Una docena de días...
...hace exactamente que no posteaba nada en el blog.
Ha tenido que recordármelo antiworld, al que doy las gracias desde aquí por su interés.
La razón de mi temporal ausencia es doble:
Por un lado, he pasado los últimos días enganchado al Half Life 2. Es un juego de acción en primera persona, pero no se trata simplemente de matar a todo bicho viviente que se ponga por delante (que también :-), sino que además hay que resolver algunos puzzles, y la mayoría de ellos tienen que ver con la física, que es uno de los puntos fuertes del juego. Bueno, el caso es que jugando al susodicho se me hacían las tantas de la noche, y ponerme a escribir cosas en el blog hubiese retrasado aún más mi hora de irme a dormir, así que decidí no ocuparme de ello, y así de paso refrescar un poco las ideas.
La segunda razón, es que desde el viernes pasado estoy con un trancazo de agarrate y no te menées, consecuencia de salir una noche que hacía frio sin ir adecuadamente abrigado. Por cierto, ni siquiera me apetecía salir, y luego la velada fue un poco rollo. Unos del curro quedaron para echar unas cañas, y yo caí por allí de rebote. No es que tenga nada contra ellos, pero son de otro departamento de la empresa en la que trabajo, y no es que tenga mucha relación con ellos; si hubieran sido otros me hubiera hecho más gracia. Bueno, pues nada, salí un par de horas, y lo único que me lleve de vuelta a casa fue un catarro del 15. Llevo cuatro días dándole al Frenadol y al moquero, y parece que la cosa ya remite. Uno de los efectos secundarios del brebaje este, es la somnolencia. Entre unas cosas y otras, en estos últimos días he dormido como no lo hago más que cuando estoy de vacaciones.
Bueno, pues esa era la razón de mi ausencia. En los próximos días intentaré postear más amenudo, quitándole algún minutillo al sueño, je je je...
Ha tenido que recordármelo antiworld, al que doy las gracias desde aquí por su interés.
La razón de mi temporal ausencia es doble:
Por un lado, he pasado los últimos días enganchado al Half Life 2. Es un juego de acción en primera persona, pero no se trata simplemente de matar a todo bicho viviente que se ponga por delante (que también :-), sino que además hay que resolver algunos puzzles, y la mayoría de ellos tienen que ver con la física, que es uno de los puntos fuertes del juego. Bueno, el caso es que jugando al susodicho se me hacían las tantas de la noche, y ponerme a escribir cosas en el blog hubiese retrasado aún más mi hora de irme a dormir, así que decidí no ocuparme de ello, y así de paso refrescar un poco las ideas.
La segunda razón, es que desde el viernes pasado estoy con un trancazo de agarrate y no te menées, consecuencia de salir una noche que hacía frio sin ir adecuadamente abrigado. Por cierto, ni siquiera me apetecía salir, y luego la velada fue un poco rollo. Unos del curro quedaron para echar unas cañas, y yo caí por allí de rebote. No es que tenga nada contra ellos, pero son de otro departamento de la empresa en la que trabajo, y no es que tenga mucha relación con ellos; si hubieran sido otros me hubiera hecho más gracia. Bueno, pues nada, salí un par de horas, y lo único que me lleve de vuelta a casa fue un catarro del 15. Llevo cuatro días dándole al Frenadol y al moquero, y parece que la cosa ya remite. Uno de los efectos secundarios del brebaje este, es la somnolencia. Entre unas cosas y otras, en estos últimos días he dormido como no lo hago más que cuando estoy de vacaciones.
Bueno, pues esa era la razón de mi ausencia. En los próximos días intentaré postear más amenudo, quitándole algún minutillo al sueño, je je je...





