Una pequeña historia II (La chaqueta)
Era de noche. No hacia mal tiempo pero aún así me estaba acordando de porqué me tuve que dejar la chaqueta en casa.
Jo!. Eso fue lo que dije.
No sé porque siempre digo Jo! cuando me entrecome el pensamiento algo.
No se si lo digo por Jolines! o por Joder!.
Además de que suena bastante infantil ,quien dice Jo! en estos dias?
Un tipo que pasó delante mio me debió oir y le noté una pequeña sonrisa maliciosa en los labios .A saber que pensaría. Me da igual .La gente siempre esta predispuesta a juzgarte a pesar de todo. Aunque sólo sea por un segundo. Aunque sólo sea por el rabillo del ojo.
Llegaba tarde. Nunca lo hacía pero uno a veces se cansa de esperar. Siempre me canso de esperar y para que? Para que nunca se disculpen. Todo queda arreglado con dos besos o con un apretón de manos. Pero hay peor sensación que saber que has perdido cinco minutos? Nadie puede comprar esos cinco minutos.
Allí estaba ella. Pelo enredado en oro y ojos mezclados con carbón. No recuerdo ya los años que la conozco y sin embargo siempre podría hacer la misma descripción. Aunque no me hubiera dejado la chaqueta. Aunque no hubiera llegado tarde.
Me acerqué por detrás ,casi de puntillas . Le di un pequeño soplido en la nuca.
No se porque hago este tipo de cosas cuando me entrecome el pensamiento algo.
Ella se giró. Me roció de oro la cara. Parecía que se alegraba de verme.
Nos fuimos caminando y ella me empezó a contar los planes de boda con Juan.
Empecé a tener frió. Me faltaba la chaqueta. Me faltaron cinco minutos.
Jo!. Eso fue lo que dije.
No sé porque siempre digo Jo! cuando me entrecome el pensamiento algo.
No se si lo digo por Jolines! o por Joder!.
Además de que suena bastante infantil ,quien dice Jo! en estos dias?
Un tipo que pasó delante mio me debió oir y le noté una pequeña sonrisa maliciosa en los labios .A saber que pensaría. Me da igual .La gente siempre esta predispuesta a juzgarte a pesar de todo. Aunque sólo sea por un segundo. Aunque sólo sea por el rabillo del ojo.
Llegaba tarde. Nunca lo hacía pero uno a veces se cansa de esperar. Siempre me canso de esperar y para que? Para que nunca se disculpen. Todo queda arreglado con dos besos o con un apretón de manos. Pero hay peor sensación que saber que has perdido cinco minutos? Nadie puede comprar esos cinco minutos.
Allí estaba ella. Pelo enredado en oro y ojos mezclados con carbón. No recuerdo ya los años que la conozco y sin embargo siempre podría hacer la misma descripción. Aunque no me hubiera dejado la chaqueta. Aunque no hubiera llegado tarde.
Me acerqué por detrás ,casi de puntillas . Le di un pequeño soplido en la nuca.
No se porque hago este tipo de cosas cuando me entrecome el pensamiento algo.
Ella se giró. Me roció de oro la cara. Parecía que se alegraba de verme.
Nos fuimos caminando y ella me empezó a contar los planes de boda con Juan.
Empecé a tener frió. Me faltaba la chaqueta. Me faltaron cinco minutos.
Comentario:
Muchas gracias por tu comentario!!!!.Ya veo que mes has puesto en tu blog. Tu tranqui que te hago publicidad en nada!
Comentario:
¡Maldito Juan! Nunca me devolverás mis cinco minutos. Usurparás mi tiempo y mis lugares. Y yo volveré a dejarme la chaqueta, más veces. Y a tener frío. Aunque no haga mal tiempo. Y aunque, muy al contrario, haga bueno. Ella rociará tu cara de oro. Cada mañana. Cada atardecer. Y viviréis un tiempo que no era vuestro, tejido por cada cinco minutos que yo la esperé. ¡Maldito Juan! ¡Jo..der!
Un saludillo, Javi. Bienvenido de nuevo a la blogosfera. Gracias por regalarnos tus palabras.
Un saludillo, Javi. Bienvenido de nuevo a la blogosfera. Gracias por regalarnos tus palabras.





