"Pause"
Ya me voy...
...volveré cuando regrese la inspiración.
...volveré cuando regrese la inspiración.
¿Sabías que...?
°Si los maniquies de las tiendas fueran mujeres reales, serían demasiado delgadas para menstruar.
°Hay 3 mil millones de mujeres que NO tienen cuerpo de supermodelos y solamente 8 que sí lo tienen. Marilyn Monroe usaba talla 44 español (algo así como 11 Mex), ¡¡¡¡y los traía locos a todos!!!!, ¿¿¿¿quién se fijó en la talla???? Es la mujer más sensual de todos los tiempos.
°Si Barbie fuera una mujer real, sus proporciones la obligarían a caminar a gatas; sus piernas no podrían sujetarla de pie.
°La mujer promedio pesa unos 65 kg. y usa tallas entre un 42(9) y un 44(11).
°Una de cada cuatro mujeres en edad universitaria sufre desordenes de alimentación.
°Las modelos de las revistas están retocadas, ¡NO son perfectas!
°Un estudio psicológico mostró, en 1995, que el contemplar una revista de modas durante tres minutos causaba depresión, vergüenza y culpa al 70% de las mujeres.
°Las modelos de hace 20 años pesaban 8% menos que la mujer común. Las de hoy en día pesan 23% menos.
La belleza de una mujer no está en su ropa, su figura, ni en su peinado. La belleza de una mujer debe brotar de sus ojos, porque ellos son las ventanas hacia su alma, el lugar donde reside el amor.
La belleza de una mujer no está en sus facciones, sino que es el reflejo de la belleza verdadera de su alma. Es el cuidado amoroso que da, la pasión que ella muestra. La belleza de una mujer soloamente se desarrolla con el paso de los años.
UNA MUJER PUEDE SER LA MAS SENSUAL Y BELLA SI SE LO PROPONE.
**Extraído de NAVE (revista de publicación local con contenido alternativo —y a veces subversivo :-P)
°Hay 3 mil millones de mujeres que NO tienen cuerpo de supermodelos y solamente 8 que sí lo tienen. Marilyn Monroe usaba talla 44 español (algo así como 11 Mex), ¡¡¡¡y los traía locos a todos!!!!, ¿¿¿¿quién se fijó en la talla???? Es la mujer más sensual de todos los tiempos.
°Si Barbie fuera una mujer real, sus proporciones la obligarían a caminar a gatas; sus piernas no podrían sujetarla de pie.
°La mujer promedio pesa unos 65 kg. y usa tallas entre un 42(9) y un 44(11).
°Una de cada cuatro mujeres en edad universitaria sufre desordenes de alimentación.
°Las modelos de las revistas están retocadas, ¡NO son perfectas!
°Un estudio psicológico mostró, en 1995, que el contemplar una revista de modas durante tres minutos causaba depresión, vergüenza y culpa al 70% de las mujeres.
°Las modelos de hace 20 años pesaban 8% menos que la mujer común. Las de hoy en día pesan 23% menos.
La belleza de una mujer no está en su ropa, su figura, ni en su peinado. La belleza de una mujer debe brotar de sus ojos, porque ellos son las ventanas hacia su alma, el lugar donde reside el amor.
La belleza de una mujer no está en sus facciones, sino que es el reflejo de la belleza verdadera de su alma. Es el cuidado amoroso que da, la pasión que ella muestra. La belleza de una mujer soloamente se desarrolla con el paso de los años.
UNA MUJER PUEDE SER LA MAS SENSUAL Y BELLA SI SE LO PROPONE.
**Extraído de NAVE (revista de publicación local con contenido alternativo —y a veces subversivo :-P)
Ciudad de los muertos (Población: 0)
Jaime se encontraba sumamente mareado como consecuencia de aquel olor extraño, o quizás era porque no había consumido alimento en mucho tiempo, como fuera estaba débil y no había podido descansar de manera adecuada y no tanto por incomodidad sino mas bien por el temor a aquellas extrañas cosas.
Él aún no podía creer que aquello le estuviera pasando, a decir verdad le había extrañado la ausencia de automóviles en los últimos kilómetros antes de llegar a esa ciudad y aún mas extraño era la aparente falta de individuos, la aparente falta de vida y el olor, ese olor fétido que le impregnaba todo su ser.
Aún lamentaba haberse bajado de su motocicleta para inspeccionar la ciudad y lamentaba mas haber gritado aquel “hey”, esa acción fue la que alertó a aquellas cosas. Cuando vio uno de esos seres tambaleándose en dirección hacia el sintió una especie de alivio, “vaya, no esta desierto este lugar, al menos ya me encontré a un borracho” pensó Jaime, pero al verlo mas detenidamente el alivió se convirtió en asombro y posteriormente en temor, al ver a aquel individuo de ojos color carmesí, o al menos uno, ya que una de sus cuencas oculares se encontraba vacía solo con un liquido negruzco y espeso escurriéndole, la ropa de aquel ser estaba hecha jirones, por su manera de caminar aparentaba tener una fractura en alguna de sus piernas, además emitía alaridos esporádicos y su piel, la piel se le caía a pedazos con cada intento de paso que daba. Tenía aspecto de llevar varios días muerto y sin embargo estaba caminando y cada vez se encontraba mas cerca de Jaime.
Jaime súbitamente despertó de su asombro y se dio la vuelta en dirección a su moto, pero la encontró detrás de un montón de aquellas extrañas creaturas, lo estaban rodeando poco a poco, y a él lo estaba consumiendo de la misma manera un pánico terrible, en algún momento dado Jaime vio un pequeño hueco en el semicírculo que habían creado esos seres, casi sin meditarlo se aventuró a pasar por ahí a toda la velocidad que podían brindarle sus piernas, pero irremediablemente tuvo que frenar su carrera al verse acorralado nuevamente por otro grupo de aquellos muertos andantes, su única salida era un callejón tenuemente iluminado, no lo pensó dos veces así que se dirigió hacía el callejón hasta detenerse de nueva cuenta, esta vez a causa del final del mismo, ya estaba mas que desesperado, lleno de miedo y con seres repugnantes y quien sabe con que intenciones pisándole los talones, casi literalmente; una rápida búsqueda de cualquier posible escapatoria lo llevó a dirigir la mirada hacia un contenedor de basura, rápidamente corrió hacia el y se introdujo en el mismo sujetando la tapadera por dentro; casi al instante aquellas creaturas comenzaron a golpear el exterior del refugio improvisado de Jaime, quizás estuvieron durante algunos minutos o tal vez horas, de cualquier manera en algún momento abandonaron aquella tarea y Jaime optó por permanecer en el interior del contenedor de basura y aún sujetando la tapa por dentro, después de un tiempo el cansancio venció sus brazos y la soltó, estaba débil en demasía, mareado por el olor saturante de los seres repulsivos, y repleto de miedo; no sabía que era lo que estaba ocurriendo, no sabía donde estaba, solo se lamentaba enormemente el haber llegado a esa... ciudad... a... a esa...
ciudad de los muertos
Él aún no podía creer que aquello le estuviera pasando, a decir verdad le había extrañado la ausencia de automóviles en los últimos kilómetros antes de llegar a esa ciudad y aún mas extraño era la aparente falta de individuos, la aparente falta de vida y el olor, ese olor fétido que le impregnaba todo su ser.
Aún lamentaba haberse bajado de su motocicleta para inspeccionar la ciudad y lamentaba mas haber gritado aquel “hey”, esa acción fue la que alertó a aquellas cosas. Cuando vio uno de esos seres tambaleándose en dirección hacia el sintió una especie de alivio, “vaya, no esta desierto este lugar, al menos ya me encontré a un borracho” pensó Jaime, pero al verlo mas detenidamente el alivió se convirtió en asombro y posteriormente en temor, al ver a aquel individuo de ojos color carmesí, o al menos uno, ya que una de sus cuencas oculares se encontraba vacía solo con un liquido negruzco y espeso escurriéndole, la ropa de aquel ser estaba hecha jirones, por su manera de caminar aparentaba tener una fractura en alguna de sus piernas, además emitía alaridos esporádicos y su piel, la piel se le caía a pedazos con cada intento de paso que daba. Tenía aspecto de llevar varios días muerto y sin embargo estaba caminando y cada vez se encontraba mas cerca de Jaime.
Jaime súbitamente despertó de su asombro y se dio la vuelta en dirección a su moto, pero la encontró detrás de un montón de aquellas extrañas creaturas, lo estaban rodeando poco a poco, y a él lo estaba consumiendo de la misma manera un pánico terrible, en algún momento dado Jaime vio un pequeño hueco en el semicírculo que habían creado esos seres, casi sin meditarlo se aventuró a pasar por ahí a toda la velocidad que podían brindarle sus piernas, pero irremediablemente tuvo que frenar su carrera al verse acorralado nuevamente por otro grupo de aquellos muertos andantes, su única salida era un callejón tenuemente iluminado, no lo pensó dos veces así que se dirigió hacía el callejón hasta detenerse de nueva cuenta, esta vez a causa del final del mismo, ya estaba mas que desesperado, lleno de miedo y con seres repugnantes y quien sabe con que intenciones pisándole los talones, casi literalmente; una rápida búsqueda de cualquier posible escapatoria lo llevó a dirigir la mirada hacia un contenedor de basura, rápidamente corrió hacia el y se introdujo en el mismo sujetando la tapadera por dentro; casi al instante aquellas creaturas comenzaron a golpear el exterior del refugio improvisado de Jaime, quizás estuvieron durante algunos minutos o tal vez horas, de cualquier manera en algún momento abandonaron aquella tarea y Jaime optó por permanecer en el interior del contenedor de basura y aún sujetando la tapa por dentro, después de un tiempo el cansancio venció sus brazos y la soltó, estaba débil en demasía, mareado por el olor saturante de los seres repulsivos, y repleto de miedo; no sabía que era lo que estaba ocurriendo, no sabía donde estaba, solo se lamentaba enormemente el haber llegado a esa... ciudad... a... a esa...
ciudad de los muertos
. . .
No le tengo tanto miedo a la muerte...
...le tengo mas temor a volverme viejo.
...le tengo mas temor a volverme viejo.
Guille y Selene
—Qué onda, ¿cómo estas Selene?
—Muy bien Guille, ¿qué pedo?
Guille y Selene llevaban algo de tiempo compartiendo una relación de amistad, no era una relación que comenzaron desde niños y sin embargo era mucha la confianza que existía entre los dos, eso no era algo muy común en Selene, ella es extrovertida y con mucha seguridad en si misma pero el hecho de confiar en alguien es algo que le tomaba mucho tiempo, cosa que con Guille fue cuestión de algunos días, por eso ella lo consideraba muy especial, “en realidad eres mi único amigo Guille” era lo que Guille le escuchaba decir constantemente y lo que le provocaba esa mezcla de sentimientos, entre felicidad, enojo y hasta frustración pues se sentía mal por no ser sincero con ella cuando le contestaba “pues tu también eres mi única amiga”. Amistad era una palabra que Guille podía relacionar con infinidad de cosas, situaciones y personas; excepto con Selene.
—Oye que rollo, ¿se va a hacer algo en la noche? —cuestionó Guille por teléfono a una Selene muy entusiasmada por recibir la llamada de su mejor amigo.
—Pues no sé, ¿vamos a algún antro?, digo, con eso de que no hay fiestas porque no hay nadie —Días antes, todos los amigos que los dos tenían en común habían salido de la ciudad y ellos no habían podido acompañarlos.
—Ok, esta bien, entonces nos vemos en la noche, bye —se despidió Guille.
—Bye Guille, te mando un beso mi chiquito —esas muestras de cariño eran comunes de parte de Selene hacia Guille y esto solo incrementaba cada vez mas la frustración de el.
“Esta noche será, tengo que decirle como me siento” —se repetía una y otra vez Guille para si mismo—, “ya no puede pasar mas tiempo, ya la cagué, ¿por qué me tuve que hacer su amigo? Chingado, ya me la estoy imaginando ‘¡no manches Guille!, ¿cómo crees?, entonces me estabas mintiendo, déjame sola, ¡ya no me vuelvas a hablar!’, yo y mis estupideces, pero bueno que mas da, ni que me fuera a suicidar cuando me mande a la chingada”.
Cuando llegó la noche Guille y Selene se encontraron en el antro, esa era su costumbre ya que vivían muy alejados el uno del otro y además “no eres mi novio para que vayas a todos lados por mi, sonzo” —era lo que le decía Selene en tono de broma a Guille pero que le lastimaba profundamente y a lo que solo podía pensar— “ni modo, es la verdad”.
—Hola Guille, ven dame un abrazo pedacito de menso —le dijo Selene a Guille casi en un grito debido al volumen de la música en el lugar.
—Que onda, ¿has encontrado a alguien conocido? —Guille le decía a Selene al mismo tiempo que abría mas los ojos en un intento por observarla bien ya que el lugar estaba tenuemente iluminado además de que las luces encendían y apagaban.
—Pues no —le contestó Selene—. Así que vas a tener que bailar conmigo toda la noche —esto no era algo que le incomodara a Guille, quizás solo por el hecho de que a el no le gustaba bailar, pero tratándose de Selene siempre hacía una excepción.
Después de un tiempo de estar bailando se dirigieron a buscar un lugar donde sentarse, ya era mucho lo que habían bailado y Guille se encontraba algo cansado.
—Voy por algo de tomar —dijo Guille—. ¿Quieres algo?
—Tráeme una cuba porfa —le contestó Selene y Guille asintió con la cabeza.
—Esta bien, yo te la traigo.
En el bar, Guille no dejaba de pensar en Selene, tenía que hablar con ella y tenía que ser en ese mismo momento ya que estaban los dos solos así que Selene no se iba a distraer platicando con nadie mas y además él pensaba “cuando me rechace, podré embriagarme sin que nadie me diga nada”.
Guille se dirigió hacia la mesa donde estaba Selene con una cuba en una mano y una botella de cerveza en la otra, además de un par de tequilazos en el estomago con rumbo a su cerebro que previamente se tomó para “agarrar valor”.
Al llegar a la mesa, Guille le extendió el brazo a Selene, alcanzándole su bebida.
—Aquí tienes.
—Gracias— Le dijo ella, mientras le daba un beso en la mejilla.
—Oye, Selene, quiero decirte algo —dijo Guille, titubeando un poco—. Es que, yo, pues mira...
—¿Tu?, —le cuestionó Selene.
—Pues, mmm, lo que pasa, es...
—¿Qué pasa? —Selene volvió a preguntar.
—Pues como que cuando... la otra vez... —Guille se notaba muy nervioso, se pasaba las manos a la cara, frotándose la frente en constancia.
—¿Te sientes mal?, si quieres nos vamos —una notable preocupación comenzó a invadir a Selene pues eran contadas las veces que había visto así a su amigo, Guille no podía hablar, solo mascullaba algunas palabras.
—No mira, es que... desde hace tiempo...
—Guille, ¿qué tienes?, me estas asustando —ella sabia que algo perturbaba a Guille, debía de ser algo muy serio pues el no podía decírselo.
—¡Selene, es que te quiero! —se escuchó un grito saliendo de la boca de Guille, lo bastante fuerte como para que las personas que estaban alrededor de ellos se percataran de sus palabras.
En el rostro de Selene se dibujó una sonrisa.
—Menso, ¿eso era todo?, yo también te quiero, si te lo digo a cada rato.
Una sensación de impotencia se apoderó de Guille, al parecer no se había explicado bien
—No Selene... te quiero, pero no solo como mi amiga, ¿ok?, ¿ok?, todo el tiempo estoy pensando en ti, día y noche y... y no sabes cuanto anhelo un beso tuyo, creo que estoy enamorado de ti... no; no creo, sé que estoy enamorado de ti —. Las palabras de Guille pasaron directamente desde su corazón a su boca sin pasar por su mente, ni él sabía a ciencia cierta si en realidad lo dijo.
Selene al escuchar esto se quedó atónita, permaneció viendo directamente a Guille sin ninguna expresión en su rostro y después cambió la mirada hacia el suelo. Después de unos segundos Guille se retiró de la mesa, no era la reacción que esperaba, al parecer sus palabras de verdad habían herido a Selene; Guille quería escapar, regresar el tiempo hasta el momento en que conoció a Selene y evitar que todo esto sucediera, ahora ella se había dado cuenta de que él le había mentido en todo el transcurso de su amistad y por consecuencia, ya no podría estar a su lado. Guille se dirigió al baño, se encontraba solo, bebiendo la cerveza que tenía en su mano derecha, se miró al espejo y se vio con lagrimas en los ojos, no quería perder a Selene pero el daño ya estaba hecho, vio su mano derecha, la botella de cerveza ya estaba vacía, después, musitó.
—Discúlpame Selene.
Selene se encontraba aún en su mesa, muy cavilosa, esbozando una pequeña sonrisa apenas perceptible, cual Mona Lisa de Da Vinci; debido a que estaba demasiado absorta en sus pensamientos no se había dado cuenta del tumulto de gente que se estaba concentrando en el baño del lugar, por curiosidad decidió acercarse. “¿qué estará pasando?” —pensó Selene mientras se acercaba a la pequeña algarada de personas. De pronto vio una figura en el piso del baño que se le hizo muy familiar, tuvieron que pasar algunos segundos hasta que Selene reaccionara.
Tendido en el suelo se encontraba Guille en medio de un charco de liquido sanguinolento, con un pedazo de botella incrustado en el pecho, tenía una expresión de dolor en su rostro, pero no era tanto de dolor físico, parecía que sufría mas por otra cosa; Selene de pronto se abalanzó hacia él, lo abrazó y al mismo tiempo dejó escapar su llanto, no podía creer lo que estaba sucediendo; después, entre sus gritos de dolor algunos paramédicos la separaron de Guille, ella solo podía pensar en las palabras que se dijo para sí misma horas antes, “no va a pasar mas tiempo, tiene que ser hoy, hoy tengo que decirle que estoy enamorada de él”.
Catarsis (aparentemente) sin fin
A cargo de: Edgar Oceransky con Juro y Benny Ibarra con Estoy
Juro que no vuelvo a hablar del tema porque, aunque no quiera, todo terminó,
cada quien mañana pegará la vuelta hacia su destino sin decir adiós
Juro que no vuelves a escuchar mi voz, no importa que estalle todo mi interior,
aunque yo no entienda ya esta situación, esta historia acaba porque nunca comenzó
Te doy la espalda empiezo a andar, pero no dejo de pensar,
prendo un recuerdo para evaporar tu amor y más se inflama el corazón
Juro que no vuelves a mirar mi cara, mis manos hurgando por tu pantalón
no voy a causarte más de dos problemas si es que alguna vez escuchas mi canción
Juro que no vuelves a escuchar mi voz, no importa que estalle todo mi interior,
aunque yo no entienda ya esta situación esta historia acaba porque nunca comenzó
Te doy la espalda empiezo a andar, pero no dejo de pensar,
prendo un recuerdo para evaporar tu amor y más se inflama el corazón
Juro que no vuelvo a hablar del tema porque aunque no quiera todo terminó
cada quien mañana pegará la vuelta hacia su destino sin decir adiós
Juro que no vuelves a escuchar mi voz, no importa que estalle todo mi interior,
aunque yo no entienda ya esta situación, esta historia acaba porque nunca comenzó
Te doy la espalda empiezo a andar, pero no dejo de pensar,
prendo un recuerdo para evaporar tu amor y más se inflama el corazón
Juro que no vuelves a mirar mi cara, mis manos hurgando por tu pantalón
no voy a causarte más de dos problemas si es que alguna vez escuchas mi canción
Juro que no vuelves a escuchar mi voz, no importa que estalle todo mi interior,
aunque yo no entienda ya esta situación esta historia acaba porque nunca comenzó
Te doy la espalda empiezo a andar, pero no dejo de pensar,
prendo un recuerdo para evaporar tu amor y más se inflama el corazón
Juro que no vuelvo a hablar del tema porque aunque no quiera todo terminó
Hoy desperté, te busqué, me hizo falta estar contigo, quise rozar tu mirada,
hoy te pensé, te extrañe, añoré sentir tu mano sobre mi piel y mi alma
tu viajando por la adversidad, yo volando sin poder asimilar que detrás de cada límite estoy
Hoy sin querer te miré, vi tu foto y me transporté al calor de tus besos
y te acaricié, te tomé, te llené paso a paso, cada espacio; pude esquivar la contrariedad
tu alma sabe
mientras viajas por la adversidad, mientras muero sin poder asegurar
que detrás de cada límite estoy
siempre seguro que mas allá de toda lógica, salvo a toda reconciliación
y detrás de cada límite estoy...
Hoy desperté, te busqué, me hizo falta estar contigo, hoy
hoy te pensé, te extrañe, añoré sentir tu mano sobre mi piel y mi alma
tu viajando por la adversidad, yo volando sin poder asimilar que detrás de cada límite estoy
Hoy sin querer te miré, vi tu foto y me transporté al calor de tus besos
y te acaricié, te tomé, te llené paso a paso, cada espacio; pude esquivar la contrariedad
tu alma sabe
mientras viajas por la adversidad, mientras muero sin poder asegurar
que detrás de cada límite estoy
siempre seguro que mas allá de toda lógica, salvo a toda reconciliación
y detrás de cada límite estoy...
Hoy desperté, te busqué, me hizo falta estar contigo, hoy
Aunque solo sea por este día...
Esta vez
aunque solo sea por este día...
Solo el día de hoy permitiré a mis ansias fluir con libertad
de alguna manera u otra
las fantasías reconditas de mi interior lúgubre se volveran palpables
escudriñaré en cada recoveco de tu ser
desde tus pies a tu boca
de tu boca a tus pies
una y otra vez,
seremos solo dos cuerpos sin alma
dos entidades vacías jugando al placer
hombre y mujer
sexo por sexo
intimidad por delicia
necesidad carnal
hambre lúbrica
(gemidos circunstanciales)
lujuria
placer
placer
¡tu!...
Voy a desconocer los sentimientos que enardeces
seré indiferente, viviendo sin vida...
Esta vez
aunque solo sea por este día...
Y después...
después continuaré sufriendo por ti
Carta sin final y con cierto aire de tranquilidad (y de resignación) para una persona que se niega a ser olvidada
Estoy tratando de escribir algo para ti, quizás algún cuento, algún poema o también alguna canción —hace tiempo que no escribo ninguna canción— y no tengo nada que expresar, la verdad se me ocurren mil cosas para decirte pero, ¿qué puedo decirte que no sepas ya?, ya te lo he dicho todo, sabes bien que te quiero y no se a ciencia cierta lo que es el amor pero —no se por qué lo puedo afirmar con tanta certeza— se que en algún momento te amé. Hace algunos días esa fantasía onírica de tu regreso resurgió y no fue tu culpa, supongo que inconscientemente solo esperaba algún pretexto para seguirte extrañando, quizás es porque esa acción formó parte de mi vida durante un largo tiempo o bien, quizá nunca dejé de extrañarte. Alguien me dijo alguna vez que eso era solo una obsesión, eso me preocupó, no quisiera parecer un enfermo obsesionado; de cualquier manera hace tiempo que no te molesto —creo que esa es la palabra tomando en cuenta aquellos gestos de disgusto que, en mas de una ocasión, se formaron en tu rostro— con mis intentos de revivir nuestra relación; no puedo aseverar que lo que hice por ti nadie mas lo hará, eres alguien sumamente especial —en el mas magnánimo sentido que pudiera tener esta palabra— y no dudo que lo que hice por ti alguien mas también lo hará, quizá mas; lo que si puedo asegurar es que lo que yo hice por ti jamás lo he hecho por nadie. No se si fue poco porque, a decir verdad, me faltó tiempo, aunque para estar contigo ni todo el tiempo del mundo bastaría. ¿Qué mas puedo decirte?, la verdad lo que diga ya es irrelevante, se que te puedo decir mil palabras, redactarte mil escritos o componerte mil canciones y nada cambiará, ni tu conducta de carácter ambiguo con respecto a nosotros (lo que me da pauta a volver a extrañarte), ni los sentimientos que se engendran —una y otra vez— en mi interior, así como tampoco cambiará el hecho de que NO estás conmigo y NUNCA volverás.
Como sea, he estado habituándome a eso, de alguna manera creo que me he familiarizado con el hecho de que solo formes parte de mis recuerdos y de mi inspiración.
Si así es como debe ser...
Como sea, he estado habituándome a eso, de alguna manera creo que me he familiarizado con el hecho de que solo formes parte de mis recuerdos y de mi inspiración.
Si así es como debe ser...
Feliz año nuevo... Ojalá
Son las 4:35 a.m. y estoy frente a la computadora comiendo puré de papa restante de la cena de año nuevo; trato de escribir algo y no puedo, solo se me ocurre que recibí al año nuevo con indicios de gripe y algo de melancolía en mi ser (la melacolía no es precisamente por el año que se fue). ¿El estado anímico influye en el estado fisiológico?
Tengo mis sospechas de que así es...
Tengo mis sospechas de que así es...





