Instantáneas II
Hoy he ido a recoger el Documento-2 del que hablé ayer, y andando por la calle me he fijado en cosas curiosas o que me han llamado la atención. Como el día aquel.
Pequeños momentos vistos al pasar. Andando o desde el bus. Algunos dignos de ser inmortalizados en una foto. Duración máxima estimada: 2 segundos.
Nada más bajar del autobús que me ha llevado al centro, el insinuante andar de unos vaqueros muy ceñidos. Al rebasar a su propietaria, esta hablaba en francés. Tópicos sobre las francesas. O quizás era belga, no tengo el oído tan fino.
Unos metros más allá, otra chica bonita. Esta vez solo me he fijado en su hablar y no en sus curvas. La lengua era la castellana, pero endulzada con un acento canario (¿o venezolano? no tengo el oído tan fino).
Cuando he abandonado la oficina donde he ido a recoger el documento, he bajado por la escalera de incendios, para hacer ejercicio. Por la escalera equivocada. He ido a parar a un cuarto en el que había tres enormes sacos de basura de color negro, y nada más. Tenían una foto curiosa.
Plaza céntrica, con mucha gente, y mucho ruido de tráfico. En un banco, dormido como un bendito un señor, desgreñado y con barba larga y canosa, y vestido con ropa vieja. Ajeno a todo.
A pocos metros por delante de mí. Una mujer gooorda, con un culo enooorme. A su lado, otra algo menos voluminosa, pero con las mismas proporciones. Tenían que ser parientes, seguro.
Un poco más allá. Otro señor desgreñado, más joven que el primero. Vendía regaliz de palo y ramas de romero. Productos 100% naturales. ¿Los habrá encontrado en algún rincón de la gran ciudad, o habrá ido al monte a conseguirlo?
Escena tierna y triste a la vez. En un banco, sentadas, un anciana con el pelo blanco, vestida con chandal, y la mirada fija en un punto indeterminado del suelo a uno o dos metros. A su lado, una mujer joven, que le susurraba algo muy bajito y a muy poca distancia.
Oigo un ruido como ¡Pom! ¡Pom! ¡Poooom! Durante el primer segundo pienso 'Están ensayando para semana santa'. En el segundo segundo (valga la redundancia) rectifico. 'Ah no, que ya se ha pasado'. Busco la fuente del ruido y era una miniretroexcavadora removiendo escombros en una obra. Vaya palabro, creo que ese es el nombre correcto de esos artefactos.
A lo largo de todo el trayecto, me he cruzado con cuatro ciegos, con su bastón. Uno vendía cupones de la ONCE a grito pelado. Otro esperaba el autobús en una parada sin marquesina. Otro esperaba en la acera para cruzar la calle. La última, una chica morena que en el momento que la he visto se disponía a bajar unas escaleras, tanteando primero con el bastón.
Pequeños momentos vistos al pasar. Andando o desde el bus. Algunos dignos de ser inmortalizados en una foto. Duración máxima estimada: 2 segundos.
B&B: Burocracia y Biblioteca
Hoy tocaba papeleo, así que la semana pasada me lo pedí de asuntos propios para tenerlo libre y poder hacer todo tranquilamente.
Voy a la Oficina-1 a pedir un certificado de que están en proceso de trámite de X. Me dicen que no suelen hacer ese tipo de certificados, y que además en un par de días me llegará una carta en la que me indican que dos de los documentos que presenté para X no valen, y tengo que volver a presentarlos.
Vuelvo a casa. El Documento-1 lo puedo pedir por internet al ayuntamiento, y simplemente quieren uno del 2005, porque cuando comecé los trámites de X era el año 2004. El Documento-2, en cambio, lo he intentado presentar dos veces ya. La primera, no dijeron si les valía o no, parece que simplemente no llegó. La segunda, me dieron un papel que decía que no era necesario, porque quienes llevan lo de X tiene acceso a las bases de datos de Y, y por lo tanto no es necesario molestar al ciudadano con trámites innecesarios.
Pues parece que no les cuadra eso, habrase visto ¡¡evitar al ciudadano trámites innecesarios!! Así que decido ir a pedir de nuevo el Documento-2, pero a otro sitio alternativo donde también lo hacen, previo pago de 10 euros (en el primer sitio que fuí era gratis). Miro en internet la dirección, y resulta que está en la misma calle que la Biblioteca pública a la que iba hace tiempo. Precisamente el otro día cuando buscaba por casa un papel me encontré el carnet, así que lo cojo. Por cierto, aquel papel que buscaba y no encontré, me hubiese evitado todo el proceso burocŕatico que cuento en este post.
Cojo el bus y me voy para el centro. Llego al edificio, relleno un papel, pago los 10 euros, y me dicen que estaŕa a partir de mañana. Vuelva usted mañana. Al menos, abren por la tarde y no tendré que escaparme del curro, como he tenido que hacer ya un par de veces.
Luego paso por la biblioteca. Hace por lo menos cuatro años que no entraba. Desde que tengo internet y me he impuesto casi como obligación el leerme todos los libros que tengo por casa, que son unos cuantos. Bueno, pues entro, y no había cambiado mucho, salvo que ahora hay ordenadores de uso público con acceso a la red de redes. Antes, los que había eran solo para consultar el catálogo, mediante un primitivo pero eficaz interfaz de solo texto (nada de iconos ni ratones).
El silencio que reina me trae recuerdos de tiempos pasados, probablemente mejores, aunque entonces no lo supiera. Me dirijo a donde iba siempre, sección novela, primeras letras del alfabeto [los apellidos de los autores]. No los han cambiado de sitio, sigue todo donde lo dejé la última vez. Doy un rápido vistazo, y cojo tres libros, no muy gordos. Dos de Arthur C. Clarke y uno de Frederick Forsyth. Novela de entretenimiento, las lecturas sesudas las dejo para más adelante.
Saco los libros, mediante una artefacto que escanea el código de barras de los mismos y de mi carnet. Caigo en la cuenta de que los datos que tendrán en mi ficha estarán un pelín anticuados, así que decido actualizarlos. Voy a la ventanilla, y antes de que pueda decir nada, la señora que había allí me pide el carnet y el DNI. Yo pienso que a lo mejor se piensa que voy a sacar los libros (que ya los había sacado) o a devoverlos, y entonces le aclaro que solo quiero actualizar mis datos. Resulta que el gesto automático de pedirme el carnet se debe a que desde hace poco hay otro modelo, más pequeño, y están renovando todos. Así que me da el nuevo, con los datos al día.
Vuelvo a casa, caminando, hace buen día, y por una vez he hecho todo lo que tenía que hacer y no tengo prisa. Aunque lo de hoy tendrá continuidad: Tendré que devolver los libros dentro de tres semanas, y volver a la Oficina-1 con el Documento-1 y el Documento-2, cuando los tenga.
Voy a la Oficina-1 a pedir un certificado de que están en proceso de trámite de X. Me dicen que no suelen hacer ese tipo de certificados, y que además en un par de días me llegará una carta en la que me indican que dos de los documentos que presenté para X no valen, y tengo que volver a presentarlos.
Vuelvo a casa. El Documento-1 lo puedo pedir por internet al ayuntamiento, y simplemente quieren uno del 2005, porque cuando comecé los trámites de X era el año 2004. El Documento-2, en cambio, lo he intentado presentar dos veces ya. La primera, no dijeron si les valía o no, parece que simplemente no llegó. La segunda, me dieron un papel que decía que no era necesario, porque quienes llevan lo de X tiene acceso a las bases de datos de Y, y por lo tanto no es necesario molestar al ciudadano con trámites innecesarios.
Pues parece que no les cuadra eso, habrase visto ¡¡evitar al ciudadano trámites innecesarios!! Así que decido ir a pedir de nuevo el Documento-2, pero a otro sitio alternativo donde también lo hacen, previo pago de 10 euros (en el primer sitio que fuí era gratis). Miro en internet la dirección, y resulta que está en la misma calle que la Biblioteca pública a la que iba hace tiempo. Precisamente el otro día cuando buscaba por casa un papel me encontré el carnet, así que lo cojo. Por cierto, aquel papel que buscaba y no encontré, me hubiese evitado todo el proceso burocŕatico que cuento en este post.
Cojo el bus y me voy para el centro. Llego al edificio, relleno un papel, pago los 10 euros, y me dicen que estaŕa a partir de mañana. Vuelva usted mañana. Al menos, abren por la tarde y no tendré que escaparme del curro, como he tenido que hacer ya un par de veces.
Luego paso por la biblioteca. Hace por lo menos cuatro años que no entraba. Desde que tengo internet y me he impuesto casi como obligación el leerme todos los libros que tengo por casa, que son unos cuantos. Bueno, pues entro, y no había cambiado mucho, salvo que ahora hay ordenadores de uso público con acceso a la red de redes. Antes, los que había eran solo para consultar el catálogo, mediante un primitivo pero eficaz interfaz de solo texto (nada de iconos ni ratones).
El silencio que reina me trae recuerdos de tiempos pasados, probablemente mejores, aunque entonces no lo supiera. Me dirijo a donde iba siempre, sección novela, primeras letras del alfabeto [los apellidos de los autores]. No los han cambiado de sitio, sigue todo donde lo dejé la última vez. Doy un rápido vistazo, y cojo tres libros, no muy gordos. Dos de Arthur C. Clarke y uno de Frederick Forsyth. Novela de entretenimiento, las lecturas sesudas las dejo para más adelante.
Saco los libros, mediante una artefacto que escanea el código de barras de los mismos y de mi carnet. Caigo en la cuenta de que los datos que tendrán en mi ficha estarán un pelín anticuados, así que decido actualizarlos. Voy a la ventanilla, y antes de que pueda decir nada, la señora que había allí me pide el carnet y el DNI. Yo pienso que a lo mejor se piensa que voy a sacar los libros (que ya los había sacado) o a devoverlos, y entonces le aclaro que solo quiero actualizar mis datos. Resulta que el gesto automático de pedirme el carnet se debe a que desde hace poco hay otro modelo, más pequeño, y están renovando todos. Así que me da el nuevo, con los datos al día.
Vuelvo a casa, caminando, hace buen día, y por una vez he hecho todo lo que tenía que hacer y no tengo prisa. Aunque lo de hoy tendrá continuidad: Tendré que devolver los libros dentro de tres semanas, y volver a la Oficina-1 con el Documento-1 y el Documento-2, cuando los tenga.
No huyendo a ninguna parte
He pasado los dias de semana santa en el pueblo, con mis padres, como de costumbre.
El sábado por la noche, mientras cenábamos hubo un rato en que me harté de todo. De ver las mismas caras, de la misma comida, de que los sábados en el pueblo sean siempre iguales.
En sí mismo, nada de todo eso tiene nada de malo, pero estaba cansado de todo, me daba ganas de levantarme, y ponerme a gritar, y irme a otro sitio lejos de allí. Y luego empecé a pensar si no sería mejor dejarlo todo, y marcharme a otra ciudad, a Santander por ejemplo, que es muy bonito, donde no conozca a nadie y nadie me conozca a mi, y empezar una nueva vida, e intentar que fuera mejor que la que tengo ahora, y que tenga las yo las riendas, y que si algo sale mal sea yo el único responsable.
Pero no tengo valor, y además no se si sería la solución, o si solamente estaría huyendo de mi mismo.
El sábado por la noche, mientras cenábamos hubo un rato en que me harté de todo. De ver las mismas caras, de la misma comida, de que los sábados en el pueblo sean siempre iguales.
En sí mismo, nada de todo eso tiene nada de malo, pero estaba cansado de todo, me daba ganas de levantarme, y ponerme a gritar, y irme a otro sitio lejos de allí. Y luego empecé a pensar si no sería mejor dejarlo todo, y marcharme a otra ciudad, a Santander por ejemplo, que es muy bonito, donde no conozca a nadie y nadie me conozca a mi, y empezar una nueva vida, e intentar que fuera mejor que la que tengo ahora, y que tenga las yo las riendas, y que si algo sale mal sea yo el único responsable.
Pero no tengo valor, y además no se si sería la solución, o si solamente estaría huyendo de mi mismo.
error + error = correcto
La anécdota de hoy:
Cuando volvía del trabajo a casa en el autobús y estaba a punto de bajarme, como había mucha gente me he levantado del sitio con antelación, me he escurrido hasta las proximidades de la puerta, y he apretado el pulsador para que el conductor se detenga en la siguiente parada.
Pero me he anticipado demasiado, y he apretado el botón cuando aún no habíamos pasado por la penúltima antes de la mía. Me he dado cuenta al instante, y he cerrado los ojos y apretado los dientes mientras pensaba 'mierda, ya me he colado', y asumiendo que tendría que andar algo más de lo previsto (tampoco mucho más, todo hay que decirlo).
Pero, que cosas, el conductor no se ha debido de dar cuenta de que se había encendido la lucecita de la parada solicitada, y ha pasado de largo, con lo que finalmente me he bajado en la de siempre.
Y con esto y un bizcocho....
Cuando volvía del trabajo a casa en el autobús y estaba a punto de bajarme, como había mucha gente me he levantado del sitio con antelación, me he escurrido hasta las proximidades de la puerta, y he apretado el pulsador para que el conductor se detenga en la siguiente parada.
Pero me he anticipado demasiado, y he apretado el botón cuando aún no habíamos pasado por la penúltima antes de la mía. Me he dado cuenta al instante, y he cerrado los ojos y apretado los dientes mientras pensaba 'mierda, ya me he colado', y asumiendo que tendría que andar algo más de lo previsto (tampoco mucho más, todo hay que decirlo).
Pero, que cosas, el conductor no se ha debido de dar cuenta de que se había encendido la lucecita de la parada solicitada, y ha pasado de largo, con lo que finalmente me he bajado en la de siempre.
Y con esto y un bizcocho....
Fin de semana normalito
El viernes por la tarde, viaje al pueblo y noche de irse pronto a dormir.
El sábado, visita al pueblo de mi madre, para ordenar unos trastos que hay en una casa que tiene allí. Muy buen día. Por la noche, una peli en DVD.
El domingo (ayer), me levanté muy muy tarde (no digo la hora porque me da vergüenza ^_^) y después de comer estuve un rato fuera sentado al sol. Se estaba muy bien. Por la noche, echaban Matrix en la tele y me la ví por tercera o cuarta vez, ya empiezan a repetirse un poco con esa película.
Hoy, me he levantado a las 6:30 de la mañana y me he venido para 'la capital', llegando justo a tiempo a las 8:00 para entrar a trabajar. La mayor parte de la mañana ha estado tranquila, se nota que la gente se ha ido de vacaciones. Cuando faltaba media hora para salir, me he puesto a trastear con lo que no debía y he dejado sin red local a los que estaban trabajando. Me he puesto muy nervioso y hasta más de una hora después no lo he conseguido arreglar. He salido a las cuatro menos veinte, cuando normalmente lo hago a las tres. De los nervios y la mala leche que he hecho, se me han ido las ganas de comer y me he vuelto a casa, todo cabreado. Me he tranquilizado viendo un par de capítulos de Futurama, y he pasado el resto de la tarde trasteando con el ordenador (soy masoca, lo se). Concretamente he estado haciéndo una cosa que he visto en algún blog por ahí que es hacer que aparezca la canción que estoy escuchando en el ordenador en el momento en que se accede a la página, y se puede ver en la parte de abajo del todo. Estéticamente no pega para nada con el resto de la página, pero eso lo dejo para otro día.
Con eso de ayunar, ahora tengo un hambre atroz :), me parece que voy a cenar muy a gusto hoy.
Un fin de semana corriente y moliente, nada del otro mundo, pero algo al fin y al cabo, de eso está hecha la vida, ¿no? de muchos pequeños momentos insignificantes, y otros más especiales y menos frecuentes.
El sábado, visita al pueblo de mi madre, para ordenar unos trastos que hay en una casa que tiene allí. Muy buen día. Por la noche, una peli en DVD.
El domingo (ayer), me levanté muy muy tarde (no digo la hora porque me da vergüenza ^_^) y después de comer estuve un rato fuera sentado al sol. Se estaba muy bien. Por la noche, echaban Matrix en la tele y me la ví por tercera o cuarta vez, ya empiezan a repetirse un poco con esa película.
Hoy, me he levantado a las 6:30 de la mañana y me he venido para 'la capital', llegando justo a tiempo a las 8:00 para entrar a trabajar. La mayor parte de la mañana ha estado tranquila, se nota que la gente se ha ido de vacaciones. Cuando faltaba media hora para salir, me he puesto a trastear con lo que no debía y he dejado sin red local a los que estaban trabajando. Me he puesto muy nervioso y hasta más de una hora después no lo he conseguido arreglar. He salido a las cuatro menos veinte, cuando normalmente lo hago a las tres. De los nervios y la mala leche que he hecho, se me han ido las ganas de comer y me he vuelto a casa, todo cabreado. Me he tranquilizado viendo un par de capítulos de Futurama, y he pasado el resto de la tarde trasteando con el ordenador (soy masoca, lo se). Concretamente he estado haciéndo una cosa que he visto en algún blog por ahí que es hacer que aparezca la canción que estoy escuchando en el ordenador en el momento en que se accede a la página, y se puede ver en la parte de abajo del todo. Estéticamente no pega para nada con el resto de la página, pero eso lo dejo para otro día.
Con eso de ayunar, ahora tengo un hambre atroz :), me parece que voy a cenar muy a gusto hoy.
Un fin de semana corriente y moliente, nada del otro mundo, pero algo al fin y al cabo, de eso está hecha la vida, ¿no? de muchos pequeños momentos insignificantes, y otros más especiales y menos frecuentes.
Definitivamente, el mundo es un pañuelo
Yo, en cuestión de creencias religiosas, me considero agnóstico, ni creyente ni ateo. Y a veces pienso que puede que exista una especie de dios, que en el peor de los casos es bastante hijo de puta y en el mejor un bromista.
Por segunda vez en menos de una semana, me he enterado de alguien que vive al lado de mi pueblo. En este caso es una chica de mi ciudad muy simpática con la que charlo de vez en cuando por el messenger, y que conocí en algún chat. Llevamos por lo menos desde septiembre del año pasado hablando, y hoy mientras nos contábamos las entretenidas vacaciones de semana santa que vamos a tener en el pueblo, pues resulta que vivimos a 9 km una del otro. Seguramente más cerca que en esta ciudad, que queda a algo así como 96 km de nuestros respectivos.
Increible. 10 años viviendo aquí y nunca habia conocido a nadie de por ahí al lado, y en la misma semana, dos de golpe.
Por segunda vez en menos de una semana, me he enterado de alguien que vive al lado de mi pueblo. En este caso es una chica de mi ciudad muy simpática con la que charlo de vez en cuando por el messenger, y que conocí en algún chat. Llevamos por lo menos desde septiembre del año pasado hablando, y hoy mientras nos contábamos las entretenidas vacaciones de semana santa que vamos a tener en el pueblo, pues resulta que vivimos a 9 km una del otro. Seguramente más cerca que en esta ciudad, que queda a algo así como 96 km de nuestros respectivos.
Increible. 10 años viviendo aquí y nunca habia conocido a nadie de por ahí al lado, y en la misma semana, dos de golpe.
Las adolescentes de ahora
Leo en el 20 minutos:
El 87% de las chicas pierde la virginidad con su novio
Enlace al artículo
...y al final del mismo hay aportaciones de los lectores en la que cada uno pone su caso. Si pongo el mío ahí seguro que se piensan que estoy de coña, pero la cruda realidad es esta:
Mi primera borrachera: A los 20 o 21, no recuerdo.
Mi primer beso: A los 22.
Mi primer sueldo no me lo fundí en nada concreto, la mayor parte se quedó en la cuenta del banco.
Mi primer polvo: Sigue pendiente.
Llevo entre 10 y 15 años de retraso respecto a la media. Soy un retrasado social.
El 87% de las chicas pierde la virginidad con su novio
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...y al final del mismo hay aportaciones de los lectores en la que cada uno pone su caso. Si pongo el mío ahí seguro que se piensan que estoy de coña, pero la cruda realidad es esta:
Mi primera borrachera: A los 20 o 21, no recuerdo.
Mi primer beso: A los 22.
Mi primer sueldo no me lo fundí en nada concreto, la mayor parte se quedó en la cuenta del banco.
Mi primer polvo: Sigue pendiente.
Llevo entre 10 y 15 años de retraso respecto a la media. Soy un retrasado social.
Spam
El Spam es el casi omnipresente correo basura, ese en el que te venden productos milagrosos para alargar el pene, perfumes con feromonas, o hipotecas a un interés ridículo, cuando no te escribe directamente el ex-dictador de un país africano para pedirte que le ayudes a evadir unos milloncejos a cambio de una suculenta comisión. Por cierto, este último es casi surrealista, sin el casi.
¿Y a qué viene todo esto? Pues a que hace menos de un mes que puse que al final de los comentarios aparezca una dirección de e-mail donde se me pueden enviar correos, y hoy he recibido mi primer mensaje de spam a esa dirección.
Los impresentables estos que se dedican a recopilarlas lo hacen, por supuesto, de forma automatizada, y con los blogs tienen una mina, porque mucha gente pone ahí la suya y si no se toman ciertas precauciones lo tienen chupado.
La primera y más eficiente es no publicar nunca en internet (foros, blogs, etc.) nuestra dirección, aunque tiene el serio inconveniente de que si lo que queremos precisamante es que nos escriban, no podrán hacerlo.
Algunos sitios que te piden que te registres para acceder a ellos o participar, luego venden o ceden tu dirección a esta gentuza, cuando no son directamente spammers camuflados.
Un truco bastante efectivo para poner la dirección es hacer que esta sea una imagen, como tiene este pavo en su página, o poner palabras intercaladas como por ejemplo pepito@QUITA_ESTO.hotmail.com. Así conseguimos que los programas automátizados para capturar direcciones no la encuentren, o cojan una que no existe realmente. Esto tiene el inconveniente (pequeño) de que si queremos mandar un correo a esa dirección hay que escribirla en el teclado con los deditos, en lugar de simplemente pinchar un link o hacer un copy+paste.
Otro método es el que estoy usando yo, que son las direcciones de correo desechables. El webmail de Yahoo lo permite, y consiste en que tienes una dirección de correo 'primaria' que no se la das a nadie, y a partir de ella puedes crear tantas 'secundarias' como quieras. Si una de ellas cae en manos de los spammers, la destruyes y creas otra nueva, que durante unos días estará limpia de basura.
Y otro medio para luchar contra esta plaga son los filtros antispam. Mediante una serie de reglas estadísticas y heurísticas, se distingue de forma automática lo que es spam y lo que son mensajes legítimos, aunque no son fiables 100% y a veces toma como basura mensajes que no lo son, y viceversa. Esto lo tienen integrado los correos de Yahoo y Hotmail, y lectores de correo POP3 como el maravilloso Thunderbird.
Yo de momento, voy a mantener la dirección que he puesto aquí hasta que esté realmente podrida, y entonces ya crearé otra :-)
¿Y a qué viene todo esto? Pues a que hace menos de un mes que puse que al final de los comentarios aparezca una dirección de e-mail donde se me pueden enviar correos, y hoy he recibido mi primer mensaje de spam a esa dirección.
Los impresentables estos que se dedican a recopilarlas lo hacen, por supuesto, de forma automatizada, y con los blogs tienen una mina, porque mucha gente pone ahí la suya y si no se toman ciertas precauciones lo tienen chupado.
La primera y más eficiente es no publicar nunca en internet (foros, blogs, etc.) nuestra dirección, aunque tiene el serio inconveniente de que si lo que queremos precisamante es que nos escriban, no podrán hacerlo.
Algunos sitios que te piden que te registres para acceder a ellos o participar, luego venden o ceden tu dirección a esta gentuza, cuando no son directamente spammers camuflados.
Un truco bastante efectivo para poner la dirección es hacer que esta sea una imagen, como tiene este pavo en su página, o poner palabras intercaladas como por ejemplo pepito@QUITA_ESTO.hotmail.com. Así conseguimos que los programas automátizados para capturar direcciones no la encuentren, o cojan una que no existe realmente. Esto tiene el inconveniente (pequeño) de que si queremos mandar un correo a esa dirección hay que escribirla en el teclado con los deditos, en lugar de simplemente pinchar un link o hacer un copy+paste.
Otro método es el que estoy usando yo, que son las direcciones de correo desechables. El webmail de Yahoo lo permite, y consiste en que tienes una dirección de correo 'primaria' que no se la das a nadie, y a partir de ella puedes crear tantas 'secundarias' como quieras. Si una de ellas cae en manos de los spammers, la destruyes y creas otra nueva, que durante unos días estará limpia de basura.
Y otro medio para luchar contra esta plaga son los filtros antispam. Mediante una serie de reglas estadísticas y heurísticas, se distingue de forma automática lo que es spam y lo que son mensajes legítimos, aunque no son fiables 100% y a veces toma como basura mensajes que no lo son, y viceversa. Esto lo tienen integrado los correos de Yahoo y Hotmail, y lectores de correo POP3 como el maravilloso Thunderbird.
Yo de momento, voy a mantener la dirección que he puesto aquí hasta que esté realmente podrida, y entonces ya crearé otra :-)
El mundo es un pañuelo
El mundo es un pañuelo, lleno de mocos :-)
Hoy en el trabajo he tenido que ir al puesto de una chica de Administración a arreglarle un problema con el correo electrónico. A esta chica no la voy a llamar de ninguna forma, para no complicar la ya confusa lista de personajes. Si se convierte en uno relevante, entonces lo haré, pero de momento la dejo sin bautizar.
Que me voy por las ramas, bueno, pues estaba allí mirándole el ordenador, y me dice:
-¿Oye, tú eres de X, verdad?
- Sí, de por ahí al lado.
- Ah, es que ¡yo soy de Y!
X es mi pueblo, e Y el suyo, y resulta que X está muy cerca de Y. Claro, lo ha sabido porque tiene acceso a los datos de todo el personal, y seguramente estará por ahí la dirección de casa de mis padres.
Resulta que ambos fuimos al instituto a Z (cabecera de comarca), aunque ella fue a uno de los dos institutos de secundaria que hay allí, y yo al otro. Resulta además que yo conocía a gente de Y y ella a gente de X. En particular, hemos hablado de cuatro chicas de Y con las que fui a clase durante un par de años y que ella conocía mucho, porque claro, X e Y son pueblos no muy grandes y se conoce todo el mundo.
Estas cuatro chicas se llamaban (mejor dicho, se llaman, no se ha muerto ninguna todavía) Esther, María, Raquel y Silvia, y eran inseparables. Coincidí con ellas en el Instituto durante los cuatro años que duraba, y desde que empezaron la Universidad no volví a saber nada de ellas. Así que me ha puesto al día, y juntando esto con cómo estaban las cosas en aquel entonces, queda así:
- Esther: De las cuatro, era la menos avispada, y la menos guapa de cara, aunque tenía unos pechos enormes que a todos nos llamaban la atención. De caracter era así vergonzosa y calladita, y además creo que yo le molaba, aunque nunca me lo llegó a decir, y a mi ella la verdad es que no me gustaba mucho. Actualmente está soltera y es concejala en el ayuntamiento de Y.
- María: De las cuatro, esta era la más guapa. Tenía unos preciosos ojos verdes, y el pelo castaño y laargo, además de un cuerpazo de impresión, no por cantidad (como en el caso de Esther) sino por lo equilibrado y bien puesto que tenía todo :-) De caracter era muy cortada al principio, pero cuando cogías confianza con ella era muy alegre, siempre estaba riéndose. De esta, no me ha contado nada, hemos hablado más de una hermana suya que iba también al instituto, y que es ahora pintora con cierta fama local, y además según palabras textuales, 'la tía buena del pueblo'. Parece que su familia tiene buenos genes en ese aspecto.
- Raquel: De las cuatro, esta era con la que mejor me llevaba. Era alta y delgada, y tenía el pelo pelirrojo, aunque ella decía que no era de ese color, sino castaño claro. Era muy inteligente, y después de María la más abierta de las cuatro. Con ella era con la que más hablaba, y además nuestros gustos coincidían en muchas cosas. Yo creo que nos atraíamos mutuamente pero en un sentido más intelectual que físico [si es que a los 15 años se pueden atraer así dos personas]. Actualmente está casada, tiene una niña, y anda metida también en la concejalía de un ayuntamiento que no es el de Y.
- Silvia: De las cuatro, era la más distante y probablemente la más inteligente. Físicamente no destacaba demasiado, era del montón, y poco más puedo decir porque hablé pocas veces con ella y no llegué a conocerla mucho. Actualmente está casada y tiene dos críos.
Me ha gustado saber de ellas, a pesar, o precisamente por hacer más de 10 años que no las veo.
Hoy en el trabajo he tenido que ir al puesto de una chica de Administración a arreglarle un problema con el correo electrónico. A esta chica no la voy a llamar de ninguna forma, para no complicar la ya confusa lista de personajes. Si se convierte en uno relevante, entonces lo haré, pero de momento la dejo sin bautizar.
Que me voy por las ramas, bueno, pues estaba allí mirándole el ordenador, y me dice:
-¿Oye, tú eres de X, verdad?
- Sí, de por ahí al lado.
- Ah, es que ¡yo soy de Y!
X es mi pueblo, e Y el suyo, y resulta que X está muy cerca de Y. Claro, lo ha sabido porque tiene acceso a los datos de todo el personal, y seguramente estará por ahí la dirección de casa de mis padres.
Resulta que ambos fuimos al instituto a Z (cabecera de comarca), aunque ella fue a uno de los dos institutos de secundaria que hay allí, y yo al otro. Resulta además que yo conocía a gente de Y y ella a gente de X. En particular, hemos hablado de cuatro chicas de Y con las que fui a clase durante un par de años y que ella conocía mucho, porque claro, X e Y son pueblos no muy grandes y se conoce todo el mundo.
Estas cuatro chicas se llamaban (mejor dicho, se llaman, no se ha muerto ninguna todavía) Esther, María, Raquel y Silvia, y eran inseparables. Coincidí con ellas en el Instituto durante los cuatro años que duraba, y desde que empezaron la Universidad no volví a saber nada de ellas. Así que me ha puesto al día, y juntando esto con cómo estaban las cosas en aquel entonces, queda así:
- Esther: De las cuatro, era la menos avispada, y la menos guapa de cara, aunque tenía unos pechos enormes que a todos nos llamaban la atención. De caracter era así vergonzosa y calladita, y además creo que yo le molaba, aunque nunca me lo llegó a decir, y a mi ella la verdad es que no me gustaba mucho. Actualmente está soltera y es concejala en el ayuntamiento de Y.
- María: De las cuatro, esta era la más guapa. Tenía unos preciosos ojos verdes, y el pelo castaño y laargo, además de un cuerpazo de impresión, no por cantidad (como en el caso de Esther) sino por lo equilibrado y bien puesto que tenía todo :-) De caracter era muy cortada al principio, pero cuando cogías confianza con ella era muy alegre, siempre estaba riéndose. De esta, no me ha contado nada, hemos hablado más de una hermana suya que iba también al instituto, y que es ahora pintora con cierta fama local, y además según palabras textuales, 'la tía buena del pueblo'. Parece que su familia tiene buenos genes en ese aspecto.
- Raquel: De las cuatro, esta era con la que mejor me llevaba. Era alta y delgada, y tenía el pelo pelirrojo, aunque ella decía que no era de ese color, sino castaño claro. Era muy inteligente, y después de María la más abierta de las cuatro. Con ella era con la que más hablaba, y además nuestros gustos coincidían en muchas cosas. Yo creo que nos atraíamos mutuamente pero en un sentido más intelectual que físico [si es que a los 15 años se pueden atraer así dos personas]. Actualmente está casada, tiene una niña, y anda metida también en la concejalía de un ayuntamiento que no es el de Y.
- Silvia: De las cuatro, era la más distante y probablemente la más inteligente. Físicamente no destacaba demasiado, era del montón, y poco más puedo decir porque hablé pocas veces con ella y no llegué a conocerla mucho. Actualmente está casada y tiene dos críos.
Me ha gustado saber de ellas, a pesar, o precisamente por hacer más de 10 años que no las veo.
Sin palabras

Soy un copiota :-)
Lo reconozco, viendo el blog de PaTRy, Palabras Dormidas me ha dado envidia y he querido poner también un personaje de Futurama. Yo con el que más me identifico creo que es con Kiff, que el pobre tiene más paciencia que un santo con los marrones que le manda su jefe, y además es así como inseguro y tímido con las mujeres, aunque al final se líe con Amy. Por cierto PaTRy, lo de que yo haya escogido a Kiff no tiene segunda ni tercera intención ¿eeeh? no vayas a pensar cosas raras :)

Por lo demás, no hay mucho más que contar. Hoy ha sido un día largo, me tocaba currar por la tarde y pensaba que nunca iba a llegar la hora de volver a casa. Y para colmo, cuando por fin lo he hecho, me he despistado en el bus y me he pasado de parada. Me he bajado una más allá de lo normal, así que luego he tenido que andar un cuarto de hora hasta casa. Al final me ha venido bien para despejarme, porque tenía la cabeza un poco cuadrada después de estar todo el día con el ordenador.
Cuando llego a casa y me pongo una hora más delante de la pantalla, a veces pienso que no se si soy masoca, tonto, muy friki, o un poco de todo lo anterior a la vez :) Bueno no, que tengo una excusa, y es que por fin me he estirado y me he comprado una pantalla TFT, ¡más majaaaaaa! Y claro, tengo que probarla a fondo unos días para asegurarme de que no tiene defectos por si tengo que devolverla, je je.

Por lo demás, no hay mucho más que contar. Hoy ha sido un día largo, me tocaba currar por la tarde y pensaba que nunca iba a llegar la hora de volver a casa. Y para colmo, cuando por fin lo he hecho, me he despistado en el bus y me he pasado de parada. Me he bajado una más allá de lo normal, así que luego he tenido que andar un cuarto de hora hasta casa. Al final me ha venido bien para despejarme, porque tenía la cabeza un poco cuadrada después de estar todo el día con el ordenador.
Cuando llego a casa y me pongo una hora más delante de la pantalla, a veces pienso que no se si soy masoca, tonto, muy friki, o un poco de todo lo anterior a la vez :) Bueno no, que tengo una excusa, y es que por fin me he estirado y me he comprado una pantalla TFT, ¡más majaaaaaa! Y claro, tengo que probarla a fondo unos días para asegurarme de que no tiene defectos por si tengo que devolverla, je je.
Violeta. Neo.
Esta mañana me han llevado en coche hasta otra parada de bus distinta a la que cojo habitualmente cuando voy a trabajar. Cuando ha llegado, iba petado de gente, solo quedaba medio metro cuadrado al lado de la puerta, que es en el que me he acomodado. Si no llega a ser porque solo estaba yo en la parada, yo creo que el conductor ni se hubiera detenido. Bueno, pues he subido el escalón, y cuando se ha puesto en marcha, me he dado casi literlamente de narices con Violeta, con la que hacía muchos días que no coincidía. Hoy estaba más habladora de lo habitual en ella, y no se ha producido esa situación tan incómoda por la que procuro coger otras veces el bus que viene diez minutos después de este.
Luego en el trabajo, ha venido a hacernos una consulta una chica del otro pasillo, que destaca por lo bien dotada que está para la lactancia, y Neo se ha puesto a hacerle comentarios sobre la camiseta que llevaba, que le parecía muy chula. Era curiosa, sí, de color negro, casi sin mangas, con una especie de bandas cruzadas, y lo suficientemente corta para dejar entrever el ombligo.
Más tarde, tras su predecible comentario de que lo mejor de la camiseta era lo que había justo debajo, me he enterado de por qué ese repentino interés en la moda femenina. Simplemente estaba adquiriendo ideas para un posible futuro regalo a una posible futura novia. La verdad es que la camiseta era bonita, si se la regalara a una tía y le gustara, ganaría muchos puntos.
Ciertamente.
Luego en el trabajo, ha venido a hacernos una consulta una chica del otro pasillo, que destaca por lo bien dotada que está para la lactancia, y Neo se ha puesto a hacerle comentarios sobre la camiseta que llevaba, que le parecía muy chula. Era curiosa, sí, de color negro, casi sin mangas, con una especie de bandas cruzadas, y lo suficientemente corta para dejar entrever el ombligo.
Más tarde, tras su predecible comentario de que lo mejor de la camiseta era lo que había justo debajo, me he enterado de por qué ese repentino interés en la moda femenina. Simplemente estaba adquiriendo ideas para un posible futuro regalo a una posible futura novia. La verdad es que la camiseta era bonita, si se la regalara a una tía y le gustara, ganaría muchos puntos.
Ciertamente.
Efecto colateral
Vuelvo a tener a mis padres en casa. Como ya conté por aquí, se marcharon el miércoles de la semana pasada después de estar tres o cuatro días.
El fin de semana, fui al pueblo como hago más o menos uno si y otro no, y el sábado por la tarde, decidimos venirnos todos a la ciudad. La cosa es que por la televisión decían que iba a haber otra ola de frío (¿cuántas van ya?) y la casa que tenemos allí, no es muy grande, pero como tiene dos pisos cuesta mucho de calentar. Además, la calefacción es muy antigua, y tiene un rendimiento penoso vamos, que quema mucho gasoleo para lo poco que calienta.
En mi ciudad, en cambio, vivo en un piso que está rodeado por arriba por abajo y por los lados por otros pisos, y por ello se mantiene la temperatura y no se hace necesario encender mucho la calefacción.
Es por eso, que me preguntaron si podían venirse hasta que pasara el frio y claro, no les voy a decir que no :) Es un poco incómodo tenerlos pululando todo el día, ayer mismo, sin ir más lejos, estaba mirando yo mis cosas en internet, y entró mi madre a decirme no-se-qué, y mientras me hablaba se puso a mirar en la pantalla lo que estaba viendo, e incluso hizo algún comentario. Menos mal que lo que tenía abierto era "decente" :-)
Esto provoca una serie de efectos colaterales, como el que acabo de escribir. pusp, ft rvf njfousbt ftuÇo qps brvÓ, nf dpsubo fm spmmp ef ubm nbofsb rvf op nf eb qps fkfsdfs mb bvuptbujtgbddjÙo. opsnbmnfouf, "ftp" mp ibhp fo nj dvbsup, z nf eb dptb rvf qvejfsbo fousbs njfousbt ftupz dpodfousbep fo fmmp. bmhvob wfa ibo fousbep eftqvÏt ef jsnf b epsnjs b dphfs bmhvob spqb efm bsnbsjp rvf ibz fo nj dvbsup, dponjhp nfujep efousp ef mb dbnb. pusb pqdjÙo tfsÓb jsnf bm cb×p, rvf biÓ tÓ rvf op wbo b fousbs, qfsp op nf sftvmub ubo dÙnpep dpnp fo nj dbnb, qps sbapoft pcwjbt :) btÓ rvf njfousbt ftuÏo, b hvbsebstf updb.
De todas formas, tampoco es un gran sacrificio, porque normalmente no están más que unos días, y además, lo compensan. Quiero decir, que como se dan cuenta de que en cierto modo me alteran mi día a día, pues por ejemplo ellos hacen la cómida y la cena, friegan los platos y mantienen limpia la casa. Hoy por ejemplo, he llegado de trabajar por la tarde muy cansado, y ha sido una gozada tener la cena preparada, y no tener que fregar luego.
Así que una cosa por la otra. No es mal negocio, si son solo unos días.
El fin de semana, fui al pueblo como hago más o menos uno si y otro no, y el sábado por la tarde, decidimos venirnos todos a la ciudad. La cosa es que por la televisión decían que iba a haber otra ola de frío (¿cuántas van ya?) y la casa que tenemos allí, no es muy grande, pero como tiene dos pisos cuesta mucho de calentar. Además, la calefacción es muy antigua, y tiene un rendimiento penoso vamos, que quema mucho gasoleo para lo poco que calienta.
En mi ciudad, en cambio, vivo en un piso que está rodeado por arriba por abajo y por los lados por otros pisos, y por ello se mantiene la temperatura y no se hace necesario encender mucho la calefacción.
Es por eso, que me preguntaron si podían venirse hasta que pasara el frio y claro, no les voy a decir que no :) Es un poco incómodo tenerlos pululando todo el día, ayer mismo, sin ir más lejos, estaba mirando yo mis cosas en internet, y entró mi madre a decirme no-se-qué, y mientras me hablaba se puso a mirar en la pantalla lo que estaba viendo, e incluso hizo algún comentario. Menos mal que lo que tenía abierto era "decente" :-)
Esto provoca una serie de efectos colaterales, como el que acabo de escribir. pusp, ft rvf njfousbt ftuÇo qps brvÓ, nf dpsubo fm spmmp ef ubm nbofsb rvf op nf eb qps fkfsdfs mb bvuptbujtgbddjÙo. opsnbmnfouf, "ftp" mp ibhp fo nj dvbsup, z nf eb dptb rvf qvejfsbo fousbs njfousbt ftupz dpodfousbep fo fmmp. bmhvob wfa ibo fousbep eftqvÏt ef jsnf b epsnjs b dphfs bmhvob spqb efm bsnbsjp rvf ibz fo nj dvbsup, dponjhp nfujep efousp ef mb dbnb. pusb pqdjÙo tfsÓb jsnf bm cb×p, rvf biÓ tÓ rvf op wbo b fousbs, qfsp op nf sftvmub ubo dÙnpep dpnp fo nj dbnb, qps sbapoft pcwjbt :) btÓ rvf njfousbt ftuÏo, b hvbsebstf updb.
De todas formas, tampoco es un gran sacrificio, porque normalmente no están más que unos días, y además, lo compensan. Quiero decir, que como se dan cuenta de que en cierto modo me alteran mi día a día, pues por ejemplo ellos hacen la cómida y la cena, friegan los platos y mantienen limpia la casa. Hoy por ejemplo, he llegado de trabajar por la tarde muy cansado, y ha sido una gozada tener la cena preparada, y no tener que fregar luego.
Así que una cosa por la otra. No es mal negocio, si son solo unos días.
Día sin ganas
Aggh, hoy ha sido un día un poco asqueroso.
El despertador ha sonado como siempre, demasiado pronto, después de haber estado durmiendo lo de siempre, demasiado poco.
Pero hoy no tenía ganas de nada. Bueno sí, de quedarme en la cama soñando, como estaba cuando me he despertado. Dicen que todos tenemos sueños, pero que no todos nos acordamos de ellos, y para los que quieren hacerlo, recomiendan tener al lado de la mesilla un cuaderno para escribirlo justo en el momento de despertarse, porque si no se olvida muy deprisa. Y si en vez de escribirlo lo pintas en un cuadro, pues a lo mejor te sale una obra surrealista, como he leído por ahí que hacía Dalí.
Bueno, pues eso, cuando ha sonado el aparato infernal, estaba soñando algo, que no recuerdo que era, aunque seguro que no sería desagradable.
Me he arrastrado fuera de la cama hasta el trabajo, como todos los días. Hoy tenía más frio que otros, aunque la temperatura era similar. Hoy no ha habido instantáneas urbanas, bastante hacía con no quedarme dormido en el asiento del autobús.
En el trabajo he estado mudo media mañana. Normalmente, no hablo mucho, más que para responder a lo que digan mis compañeros, o a algún comentario. Pues hoy nada de nada, se han extrañado y todo. Estoy seguro de que si nada más entrar me hubiera tomado un café de la máquina, se me habría pasado, pero... no tenía ganas :)
Sobre las 10:30 hemos hecho el descanso que hacemos siempre, y en el que acudimos a una cafetería cercana con gente de otros departamentos de la empresa. Esta pausa es casi sagrada, solo nos la perdemos cuando hay mucho mucho trabajo o si es algo que no puede esperar.
Y se hizo el milagro, después del café se me ha ido la desgana, aunque tampoco me hubiera importado marcharme a casa en ese mismo momento. No se si ha sido realmente la cafeína o el efecto placebo, pero ha funcionado.
A la 13:00 me he ido a una reunión casi al otro extremo de la ciudad. Afortunadamente ha sido corta, y el desplazamiento me ha servido para despejarme y refrescar las ideas.
Por la tarde no me tocaba currar, he estado en casa sin hacer nada especial, como cualquier otro día que no trabajo por la tarde.
Y eso ha sido todo. Ahora, de lo que tengo ganas es de irme a dormir, y enseguida lo haré. A ver si mañana lo tomo con más ganas...
El despertador ha sonado como siempre, demasiado pronto, después de haber estado durmiendo lo de siempre, demasiado poco.
Pero hoy no tenía ganas de nada. Bueno sí, de quedarme en la cama soñando, como estaba cuando me he despertado. Dicen que todos tenemos sueños, pero que no todos nos acordamos de ellos, y para los que quieren hacerlo, recomiendan tener al lado de la mesilla un cuaderno para escribirlo justo en el momento de despertarse, porque si no se olvida muy deprisa. Y si en vez de escribirlo lo pintas en un cuadro, pues a lo mejor te sale una obra surrealista, como he leído por ahí que hacía Dalí.
Bueno, pues eso, cuando ha sonado el aparato infernal, estaba soñando algo, que no recuerdo que era, aunque seguro que no sería desagradable.
Me he arrastrado fuera de la cama hasta el trabajo, como todos los días. Hoy tenía más frio que otros, aunque la temperatura era similar. Hoy no ha habido instantáneas urbanas, bastante hacía con no quedarme dormido en el asiento del autobús.
En el trabajo he estado mudo media mañana. Normalmente, no hablo mucho, más que para responder a lo que digan mis compañeros, o a algún comentario. Pues hoy nada de nada, se han extrañado y todo. Estoy seguro de que si nada más entrar me hubiera tomado un café de la máquina, se me habría pasado, pero... no tenía ganas :)
Sobre las 10:30 hemos hecho el descanso que hacemos siempre, y en el que acudimos a una cafetería cercana con gente de otros departamentos de la empresa. Esta pausa es casi sagrada, solo nos la perdemos cuando hay mucho mucho trabajo o si es algo que no puede esperar.
Y se hizo el milagro, después del café se me ha ido la desgana, aunque tampoco me hubiera importado marcharme a casa en ese mismo momento. No se si ha sido realmente la cafeína o el efecto placebo, pero ha funcionado.
A la 13:00 me he ido a una reunión casi al otro extremo de la ciudad. Afortunadamente ha sido corta, y el desplazamiento me ha servido para despejarme y refrescar las ideas.
Por la tarde no me tocaba currar, he estado en casa sin hacer nada especial, como cualquier otro día que no trabajo por la tarde.
Y eso ha sido todo. Ahora, de lo que tengo ganas es de irme a dormir, y enseguida lo haré. A ver si mañana lo tomo con más ganas...
Instantáneas
Pequeños momentos vistos al pasar. Andando o desde el bus. Algunos dignos de ser inmortalizados en una foto. Duración máxima estimada: 2 segundos.
Una señora en la parada del autobús apoyada en el cartel publicitario de la marquesina. El fondo del cartel, de color fucsia. El abrigo plumífero de la señora, también. Parecía la cabecera de Splunge.
Dos crías en uniforme de colegio de pago, con su falda de cuadros escoceses, su chaqueta de lana, y sus leotardos. Como dos gotas de agua. En medio de la acera, sin nadie más en los alrededores.
Momento anime: Bajando del autobús. La chica que llevo delante tiene el pelo oscuro, liso, con las puntas una para cada lado. Como el de Helena Resano. Baja del bus a la acera de un saltito, dejándose caer, en vez de apoyar un pie y luego otro. Al hacerlo, oscila y se mueve toda su cabellera.
30 segundos después. Otra chica que va andado delante de mí, con un culo como una plaza de toros. Parece dos esferas que se mueven una sobre la otra. Con todo mi respeto para las portadoras de culos grandes y esféricos.
Tirada en una papelera. La caja de cartón de uno de esos enormes pistolones de agua, de colores chillones y con bomba de aire incorporada. ¿Quién se compra algo así en pleno invierno?
Aparcado junto a una residencia de ancianos. Coche pequeño con sirena, tipo opel corsa. De los que usan los médicos para desplazarse para las visitas de urgencia. Alguien no va a pasar bien la noche. Cuando nos toque a nosotros, ¿Habrá médicos que se desplacen en coches? ¿Habrá coches? ¿Llegaremos a tan viejos? ¿Habrá entonces un médico cada cien habitantes o cada cien mil?
Apunte rápido
Na, se me ha hecho tarde y tengo que irme YA a la cama (los moros siguen en la costa :-)
Me he puesto a ver en un canal del cable la película 'Flores de otro mundo', que siempre que la he pillado en la tele estaba terminando, y hoy por fin la he podido ver entera. Me ha gustado bastante, sí, está bien.
Por otra parte, hoy en el trabajo estaba recogiendo unos cables que estaban hechos una maraña, y ha pasado por allí Leia. Como ha visto que estaba muy liado (literalmente) no se ha acercado a decirme nada, pero me ha saludado con la mano, y yo le he devuelto el saludo con una de mis mejores sonrisas. Ha sido lo mejor del día :)
Buenas noches a todas/os...
Me he puesto a ver en un canal del cable la película 'Flores de otro mundo', que siempre que la he pillado en la tele estaba terminando, y hoy por fin la he podido ver entera. Me ha gustado bastante, sí, está bien.
Por otra parte, hoy en el trabajo estaba recogiendo unos cables que estaban hechos una maraña, y ha pasado por allí Leia. Como ha visto que estaba muy liado (literalmente) no se ha acercado a decirme nada, pero me ha saludado con la mano, y yo le he devuelto el saludo con una de mis mejores sonrisas. Ha sido lo mejor del día :)
Buenas noches a todas/os...