Pu*os Erasmus
Pasa una cosa. Tengo que preparar un trabajo, que consiste en buscar información por internet sobre un tema, poner algo de orden en el caos resultante, y presentarlo todo en un bonito documento de ocho o nueve páginas.
El problema es que mi rendimiento es absolutamente rídiculo, y echo de eso la culpa a mi entorno y a migo mismo. Si estoy en casa, me distraigo con cualquier cosa: me meto en otras páginas web que nada tienen que ver, me levanto a picar algo, me pongo a ordenar MP3 sin venir a cuento, etc. Si estoy en el pueblo, peor todavía, porque además de lo anterior mi madre se pone a decirme algo, o a discutir con mi padre, o a cualquier otra cosa que me distrae. Si es en el trabajo, pues eso, es el trabajo, tengo que hacer aquello para lo que se supone que me pagan.
Así que hoy he decidido irme a "territorio neutral". He ido a la Facultad y me he metido en una sala de ordenadores pública. Ordenadores totalmente destartalados y dejados de la mano de dios, que me han venido de perlas, porque así no he tenido prácticamente distracciones y salvo en un par de momentos me he podido centrar y adelantar trabajo.
El par de momentos han sido en el cambio de clases, cuando han entrado dos o tres tios que eran Erasmus, o comoquiera que se llame ahora. Eso no me molesta especialmente, sino que hablaran a grito pelado. Dicen que los españoles hablamos en voz muy alta, pero eso es porque no han oido a estos. ¡Qué tios! Creo que eran italianos, o portugueses, o las dos cosas, porque se comunicaban entre ellos chapurreando un castellano que no acababa de entender, o quizás hablaban en sus idiomas. En fin, me han recordado a mis tiempos de estudiante, cuando no podía ni verlos (especialmente a los italianos) porque todos los que venían año tras año eran irritantemente similares: superguais-hipersimpáticos-que-majos-somos. Por eso, y porque contra toda lógica al cabo del año era más de una la que sucumbía a sus ¿encantos?. ¡Malditos sean, se llevaban nuestro vino y nuestras mujeres! :-P
Pues estos me han caido igual. Y ah, bueno, por aclararlo, solo me caían mal los italianos varones. Las italianas, y el resto de nacionalidades de ambos sexos me caían igual de bien o mal que el resto de la gente.
El problema es que mi rendimiento es absolutamente rídiculo, y echo de eso la culpa a mi entorno y a migo mismo. Si estoy en casa, me distraigo con cualquier cosa: me meto en otras páginas web que nada tienen que ver, me levanto a picar algo, me pongo a ordenar MP3 sin venir a cuento, etc. Si estoy en el pueblo, peor todavía, porque además de lo anterior mi madre se pone a decirme algo, o a discutir con mi padre, o a cualquier otra cosa que me distrae. Si es en el trabajo, pues eso, es el trabajo, tengo que hacer aquello para lo que se supone que me pagan.
Así que hoy he decidido irme a "territorio neutral". He ido a la Facultad y me he metido en una sala de ordenadores pública. Ordenadores totalmente destartalados y dejados de la mano de dios, que me han venido de perlas, porque así no he tenido prácticamente distracciones y salvo en un par de momentos me he podido centrar y adelantar trabajo.
El par de momentos han sido en el cambio de clases, cuando han entrado dos o tres tios que eran Erasmus, o comoquiera que se llame ahora. Eso no me molesta especialmente, sino que hablaran a grito pelado. Dicen que los españoles hablamos en voz muy alta, pero eso es porque no han oido a estos. ¡Qué tios! Creo que eran italianos, o portugueses, o las dos cosas, porque se comunicaban entre ellos chapurreando un castellano que no acababa de entender, o quizás hablaban en sus idiomas. En fin, me han recordado a mis tiempos de estudiante, cuando no podía ni verlos (especialmente a los italianos) porque todos los que venían año tras año eran irritantemente similares: superguais-hipersimpáticos-que-majos-somos. Por eso, y porque contra toda lógica al cabo del año era más de una la que sucumbía a sus ¿encantos?. ¡Malditos sean, se llevaban nuestro vino y nuestras mujeres! :-P
Pues estos me han caido igual. Y ah, bueno, por aclararlo, solo me caían mal los italianos varones. Las italianas, y el resto de nacionalidades de ambos sexos me caían igual de bien o mal que el resto de la gente.
Comentario:
¿Qué tal Mirty? ¡Cuanto tiempo! Tienes toda la razón, ya lo ves... soy un experto procrastinador, por suerte o desgracia :-P
Comentario:
Ah amigo...eso que cuentas es una parte de la procrastinación...bendito pecado... ;)