De cronotermostatos y otras hierbas (y III)
Este es el capítulo final de la trilogía de los cronotermostatos, que empezó con una prometedora primera parte y continuó con una decepcionante segunda.
Hoy finalmente lo hemos instalado y ha funcionado como se suponía que debía hacerlo. Y no se ha vuelto a fundir ningún plomo ni ha saltado el diferencial. Ahora ya es posible programar la calefacción para que a las 7 de la mañana ponga la casa a 21 grados y se apague a las 7:30.
El truco era que había que quitar el termostato que lleva la caldera, y no ponerle este al mismo tiempo ni en serie ni en paralelo ni en perpendicular. Se quita uno y se pone otro, y ya está, ha funcionado a la primera. El modelo que hemos puesto es el mismo que compramos en una gran superficie, al final no lo llevamos a devolver, por vagancia y porque se había pasado el periodo de devoluciones.
Así que para otra vez, ya me lo se :)
Hoy finalmente lo hemos instalado y ha funcionado como se suponía que debía hacerlo. Y no se ha vuelto a fundir ningún plomo ni ha saltado el diferencial. Ahora ya es posible programar la calefacción para que a las 7 de la mañana ponga la casa a 21 grados y se apague a las 7:30.
El truco era que había que quitar el termostato que lleva la caldera, y no ponerle este al mismo tiempo ni en serie ni en paralelo ni en perpendicular. Se quita uno y se pone otro, y ya está, ha funcionado a la primera. El modelo que hemos puesto es el mismo que compramos en una gran superficie, al final no lo llevamos a devolver, por vagancia y porque se había pasado el periodo de devoluciones.
Así que para otra vez, ya me lo se :)





