego pasas a intercambiar correos y quizás, es mi mayor deseo, llegar a conocer a esa buena gente que tiene la paciencia de aguantarte y que piensa en ti. Como José María que me envía un correo para decirme que tiene problemas técnicos y que por eso no me puede poner comentarios, pero que me sigue. La verdad, que quieren que les diga, esos detalles se agradecen y hasta te emocionan, pues ves el gesto de decirte que se acuerdan de ti y que no te preocupes que, aunque sin manifestarlo, te están siguiendo. Gracias José María.
Pues, ante tanto despliegue “diarístico”, comunicativo y demás, quiero hacer aumentar ese “follón verbenero” que es la “blogosfera” y tengo el honor de anunciarles que:
Me lanzo a abrir un nuevo diario.
Esta vez con un tema totalmente diferente, recetas de cocina. En el primer artículo, publicado hoy mismo, tienen ustedes el porqué de esa afición y que actualmente es más que afición, pues en mi casa me ha tocado asumir el papel de cocinero, ya que a mi mujer se le da muy mal la cocina; ante el temor a sucumbir de hambre, no tuve más remedio que tomar las riendas de la cocina. Ya supondrán que exagero, ella es muy capaz de freír un huevo, dos a la vez no, se le complica la cosa.
No sería justo dejar de mencionar que he contado con el apoyo y ánimos de
Leodegundia, ella me convención de lanzarme después que le comenté la idea, a corregido y ayudado en las pruebas y me asegura que enviará recetas suyas, como aquellas tan buenas que una vez publicó.
Bueno, lo más importante, el diario se llama
Buen menú y su dirección es
http://buenmenu.blogcindario.com.
Allí les espero con el deseo de que les guste, como, parecer ser, les ha gustado este. Recuerden que la categoría de un diario está en sus lectores y el mío es de primera.
No se marchen sin escuchar la canción de hoy, es un homenaje al recién nacido.