Viernes noche, en casa
Por fin es viernes, esta semana se me ha pasado volando, seguramente porque no he parado un momento, aunque tampoco ha sido estresante en absoluto. Ha sido un sin-prisa-pero-sin-pausa continuo.
Este fin de semana no me voy al pueblo, sino que me quedo en esta mi ciudad adoptiva, sin ningún plan concreto. Realmente, ningún fin de semana que me quedo lo hago porque vaya a hacer alguna cosa especial. En teoría me quedo justamente para eso, pero luego al final siempre me quedo en casa, levantándome tarde, echando una partida en el ordenador, viendo alguna película en el DVD, o leyendo un rato. No va nada mal para desconectar, y desde luego es más entretenido que el pueblo, pero se que para la mayoría de la gente esto sería un muermazo.
Lo normal sería salir el viernes y/o el sábado, volver a casa a las tantas, y pasarse el día siguiente de resaca, comiendo a las 4 y pasando la tarde tranquilo, con alguna ligera variante si se ha dormido en compañia de alguien del sexo complementario (je je).
Podría estar ahora mismo por ahí, tomando copas en cualquier garito, pero no, aquí estoy, escribiendo este blog a la 1:37 de la mañana. La cruda realidad es que no tengo con quien salir. Ir al cine o de compras yo solo no me importa demasiado, incluso me gusta, porque voy a mi aire. Pero lo de salir por la noche, no me hace gracia, me imagino como un colgado, entrando a los bares, bebiendo yo solo, viendo como se divierte la gente, sin saber que hacer exactamente, y viendo que no pasa nada, irme a otro, y lo mismo.
Realmente, nunca lo he hecho, las pocas veces que salgo lo hago en compañía, pero es en raras ocasiones, como cenas de navidad o de compañeros de trabajo o de la facultad.
Así que seguiré un rato más conectado, y luego me iré a la cama. y me uniré a los-que-duermen, en vez de a los-que-se-divierten.
Y habrá pasado otro viernes más, terminándose una semana más.
Este fin de semana no me voy al pueblo, sino que me quedo en esta mi ciudad adoptiva, sin ningún plan concreto. Realmente, ningún fin de semana que me quedo lo hago porque vaya a hacer alguna cosa especial. En teoría me quedo justamente para eso, pero luego al final siempre me quedo en casa, levantándome tarde, echando una partida en el ordenador, viendo alguna película en el DVD, o leyendo un rato. No va nada mal para desconectar, y desde luego es más entretenido que el pueblo, pero se que para la mayoría de la gente esto sería un muermazo.
Lo normal sería salir el viernes y/o el sábado, volver a casa a las tantas, y pasarse el día siguiente de resaca, comiendo a las 4 y pasando la tarde tranquilo, con alguna ligera variante si se ha dormido en compañia de alguien del sexo complementario (je je).
Podría estar ahora mismo por ahí, tomando copas en cualquier garito, pero no, aquí estoy, escribiendo este blog a la 1:37 de la mañana. La cruda realidad es que no tengo con quien salir. Ir al cine o de compras yo solo no me importa demasiado, incluso me gusta, porque voy a mi aire. Pero lo de salir por la noche, no me hace gracia, me imagino como un colgado, entrando a los bares, bebiendo yo solo, viendo como se divierte la gente, sin saber que hacer exactamente, y viendo que no pasa nada, irme a otro, y lo mismo.
Realmente, nunca lo he hecho, las pocas veces que salgo lo hago en compañía, pero es en raras ocasiones, como cenas de navidad o de compañeros de trabajo o de la facultad.
Así que seguiré un rato más conectado, y luego me iré a la cama. y me uniré a los-que-duermen, en vez de a los-que-se-divierten.
Y habrá pasado otro viernes más, terminándose una semana más.