Pensamientos Cícilicos IX
Escuche el silencio, así como el llanto.
Acapare el ruido, así como el susurro de tus labios.
En verdad no fue difícil encontrarte, ahí estabas sentada
Bajo tus fieles palabras, aprisionándolas con tus manos.
Firme y con templaza mirabas de soslayo al espacio prometido,
Al vacío encontrado.
No hubo respuesta, ni reproches, solo me invadía el olor de tu pelo aterciopelado.
Tu vacío ahora es también el mío y con el me consumiré contigo, para renacer de tu mano, para llenar mi alma de palabras y mas palabras, de los sueños encontrados
Acapare el ruido, así como el susurro de tus labios.
En verdad no fue difícil encontrarte, ahí estabas sentada
Bajo tus fieles palabras, aprisionándolas con tus manos.
Firme y con templaza mirabas de soslayo al espacio prometido,
Al vacío encontrado.
No hubo respuesta, ni reproches, solo me invadía el olor de tu pelo aterciopelado.
Tu vacío ahora es también el mío y con el me consumiré contigo, para renacer de tu mano, para llenar mi alma de palabras y mas palabras, de los sueños encontrados





