5 meses
Ese es el tiempo que llevo sin actualizar el blog; podría decirse que está abandonado.
Además de este blog tengo otros dos (que no os voy a decir :-) que están igualmente abandonados, llevo meses sin postear nada en ninguno.
¿La razón? Creo que básicamente es una: Falta de tiempo y mala organización. Veamos:
- Lo que se llevaría la mayor parte de mis horas libres es el dichoso doctorado, que no se quién me mandó meterme. Por cierto, en un momento dado de estos cinco meses lo dejé, de harto que estaba, aunque enseguida me convencieron para que siguiera con él.
- Pero pasa una cosa: soy un procrastinador nato. Cuando debería estar trabajando en cosas del doctorado me distraigo con cualquier otra dejándolo todo el rato para después, hasta que me doy cuenta de que se me ha pasado media tarde y no he hecho nada. Entonces me entran remordimientos y con suerte consigo dedicar una hora seguida sin desconcentrarme.
- Al quedarme sin tiempo, tengo que priorizar el resto de cosas que debo hacer. Y lamentablemente, lo de escribir el blog tiene la mínima prioridad y al final se me agota el tiempo disponible.
- Luego también hay otra razón: Entre el trabajo y lo que acabo de contar me paso una media de más de 10 horas diarias delante del ordenador, y aunque me gusta incluso yo tengo un límite. Antes solía escribir en el blog después de cenar, antes de irme a dormir. Ahora ya no lo hago, he decidido que prefiero dedicar ese rato a cualquier otra cosa que no sea encender el ordenador. Normalmente veo un poco la TV y si no se me hace muy tarde leo un poco cuando me acuesto justo antes de dormir.
Y esa es la razón por la que ya no escribo. Para suplirlo tengo una idea en mente que no descarto llevar a cabo en un futuro, que sería hacer otro blog con microentradas escritas desde el teléfono móvil en los ratos perdidos en el autobús. Hay servidores de blogs como Blogger que permiten publicar entradas enviando un mail a una dirección de correo especial, y sería la forma en que lo haría.
Pero como digo, es solo una idea, si finalmente la pongo en práctica por supuesto pondré aquí un link.
Esto de no tener tiempo para nada tiene una cosa positiva al menos: Se reducen enormemente todas las paranoias y lo que creo que se llama auto-consciencia o estar excesivamente centrado en uno mismo. Quizás por eso también se haya reducido mi necesidad de expresar por escrito lo que pasa en mi interior, y consecuentemente la frecuencia de posteo en el blog.
En serio. A los que estéis pasando una mala racha, estéis deprimidos, acomplejados, etc. os recomiendo (por propia experiencia) que os busquéis una actividad que os absorba todo vuestro tiempo, y si tiene hitos importantes en los que os jugáis algo (como examenes, evaluaciones o pruebas) mejor aun, porque os lo tomaréis más en serio.
Hasta el próximo post, dentro de ¿unos meses?
Además de este blog tengo otros dos (que no os voy a decir :-) que están igualmente abandonados, llevo meses sin postear nada en ninguno.
¿La razón? Creo que básicamente es una: Falta de tiempo y mala organización. Veamos:
- Lo que se llevaría la mayor parte de mis horas libres es el dichoso doctorado, que no se quién me mandó meterme. Por cierto, en un momento dado de estos cinco meses lo dejé, de harto que estaba, aunque enseguida me convencieron para que siguiera con él.
- Pero pasa una cosa: soy un procrastinador nato. Cuando debería estar trabajando en cosas del doctorado me distraigo con cualquier otra dejándolo todo el rato para después, hasta que me doy cuenta de que se me ha pasado media tarde y no he hecho nada. Entonces me entran remordimientos y con suerte consigo dedicar una hora seguida sin desconcentrarme.
- Al quedarme sin tiempo, tengo que priorizar el resto de cosas que debo hacer. Y lamentablemente, lo de escribir el blog tiene la mínima prioridad y al final se me agota el tiempo disponible.
- Luego también hay otra razón: Entre el trabajo y lo que acabo de contar me paso una media de más de 10 horas diarias delante del ordenador, y aunque me gusta incluso yo tengo un límite. Antes solía escribir en el blog después de cenar, antes de irme a dormir. Ahora ya no lo hago, he decidido que prefiero dedicar ese rato a cualquier otra cosa que no sea encender el ordenador. Normalmente veo un poco la TV y si no se me hace muy tarde leo un poco cuando me acuesto justo antes de dormir.
Y esa es la razón por la que ya no escribo. Para suplirlo tengo una idea en mente que no descarto llevar a cabo en un futuro, que sería hacer otro blog con microentradas escritas desde el teléfono móvil en los ratos perdidos en el autobús. Hay servidores de blogs como Blogger que permiten publicar entradas enviando un mail a una dirección de correo especial, y sería la forma en que lo haría.
Pero como digo, es solo una idea, si finalmente la pongo en práctica por supuesto pondré aquí un link.
Esto de no tener tiempo para nada tiene una cosa positiva al menos: Se reducen enormemente todas las paranoias y lo que creo que se llama auto-consciencia o estar excesivamente centrado en uno mismo. Quizás por eso también se haya reducido mi necesidad de expresar por escrito lo que pasa en mi interior, y consecuentemente la frecuencia de posteo en el blog.
En serio. A los que estéis pasando una mala racha, estéis deprimidos, acomplejados, etc. os recomiendo (por propia experiencia) que os busquéis una actividad que os absorba todo vuestro tiempo, y si tiene hitos importantes en los que os jugáis algo (como examenes, evaluaciones o pruebas) mejor aun, porque os lo tomaréis más en serio.
Hasta el próximo post, dentro de ¿unos meses?
29 de febrero
Esta entrada no tiene más propósito que dejar algo escrito en este día tan especial que no se repetirá hasta dentro de cuatro años.
En los noticiarios de la televisión salen personas que hoy cumplen años y lo celebran con alegría. En realidad, como es normal, todos los años lo celebran, aunque el 1 de marzo. Siempre es una fecha especial, pero cada 4 años se vuelve más especial todavía, la verdad es que me dan un poco de envidia :-)
29 de febrero... en el calendario, un día más. Un día más que pasa, pasa el tiempo, inexorable... el tiempo que todo lo consume, como la batería de mi portátil, al que le quedan 0,25 horas, o un cuarto de hora, como se prefiera.
En los noticiarios de la televisión salen personas que hoy cumplen años y lo celebran con alegría. En realidad, como es normal, todos los años lo celebran, aunque el 1 de marzo. Siempre es una fecha especial, pero cada 4 años se vuelve más especial todavía, la verdad es que me dan un poco de envidia :-)
29 de febrero... en el calendario, un día más. Un día más que pasa, pasa el tiempo, inexorable... el tiempo que todo lo consume, como la batería de mi portátil, al que le quedan 0,25 horas, o un cuarto de hora, como se prefiera.
Sanva 2008
Hace daño a la vista pero habéis leído bien, el título de esta entrada es "Sanva" y no "Samba". Es una abreviación (de esas que les gustan tanto a los yankis) para referirme al día de El Corte Inglés San Valentín.
Como todos los años hasta ahora no tengo nadie a quien felicitar y que yo sepa tampoco nadie de quien recibir felicitaciones (no creo que tenga ninguna admiradora secreta :-)
Algunos como los de la imagen aprovechan para hacer negocio apelando a eso tan terrible para algunos como es la soledad. Me parece deleznable.
Otros hacen simplemente negocio mediante la venta de regalos, que, bueno, tampoco pasa nada por tener un detallito con tu pareja, siempre que sea algo secundario y se le de la importancia que merece al significado de este día. Si alguna vez llegara a tener a alguien que fuera tan especial para mí, le eximiría de hacerme cualquier regalo material. Un beso y un "te quiero" serían más que suficientes.

Como todos los años hasta ahora no tengo nadie a quien felicitar y que yo sepa tampoco nadie de quien recibir felicitaciones (no creo que tenga ninguna admiradora secreta :-)
Algunos como los de la imagen aprovechan para hacer negocio apelando a eso tan terrible para algunos como es la soledad. Me parece deleznable.
Otros hacen simplemente negocio mediante la venta de regalos, que, bueno, tampoco pasa nada por tener un detallito con tu pareja, siempre que sea algo secundario y se le de la importancia que merece al significado de este día. Si alguna vez llegara a tener a alguien que fuera tan especial para mí, le eximiría de hacerme cualquier regalo material. Un beso y un "te quiero" serían más que suficientes.

Cediendo el asiento
Acabo de darme cuenta de que mi frecuencia de actualización del blog es bastante lamentable: Una entrada al mes más o menos.
En fin, a lo que iba, hay una cosa que siempre que me pasa me digo que la voy a escribir y luego nunca me acuerdo, o si me acuerdo no tengo ganas. Se trata de la cesión del asiento en el autobús a las personas mayores o que lo necesitan, como embarazadas o minusválidos.
Este es un tema que tiene varias aspectos que los que usamos a menudo el transporte público seguro que hemos vivido.
Situación: Vas en el bus sentado tan tranquilo y en una parada se sube una señora mayor. Si tienes lo que hay que tener, como mínimo se te pasará por la cabeza cederle el asiento, y entonces pueden pasar varias cosas:
a) No se lo cedes. Sabes que deberías hacerlo pero por alguna razón no lo haces, esperando que alguien de los que están también sentados a tu alrededor lo haga. La pobre señora se queda de pie aguantando como puede los bandazos que da el autobús, y tú mientras te haces el sueco mirando por la ventana para hacer que no te has dado cuenta. A mi en particular me invade una enorme sensación de culpa. Si la señora está fuera del campo de visión no puedo evitar pensar que su mirada se está clavando en mi nuca, esa nuca cuyo propietario va cómodamente sentado.
b) Se lo cedes explícitamente. Esto es, te levantas y le dices "siéntese, faltaría más" o algo parecido. Entonces pueden pasar también varias cosas: Que te de las gracias y se siente. Que diga que no es necesario, y tras insistirle un poco se acabe sentando. O que no quiera sentarse, por vayá ustéd a saber qué razón (orgullo, que se baje en la siguiente parada, que sea más penosa la opción de sentarse y levantarse luego que quedarse de pie).
c) Se lo cedes implícitamente. Es decir, cuando ves que se sube te levantas del sitio sin rechistar y te vás más atrás o hacia la salida puerta de salida como si te fueras a bajar en la siguiente parada.
d) El autobús va tan lleno de gente (como sardinas en lata o ganado) que las tres anteriores son irrelevantes, no hay posibilidad práctica de ceder el sitio.
Yo practico poco la b) porque, quizás por mi timidez no me gusta que si les cedo el sitio se pongan a darme excusas para no hacerlo y que yo tenga que insistirles. Así que la mayor parte de las veces la que hago es la c), me levanto y me voy a la puerta de salida, y ahí me quedo de pie todo el trayecto. Casi siempre funciona, la persona que necesita el asiento más que yo se sienta tranquilamente, y aquí no ha pasado nada.
¿Cual es vuestra experiencia al respecto?
En fin, a lo que iba, hay una cosa que siempre que me pasa me digo que la voy a escribir y luego nunca me acuerdo, o si me acuerdo no tengo ganas. Se trata de la cesión del asiento en el autobús a las personas mayores o que lo necesitan, como embarazadas o minusválidos.
Este es un tema que tiene varias aspectos que los que usamos a menudo el transporte público seguro que hemos vivido.
Situación: Vas en el bus sentado tan tranquilo y en una parada se sube una señora mayor. Si tienes lo que hay que tener, como mínimo se te pasará por la cabeza cederle el asiento, y entonces pueden pasar varias cosas:
a) No se lo cedes. Sabes que deberías hacerlo pero por alguna razón no lo haces, esperando que alguien de los que están también sentados a tu alrededor lo haga. La pobre señora se queda de pie aguantando como puede los bandazos que da el autobús, y tú mientras te haces el sueco mirando por la ventana para hacer que no te has dado cuenta. A mi en particular me invade una enorme sensación de culpa. Si la señora está fuera del campo de visión no puedo evitar pensar que su mirada se está clavando en mi nuca, esa nuca cuyo propietario va cómodamente sentado.
b) Se lo cedes explícitamente. Esto es, te levantas y le dices "siéntese, faltaría más" o algo parecido. Entonces pueden pasar también varias cosas: Que te de las gracias y se siente. Que diga que no es necesario, y tras insistirle un poco se acabe sentando. O que no quiera sentarse, por vayá ustéd a saber qué razón (orgullo, que se baje en la siguiente parada, que sea más penosa la opción de sentarse y levantarse luego que quedarse de pie).
c) Se lo cedes implícitamente. Es decir, cuando ves que se sube te levantas del sitio sin rechistar y te vás más atrás o hacia la salida puerta de salida como si te fueras a bajar en la siguiente parada.
d) El autobús va tan lleno de gente (como sardinas en lata o ganado) que las tres anteriores son irrelevantes, no hay posibilidad práctica de ceder el sitio.
Yo practico poco la b) porque, quizás por mi timidez no me gusta que si les cedo el sitio se pongan a darme excusas para no hacerlo y que yo tenga que insistirles. Así que la mayor parte de las veces la que hago es la c), me levanto y me voy a la puerta de salida, y ahí me quedo de pie todo el trayecto. Casi siempre funciona, la persona que necesita el asiento más que yo se sienta tranquilamente, y aquí no ha pasado nada.
¿Cual es vuestra experiencia al respecto?
Besos de saludo
Primer post del 2008, en el día 8 del susodicho año. ¡Feliz año nuevo!
Cuando he venido a trabajar por la mañana algunos compañeros y compañeras se habían cogido vacaciones la primera semana del año y volvían hoy.
Una de ellas me ha felicitado el año nuevo, y me ha dado dos besos. Entonces he recordado que alguna vez quería escribir sobre esto en el blog, y como ahora tengo un momento lo pongo antes de que se me olvide:
Es sobre esa costumbre que tenemos en algunos países latinos de acompañar el saludo a las féminas con dos besos. El 99,99% de las veces el beso no es tal, simplemente son toques entre las caras/mejillas, como ha sido el caso hoy. Por alguna razón, yo siempre doy un beso de verdad, es decir, toco con mis labios la cara ajena y doy un breve beso. Y no es que quiera "aprovecharme" ni nada parecido, es que siempre lo he hecho así.
¿Será porque en algunas cosas soy un tanto cuadriculado, y "un beso" es para mi "un beso" y no "un toque de mejillas"? ¿O será justo lo contrario, que algunas convenciones sociales me la traen floja y doy "un beso" cuando lo que hace todo el mundo es dar "un toque de mejilla"?
No se, y tampoco es algo que me quite el sueño, pero es curioso.
¿Vosotr@s dais besos o toques de mejilla? Justificar la respuesta :-)
Link relacionado: Beso en la mejilla
Cuando he venido a trabajar por la mañana algunos compañeros y compañeras se habían cogido vacaciones la primera semana del año y volvían hoy.
Una de ellas me ha felicitado el año nuevo, y me ha dado dos besos. Entonces he recordado que alguna vez quería escribir sobre esto en el blog, y como ahora tengo un momento lo pongo antes de que se me olvide:
Es sobre esa costumbre que tenemos en algunos países latinos de acompañar el saludo a las féminas con dos besos. El 99,99% de las veces el beso no es tal, simplemente son toques entre las caras/mejillas, como ha sido el caso hoy. Por alguna razón, yo siempre doy un beso de verdad, es decir, toco con mis labios la cara ajena y doy un breve beso. Y no es que quiera "aprovecharme" ni nada parecido, es que siempre lo he hecho así.
¿Será porque en algunas cosas soy un tanto cuadriculado, y "un beso" es para mi "un beso" y no "un toque de mejillas"? ¿O será justo lo contrario, que algunas convenciones sociales me la traen floja y doy "un beso" cuando lo que hace todo el mundo es dar "un toque de mejilla"?
No se, y tampoco es algo que me quite el sueño, pero es curioso.
¿Vosotr@s dais besos o toques de mejilla? Justificar la respuesta :-)
Link relacionado: Beso en la mejilla