Quería decirle...
Cuando lo vi estaba cabizbajo, tenía un halo de tristeza a su alrededor.
–¿Estás bien? –le cuestioné yo, tratando de que mi tono de voz sonara sumamente amable.
–Oh, que onda, no me había fijado que estabas aquí –me contestó él, con una voz muy disipada– pues, como ves, sigo vivo.
En realidad eso no era lo que yo quería escuchar, lógicamente seguía vivo ya que lo estaba viendo hablar, pero también era lógico que esa manera de hablar, sarcásticamente, se debía a algo que le molestaba.
–Vino ella –musitó.
–Ah, ya veo –levanté las cejas emitiendo una expresión de comprensión. Él hizo una pequeña pausa y después continuó hablando.
–Aquí estuvo, nos saludamos y estuvimos platicando, después de un rato se fue; tenía otro compromiso.
–Pero, entonces ¿estas agüitado porque se fue?, o ¿te dijo algo?; ¿qué pasó?
–Mira –se llevó las manos a la frente, como si quisiera esconderse tras de ellas– es que quería decirle tantas cosas, pero no dije nada, no le dije nada solo estupideces, platicamos hasta de la maldita televisión y... y ya no va a haber otro momento, ¿me entiendes?
–Si, si, si te entiendo. –Yo no sabía que decirle, además de que no entendía si la expresión en su faz era de tristeza o de coraje, nunca he sido bueno para leer las expresiones faciales–. Pues, quizás si me cuentas lo que le querías decir, mmm, no se, quizás te sirva como para desahogarte.
Él permaneció pensativo y con la mirada perdida, después de unos segundos comenzó a hablar.
–Pues, la verdad solo quería decirle que la extraño bastante. –Hizo una breve pausa–. Quería decirle que a pesar de que fui yo quien decidió terminar con la relación no era eso lo que yo pretendía, es solo que su manera de comportarse conmigo me obligó a hacerlo, ¿sabes? la mayor parte del tiempo se comportaba de manera indiferente con respecto a mi, traté de preguntarle varias veces si pasaba algo y siempre me contestó que todo estaba bien; pero había otras ocasiones en las que su manera de ser era especial en demasía, en esos momentos que, si bien fueron ínfimos comparados con aquellos momentos de indiferencia, llegué a sentirme tan bien, sentí que de verdad compartíamos algo. –Hizo otra pausa corta–. También quería decirle que me encanta el olor de su perfume, que aquella película que vimos en el cine es una de mis favoritas y solo por el hecho de que la vi junto a ella; quería decirle que yo iba a dejar de fumar solo porque sabía que a ella le molestaba, le quería decir infinidad de cosas pero sobre todo, quería decirle que la quiero, se que es algo que nunca le dije antes de que terminara nuestra relación.
De pronto enmudeció, agachó la mirada y evitó dibujar cualquier línea en su cara, parecía una especie de estatua; yo ya no supe que hacer, se le veía triste, simplemente opté por marcharme de ahí, quizás lo mejor era dejarlo solo con sus pensamientos. Al apartarme vi detrás de él una figura femenina, me había encontrado tan absorto en sus palabras que no la había visto, se trataba de ella, el objeto de su tristeza y al parecer había escuchado todas y cada una de aquellas palabras; no pude distinguir si la expresión en el rostro de ella era de asombro o de aflicción.
Yo nunca he sido bueno para leer las expresiones faciales.
–¿Estás bien? –le cuestioné yo, tratando de que mi tono de voz sonara sumamente amable.
–Oh, que onda, no me había fijado que estabas aquí –me contestó él, con una voz muy disipada– pues, como ves, sigo vivo.
En realidad eso no era lo que yo quería escuchar, lógicamente seguía vivo ya que lo estaba viendo hablar, pero también era lógico que esa manera de hablar, sarcásticamente, se debía a algo que le molestaba.
–Vino ella –musitó.
–Ah, ya veo –levanté las cejas emitiendo una expresión de comprensión. Él hizo una pequeña pausa y después continuó hablando.
–Aquí estuvo, nos saludamos y estuvimos platicando, después de un rato se fue; tenía otro compromiso.
–Pero, entonces ¿estas agüitado porque se fue?, o ¿te dijo algo?; ¿qué pasó?
–Mira –se llevó las manos a la frente, como si quisiera esconderse tras de ellas– es que quería decirle tantas cosas, pero no dije nada, no le dije nada solo estupideces, platicamos hasta de la maldita televisión y... y ya no va a haber otro momento, ¿me entiendes?
–Si, si, si te entiendo. –Yo no sabía que decirle, además de que no entendía si la expresión en su faz era de tristeza o de coraje, nunca he sido bueno para leer las expresiones faciales–. Pues, quizás si me cuentas lo que le querías decir, mmm, no se, quizás te sirva como para desahogarte.
Él permaneció pensativo y con la mirada perdida, después de unos segundos comenzó a hablar.
–Pues, la verdad solo quería decirle que la extraño bastante. –Hizo una breve pausa–. Quería decirle que a pesar de que fui yo quien decidió terminar con la relación no era eso lo que yo pretendía, es solo que su manera de comportarse conmigo me obligó a hacerlo, ¿sabes? la mayor parte del tiempo se comportaba de manera indiferente con respecto a mi, traté de preguntarle varias veces si pasaba algo y siempre me contestó que todo estaba bien; pero había otras ocasiones en las que su manera de ser era especial en demasía, en esos momentos que, si bien fueron ínfimos comparados con aquellos momentos de indiferencia, llegué a sentirme tan bien, sentí que de verdad compartíamos algo. –Hizo otra pausa corta–. También quería decirle que me encanta el olor de su perfume, que aquella película que vimos en el cine es una de mis favoritas y solo por el hecho de que la vi junto a ella; quería decirle que yo iba a dejar de fumar solo porque sabía que a ella le molestaba, le quería decir infinidad de cosas pero sobre todo, quería decirle que la quiero, se que es algo que nunca le dije antes de que terminara nuestra relación.
De pronto enmudeció, agachó la mirada y evitó dibujar cualquier línea en su cara, parecía una especie de estatua; yo ya no supe que hacer, se le veía triste, simplemente opté por marcharme de ahí, quizás lo mejor era dejarlo solo con sus pensamientos. Al apartarme vi detrás de él una figura femenina, me había encontrado tan absorto en sus palabras que no la había visto, se trataba de ella, el objeto de su tristeza y al parecer había escuchado todas y cada una de aquellas palabras; no pude distinguir si la expresión en el rostro de ella era de asombro o de aflicción.
Yo nunca he sido bueno para leer las expresiones faciales.
Comentario:
Que chido escribes!!!!! muchas felicidades!!! me late tu blog andaré más seguido por acá!!!!
Comentario:
Me gusta, pasaré más por aqui.
Gracias por tu visita.
Besos.
Gracias por tu visita.
Besos.
Comentario:
PINCHE COMPARE PONTE A JALAR WEY NAA NTC...SBS BAY
Comentario:
Gracias a todos y felices fiestas de Diciembre.
Sobres...
Sobres...
Comentario:
Yo queria decirle a Maio que me encanta como escribe
Comentario:
Pues esta bastabte chido n__n
y pues con esto me imagino que ya se aclararon tus ideas.... me alegro por ti n__n
Comentario:
saluditos y feliz navidad!
Comentario:
esta chido, me gusta mucho lo que escribes, nunca cambies y echale ganas........





