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Soliloquio de una vida vulgar
La primavera es como los turrones, cada año vuelve.
Acerca de
Esta suele ser mi pinta el 20 de enero a eso de las 00:00 horas
Sindicación
 
La Leticia escondida en una cárcel
Esto de los estrenos de cine es como yo misma: una desorganización. Puede haber semanas enteras sin que encuentres una peli que te apetezca ver, y de pronto, estrenan de golpe y a la vez, un puñado de films que te interesan. Ayer agarré a mi fiel Tx y nos fuimos a ver las 13 rosas. Tenía miedo de que me decepcionara la peli, no porque el producto nacional sea insípido, sino porque, una que ha leído mucho sobre la guerra civil, y se ha tragado varios libros sobre este luctuoso hecho de fusilar inocentes muchachitas. La peli es bastante correcta, aunque dulcifica mucho los hechos. Quizá mejor, aunque humaniza demasiado a los verdugos. Imagínense lo que pasaron la mayoría de chicas en las comisarías a manos de sujetos que se sabían ganadores y eran conscientes de que las vidas de las detenidas no valían nada, además de que eran mujeres y podían hacer de ellas lo que les saliera de ahí mismo, como solía suceder, por desgracia. Hasta la directora de la prisión, Carmen Castro parece compasiva, y por lo que se cuenta, no lo era. Pero lo más estremecedor de la peli llega con la funcionaria que toma la filiación de las detenidas. El dramón se para, porque detrás de ese moño y esas gafas y esa máquina de escribir, esa funcionaria de Franco es....¡¡Leticia Sabater!!. Me atraganté al verla. ¿Y a medio día...fusilamientooo!. ¿A quién se le ocurre poner a la Leti Sabater en un drama histórico?.
Por lo demás, la peli bastante correcta. La López de Ayala haciendo de Blanca Brissac, creyente católica, cuando que recuerde haber leído, su padre era de origen judío escapado de la Francia de la guerra del 14. Marta Etura y Verónica Sánchez bastante aceptables. ¿Y qué coño pintan las orejas de Fran Perea en esto?

Tiene gracia que ayer fuera a ver la peli, porque ayer mismo Benedicto XVI beatificaba a 900 curas asesinados por "los rojos", sin embargo los curas asesinados por la falange en Gipuzkoa en el 36 por lo visto, no cuentan. Un tema hiriente, teniendo en cuenta la que se ha levantado por la ley de la memoria histórica, y es que algunos aún se creen que unos muertos valen más que otros, sobre todo para el catolicismo español que tomó bando en la guerra.
 
Me juego el cuello
Como es habitual en mí, llevo siglos bisiestos sin escribir. No sé si como excusa a mi vagancia me hago creer a mí misma que no tengo talento a la hora de escribir, ni sé expresarme con demasiada facilidad. Bueno, hoy he hecho acto de contricción y aquí estoy. Estoy un poco acojonada porque el día 7 del mes que viene paso por un quirófano por primera vez en mi vida. Después de diecisiete años de amigdalitis, afonías placas purulentas y malos tragos, amén de peleas con mi médico de familia -que es una pija ñoñostiarra- por fin la otorrino que me corresponde, al ver mi garganta dijo "Uhhh, esto hay que quitarlo", amén de expresar pensamientos a viva voz tales como "los médicos de cabecera no tienen ni idea". Y así, a mi edad, como a una cría, me van a extirpar mis molestas amígdalas. Ahora que ya les había tomado cariño y que vivía con resignación el mal gusto que me dejaban las placas. En fins. Me van a dormir entera para una cosa de diez minutos. Y luego asaltaré los stocks de Haagen Dazs de todos los supermercados de alrededor. Pero ya os contaré, con una pizarra, claro, porque de viva voz los primeros días como que no.