Uno rapidito, que es tarde.
Qué pena me da. Mi amiga G. se ha vuelto al país donde vive desde el día en que se le ocurrió casarse. Chile. Aparece por nuestras vidas como si fuera las olimpiadas, una vez cada cuatro años. Siempre es un placer dar con ella. Lástima que se fuera ayer. El único consuelo es que se va a reencontrar con el veranito que dejó recien empezado allá en el país transandino. Para despedirla nos juntamos mis brujas y yo en el pueblo. Me tenía que desplazar el sábado desde la costa guipuzcoana al interior, menos mal que estaba el día despejado, porque hacia Vizcaya estaban cayendo copos del tamaño de galletas maría. ¡Pos buenos son los bilbaínos para eso!.
Mis amigas del pueblo, todas, excepto las tres menores, ya están todas con familia a su cargo, así que siempre es un jolgorio ver como hablan de sus nen@s, y ver como sacan sus móviles para enterarse de cómo han comido al mediodía, y en algún caso, de si se ha despertado la niña para la toma del pecho. Menos mal que es un pueblo minúsculo, y se encuentra a la madre portadora del envase pronto. Pero con estos fríos cualquiera hace de Afrodita A gritando cual Sayaka "pechos fuera". Ufs. Qué jodido.
Verdaderamente es duro ser madre. Si no lo fuera, estoy segura de que G. se habría vuelto de Chile hace tiempo, a juzgar por lo que dice. En fin, buenas noches. Seguro que hay alguien que lee este blog que se alegra enormemente de que haya escrito por fin. Besos para ti, que me lees.
Mis amigas del pueblo, todas, excepto las tres menores, ya están todas con familia a su cargo, así que siempre es un jolgorio ver como hablan de sus nen@s, y ver como sacan sus móviles para enterarse de cómo han comido al mediodía, y en algún caso, de si se ha despertado la niña para la toma del pecho. Menos mal que es un pueblo minúsculo, y se encuentra a la madre portadora del envase pronto. Pero con estos fríos cualquiera hace de Afrodita A gritando cual Sayaka "pechos fuera". Ufs. Qué jodido.
Verdaderamente es duro ser madre. Si no lo fuera, estoy segura de que G. se habría vuelto de Chile hace tiempo, a juzgar por lo que dice. En fin, buenas noches. Seguro que hay alguien que lee este blog que se alegra enormemente de que haya escrito por fin. Besos para ti, que me lees.
De libros.
Hoy estaba haciendo limpieza entre los estantes de mi habitación. Sin duda es bastante problemático tener tanto libro produciendo ácaros a diestro y siniestro, y sí, desde luego el saber ocupa lugar. En mi caso varias estanterías. Así que me he puesto a calcular que suelo leer una media de 50 libros por año, más o menos, aunque últimamente sea menos que más, y es que el ordenador me ocupa el tiempo que antes daba a leer, o a mirar la tele. Me he puesto a recordar aquellos tiempos en que aprendí a leer. Recuerdo como mi maestra de preescolar me daba gominolas cada vez que me tomaba la lección y leía. Le tomé afición a ir leyendo al revés, cabeza abajo, el periódico que leía mi padre al derecho. Un inciso sobre la escritura en medio de la charla sobre lectura. Me gustaba leer, pero no escribir, no sabía hacer las eles y pedía a mi compañera Inés que me las hiciera ella. Aún tengo una ortorafía de lo más horrorosa. Nunca fuí un ejemplo de caligrafía bonita. Desordenada que es una. Menos mal que no tenía faltas de ortografía, eso suavizaba mucho las broncas por presentar unos cuadernos de caligrafía "rubio" demasiado maltratados por mi puño...y letra. Me gustaba más leer. Me voy a centrar en los libor serios, pero en aquellos tiempos de primero de EGB me molaba mucho leer tebeos. Otro día hablaré de ese arte -que lo es- menor. Centrémonos en los libracos. El primer libro serio que recuerdo haber leído era "La isla del tesoro" de Robert Louis Stevenson. Me lo tragué con siete u ocho años. A ésa edad más o menos, un día, mi padre, en casa de la abuela me lleva a la biblioteca y me planta un libro en mis manos. Me dice "léetelo", se titulaba "el diario de Ana Frank". Me explicó, poco más o menos, de qué iba, claro que para una niña de la edad que tenía yo, aquello me parecían cosas de la edad media. El tomo era - es, aún lo conservo, mangado a una de mis tías, lleva su nombre en la primera página- una edición de los primeros años cincuenta hecha en Buenos Aires, es decir, teniendo en cuenta que la niña insoportable aquella escribió entre 1942-1944, eran diez años justos. Fuí incapaz de pasar de las primeras páginas, los giros escrito en español bonaerense y lo aburrido que puede ser un diario de una preadolescente sabihonda me terminaron por cansar. Lo tuve por ahí, entre estos estantes de mi habitación, hasta que lo cogí con algunos años cumplidos más y entonces fuí capaz de leérmelo y comprenderlo. En ésa época ene yo empezaba a interesarme por la lectura empezaron a publicarse esos alegres y coloristas tomos del barco de vapor, con esos títulos y esas historias tan simpáticas como "el pirata Garrapata" o "Fray Perico y su borrico". Tenían su gracia. Claro que eso de la lectura es un hobby. Te gusta, o no. Está bien que se haga leer cuatro cosas elementales en los colegios, como obligación, al igual que esa tediosa álgebra y ese plomizo latín, pero, claro, hay que tener en cuenta que no a todo el mundo se le hace agradable. Tampoco hay que pasarse, ya que hacer leer "el poema de mío cid" en versión original de castellano ininteligible, o torturar a la peña de la ESO con el Quijote leído de cabo a rabo, hacen que se odie profundamente la literatura. Y siguendo con el tema, será mejor que no torture más a quien me lee con tanta parrafada. Hala, un descanso y tómate algo a mi salud.
FESTEJOS Y TRADICIONES
¡Qué emoción contenida! hoy es víspera de la festividad de San Sebastián, y por fin ayer planché todos los p...... uniformes que tengo que vestir para mis compañías tamborreras, que salgo en dos.
Ayer caía en la cuenta de que l@s donostiarras se pasan la vida de fiesta en fiesta. Cabe recordar que hace un mes era 21 de diciembre, Santo Tomás, festividad guarreras y choricera. Se podría subtitular la fiesta de la lorza alegre y de la intoxicación etílica. Luego vienen las navidades, hasta reyes. Dos semanas después, el patrón de la ciudad. El primer sábado de febrero, comparsa de caldereros húngaros tiznados de hollín, con gorros de fieltro y cadenas y monedas de pega, anunciando la inminente venida del carnaval. La reina de los gitanos estos transhumantes es el tío más gordo y más feo que se pueda encontrar en las asociaciones culturales que las organizan. Esta vez, cambiamos los tambores por sartenes y martillos. Al día siguiente se representa la famosa estampa de las iñudeak eta artzaiak (nodrizas y pastores). Bailes por la calle, lanzando los bebés al aire y luego representación de la vida de la ciudad de hace 100 años. El cura, el médico, las señoras de alta sociedad, el barquillero, el mikelete (guardia de la diputación foral) etc....
El 5 de febrero es Santa Águeda, y también hay jolgorio. En esta ocasión, es costumbre de ir por los caseríos cantando y pidiendo alimentos para la cuchipanda posterior. Luego vienen los carnavales, y antaño se suspendía todo el miércoles de ceniza por la cuaresma. Con la venida de la primavera vienen ya las fiestas delbuen tiempo, a todas horas. Y así es todo el año. No está nada mal.
Y a todo esto, hay qe añadir que es ahora, en enero, cuando empeza la temporada de sidrerías. No entiendo el boom de este fenómeno. Antíguamente, ibas a probar la sidra nueva y se picaba algo, lo que te sacaban, chorizo cocido,tortilla de patata, castañas....Ahora hay un menú institucionalizado que todos se empeñan en llamar "tradicional". Pero las cenas de sidrería actual se ha convertido en todo un fenómeno antropológico. Hordas de vizcaínos ávidos de líquido de manzana fermentada, y franceses que toman las poblaciones sidreras montados en autobuses han hecho crecer y enriquecerse a muchos productores. No es ni medio normal el procedimiento en el que se suceden las cenas en las sidrerías.
Yo palmo pasta cada vez que voy. A ver. Las verdaderas sidrerías están situadas donde Cristo perdió la gorra, entre grandes barricas y se cena de pie, en mesas. Lo de cenar sentado es una mariconada que se han sacado algun@s para justificar los precios exorbitados. Se cena de pié y cada dos por tres, al grito potente de TXOTX!! todo el mundo debe agarrar el vaso ancho de fino cristal, que se rompe con solo mirarlo, hacer una fila y acudir a la espita donde sale el líquido a recogerlo sin mancharse demasiado. La comida institucionalizada no es refinada. Una tortilla de bacalao, a veces incluso buena con su cebollita y su pimientito verde. Más bacalao encebollado, y luego chuletones a la parrilla. yo, que soy de comer poquito y de tragar mal, no doy tres bocados a la pieza. Como poco y bebo menos, por eso es una ruina para mí esto de la sidrería. ¿Y el postre?. Unas pocas tajadas de queso de Idiazábal, un poco de dulce de membrillo y unas nueces. Sencillito. Así que, recapitulando: Se come de pie, muchas veces con frío, si el caserío es viejo y no está acondicionado, todo es a lo basto, casi sin platos, se come en camaradería con tus amigos, se bebe cuando te lo dicen, en plan ejército, y todo ello te puede salir por, como mínimo, 30 euros de nada. Y lo que no entiendo es cómo siempre están llenos esos lugares. ¿Somos masocas? Y además, corre, que solo dura 4 meses.
En fin, que en este "paraíso gastronómico" hay mucho pardillo y mucho vivillo. Que aproveche.
Ayer caía en la cuenta de que l@s donostiarras se pasan la vida de fiesta en fiesta. Cabe recordar que hace un mes era 21 de diciembre, Santo Tomás, festividad guarreras y choricera. Se podría subtitular la fiesta de la lorza alegre y de la intoxicación etílica. Luego vienen las navidades, hasta reyes. Dos semanas después, el patrón de la ciudad. El primer sábado de febrero, comparsa de caldereros húngaros tiznados de hollín, con gorros de fieltro y cadenas y monedas de pega, anunciando la inminente venida del carnaval. La reina de los gitanos estos transhumantes es el tío más gordo y más feo que se pueda encontrar en las asociaciones culturales que las organizan. Esta vez, cambiamos los tambores por sartenes y martillos. Al día siguiente se representa la famosa estampa de las iñudeak eta artzaiak (nodrizas y pastores). Bailes por la calle, lanzando los bebés al aire y luego representación de la vida de la ciudad de hace 100 años. El cura, el médico, las señoras de alta sociedad, el barquillero, el mikelete (guardia de la diputación foral) etc....
El 5 de febrero es Santa Águeda, y también hay jolgorio. En esta ocasión, es costumbre de ir por los caseríos cantando y pidiendo alimentos para la cuchipanda posterior. Luego vienen los carnavales, y antaño se suspendía todo el miércoles de ceniza por la cuaresma. Con la venida de la primavera vienen ya las fiestas delbuen tiempo, a todas horas. Y así es todo el año. No está nada mal.
Y a todo esto, hay qe añadir que es ahora, en enero, cuando empeza la temporada de sidrerías. No entiendo el boom de este fenómeno. Antíguamente, ibas a probar la sidra nueva y se picaba algo, lo que te sacaban, chorizo cocido,tortilla de patata, castañas....Ahora hay un menú institucionalizado que todos se empeñan en llamar "tradicional". Pero las cenas de sidrería actual se ha convertido en todo un fenómeno antropológico. Hordas de vizcaínos ávidos de líquido de manzana fermentada, y franceses que toman las poblaciones sidreras montados en autobuses han hecho crecer y enriquecerse a muchos productores. No es ni medio normal el procedimiento en el que se suceden las cenas en las sidrerías.
Yo palmo pasta cada vez que voy. A ver. Las verdaderas sidrerías están situadas donde Cristo perdió la gorra, entre grandes barricas y se cena de pie, en mesas. Lo de cenar sentado es una mariconada que se han sacado algun@s para justificar los precios exorbitados. Se cena de pié y cada dos por tres, al grito potente de TXOTX!! todo el mundo debe agarrar el vaso ancho de fino cristal, que se rompe con solo mirarlo, hacer una fila y acudir a la espita donde sale el líquido a recogerlo sin mancharse demasiado. La comida institucionalizada no es refinada. Una tortilla de bacalao, a veces incluso buena con su cebollita y su pimientito verde. Más bacalao encebollado, y luego chuletones a la parrilla. yo, que soy de comer poquito y de tragar mal, no doy tres bocados a la pieza. Como poco y bebo menos, por eso es una ruina para mí esto de la sidrería. ¿Y el postre?. Unas pocas tajadas de queso de Idiazábal, un poco de dulce de membrillo y unas nueces. Sencillito. Así que, recapitulando: Se come de pie, muchas veces con frío, si el caserío es viejo y no está acondicionado, todo es a lo basto, casi sin platos, se come en camaradería con tus amigos, se bebe cuando te lo dicen, en plan ejército, y todo ello te puede salir por, como mínimo, 30 euros de nada. Y lo que no entiendo es cómo siempre están llenos esos lugares. ¿Somos masocas? Y además, corre, que solo dura 4 meses.
En fin, que en este "paraíso gastronómico" hay mucho pardillo y mucho vivillo. Que aproveche.
Ya queda menos para el día de San Sebastián
El 20 de enero, festividad de San Sebastián, está al caer. Se celebra en muchos lugares, pero para los nacidos en esa ciudad marítima y jaranera llamada Donostia- San Sebastián, significa 24 horas de música y tambores ininterrumpidos.
Después de varias semanas acudiendo a los ensayos para que todos recordemos donde había que redoblar y donde había que dejar los palillos quietos. Como suele ser habitual, a los ensayos vamos siempre los mismos, mientras que otros, bien por sus curros, bien porque rascarse la entrepierna quita mucho tiempo libre, no aparecen por el local, y así, el día de autos y tambores, suena siempre algún que otro instrumento a destiempo. Bueno, en esto también cuenta que es costumbre que allá donde se toque te sacan bebida gratis, y claro, como es enero y hace un frío que pela (qué listos los pamploneses que, aunque su patrón es el 29 de noviembre, San Saturnino, celebran én julio a San Fermín) un@ acaba inevitablemente abarrotado de bebedizos de alta gradación, para aclimatar el cuerpo a los rigores invernales.
A estas alturas del mes, y aún sin despejarnos del todo de las atiborrantes navidades, llegamos, ávidos de redobles, a festejar a lo grande al santo romano asaeteado.
En dos días y pico tengo que estar lista. Lo único que me jode del asunto es tener que planchar el traje que tengo que ponerme acompañado de mi barril. La emoción me embarga, y hacienda también. Que suene la música de Raimundo Sarriegi.
Ba gera, gu ere bai. Gu beti pozez, beti alai (Ya estamos, nosotros también. Siempre alegres, siempre contentos) Feliz día de San Sebastián.
Después de varias semanas acudiendo a los ensayos para que todos recordemos donde había que redoblar y donde había que dejar los palillos quietos. Como suele ser habitual, a los ensayos vamos siempre los mismos, mientras que otros, bien por sus curros, bien porque rascarse la entrepierna quita mucho tiempo libre, no aparecen por el local, y así, el día de autos y tambores, suena siempre algún que otro instrumento a destiempo. Bueno, en esto también cuenta que es costumbre que allá donde se toque te sacan bebida gratis, y claro, como es enero y hace un frío que pela (qué listos los pamploneses que, aunque su patrón es el 29 de noviembre, San Saturnino, celebran én julio a San Fermín) un@ acaba inevitablemente abarrotado de bebedizos de alta gradación, para aclimatar el cuerpo a los rigores invernales.
A estas alturas del mes, y aún sin despejarnos del todo de las atiborrantes navidades, llegamos, ávidos de redobles, a festejar a lo grande al santo romano asaeteado.
En dos días y pico tengo que estar lista. Lo único que me jode del asunto es tener que planchar el traje que tengo que ponerme acompañado de mi barril. La emoción me embarga, y hacienda también. Que suene la música de Raimundo Sarriegi.
Ba gera, gu ere bai. Gu beti pozez, beti alai (Ya estamos, nosotros también. Siempre alegres, siempre contentos) Feliz día de San Sebastián.
Crítica cinematográfica para empezar.
Caramba, la de tiempo que llevo sin poner una sola letra en este blog. Ya sólo falta cubrir apuestas sobre cuánto tiempo tardaré en aburrirme por completo de esta aventura multimedia y acabe abandonando este blog como si fuera un abuelo en una gasolinera.
Cada vez me resulta más tedioso ponerme enfrente del ordenador, si no fuera por esas maravillosas personas que tengo en el messenger, en especial una muy querida, quizá usaría la pantalla del pc únicamente como soporte de la gitana y el toro emblemáticos de venta en todos los chiringuitos de souvenirs y en bazares chinos, sin olvidar el tapete de ganchillo que hizo la abuela.
La otra noche estaba tan aburrida que, por no conectarme a ésta máquina infernal me entretuve con otra genialidad de nuestro tiempo hacedora de brutos y mentecatos como es la televisión. Como de costumbre, no había nada decente que ver y lo menos malo que echarse al coleto era la peli que daban por el canal de la tele autonómoca en castellano, la ETB2, para los que se pregunten cual es, es la tele del PNV en román paladino. Daban una película a la que premiaron ¡por su música! Sería gracioso si no se tratara de rap, esa versión del bertsolarismo (improvisación de versos) propia de los barrios más deprimidos de las grandes urbes yankees, esas donde los negros llevan los pantalones como si estuvieran cagados y esos peinados espantosos que a veces se cubren con esas gorras de propaganda que te regala whisky dyc si te tomas un chupito en cualquier bareto donde estén de promoción.
Total que la peli cuenta la historia de un chavalito atontolinado perteneciente a ese grupo llamado pobre basura blanca. Sus fracasos y su...¿éxito?. Tiene un trabajo de mierda, en un guetto de mierda, vive en una caravana de mierda con su madre alcohólica (Kim Bassinger). Y tiene una pandilla más que tópica: todos negros menos él, que para eso es el prota blanco que les da una lección a esos negratas, el otro blanco, que es el blanco tonto de remate, y los morenos: el independiente e importante, el gordo y el concienciado con su raza y pseudi ontelectual, para eso lleva gafas.
Anda tú que para mi sorpresa, el eminem se dedica a participar en unos combates de rap, cosa que aquí se llaman "bertso txapelketak" (campeonatos de bertsolaris). Tiene gracia, ya sé que es muy común en muchas culturas, me consta. Sin embargo es curioso que los bertsolaris más importantes en ese perseguidísimo -por el franquismo y su lengua del imperio- mundo cultural vasco del siglo XX pertenecieran al mundo rural más pobretón y estos raperos marginados también sean el sustrato más bajo del mundo urbanita. Sólo hay algo que me pareció triste de los combates de rap, al menos los de la peli,`poerden el tiempo y las neuronas en insultarse en cada actuación. Si vieran lo desarrollado que está aquó el bertsolarismo y su riqueza para tratar temas.....
Bueno, lo importante, el blanquito que se mueve en el mundo negro les dá una lección a todos ellos. Vaya por Dios, con la de raperos negros que hay y sólo le dan una peli (y un óscar) al tal eminem. Estos yankees y sus negocios.
Pues nada, niñ@s: vaso de cola cao, galletitas y a la cama.
Cada vez me resulta más tedioso ponerme enfrente del ordenador, si no fuera por esas maravillosas personas que tengo en el messenger, en especial una muy querida, quizá usaría la pantalla del pc únicamente como soporte de la gitana y el toro emblemáticos de venta en todos los chiringuitos de souvenirs y en bazares chinos, sin olvidar el tapete de ganchillo que hizo la abuela.
La otra noche estaba tan aburrida que, por no conectarme a ésta máquina infernal me entretuve con otra genialidad de nuestro tiempo hacedora de brutos y mentecatos como es la televisión. Como de costumbre, no había nada decente que ver y lo menos malo que echarse al coleto era la peli que daban por el canal de la tele autonómoca en castellano, la ETB2, para los que se pregunten cual es, es la tele del PNV en román paladino. Daban una película a la que premiaron ¡por su música! Sería gracioso si no se tratara de rap, esa versión del bertsolarismo (improvisación de versos) propia de los barrios más deprimidos de las grandes urbes yankees, esas donde los negros llevan los pantalones como si estuvieran cagados y esos peinados espantosos que a veces se cubren con esas gorras de propaganda que te regala whisky dyc si te tomas un chupito en cualquier bareto donde estén de promoción.
Total que la peli cuenta la historia de un chavalito atontolinado perteneciente a ese grupo llamado pobre basura blanca. Sus fracasos y su...¿éxito?. Tiene un trabajo de mierda, en un guetto de mierda, vive en una caravana de mierda con su madre alcohólica (Kim Bassinger). Y tiene una pandilla más que tópica: todos negros menos él, que para eso es el prota blanco que les da una lección a esos negratas, el otro blanco, que es el blanco tonto de remate, y los morenos: el independiente e importante, el gordo y el concienciado con su raza y pseudi ontelectual, para eso lleva gafas.
Anda tú que para mi sorpresa, el eminem se dedica a participar en unos combates de rap, cosa que aquí se llaman "bertso txapelketak" (campeonatos de bertsolaris). Tiene gracia, ya sé que es muy común en muchas culturas, me consta. Sin embargo es curioso que los bertsolaris más importantes en ese perseguidísimo -por el franquismo y su lengua del imperio- mundo cultural vasco del siglo XX pertenecieran al mundo rural más pobretón y estos raperos marginados también sean el sustrato más bajo del mundo urbanita. Sólo hay algo que me pareció triste de los combates de rap, al menos los de la peli,`poerden el tiempo y las neuronas en insultarse en cada actuación. Si vieran lo desarrollado que está aquó el bertsolarismo y su riqueza para tratar temas.....
Bueno, lo importante, el blanquito que se mueve en el mundo negro les dá una lección a todos ellos. Vaya por Dios, con la de raperos negros que hay y sólo le dan una peli (y un óscar) al tal eminem. Estos yankees y sus negocios.
Pues nada, niñ@s: vaso de cola cao, galletitas y a la cama.





