Fin de 2004
Como la mayoría sabréis, hoy se acaba el año 2004. Y se acaba con una catástrofe de la naturaleza, como los tsunamis del Índico. Una enorme pérdida de vidas que, lo peor, podría haberse evitado o al menos limitado. Lo de siempre, las desgracias siempre se ensañan con los más desfavorecidos.
Esperemos que un día eso se acabe, y que con el nuevo año que comienza mañana ese día esté un poco más cerca.
Esperemos que un día eso se acabe, y que con el nuevo año que comienza mañana ese día esté un poco más cerca.
Y como no, la navidad
Por si alguien no se había dado cuenta, estamos en Navidad una vez más. Esa fiesta de la que se han apropiado los centros comerciales, como tantas otras cosas, y en las que hay que ser bueno con todo el mundo y consumir consumir y consumir para activar la economía.
También se celebra el nacimiento de un líder religioso que vivió en tiempos de los romanos en una región del mundo muy inestable en la actualidad. Parece que sus enseñanzas tuvieron cierto exito, que llega hasta nuestros días, más o menos.
Y antes que eso se celebraba la llegada del solsticio de invierno. A partir de ahora, los días son un poquito más largos y las noches más cortas. Más luz, menos oscuridad.
Y seas consumista o ahorrador,
seas cristiano o pagano,
ames, odies, o te sientas indiferente...
... intenta pasar estas fiestas lo mejor que puedas, y si es en compañía de los tuyos, mejor.
P.D. Me voy de vacaciones otra vez al pueblo, con los consiguientes problemas en la disponibilidad del acceso a internet. Postearé cuando pueda :)
P.P.D. Sí, otra vez de vacaciones, claro, como en verano me tocó currar como un campeón, ahora hay que gastarse todos los días acumulados.
También se celebra el nacimiento de un líder religioso que vivió en tiempos de los romanos en una región del mundo muy inestable en la actualidad. Parece que sus enseñanzas tuvieron cierto exito, que llega hasta nuestros días, más o menos.
Y antes que eso se celebraba la llegada del solsticio de invierno. A partir de ahora, los días son un poquito más largos y las noches más cortas. Más luz, menos oscuridad.
Y seas consumista o ahorrador,
seas cristiano o pagano,
ames, odies, o te sientas indiferente...
... intenta pasar estas fiestas lo mejor que puedas, y si es en compañía de los tuyos, mejor.
P.D. Me voy de vacaciones otra vez al pueblo, con los consiguientes problemas en la disponibilidad del acceso a internet. Postearé cuando pueda :)
P.P.D. Sí, otra vez de vacaciones, claro, como en verano me tocó currar como un campeón, ahora hay que gastarse todos los días acumulados.
Chicas, ¡ay!
Dos apuntes rápidos:
Apunte 1: Desde hace unos días me estoy escribiendo por mail con una chica de mi ciudad que tiene también FS, como yo, aunque ella ha ido al psicólogo y todo. Por como se expresa en sus correos y un par de veces en el messenger parece maja, y por una foto que me ha mandado también es bastante guapa físicamente. No hemos hablado por teléfono ni hemos quedado. No se si lo haremos, puede que sí y puede que no. No se donde llegará esta cyber-relación, de momento en principio somos (cyber)amigos, pero aun no se si llegaremos a algo más, y ahora mismo tampoco se si querría. Dejaremos que discurra el tiempo y los acontecimientos.
Apunte 2: He averiguado de una forma no muy legal (todo vale en la guerra y el amor) que G.B., la chica que me encuentro en la parada del bus, tiene ya novio. No me ha sorprendido demasiado, más sorprendente sería que no lo tuviera, con lo majilla que es en todos los sentidos... Tendré enfocar mis esfuerzos en otras direcciones.
Apunte 1: Desde hace unos días me estoy escribiendo por mail con una chica de mi ciudad que tiene también FS, como yo, aunque ella ha ido al psicólogo y todo. Por como se expresa en sus correos y un par de veces en el messenger parece maja, y por una foto que me ha mandado también es bastante guapa físicamente. No hemos hablado por teléfono ni hemos quedado. No se si lo haremos, puede que sí y puede que no. No se donde llegará esta cyber-relación, de momento en principio somos (cyber)amigos, pero aun no se si llegaremos a algo más, y ahora mismo tampoco se si querría. Dejaremos que discurra el tiempo y los acontecimientos.
Apunte 2: He averiguado de una forma no muy legal (todo vale en la guerra y el amor) que G.B., la chica que me encuentro en la parada del bus, tiene ya novio. No me ha sorprendido demasiado, más sorprendente sería que no lo tuviera, con lo majilla que es en todos los sentidos... Tendré enfocar mis esfuerzos en otras direcciones.
¡Qué tarde es!
Es la una y pico de la madrugada, se me ha hecho tardísimo, y mañana tengo que madrugar, como siempre, levantarme a las 7:30
Además, no se me ocurre nada para escribir, así que hoy la entrada es esto que se ve: Corto y soso.
A dormir!
Además, no se me ocurre nada para escribir, así que hoy la entrada es esto que se ve: Corto y soso.
A dormir!
De cronotermostatos y otras hierbas (y III)
Este es el capítulo final de la trilogía de los cronotermostatos, que empezó con una prometedora primera parte y continuó con una decepcionante segunda.
Hoy finalmente lo hemos instalado y ha funcionado como se suponía que debía hacerlo. Y no se ha vuelto a fundir ningún plomo ni ha saltado el diferencial. Ahora ya es posible programar la calefacción para que a las 7 de la mañana ponga la casa a 21 grados y se apague a las 7:30.
El truco era que había que quitar el termostato que lleva la caldera, y no ponerle este al mismo tiempo ni en serie ni en paralelo ni en perpendicular. Se quita uno y se pone otro, y ya está, ha funcionado a la primera. El modelo que hemos puesto es el mismo que compramos en una gran superficie, al final no lo llevamos a devolver, por vagancia y porque se había pasado el periodo de devoluciones.
Así que para otra vez, ya me lo se :)
Hoy finalmente lo hemos instalado y ha funcionado como se suponía que debía hacerlo. Y no se ha vuelto a fundir ningún plomo ni ha saltado el diferencial. Ahora ya es posible programar la calefacción para que a las 7 de la mañana ponga la casa a 21 grados y se apague a las 7:30.
El truco era que había que quitar el termostato que lleva la caldera, y no ponerle este al mismo tiempo ni en serie ni en paralelo ni en perpendicular. Se quita uno y se pone otro, y ya está, ha funcionado a la primera. El modelo que hemos puesto es el mismo que compramos en una gran superficie, al final no lo llevamos a devolver, por vagancia y porque se había pasado el periodo de devoluciones.
Así que para otra vez, ya me lo se :)
Ese eme ese
El otro día navegando por la red caí en una de esas páginas de contactos en las que enviando un mensaje SMS con un código de referencia, entras en contacto con el/la supuesto/a autor/a del anuncio.
No se por qué pero a mi eso me suena a timo. Cada mensajito cuesta 0,9 EUR (150 ptas. de las de antes), y me da a mi que al otro lado lo único que habrá será un ordenador dándote palique para que sigas enviando mensajes mientras se enriquece el autor del montaje.
Como estaba aburrido, asqueado, y no se que más, elegí un anuncio, y mandé el mensaje, así por ver qué pasaba. El anuncio decía esto:
"CHICA de 27 años. Apasionada y también romantica. Busco relación esporádica. Abstenerse casados."
Me gustó lo de apasionada y romántica :) Al cabo de un par de minutos, me llegó un mensaje de respuestas, preguntándome quién era y de dónde. Continuó el intercambio de presentaciones, y hasta el tercer mensaje no me convencí de que efectivamente, era una persona la que estaba al otro lado. Como era tarde, dijimos de quedar al día siguiente para conocernos y si nos gustábamos... que pasara lo que tuviera que pasar. Resulta que el día siguiente era precisamente el de la cena de Navidad, así que por ser educado le envié a Raquel (así dijo que se llamaba) un mensaje para decirle que no podría ese día, que lo dejábamos para otro. De paso aprovechamos para intercambiar algo más de información. Parecía maja la chica.
La gran pregunta es... ¿Quedo con ella? Me surgen dudas ante las alternativas que se pueden generar:
¿Qué puedo ganar? -> Con suerte un rato agradable dándole gusto al cuerpo, y dejar de pertencer por fin a ese club tan exclusivo y que tan poco me gusta.
¿Qué puedo perder? -> Que me diga que no. La pérdida no será muy grande, me quedaré como estoy, y mi ego quedará un poco herido.
Si le digo que soy virgen, ¿Cómo se lo tomará?
Bien: Puede que no le importe y siga adelante, o incluso que le de morbo (esto último es poco probable, pero no imposible).
Mal: Puede que se piense que soy una especie de psicópata, se asuste, y no quiera nada más conmigo.
Si no le digo que lo soy y llegamos a la cama, obviamente lo notará. ¿Qué pasará entonces?
Bien: Seguiremos con ello, del modo que sea.
Mal: Se tomará mal que le haya ocultado la verdad, se cortará el rollo, y me veo en la calle tapándome las partes pudendas con la ropa mientras tira mis zapatos por la ventana :)
¿En su casa o en la mía?
En su casa: Perfecto, en principio, pero no es seguro que esté disponible.
En la mía: Imposible.
En un hotel o pensión: A ver, ¿Hotel o pensión? ¿Cuánto cuesta? ¿Cómo se paga, mitad cada uno o todo yo?
Uffff, demasiadas preguntas sin respuesta. De momento, creo que voy a dejar pasar el tema, porque además se acercan malas fechas. Sabiendo que al menos esta chica existe y parece maja, puedo pensármelo para más adelante, si reuno el valor suficiente, o si tengo tanta necesidad de la compañía de una representante del llamado bello sexo.
No se por qué pero a mi eso me suena a timo. Cada mensajito cuesta 0,9 EUR (150 ptas. de las de antes), y me da a mi que al otro lado lo único que habrá será un ordenador dándote palique para que sigas enviando mensajes mientras se enriquece el autor del montaje.
Como estaba aburrido, asqueado, y no se que más, elegí un anuncio, y mandé el mensaje, así por ver qué pasaba. El anuncio decía esto:
"CHICA de 27 años. Apasionada y también romantica. Busco relación esporádica. Abstenerse casados."
Me gustó lo de apasionada y romántica :) Al cabo de un par de minutos, me llegó un mensaje de respuestas, preguntándome quién era y de dónde. Continuó el intercambio de presentaciones, y hasta el tercer mensaje no me convencí de que efectivamente, era una persona la que estaba al otro lado. Como era tarde, dijimos de quedar al día siguiente para conocernos y si nos gustábamos... que pasara lo que tuviera que pasar. Resulta que el día siguiente era precisamente el de la cena de Navidad, así que por ser educado le envié a Raquel (así dijo que se llamaba) un mensaje para decirle que no podría ese día, que lo dejábamos para otro. De paso aprovechamos para intercambiar algo más de información. Parecía maja la chica.
La gran pregunta es... ¿Quedo con ella? Me surgen dudas ante las alternativas que se pueden generar:
¿Qué puedo ganar? -> Con suerte un rato agradable dándole gusto al cuerpo, y dejar de pertencer por fin a ese club tan exclusivo y que tan poco me gusta.
¿Qué puedo perder? -> Que me diga que no. La pérdida no será muy grande, me quedaré como estoy, y mi ego quedará un poco herido.
Si le digo que soy virgen, ¿Cómo se lo tomará?
Bien: Puede que no le importe y siga adelante, o incluso que le de morbo (esto último es poco probable, pero no imposible).
Mal: Puede que se piense que soy una especie de psicópata, se asuste, y no quiera nada más conmigo.
Si no le digo que lo soy y llegamos a la cama, obviamente lo notará. ¿Qué pasará entonces?
Bien: Seguiremos con ello, del modo que sea.
Mal: Se tomará mal que le haya ocultado la verdad, se cortará el rollo, y me veo en la calle tapándome las partes pudendas con la ropa mientras tira mis zapatos por la ventana :)
¿En su casa o en la mía?
En su casa: Perfecto, en principio, pero no es seguro que esté disponible.
En la mía: Imposible.
En un hotel o pensión: A ver, ¿Hotel o pensión? ¿Cuánto cuesta? ¿Cómo se paga, mitad cada uno o todo yo?
Uffff, demasiadas preguntas sin respuesta. De momento, creo que voy a dejar pasar el tema, porque además se acercan malas fechas. Sabiendo que al menos esta chica existe y parece maja, puedo pensármelo para más adelante, si reuno el valor suficiente, o si tengo tanta necesidad de la compañía de una representante del llamado bello sexo.
Reflejos
Hoy estoy de lunes por la mañana, lo que significa que hasta que no me tome el café de las 10 no seré persona. Ahora mismo estoy en el curro, sin mucho trabajo para hacer inmediatamente, y por eso me he puesto a escribir esto. Por eso, y por otra cosa que quería poner aquí.
Esta mañana me he encontrado en la para del bus con G.B. Es una chica que está de becaria en otro departamento de la empresa donde trabajo. Para ir allí, tenemos que cojer la misma línea de autobús, y por eso me la suelo encontrar muchas veces. Físicamente es bastante guapilla: 1.68, delgada, ojos verdes, y pelo castaño oscuro y largo, que suele recogerse en una coleta. De caracter, por lo que veo es más bien timidilla, o seguramente le pasará como a mi, que hasta que no cogemos confianza con la otra persona somos un poco callados. Debido a esto, me da un poco de cosa coincidir con ella, porque nunca se qué decir, y se producen unos silencios muy incómodos. Hoy la cosa estaba fácil, porque ella estuvo también en la cena de navidad del otro día, y eso da para unas cuantas charlas.
Volviendo a lo que quería contar, hemos coincidido en la parada y hemos subido al bus cuando ha llegado. A lo largo del camino no hemos hablado nada, pero en un momento dado, cuando cruzabamos el río, me he fijado en lo que reflejaba la ventana. Ahí estábamos los dos, uno al lado del otro, con nuestro abrigo puesto, yo un poco más alto que ella, mirando a la nada. Cualquiera que nos hubiera visto, podría incluso haber pensado que hacíamos buena pareja. Y la verdad es que no me importaría, parece buena chica, y por una vez creo que no tiene novio.
Pero eso como lo que he visto en la ventana... un reflejo...
Esta mañana me he encontrado en la para del bus con G.B. Es una chica que está de becaria en otro departamento de la empresa donde trabajo. Para ir allí, tenemos que cojer la misma línea de autobús, y por eso me la suelo encontrar muchas veces. Físicamente es bastante guapilla: 1.68, delgada, ojos verdes, y pelo castaño oscuro y largo, que suele recogerse en una coleta. De caracter, por lo que veo es más bien timidilla, o seguramente le pasará como a mi, que hasta que no cogemos confianza con la otra persona somos un poco callados. Debido a esto, me da un poco de cosa coincidir con ella, porque nunca se qué decir, y se producen unos silencios muy incómodos. Hoy la cosa estaba fácil, porque ella estuvo también en la cena de navidad del otro día, y eso da para unas cuantas charlas.
Volviendo a lo que quería contar, hemos coincidido en la parada y hemos subido al bus cuando ha llegado. A lo largo del camino no hemos hablado nada, pero en un momento dado, cuando cruzabamos el río, me he fijado en lo que reflejaba la ventana. Ahí estábamos los dos, uno al lado del otro, con nuestro abrigo puesto, yo un poco más alto que ella, mirando a la nada. Cualquiera que nos hubiera visto, podría incluso haber pensado que hacíamos buena pareja. Y la verdad es que no me importaría, parece buena chica, y por una vez creo que no tiene novio.
Pero eso como lo que he visto en la ventana... un reflejo...
Lo que pasó y no pasó en la cena de navidad
Al final dejé de dudarlo y anoche fuí a la cena de la empresa. Casi 200 personas, y buen ambiente, regado con generosas aportaciones de alcohol que indudablemente contribuyeron a ello.
De la cena en sí, nada que destacar.
De lo de después de la cena, tampoco, desgraciadamente :(
Hubo música y baile, pero no lo hice con ninguna (bailar, digo, aunque "lo otro" tampoco, claro). Me encontré con P.R. justo antes de que chaparan, y aparentemente se alegró mucho de encontrarse conmigo, aunque no hubo baile "agarrao", como decían antes.
La verdad es que todas las tías iban muy arregladas, de lo único que no me privé fue de ver escotes y canalillos. Pero bien, en general la cosa estuvo bien, no se me hizo largo y no me dio tiempo a que empezara a aburrirme.
Lo mejor ha sido esta mañana, que había que ir a currar, aunque nos han dejado llegar más tarde. Estaba todo el mundo zombi o empanado, tomándoselo todo con mucha calma. Ojala fuera así siempre.
Ahora estoy rendido, me parece que cenaré pronto y ligero, y me iré a dormir.
Lo de ligar, habrá que dejarlo para otro día, je je.
De la cena en sí, nada que destacar.
De lo de después de la cena, tampoco, desgraciadamente :(
Hubo música y baile, pero no lo hice con ninguna (bailar, digo, aunque "lo otro" tampoco, claro). Me encontré con P.R. justo antes de que chaparan, y aparentemente se alegró mucho de encontrarse conmigo, aunque no hubo baile "agarrao", como decían antes.
La verdad es que todas las tías iban muy arregladas, de lo único que no me privé fue de ver escotes y canalillos. Pero bien, en general la cosa estuvo bien, no se me hizo largo y no me dio tiempo a que empezara a aburrirme.
Lo mejor ha sido esta mañana, que había que ir a currar, aunque nos han dejado llegar más tarde. Estaba todo el mundo zombi o empanado, tomándoselo todo con mucha calma. Ojala fuera así siempre.
Ahora estoy rendido, me parece que cenaré pronto y ligero, y me iré a dormir.
Lo de ligar, habrá que dejarlo para otro día, je je.
La duda II
Sigo con la duda de si acudir o no a la cena de mañana.
La intención es ir, pero no se si al final me echaré atrás. Creo que las probabilidades serían de un 70% de que iré, un 20% de que no, y 10% no sabe/no contesta :)
Hoy en el trabajo me he cruzado con P.R. que me ha saludado con una sonrisa, como hace siempre. En la cena del año pasado, tras las copas pusieron música, y en un momento dado me encontré bailando con ella. No se me olvidará en la vida, era el 'sarandonga' de Rosario (¿o es de Lolita?), y ella no paraba de reirse y sonreir mientras se movía. Hubo un momento en que se acercaba y se alejaba de mi según el ritmo de la música, y cuando se acercaba lo hacía muchíiisimo, tanto que me rozaba con sus pechos en el mio, sin que pareciera importarle. Yo creo que le gusto, pero no se como manejar esa situación, porque tal como dice el título de mi blog, yo con las tías tengo una experiencia nula, y además se que está saliendo con alguién. Al final, se acabó la canción, y tras reirse una vez más, se fue a otro lado de la sala a hablar con no se quien, y ahí quedó la cosa, no pasó nada más, y tampoco dió mayores muestras de interés en mi aquella noche.
Si por lo menos mañana pasase algo parecido, ya daría por bien aprovechada la noche, aunque no se cómo reaccionaría yo. En fin, esta es una de las razones por las que sí iré probablemente a la cena.
Ya veremos...
La intención es ir, pero no se si al final me echaré atrás. Creo que las probabilidades serían de un 70% de que iré, un 20% de que no, y 10% no sabe/no contesta :)
Hoy en el trabajo me he cruzado con P.R. que me ha saludado con una sonrisa, como hace siempre. En la cena del año pasado, tras las copas pusieron música, y en un momento dado me encontré bailando con ella. No se me olvidará en la vida, era el 'sarandonga' de Rosario (¿o es de Lolita?), y ella no paraba de reirse y sonreir mientras se movía. Hubo un momento en que se acercaba y se alejaba de mi según el ritmo de la música, y cuando se acercaba lo hacía muchíiisimo, tanto que me rozaba con sus pechos en el mio, sin que pareciera importarle. Yo creo que le gusto, pero no se como manejar esa situación, porque tal como dice el título de mi blog, yo con las tías tengo una experiencia nula, y además se que está saliendo con alguién. Al final, se acabó la canción, y tras reirse una vez más, se fue a otro lado de la sala a hablar con no se quien, y ahí quedó la cosa, no pasó nada más, y tampoco dió mayores muestras de interés en mi aquella noche.
Si por lo menos mañana pasase algo parecido, ya daría por bien aprovechada la noche, aunque no se cómo reaccionaría yo. En fin, esta es una de las razones por las que sí iré probablemente a la cena.
Ya veremos...
La duda
Este jueves hay cena de empresa, por la navidad y esas cosas. El año pasado estuvo bastante bien, seguramente porque era la primera y nos hacía ilusión lo de juntarnos todos (unos 200) a cenar y luego ir por ahí de marcha, y ver como se agarra un pedo el que menos te los esperas, y todo eso.
Pero este año las cosas son un poco distintas. La actual Dirección, iniciadora de esto de las cenas-de-navidad-para-todos, ha creado en el ultimo año un ambiente un tanto enrarecido: Un par de despidos improcedentes, nombramientos de cargos y creación de puestos a dedo, mobbing a algunas personas del anterior equipo de gestión, o simplemente incompetencia pura y dura.
Algunos de los afectados directa e indirectamente no van a ir. Yo, la verdad, es que tampoco comulgo con la nueva situación, pero me he apuntado, y ahora me entran dudas de si ir o no. Hay puntos a favor y en contra:
A favor:
- Es probable que no me lo pase mal, incluso puede que bien.
- Es improbable que ligue, pero no absolutamente imposible, aun hay alguna chica soltera y sin compromiso.
- Hacen una rifa de regalos, y a lo mejor me toca algo (afortunado en el juego, degraciado en amores [o sea, yo]).
En contra:
- Le sigo el juego a la actual Dirección, y eso de tomarte unas copas con quien mañana puede despedirte de forma arbitraria no es muy agradable.
- Probablemente no ligue, ya que aunque aun hay alguna chica soltera y sin compromiso, mis dotes de seducción son casi iguales a cero.
- Al día siguiente hay que ir a currar con la resaca, aunque seguramente habrá manga ancha con el horario de entrada.
Pues esa es la duda. Me quedan dos días para pensarme lo que hago. Seguramente al final sí que vaya, intentaré juntarme con los compañeros/as que mejor me llevo e ignorar/evitar a los jefecillos.
Total, para una cosa que nos paga la empresa... habrá que aprovecharse ¿no?
Pero este año las cosas son un poco distintas. La actual Dirección, iniciadora de esto de las cenas-de-navidad-para-todos, ha creado en el ultimo año un ambiente un tanto enrarecido: Un par de despidos improcedentes, nombramientos de cargos y creación de puestos a dedo, mobbing a algunas personas del anterior equipo de gestión, o simplemente incompetencia pura y dura.
Algunos de los afectados directa e indirectamente no van a ir. Yo, la verdad, es que tampoco comulgo con la nueva situación, pero me he apuntado, y ahora me entran dudas de si ir o no. Hay puntos a favor y en contra:
A favor:
- Es probable que no me lo pase mal, incluso puede que bien.
- Es improbable que ligue, pero no absolutamente imposible, aun hay alguna chica soltera y sin compromiso.
- Hacen una rifa de regalos, y a lo mejor me toca algo (afortunado en el juego, degraciado en amores [o sea, yo]).
En contra:
- Le sigo el juego a la actual Dirección, y eso de tomarte unas copas con quien mañana puede despedirte de forma arbitraria no es muy agradable.
- Probablemente no ligue, ya que aunque aun hay alguna chica soltera y sin compromiso, mis dotes de seducción son casi iguales a cero.
- Al día siguiente hay que ir a currar con la resaca, aunque seguramente habrá manga ancha con el horario de entrada.
Pues esa es la duda. Me quedan dos días para pensarme lo que hago. Seguramente al final sí que vaya, intentaré juntarme con los compañeros/as que mejor me llevo e ignorar/evitar a los jefecillos.
Total, para una cosa que nos paga la empresa... habrá que aprovecharse ¿no?
Vuelta a lo de siempre
Acabo de volver del pueblo hace escasos momentos. Al entrar en casa, se notaba el olor a cerrado, pero era distinto a otras veces, que extraño...
Bueno, el caso es que he pasado una semana de descanso bastante tranquila. No se me ha hecho corta, como otras veces, pero al menos he conseguido desconectar del trabajo, aunque tenía que hacer verdaderos esfuerzos. Cada vez que pensaba en algo relacionado con el curro, tenía que cortar el pensamiento, y dirigir mis mientes por otros caminos, pero bien, al final bien.
Durante esta semana que he pasado en el pueblo con mis padres, me he dedicado básicamente a tres actividades para evitar el aburrimiento:
La primera, leer. He terminado 'La gangrena', premio Planeta 1975, un tocho de 500 páginas que más o menos se dejaba leer. Después, he comenzado a leer el siguiente, 'En el día de hoy', premio Planeta 1976. Por si no lo habéis notado me estoy leyendo la colección de premios planeta desde 1952 hasta 1987, por orden cronológico. El que estoy ahora es una ucronía, y es la primera que leo. Trata sobre lo que podría haber pasado si la Guerra Civil la hubiera ganado el bando republicano. Curioso.
La segunda actividad a la que he dedicado mi tiempo para no aburrirme ha sido, como no, el ordenador. En internet he entrado poco, porque como ya dije antes, en el pueblo tengo que conectarme con un viejo módem que ya empieza a fallar, y en un rango de horas bastante restringido. Además, el ordenador lo tengo en el salón, con lo que es facil que toda la familia sepa el tipo de páginas que estás visitando. Por eso no he puesto casi nada en el blog, y tampoco he entrado en cierta página actualizada diariamente con fotografías de diosas de la belleza. A parte de esa pizca de internet, me he dedicado un poco a programar, un par de proyectillos que tengo entre manos. Cuando tenga algo medianamente decente, quizás lo cuelgue en sourceforge, pero de momento, solo es un pasatiempo.
Por último, dos de los nueve días los pasé viajando por el norte, visitando fugazmente algunos sitios bastante bonitos, pero muy lejanos.
Hoy, último día, mi madre se ha empezado a poner pesada, y a mi me han empezado a entrar ganas de finalizar ya las vacaciones. Seguramente en los dos casos, era la reacción lógica ante el fin de las mismas.
Mañana, lunes otra vez, vuelta a la rutina. No se que es peor... :-)
Bueno, el caso es que he pasado una semana de descanso bastante tranquila. No se me ha hecho corta, como otras veces, pero al menos he conseguido desconectar del trabajo, aunque tenía que hacer verdaderos esfuerzos. Cada vez que pensaba en algo relacionado con el curro, tenía que cortar el pensamiento, y dirigir mis mientes por otros caminos, pero bien, al final bien.
Durante esta semana que he pasado en el pueblo con mis padres, me he dedicado básicamente a tres actividades para evitar el aburrimiento:
La primera, leer. He terminado 'La gangrena', premio Planeta 1975, un tocho de 500 páginas que más o menos se dejaba leer. Después, he comenzado a leer el siguiente, 'En el día de hoy', premio Planeta 1976. Por si no lo habéis notado me estoy leyendo la colección de premios planeta desde 1952 hasta 1987, por orden cronológico. El que estoy ahora es una ucronía, y es la primera que leo. Trata sobre lo que podría haber pasado si la Guerra Civil la hubiera ganado el bando republicano. Curioso.
La segunda actividad a la que he dedicado mi tiempo para no aburrirme ha sido, como no, el ordenador. En internet he entrado poco, porque como ya dije antes, en el pueblo tengo que conectarme con un viejo módem que ya empieza a fallar, y en un rango de horas bastante restringido. Además, el ordenador lo tengo en el salón, con lo que es facil que toda la familia sepa el tipo de páginas que estás visitando. Por eso no he puesto casi nada en el blog, y tampoco he entrado en cierta página actualizada diariamente con fotografías de diosas de la belleza. A parte de esa pizca de internet, me he dedicado un poco a programar, un par de proyectillos que tengo entre manos. Cuando tenga algo medianamente decente, quizás lo cuelgue en sourceforge, pero de momento, solo es un pasatiempo.
Por último, dos de los nueve días los pasé viajando por el norte, visitando fugazmente algunos sitios bastante bonitos, pero muy lejanos.
Hoy, último día, mi madre se ha empezado a poner pesada, y a mi me han empezado a entrar ganas de finalizar ya las vacaciones. Seguramente en los dos casos, era la reacción lógica ante el fin de las mismas.
Mañana, lunes otra vez, vuelta a la rutina. No se que es peor... :-)
Macropuente
Estoy de puente-extendido, es decir, además de los cinco días de fiesta, me he cogido de vacaciones el jueves y el viernes, así que me estoy pegando una semana de vacaciones así a lo tonto.
Las estoy pasando en el pueblo, lo que es equivalente a cuasi-aburrimiento. En fin, haré lo que pueda para evitarlo. Desgraciadamente no podré postear mucho en el blog, porque en este sitio dejado de la mano de dios tengo que conectarme con un modem a 33.600 y tarifa ondulada.
La semana que viene espero volver a la normalidad.
Las estoy pasando en el pueblo, lo que es equivalente a cuasi-aburrimiento. En fin, haré lo que pueda para evitarlo. Desgraciadamente no podré postear mucho en el blog, porque en este sitio dejado de la mano de dios tengo que conectarme con un modem a 33.600 y tarifa ondulada.
La semana que viene espero volver a la normalidad.
Lluvia
Cuando he salido de trabajr me he encontrado de sopetón con que estaba lloviendo. No me he dado cuenta de ello porque ya era de noche, y no se veía desde dentro del edificio. No me ha importado lo más mínimo. He echado a andar bajo el agua hasta la parada del autobús.
Me encanta que llueva, seguramente porque en la ciudad en la que vivo no es frecuente. Lo que no me gusta tanto es que además de llover también haga frio, pero es otoño y poco se puede hacer, salvo abrigarse.
Para mañana no están previstos más chubascos. Lástima.
Me encanta que llueva, seguramente porque en la ciudad en la que vivo no es frecuente. Lo que no me gusta tanto es que además de llover también haga frio, pero es otoño y poco se puede hacer, salvo abrigarse.
Para mañana no están previstos más chubascos. Lástima.
El desenlace
Escribo esto varios días después de mi último post. En aquel decía que estaba a punto de irme a la comida de antiguos compañeros del colegio mayor. En estos tres o cuatro días no me he sentido con ánimos (ganas) de continuar contando lo que pasó. Intentaré terminarlo.
Sobre las 14:00 nos presentamos en el colegio, y comenzaron los saludos, los apretones de manos y los besos a dos caras. Había mucha gente, más que otras veces, y algunos de los que había allí hacía tres o cuatro años que no los veía.
También vino Ella, 'Mariví', tal como anunció el día anterior. Venía vestida de forma parecida. Estaba guapa, pero no especialmente, la verdad es que iba muy sencilla y recatada. Será que con el matrimonio está sentando la cabeza, o lo que sea.
La comida en sí, bien, se desarrolló con normalidad, entre plato y plato comentarios, anécdotas y risas. Comimos y bebimos hasta pasadas las tres de la tarde, tras lo que llegó la sobremesa.
Aquí vino lo peor. El alcohol empezaba a hacer estragos, no en plan salvaje, que ya somos mayorcitos, sino porque a la gente se le empezó a ir la lengua y fanfarronear. Que si he estado en no-se-cuantos países de congresos; que si mi novia no-se-qué; que si estuve de vacaciones en no-se-donde; que si fulanito le dijo a menganito, etc. En esos momento yo empezaba a sentirme desplazado, fuera de lugar, en resumen, fatal. El no poder aportar nada a esas conversaciones me hacía aislarme del resto. Llegó un momento en que todos menos yo hablaban entre ellos, y yo allí, al lado mismo, escuchando, y poniendo cara de circunstancia, con una sonrisilla falsa. Es igual, en esos momentos nadie reparaba en mi.
Y es que lo lamentable de todo esto es que en realidad, yo no puedo hablar con nadie de mis viajes al extranjero, porque lo más lejos que he ido ha sido a Andorra. Tampoco he estado nunca en un congreso sobre mi profesión, que alguno hay, ni dentro ni fuera de España. No puedo hablar de mi novia, porque no tengo. No puedo hablar del último sitio al que me fui de vacaciones porque me las pasé todas ellas en mi casa del pueblo. Y tampoco tengo un círculo de amistades lo suficientemente amplio como para que genere anécdotas dignas de ser contadas a terceros.
Si yo fuera un tipo simpático e ingenioso no pasaría nada. Si no pudiese hablar de lo que habla todo el mundo, podría llevar la conversación por otros derroteros. Pero en esas situaciones me siento empequeñecer, me vuelvo gris y translucido, hasta que casi los demás dejan de verme.
El resto de la tarde fue aún peor. Pusieron música, y cuatro gatos se pusierona a bailar mientras seguían bebiendo. Yo no bebí nada porque no me apetecía, no porque sea abstemio ni nada de eso. En otras ocasiones sí que lo hago, aunque solo sea para deshinibirme un poco, pero en esta ocasión la verdad es que no me apetecía. Pasaba la tarde mientras dos frases se repetían en mi interior. La primera era "Me abuuuuurroooo" [Dígase como Homer Simpson]. La segunda era "¿Qué coño sigo haciéndo aquí?" Solo una cosa me impedía marcharme, y era que si lo hacía tendría que despedirme de quince o veinte personas, y tendría que oir como me insistirían para que me quedara, sin poder darles una razón convincente. Así que aguanté alguna hora más, mientras un incipiente cabreo crecía en mi interior.
Sobre las 21:00, dijeron de ir a cenar a un chino. A las 22:00 fuimos para allá. Ahí se calmó un poco la cosa, me entretuve intentado comerme la cena con los palillos chinos (era la primera vez que los usaba) y el tiempo pasó algo más entretenido, a la vez que bajaba mi mal humor. Después de la cena, quedaron para beber y salir luego de marcha, y entonces aproveché para irme. La despedida no fue problemática porque en el momento de irme no estaban todos, y casi nadie me insistió para que me quedara, porque ya era tarde y no fui el único en marcharse.
Me vine a casa con una compañera, M.Px. cuyo novio es amigo mío, y que viven cerca de mi casa. Me confesó que no tenía ganas de irse de juerga, que estaba cansada, y que hace unos años hubiera aguantado más para estar con la gente, pero que ahora ya pasaba, que prefería irse a dormir. 'Vaya', pensé, eso me suena. La acompañé hasta su casa, y cuando la despedí y subía solo en el ascensor para la mía, la parte calenturienta de mi cerebro tomó el control e imaginó que M.Px. se sentía sola y venía a mi casa a pasar la noche conmigo haciendo el amor entre caricias y cálidos besos. Obviamente eso no fue así, pero pasé un bonito momento mientras me imaginaba a mi mismo abrazándola, besando su boca, acariciando con mis manos sus pequeños pechos, nuestros cuerpos fundiéndose en uno solo hasta alcanzar los dos el éxtasis y quedar abrazados entre el calor del edredón. Así acabó la noche.
Los días siguientes los he pasado deprimido, sin ganas de hacer nada, pensando en la mierda de vida que tengo, al menos comparada con la de mis compañeros. Algo tengo que hacer, dar un cambio que me saque de este círculo en el que estoy. Quizás cambiar de trabajo, aunque la cosa está muy mala. No se.
En resumen, dos conclusiones. La primera, es que ya no estoy enamorado de aquella a la que llamo Mariví. Acabo de ver hace unos minutos una foto suya de aquella época, en la que sale guapísima, y me he dado cuenta de que en el fondo sigo algo enamorado, pero de la Mariví de hace cinco años. A la de hoy la ví por última vez el sábado, y ya no despierta en mi un sentimiento tan fuerte.
La segunda conclusión es que mi FS (fobia social) sigue ahí, no se ha ido, esperando el momento preciso para hacerse ver. La tarde del sábado, que pasé rodeado de gente pero solo, sin abrir la boca cuando todo el mundo hablaba, significa que aún tengo mucho que luchar si quiero librarme de ella.
Lo se, son mis paranoias, muy particulares, pero se supone que esto es un diario que está para eso, ¿no?
Buenas noches.
Sobre las 14:00 nos presentamos en el colegio, y comenzaron los saludos, los apretones de manos y los besos a dos caras. Había mucha gente, más que otras veces, y algunos de los que había allí hacía tres o cuatro años que no los veía.
También vino Ella, 'Mariví', tal como anunció el día anterior. Venía vestida de forma parecida. Estaba guapa, pero no especialmente, la verdad es que iba muy sencilla y recatada. Será que con el matrimonio está sentando la cabeza, o lo que sea.
La comida en sí, bien, se desarrolló con normalidad, entre plato y plato comentarios, anécdotas y risas. Comimos y bebimos hasta pasadas las tres de la tarde, tras lo que llegó la sobremesa.
Aquí vino lo peor. El alcohol empezaba a hacer estragos, no en plan salvaje, que ya somos mayorcitos, sino porque a la gente se le empezó a ir la lengua y fanfarronear. Que si he estado en no-se-cuantos países de congresos; que si mi novia no-se-qué; que si estuve de vacaciones en no-se-donde; que si fulanito le dijo a menganito, etc. En esos momento yo empezaba a sentirme desplazado, fuera de lugar, en resumen, fatal. El no poder aportar nada a esas conversaciones me hacía aislarme del resto. Llegó un momento en que todos menos yo hablaban entre ellos, y yo allí, al lado mismo, escuchando, y poniendo cara de circunstancia, con una sonrisilla falsa. Es igual, en esos momentos nadie reparaba en mi.
Y es que lo lamentable de todo esto es que en realidad, yo no puedo hablar con nadie de mis viajes al extranjero, porque lo más lejos que he ido ha sido a Andorra. Tampoco he estado nunca en un congreso sobre mi profesión, que alguno hay, ni dentro ni fuera de España. No puedo hablar de mi novia, porque no tengo. No puedo hablar del último sitio al que me fui de vacaciones porque me las pasé todas ellas en mi casa del pueblo. Y tampoco tengo un círculo de amistades lo suficientemente amplio como para que genere anécdotas dignas de ser contadas a terceros.
Si yo fuera un tipo simpático e ingenioso no pasaría nada. Si no pudiese hablar de lo que habla todo el mundo, podría llevar la conversación por otros derroteros. Pero en esas situaciones me siento empequeñecer, me vuelvo gris y translucido, hasta que casi los demás dejan de verme.
El resto de la tarde fue aún peor. Pusieron música, y cuatro gatos se pusierona a bailar mientras seguían bebiendo. Yo no bebí nada porque no me apetecía, no porque sea abstemio ni nada de eso. En otras ocasiones sí que lo hago, aunque solo sea para deshinibirme un poco, pero en esta ocasión la verdad es que no me apetecía. Pasaba la tarde mientras dos frases se repetían en mi interior. La primera era "Me abuuuuurroooo" [Dígase como Homer Simpson]. La segunda era "¿Qué coño sigo haciéndo aquí?" Solo una cosa me impedía marcharme, y era que si lo hacía tendría que despedirme de quince o veinte personas, y tendría que oir como me insistirían para que me quedara, sin poder darles una razón convincente. Así que aguanté alguna hora más, mientras un incipiente cabreo crecía en mi interior.
Sobre las 21:00, dijeron de ir a cenar a un chino. A las 22:00 fuimos para allá. Ahí se calmó un poco la cosa, me entretuve intentado comerme la cena con los palillos chinos (era la primera vez que los usaba) y el tiempo pasó algo más entretenido, a la vez que bajaba mi mal humor. Después de la cena, quedaron para beber y salir luego de marcha, y entonces aproveché para irme. La despedida no fue problemática porque en el momento de irme no estaban todos, y casi nadie me insistió para que me quedara, porque ya era tarde y no fui el único en marcharse.
Me vine a casa con una compañera, M.Px. cuyo novio es amigo mío, y que viven cerca de mi casa. Me confesó que no tenía ganas de irse de juerga, que estaba cansada, y que hace unos años hubiera aguantado más para estar con la gente, pero que ahora ya pasaba, que prefería irse a dormir. 'Vaya', pensé, eso me suena. La acompañé hasta su casa, y cuando la despedí y subía solo en el ascensor para la mía, la parte calenturienta de mi cerebro tomó el control e imaginó que M.Px. se sentía sola y venía a mi casa a pasar la noche conmigo haciendo el amor entre caricias y cálidos besos. Obviamente eso no fue así, pero pasé un bonito momento mientras me imaginaba a mi mismo abrazándola, besando su boca, acariciando con mis manos sus pequeños pechos, nuestros cuerpos fundiéndose en uno solo hasta alcanzar los dos el éxtasis y quedar abrazados entre el calor del edredón. Así acabó la noche.
Los días siguientes los he pasado deprimido, sin ganas de hacer nada, pensando en la mierda de vida que tengo, al menos comparada con la de mis compañeros. Algo tengo que hacer, dar un cambio que me saque de este círculo en el que estoy. Quizás cambiar de trabajo, aunque la cosa está muy mala. No se.
En resumen, dos conclusiones. La primera, es que ya no estoy enamorado de aquella a la que llamo Mariví. Acabo de ver hace unos minutos una foto suya de aquella época, en la que sale guapísima, y me he dado cuenta de que en el fondo sigo algo enamorado, pero de la Mariví de hace cinco años. A la de hoy la ví por última vez el sábado, y ya no despierta en mi un sentimiento tan fuerte.
La segunda conclusión es que mi FS (fobia social) sigue ahí, no se ha ido, esperando el momento preciso para hacerse ver. La tarde del sábado, que pasé rodeado de gente pero solo, sin abrir la boca cuando todo el mundo hablaba, significa que aún tengo mucho que luchar si quiero librarme de ella.
Lo se, son mis paranoias, muy particulares, pero se supone que esto es un diario que está para eso, ¿no?
Buenas noches.





