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Primero de mes: un nuevo autor
El escritor de hoy es casi, o sin el casi, bastante desconocido en España, sin embargo en Francia es muy conocido y admirado.
Se trata de Daniel Pennac, nacido en Marruecos en 1944 en una familia de militares y debido a ello pasó mucho tiempo viviendo por el África y el sur-este asiático. Posteriormente se gradúa en letras y se dedica a la enseñanza. Consciente de que los niños franceses leen poco (Cosa que en España no ocurre ¿No es verdad?) empieza a escribir libros infantiles, el primero en 1982, para desarrollar ese hábito de lectura, que si no se tiene de pequeño difícilmente se adquiere de mayor.
Escribe pues unos diez libros para niños, uno de ellos con ilustraciones de Miró y que tienen gran éxito. Fuera del campo infantil publica algunas obras burlescas y otras de ensayo como “Liberación”.
Entre sus ensayos más recientes destaca “Como una novela”, en él trata de la lectura principalmente, está dirigido, en principio, a los adolescentes, pero puede ser leído y lo recomiendo, por adultos, aunque algunos aún no lo seamos.
Dice el escritor: “En realidad, no es un libro de reflexión sobre la lectura, sino una tentativa de reconciliación con el libro”.
Podríamos, pues, calificarlo, como hace la editorial, de antimanual de literatura y, en su última parte, enumera los derechos del lector:
1 El derecho a no leer (Nadie debe recriminarnos por no leer en general o por no leer un libro en particular, p.ej. El Quijote.)
2 El derecho a saltarse páginas.
3 El derecho a no terminar un libro (Esencial, pues los hay de imposibles)
4 El derecho a releer.
5 El derecho a leer cualquier cosa. (No hay grandes géneros, ni géneros menores)
6 El derecho al bovarismo. (Esto merece una explicación: El autor subtitula este derecho como: “enfermedad de transmisión textual”. Tiene su origen en el personaje de Madame Bovary de Flaubert y es, cito textualmente: “….la satisfacción inmediata y exclusiva de nuestras sensaciones: la imaginación brota, los nervios se agitan, el corazón se acelera, la adrenalina sube, se producen identificaciones por doquier y el cerebro confunde, momentáneamente, lo cotidiano con lo novelesco.”)
7 El derecho a leer en cualquier lugar.
8 El derecho a hojear.
9 El derecho a leer en voz alta.
10 El derecho a callarnos. (nadie tiene autoridad para pedirnos explicaciones de porque, o de que leemos.)

Todos los paréntesis son añadidos mios.
Pero, de pronto, descubre la “serie negra”, lo que los franceses llaman “polar” y empieza a escribir novelas donde, sobre una base de un hecho más o menos delictivo, construye una novela donde no solo hay delitos, crímenes o lo que sea. Hay también una historia humana, unos personajes entrañables, una aguda observación de la vida en un barrio, más o menos, marginal.
Se trata de la serie del señor Malaussène, este personaje es un buen hombre con una madre un poco bastante pendón, muy enamoradiza, que constantemente huye con algún hombre y vuelve embarazada. Por ello el pobre está a cargo de, él es el mayor, dos hermanas, dos pequeños gemelos, un adolescente y un bebe; todos ellos, más un perro torpón, están a su cuidado. Su trabajo: chivo expiatorio. Si señor, eso mismo. Trabaja en unos grandes almacenes donde cuando hay una queja por un artículo defectuoso llaman al responsable técnico, su autentico cargo, y del que no hace nada; su jefe lo pone a parir con amenazas de descontarle los daños del salario y despedirlo, hasta tal punto que el reclamante se desdice de su reclamación y la retira.
De momento han sido editadas cinco novelas en castellano:
La felicidad de los ogros
El hada carabina
La pequeña vendedora de prosa
El señor Malaussène
Los frutos de la pasión.
Confieso que solo he leído los tres primeros, pero me parecen encantadores y pienso leer los dos que me falta.
Los dos primeros han sido reeditados por Debolsillo en edición de ídem y el total por Mondadori.
No se lo pierdan. Si se me ocurre algún nuevo concurso daré como premio el primero de los títulos.
Sean buenos y disculpen mi lagunas temporales en escribir y en visitarles.
 
Comentario:
Otro más de los autores a recordar para leer algo cuando el azar lo cruce en mis manos (tengo tantos libros que me gustaría leer y no he leído que al final el próximo libro a leer cae en el caos del azar y la disponibilidad) De este me suena haber leído la contraportada del "Como una novela", o al menos el decálogo en alguna referencia, y lo que apuntas del señor Malaussène me llama mucho la atención.
Yo sí continué leyendo El Jinete Polaco y me acabó gustando (incluso lo he releído una vez), pero reconozco que es muy duro y que hasta que me enganchó transcurrió medio libro. El azar no me ha llevado a leer nada más de este hombre, aunque no por falta de ganas. Con el que no pude fue con La Saga/Fuga de J.B. de Torrente Ballester, lo dejé aburrida cuando me quedaban sólo unas 30 páginas, ni me interesaba cómo pudiera acabar ni me estaba enterando de nada...
Un abrazo de una reciente y asidua lectoraconstante que ha saltado a este blog por tus comentarios en el anterior.
 
Comentario:
Tomo notas....de los frutos de la pasión...no conozco al autor y como siempre es una delicia descubrir contigo nuevos autores, al menos para mi!

Mil bikos ;)biko azul
 
Comentario:
Como siempre tomo buena nota.
Un beso
 
Comentario:
Reconozco mi ignorancia en lo tocante a este escritor y esta vez ni siquiera puedo decirte que intentaré leer uno de sus libros, tengo tantos en espera que de momento no me puedo permitir ni uno más.
Un abrazo
 
Comentario:
Yo, como "no lector" empedernido, me acojo a esa lista de derechos.
Una vez regalé a mi mujer un libro basándome en que había sido premio Planeta. Ella no fue capaz de soportar más de unas pocas páginas. Se lo pasamos a un amigo que es fanático de la lectura y llegó a la página 14. Seguido probamos con una conocida que incluso se había leído la biografía de la Pantoja (eso es prueba de mucha tenacidad y nulos escrúpulos) y tampoco pudo con él.
Eso es acojerse al derecho nº 3?
El libro en cuestión era "El jinete polaco" de Antonio Muñoz Molina. Aún me lo hechan en cara. ¿Lo conoces?
Un saludo.
 
Comentario:
Creo que en una ocasión u otra he ejercido esos derechos, mira ya no me siento tan culpable ;)

Parece muy interesante este autor, no lo conocía, grácias por presentarnoslo.

Un abrazo
No