Hoy voy a decirles tres cosas, la primera es que escuchen la música, se trata de una pieza preciosa, es una de mis favoritas. La escuché por primera vez en una película, “El cazador”, con Robert De Niro y Meryl Streep. Es una muy buena película, ciertamente muy dura, pero preciosa en cuanto al tratamiento de los personajes y las situaciones. Si la han visto recordarán que es un alegato contra la guerra, en este caso la de Vietnam y de cómo la gente iba allí sin saber donde se metían. La música en cuestión aparece casi al final de la película, cuando el personaje que interpreta De Niro, va a cazar y no es capaz de matar al ciervo.
En segundo lugar, vamos a hablar hoy de un error que aparece con frecuencia y a veces no lo comete gente desconocedora del idioma, sino que parece ser una confusión mental.
Se trata de la confusión entre el infinitivo del verbo
haber y la locución
a ver.
Es decir, mucha gente en una frase del tipo:
“…tomaremos medidas a ver si se resuelve el tema.”, escriben:
“…tomaremos medidas haber si se resuelve el problema.”Dirán ustedes que es un error tonto (Tengo unos lectores muy instruidos), pero fíjense y verán como aparece con frecuencia.
No se que provoca ese error, pues la confusión es difícil.
Haber es el infinitivo de un verbo y
a ver es una preposición seguida del infinitivo del verbo
ver. En este segundo caso (A ver) el verbo no actúa como el verbo de la oración, ni tan solo de una subordinada, sino que está actuando como complemento, por eso lleva la preposición delante.
Así pues cometer el error no tiene perdón, han de recordar que el verbo
haber indica, por lo general, la existencia de algo o una obligación. Actúa también como complemento (Como infinitivo), pero no va antecedido de la preposición
a. Decimos: “…
debe haber muchos objetos similares.”,
“…como haber, hay muchos objetos que…”,
“Las brujas no existen, pero haberlas haylas.”(Típico refrán gallego).
En cambio la frase
a ver la utilizamos en el sentido de
mirar,
“…a ver si está muerto”, que podríamos decir: “...
miremos si está muerto”, “
…a ver si hemos cometido un error.” ó “...
miremos si hemos cometido un error.”
Un error similar ocurre con la confusión entre la primera persona del singular del presente de indicativo del verbo haber
ha y la preposición
a. Por ejemplo (Y permítanme que la utilice porqué el otro día en el mi diario de recetas, insisto que parece que no visitan, lo cometí): “…
ha de quedar una salsa ligada.”, muchas veces ponemos: “…
a de quedar una salsa ligada”). Aquí si tenemos fácil el evitar el error, siempre que podamos sustituir esa
a por
debe, es que tenemos que utilizar
ha. También se comete este error cuando utilizamos tiempos compuestos, por ejemplo,
ha sucedido,
no a sucedido. También aquí es fácil no meter la pata. Cuando el segundo verbo es un participio pasado (normalmente acaban en “
ido”, excepto algunos irregulares como morir), debemos utilizar
ha,
ha sucedido,
ha aparecido,
ha muerto,
ha corregido,
ha impreso, etc.
Por último dejen que les explique un chiste, me ha sido enviado por
José Mari e ilustra esa curiosa costumbre que a veces tiene el pueblo llano en confundir palabras.
El chiste en cuestión no tiene desperdicio y espero que lo sepan interpretar correctamente, si no que la vergüenza caiga sobre ustedes, existen errores semánticos y de sintaxis, pero forman parte del chiste:
UNA PAREJA VA AL MÉDICOHabla el marido (en la consulta del ginecólogo):
Mire dostor, es que tenemos un poblema, es que mi mujer y yo queremos
tener trascendencia y como durante años practicamos el corpore insepulto ya
no sabemos si es que soy omnipotente o mi mujer es histérica.
Antes hemos ido a otro dostor y nos dijo que mi mujer tenia la vajilla
rota y la emperatriz subida, y, como además, la operaron de la basílica
balear, no sabemos si eso puede influir y también a mi hace años me operaron
de la protesta y a lo mejor me han dejado escuelas en el cuerpo.
Nos recomendaron ir a un medico de Boston, que era muy bueno, y mire,
en cuanto entramos en la consulta había allí dos ordenadores conestados a
una antena paranoica.
En cuanto entramos, a mi mujer le hicieron una coreografía y el medico nos
dijo que no veía nada raro.
Entonces nos recomendó que hiciéramos el cojito, estuvimos 15 días ella y 15 días
yo haciendo el cojito, pero nada.
Nos volvimos para aquí y otro dostor nos recomendó hacer vida marítima
y nos fuimos de Vigo a Bilbao y en todas las playas hacíamos vida marítima, pero nada.
Además, mi mujer hace tiempo tuvo un alboroto y le nació el féretro
muerto, y, a lo mejor, eso ha influido.
Pero yo creo que mi mujer es frigorífica, porque nunca llega al
orégano.
Y contesta el ginecólogo:
Me parece que usted lo que tiene es un problema de especulación atroz.Vamos haber que les a parecido. ¿Les a divertido?
Vigílense, el fantasma de las palabras nos acecha continuamente.