Blog de un Alma sin Sombra
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Un espacio de pensamientos, un espacio de vida
Sindicación
 
Una pequeña historia (La puerta)
Un día más, llamaron a la puerta.
Me levanté de nuevo.
Nadie me lo había pedido, pero me reafirmé en mis convicciones y decidí en aquella mañana que debía hacerlo.
Tal fuera un impulso o no fuera muy consciente de la situación, pero aún tenia que demostrarle que se equivocaba. Que se equivocó al irse, al no decir adiós, al decirme que no tuve valor.
Puse mi mano en el pomo de la puerta.
Estaba temblando. Que sensación tan extraña, no recuerdo nada parecido; las manos estaban empapadas y el alma me rebosaba por la boca.
Sólo tenía que girar el pomo, hacer que mi muñeca se contorsionase ligeramente.
Sólo tenia que hacerlo.
En ese momento el café de la mañana ya no me pareció tan amargo….
Finalmente me decidí . Y lo hice lentamente, a modo de susurro, a sabiendas de lo que podría encontrarme al otro lado podría no gustarme demasiado.
Una ventana abierta y unos brazos inertes ya, hicieron que la puerta se cerrara de nuevo. Y lo hizo con contundencia, tal vez con consciencia propia.
Me quede de pie, absorto, mirándola.
El timbre siguió sonando.
No hice nada. Sólo esperé a que dejase de sonar. Sólo tenía que esperar a que se acabara ese momento.
De repente todo quedó en silencio.
La despedida había concluido, aun a sabiendas de que había sido un adiós inconcluso. Hasta mañana.
No