<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/blogdemaio/rss20.xml"><title><![CDATA[Si me hablas al revés]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/blogdemaio/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[...la risa se quedó detrás, llena de polvo y lágrimas rojas...]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_23.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_22.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_21.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_20.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_19.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_18.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_17.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_16.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_15.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_14.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_23.htm"><title><![CDATA[Los primeros rayos del sol]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_23.htm]]></link><description><![CDATA[Salió del extremo mas alejado de la calle, justo al ocultarse el sol, vestía una playera entallada oscura, blue jeans ligeramente acampanados y un par de botas negras estilo vaquero, portaba además lentes oscuros que llevaban la leyenda Ray Ban; en su caminar se detuvo frente a un pequeño Cafe al cual se introdujo después de examinarlo un breve instante, se encaminó directamente hasta la mesa mas apartada y difusa del establecimiento en la cuál se encontraba sentada una figura femenina en dirección opuesta a la puerta principal del lugar. Ella era delgada, llevaba puesto un ajustado vestido negro escotado y sin mangas, lo suficientemente largo para apenas ocultar sus secretos de mujer; un par de zapatos tenis estilo converse, su cabello era castaño, su piel parecía levemente bronceada y su rostro lucía sutilmente maquillado. Él se colocó justo a la espalda de ella, quien no se percató de su presencia, instantes después se inclinó buscando su cuello al mismo tiempo que abría su boca y le insertó un ligeramente prolongado mordizco.<br/>   —¡Oh!, mmm —ella emitió un sonido de placer—. Hásta que por fin llegas.<br/>   —¿Hásta que por fin llego? —el rostro de él se llenó de extrañeza— ¿Pués cuanto tiempo llevas aquí?, lo volviste a hacer, ¿verdad?<br/>   —Ay ya sabes que si; yo no soy como tú, a mi no me pasa nada.<br/>   —¿No te pasa nada?, —él emitió un grito—¡eres una idiota Carina!<br/>   —Cállate Cornelius, ¿qué va a pensar la gente?<br/>   —¡Ah!, ¡por favor! —Cornelius levantó los brazos y los agitó un poco— ¿tu crees que a mi me importan estos imbéciles?<br/>   —Ya, mira —Carina le alcanzó una silla— sientate ya, por favor.<br/>Cornelius observó detenidamente la silla un par de segundos y posteriormente se sentó en ella.<br/>   —Es que en serio no te entiendo Carina, no se como puedes hacer eso, el solo pensarlo hace que me duela la piel.<br/>   —Eres un exagerado —dijo Carina.<br/>   —Carina, es lo que dicen ¿ok?, muchos han muerto de esa manera.<br/>   —Si claro, como con los crucifijos ¿no? —Carina le enseñó un pequeño crucifijo que portaba en su cuello.<br/>   —Bueno, es que... —Cornelius se llevó su mano derecha a la parte posterior de su cabeza y comenzó a rascarse— es que la fe de la gente ya no es la misma, es por eso que los crucifijos ya no funcionan.<br/>   —¿Y el agua bendita? —le cuestionó Carina.<br/>   —¡Pues es lo mismo!, además —Cornelius apuntó hacia el crucifijo de Carina— ¿por que rayos llevas ese crucifijo?, ya te había dicho que te lo quitaras, alguien te puede reprochar el hecho de que...<br/>   —¡Ay ya!, no empiezes con lo mismo, tu no eres mi dueño ni nada para que me digas que hacer.<br/>   —Ok, está bien, haz lo que quieras —le dijo Cornelius mientras apartaba su mirada de Carina.— Tengo hambre Carina, ¿tu no tienes hambre?<br/>   —No, ehm... —Carina titubeó un poco— ya comí.<br/>   —Siempre es lo mismo contigo, nunca me esperas para comer.<br/>   —¿Pues que quieres que te diga?, ¡siempre llegas tarde!<br/>   —No Carina —le lanzó una mirada helada— no llego tarde, yo salgo en el momento correcto —Cornelius se levantó de la mesa y se dirigió a la salida del establecimiento— ven, al menos acompañame en mi cena.<br/>   Carina se levantó sin pronunciar una palabra y caminó al lado de él. Ambos se encaminaron con rumbo a un callejón sumamente oscuro y se ocultaron detrás de las sombras.<br/>   —¿Por qué nunca quieres cazar Carina? —le cuestionó Cornelius— yo se que no tienes hambre pero al menos puedes divertirte, no entiendo porque siempre prefieres ocultarte como una especie de gato o algo así.<br/>   —Ay pues porque, porque... —Carina volvio a titubear— ¡pues porque me gustan mucho los gatos!, ¿ok?, ya no hagas preguntas estúpidas y callate porque ahi viene alguien.<br/>   Al pasar los segundos aparecieron en el callejón un hombre y una mujer, se encontraban abrazados y caminando muy despacio, en sus rostros se dennotaba felicidad, en algún momento dado pasaron justo donde estaban ocultos Carina y Cornelius, en ese instante este último apareció de la nada y se colocó frente a ellos con una enorme sonrisa en su faz que dejaba ver una dentadura sumamente amplia, se asemejaba mas a la de alguna bestía que a la de un humano, sin previo aviso tomó la cabeza del hombre entre sus manos clavándole sus uñas en el rostro, después volteó a ver a la mujer quien se encontraba proyectando sonoros gritos de pánico y Cornelius le dedicó un fiero y estruendoso rugido, inmediatamente después torció el cuello del hombre hacia el lado derecho y le lanzó una mordida succionante hacia la yugular, se dedicó a esa acción durante un par de minutos para después tirar el cuerpo ya incosciente del sujeto; ulterior y casi inmediatamente tomó a la mujer de los cabellos y la elevó de manera que su rostro pudiera estar a la misma altura que el de él, posteriormente teniendo a la mujer en esa posición, dirigió su boca ensangrentada al cuello de ella y comenzó a succionar líquido vital de la misma manera desesperada con que lo habia hecho con el hombre, poco a poco los gritos de pánico de la mujer se fueron disipando hasta que terminaron por apagarse por completo, después soltó la cabellera de la mujer y el cuerpo de esta cayó como si se tratase de alguna muñeca inanimada, acción seguida Cornelius volteó a ver a Carina quien se encontraba ya fuera del resguardo de las sombras y en cuyo rostro se dejaba ver un profundo extasis, Cornelius aun con inicuidad y sangre en su rostro se encaminó hacia ella y le arrebató un sumamente desesperado y pasional beso, de manera sucesiva las manos de ambos se convirtieron en mutuos exploradores de sus cuerpos e instantes después dieron paso al placer.<br/><br/>   A instancias de la madrugada, Cornelius cobró consciencia de la ensoñación en que se hallaba, examinó sus alrededores y se percató de que aun se encontraba en el callejón, después volteó a ver a Carina quien se hallaba dormida en su pecho.<br/>   —Carina, Carina —Cornelius movia a Carina en un intento por despertarla— ¡Carina ya despiertate con una..!<br/>   —¡¿Que, que?! —Carina se incorporó de sobresalto— ¿Que pasa Cornelius?<br/>   —Carina, ¿no te das cuenta?, ¡pronto va a amanecer! —se puso de pie y después jaló a Carina de su brazo izquierdo obligándola a ponerse de pie también.— Vamonos, ¡rápido!<br/>   —¡Déjame Cornelius!, ¡ya te dije que tu no eres mi dueño!<br/>   —¡Carina por favor, ¡este no es momento para reprochar eso!, ¡¡ya vámonos!!<br/>   —No, ¡no me va a pasar nada!<br/>   —¡Carina! —Cornelius se llevo las manos a su rostro demostrando total desesperación— ¡¡no digas eso, vámonos!!<br/>   —No Cornelius —Carina demostró total tranquilidad— no.<br/>   —Carina —la voz de Cornelius se convirtió en súplica— tenemos que ocultarnos.<br/>   —No, no "tenemos" que ocultarnos.<br/>Instantes después, se comenzaron a vislumbrar los primeros rayos del sol, Cornelius volteó hacia el astro y quedó perplejo ante aquel suceso.<br/>   —Ya es tarde —dijo Carina— ya es tarde Cornelius.<br/><br/>Segundos después de que aparecieran los primeros rayos del sol, la piel del perplejo Cornelius comenzó a agrietarse y posteriormente a desquebrajarze, él solo cambiaba su mirada de un lado hacia otro observando como su cuerpo humeante se le caía a pedazos, se encontraba estático, no emitía sonido de dolor alguno a pesar de su condición. Su faz llena de angustia dio paso a la confusión en el momento en que volteó su mirada hacia Carina y la observó intacta y con una sonrisa en su rostro. Segundos después, la entera figura que alguna vez había sido Cornelius quedó reducida a simple polvo que el viento se encargaría de desperdigar.<br/><br/>    …<br/><br/>   —Ay Cornelius, es que —Carina, con sonriente expresión y absoluta tranquilidad dirigió sus palabras a la pequeña montaña de polvo— yo te lo dije: “no soy como tú”.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_22.htm"><title><![CDATA[Aun no]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_22.htm]]></link><description><![CDATA[No, aun no vuelvo, bla, bla, bla<br/><br/>(No hay acentos porque el teclado es gringo y carece de ellos, ademas de la n^, como en nin^o, espero me disculpen)]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_21.htm"><title><![CDATA[No seee]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_21.htm]]></link><description><![CDATA[No se ni que escribir, tengo un montón de ideas pero no el tiempo, (ni la paciencia) necesari@(s),<br/><br/>Ahora estoy posteando en otro lado, mi compadre Ramiro (<a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/gironamanece/">http://blogs.ya.com/gironamanece/</a>) me invitó a formar parte de su Flog y acabó de subir un par de fotos, si me quieren conocer pues visitenlo nomás.<br/><br/><a target="_blank" href="http://www.fotolog.net/frey_981/?pid=9427762">Foto 1</a><br/><br/><a target="_blank" href="http://www.fotolog.net/frey_981/?pid=9466749">Foto 2</a><br/><br/>Bueno me despido por el momneto, haciendo saber que aunque no comente en sus blogs, procuro leerlos (la mayoría).<br/><br/><a target="_blank" href="http://www.fotolog.net/frey_981">http://www.fotolog.net/frey_981</a>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_20.htm"><title><![CDATA[Dejaste a un lado toda tergiversación]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_20.htm]]></link><description><![CDATA[<i>Y sentí el fuego de tus labios, esa estructura tan disímil y divergente que tienen tus besos, y me embriagué con la pequeña sonrisa de complicidad que dibujaste en tu hermoso rostro, esa sonrisa que al menos en ese momento fue única y exclusivamente para mi; y tu suntuoso cuerpo se convirtió en una exigua inmensidad para mis torpes manos sin imaginación, es que era como estar en un sueño que jamás soñé.<br/><br/>Y de pronto mis tontas tragedias acontecidas huyeron al pasado, y entonces pensé que iba a despertar pero tus labios hicieron darme cuenta que todo era parte de mi realidad; percibí tu fastuosa e intensa respiración en mi oído y fue como si su murmullo me musitara: “no te preocupes, olvídate de todo al menos en este instante”.<br/><br/>Y me olvidé de todo...<br/><br/>Y no solo en ese instante, hasta hoy nada tiene importancia... solo el hecho de volver a estar contigo, solamente el hecho de que no se que demonios sentir, solamente el hecho de volver a sentir tu boca homicida que destrozó mis neuronas, de percibir otra vez esa fastuosa e intensa respiración en mi oído...<br/><br/>Y anhelo saborear de nueva cuenta tus labios y tus besos tan disímiles y divergentes, esos besos inconmensurables, esos besos que me sería tan difícil describir...<br/><br/>Y la verdad,<br/>aún no me creo lo que sucedió.</i>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_19.htm"><title><![CDATA[De vuelta]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_19.htm]]></link><description><![CDATA[<font color="red"> Se que había dicho que ya no iba a postear nada pero esta noche de Domingo, o mas bien madrugada de Lunes —de 2 a 3 a.m para ser mas preciso—, me encontraba con la enorme necesidad casi enajenante de relatar, mmhm, algo simplemente. Es que a veces las cosas que suceden pueden ser tan perfectas, parece como si llegaran en un momento preciso e irónicamente en un momento inesperado, que es casi imposible guardarlas para uno mismo, de cualquier manera decidí ser algo ambiguo al momento de escribir.<br/><br/>...<br/><br/>No se que es lo que va a suceder después de esto, generalmente se desencadena una mutación de mi percepción del mundo cuando extiendo lo que siento, el problema en esta ocasión es que no se ni que chingados sentir.<br/><br/>Y es que te lo juro </font><i><b>princesa</b></i><font color="red">, nunca me habían besado así —y tu sabes como soy, por eso es algo que dirías que es inverosímil, pero este no es el caso— y sabes que no solamente tienen que ver tus labios, hay un montón de circunstancias o hechos en los cuales tenemos que ver nosotros dos que se convergen y por ende hacen un desmadre en mi cerebro. Quizá la estoy regando, quizá lo único que necesite sea mas tiempo para que el furor de esa experiencia se desvanezca, pero suelo ser sumamente impulsivo y además el hecho es que sigue bastante vigente y esta haciendo añicos mi paciencia, la tranquilidad que había estado devengando y la poca serenidad que puedo tener.<br/><br/>...<br/><br/>...<br/><br/>¿Y ahora que?<br/></font>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_18.htm"><title><![CDATA[FIN]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_18.htm]]></link><description><![CDATA[Espero que haya una tercera parte.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_17.htm"><title><![CDATA[Un beso de despedida]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_17.htm]]></link><description><![CDATA[<DIV ALIGN = "JUSTIFY">Sobre mi, derrochándose ese líquido cristalino, diáfano, transparente; proveniente de alturas inalcanzables a simple atrevimiento; frío, casi álgido, que provoca espasmos involuntarios a mi cuerpo a manera de defensa instintiva.<br/><br/>Delante de mis ojos, su morada; ignoro la manera de mi llegada, ignoro el tiempo que he pasado así, estático, inmóvil, estancado cual estatua; frente a mi, su lugar de residencia... a unos cuantos pasos.<br/><br/><i>Parpadeo...</i><br/><br/>Sentado, resguardado del frío; comodidad, y ella frente a mi, su sonrisa, su bella sonrisa, después sus palabras, esas palabras, esa voz que me roba la vida, <i>¿por qué sucede lo que sucede?, ya no, ¿sabes?, ya no pasará otra vez, maldita sea</i>; rectifico: esa voz que una vez me robó la vida. Palabras y mas palabras sin sentido, la comparo con la diáfana lluvia que me impregnó, fría y casi álgida; llanto y de manera ulterior, enorme confusión de su parte, me incorporo y me acerco y ella, ella se aleja.<br/><i>¡No lo pude evitar!</i><br/><br/><i>Gritos...</i><br/>Y mis manos alrededor de su cuello, presionando con fuerza, con un odio y coraje que jamás había experimentado, con exagerada ira derramándose hasta mis dedos, y su rostro, su rostro cambiando de matiz, se ve disímil, extraña y sin embargo sigue siendo hermosa, como el día que me abordó, como el día que me besó. Poco a poco su cuerpo va disipando firmeza, se convierte en jirones, una suerte de muñeca de trapo. La cargo en mis brazos y la recuesto en su dormitorio, posteriormente le inserto un beso en sus labios inamovibles e inmutables, un <i>beso</i>, el último beso, un beso de despedida.<br/><br/>...<br/><br/>Sigo con mi camino, a encontrarme con la lluvia, con ese líquido cristalino y diáfano; frío y álgido, ese líquido que... que a veces me trae recuerdos. </DIV>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_16.htm"><title><![CDATA["Pause"]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_16.htm]]></link><description><![CDATA[Ya me voy...<br/><br/>...volveré cuando regrese la inspiración.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_15.htm"><title><![CDATA[¿Sabías que...?]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_15.htm]]></link><description><![CDATA[°Si los maniquies de las tiendas fueran mujeres reales, serían demasiado delgadas para menstruar.<br/><br/>°Hay 3 mil millones de mujeres que NO tienen cuerpo de supermodelos y solamente 8 que sí lo tienen. Marilyn Monroe usaba talla 44 español (algo así como 11 Mex), ¡¡¡¡y los traía locos a todos!!!!, ¿¿¿¿quién se fijó en la talla???? Es la mujer más sensual de todos los tiempos.<br/><br/>°Si Barbie fuera una mujer real, sus proporciones la obligarían a caminar a gatas; sus piernas no podrían sujetarla de pie.<br/><br/>°La mujer promedio pesa unos 65 kg. y usa tallas entre un 42(9) y un 44(11).<br/><br/>°Una de cada cuatro mujeres en edad universitaria sufre desordenes de alimentación.<br/><br/>°Las modelos de las revistas están retocadas, ¡NO son perfectas!<br/><br/>°Un estudio psicológico mostró, en 1995, que el contemplar una revista de modas durante tres minutos causaba depresión, vergüenza y culpa al 70% de las mujeres.<br/><br/>°Las modelos de hace 20 años pesaban 8% menos que la mujer común. Las de hoy en día pesan 23% menos.<br/><br/><i>La belleza de una mujer no está en su ropa, su figura, ni en su peinado. La belleza de una mujer debe brotar de sus ojos, porque ellos son las ventanas hacia su alma, el lugar donde reside el amor.<br/><br/>La belleza de una mujer no está en sus facciones, sino que es el reflejo de la belleza verdadera de su alma. Es el cuidado amoroso que da, la pasión que ella muestra. La belleza de una mujer soloamente se desarrolla con el paso de los años.</i><br/><br/><b>UNA MUJER PUEDE SER LA MAS SENSUAL Y BELLA SI SE LO PROPONE.</b><br/><br/>**Extraído de <b>NAVE</b> (revista de publicación local con contenido alternativo —y a veces subversivo :-P)]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_14.htm"><title><![CDATA[Ciudad de los muertos (Población: 0)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/blogdemaio/c_14.htm]]></link><description><![CDATA[<DIV ALIGN="JUSTIFY">Jaime se encontraba sumamente mareado como consecuencia de aquel olor extraño, o quizás era porque no había consumido alimento en mucho tiempo, como fuera estaba débil y no había podido descansar de manera adecuada y no tanto por incomodidad sino mas bien por el  temor a aquellas extrañas cosas.<br/>Él aún no podía creer que aquello le estuviera pasando, a decir verdad le había extrañado la ausencia de automóviles en los últimos kilómetros antes de llegar a esa ciudad y aún mas extraño era la aparente falta de individuos, la aparente falta de <i>vida</i> y el olor, ese olor fétido que le impregnaba todo su ser.<br/>Aún lamentaba haberse bajado de su motocicleta para inspeccionar la ciudad y lamentaba mas haber gritado aquel “hey”, esa acción fue la que alertó a aquellas cosas. Cuando vio uno de esos seres tambaleándose en dirección hacia el sintió una especie de alivio, “vaya, no esta desierto este lugar, al menos ya me encontré a un borracho” pensó Jaime, pero al verlo mas detenidamente el alivió se convirtió en asombro y posteriormente en temor, al ver a aquel individuo de ojos color carmesí, o al menos uno, ya que una de sus cuencas oculares se encontraba vacía solo con un liquido negruzco y espeso escurriéndole, la ropa de aquel ser estaba hecha jirones, por su manera de caminar aparentaba tener una fractura en alguna de sus piernas, además emitía alaridos esporádicos y su piel, la piel se le caía a pedazos con cada intento de paso que daba. Tenía aspecto de llevar varios días muerto y sin embargo estaba caminando y cada vez se encontraba mas cerca de Jaime.<br/>Jaime súbitamente despertó de su asombro y se dio la vuelta en dirección a su moto, pero la encontró detrás de un montón de aquellas extrañas creaturas, lo estaban rodeando poco a poco, y a él lo estaba consumiendo de la misma manera un pánico terrible, en algún momento dado Jaime vio un pequeño hueco en el semicírculo que habían creado esos seres, casi sin meditarlo se aventuró a pasar por ahí a toda la velocidad que podían brindarle sus piernas, pero irremediablemente tuvo que frenar su carrera al verse acorralado nuevamente por otro grupo de aquellos muertos andantes, su única salida era un callejón tenuemente iluminado, no lo pensó dos veces así que se dirigió hacía el callejón hasta detenerse de nueva cuenta, esta vez a causa del final del mismo, ya estaba mas que desesperado, lleno de miedo y con seres repugnantes y quien sabe con que intenciones pisándole los talones, casi literalmente; una rápida búsqueda de cualquier posible escapatoria lo llevó a dirigir la mirada  hacia un contenedor de basura, rápidamente corrió hacia el y se introdujo en el mismo sujetando la tapadera por dentro; casi al instante aquellas creaturas comenzaron a golpear el exterior del refugio improvisado de Jaime, quizás estuvieron durante algunos minutos o tal vez horas, de cualquier manera en algún momento abandonaron aquella tarea y Jaime optó por permanecer en el interior del contenedor de basura y aún sujetando la tapa por dentro, después de un tiempo el cansancio venció sus brazos y la soltó, estaba débil en demasía, mareado por el olor saturante de los seres repulsivos, y repleto de miedo; no sabía que era lo que estaba ocurriendo, no sabía donde estaba, solo se lamentaba enormemente el haber llegado a esa... ciudad... a... a esa...<br/>ciudad de los muertos</DIV>]]></description></item></rdf:RDF>
