De alta hasta en cosas nuevas
El miércoles recibí el alta médica y ya estoy metida en mis pluriempleos. Salgo hoy a las ocho de un curro y entro a las diez en otro, y mañana trabajo todo el día, y pasado, y la semana que viene. Bueno, a este paso la ss va a cobrar con un alto interés mi convalecencia. Esta mañana tenía que ir a sacarme el dni. Lo cachondo de mi ciudad es que hay que pedir cita previa. Han tardado diez días en darme hora. Llego allá y justo cuando me iba a tocar va y se jode el sistema informático. Si no me he ido, como la mayoría, es porque tenía la mañana libre y era la siguiente. Por fin se ha arreglado y me ha tocado un madero simpático por lo menos, aunque se haya metido con mi camiseta de la foto. (quizá demasiado look independentista. Jejeje).
Pero lo más importante que me ha pasado hoy es que me han dado una noticia preciosa: voy a ser tía. La verdad es que en el fondo me hace ilusión. Aunque a mi padre aparentemente no le hace ninguna gracia que le llame abuelo, sé que en el fondo está tan encantado como yo.
Bien, me voy pitando, que tengo que llevarme el coche y aparcar.
Pero lo más importante que me ha pasado hoy es que me han dado una noticia preciosa: voy a ser tía. La verdad es que en el fondo me hace ilusión. Aunque a mi padre aparentemente no le hace ninguna gracia que le llame abuelo, sé que en el fondo está tan encantado como yo.
Bien, me voy pitando, que tengo que llevarme el coche y aparcar.
De baja y sin pegar un palo al agua
Bueno, pues aquí estoy. Llevo una semana sin escribir, pero estoy viva. Lo sé por lo que me duelen los puntos que tengo en la campanilla. El miércoles pasado, cogí el coche y subí la la ciudad sanitaria, entré en el hospital de día y me asignaron una habitación y una bata verde que transparentaba mi cuerpo y sólo llevaba bragas. Creo que mi padre no me había visto desnuda desde que yo tenía ocho años o así. Nunca me habían intervenido, creo que eso ya lo dije, la verdad es que me dejaron dormida mientras me preparaban y una dulce voz me llamó cuando despertaba. Creo que no hablé durante el despertar, afortunadamente, no quería que me pasara como a mi vecino, que confesaba que su mujer era mala (y decía la verdad). Me bajaron a mi habitación en el hospital de día y lo primero que hice fue pedir permiso para irme a mear, así que creo que recuperé la consciencia y mi "meamanía" a toda velocidad. Mi padre y hermano se fueron en mi coche a casa y me dejaron sola, llevaba sin comer nada desde las diez de la noche del día anterior, y me daba que no me iban a dar nada hasta pasadas unas horas. A kas cinco me dieron un yogur de plátano. Cuando me dieron el alta, yo toda puesta de nolotil. Mi hermano me acelera el coche demasiado, creo que estuvieron a punto de soltárseme los puntos por el miedo que me da este al volante. Desde entonces estoy a helados, purecitos y yogures, y estoy harta. Sueño con sándwiches de emmental fundido con york y bocatas de jamón serrano. En fins, paciencia.
Hoy he ido a llevar las bajas a mi curro. Mis compañeras y jefa me han saludado muy simpáticas, y mr han mandado un mail porque como sospechan que me aburro, para que me entretenga discurriendo, me han mandado un enlace a un concurso sobre el archiconocido rebuzno que soltó el soberano cargado de ídem en Santiago de Chile, para que invente un chiste. Ya veré.
De momento, me voy a tomar el antibiótico y el analgésico. Besicos, sobre todo a ti, cariño.
Hoy he ido a llevar las bajas a mi curro. Mis compañeras y jefa me han saludado muy simpáticas, y mr han mandado un mail porque como sospechan que me aburro, para que me entretenga discurriendo, me han mandado un enlace a un concurso sobre el archiconocido rebuzno que soltó el soberano cargado de ídem en Santiago de Chile, para que invente un chiste. Ya veré.
De momento, me voy a tomar el antibiótico y el analgésico. Besicos, sobre todo a ti, cariño.
La víspera
Mañana es el gran día en que por primera vez en mi vida van a intervenirme quirúrgicamente. Mal rollo es que mañana sea también el aniversario de defunción de mi ilustre madre, pero son cosas que pasan. Hablando del tema, y aprovechando que no me darán de alta hasta la noche, creía que me iba a librar del anual mensaje telefónico del capellán del hospital, que tiene por costumbre recordarme lo especial que era mi santa progenitora. Le debió causar honda impresión al capellán, porque desde luego con la de "clientela" que debe de tener el hombre en un lugar tan concurrido. Aunque ya hay pocos enfermos que usen el viático (la comunión de enfermos, no confundir con la extrema unción, que es otra cosa mucho peor). Aún recuerdo que no fueran las seis de la mañana, hecha un dolorido ovillo en esas incómodas butacas del hospital, y que entrara subrepticiamente un indivíduo y que la emprendiera a hostias (jejeje). Menudos sustos que me daba el andoba. Pues va el tío y me acaba de llamar. Joer y yo que pensaba que me libraba este año.
Mis compañeras y jefa me han despedido dándome ánimos (qué majas). Y mi hermano el enfermero en ciernes viene a ejercer sus estudios conmigo. Por cierto, que me ha regalado un teclado nuevo de ordenador (el martes pasado fue mi cumpleaños) porque el viejo tenía la mayoría de las letras borradas, y aunque se las pintara con un tipp-ex de bolígrafo (el teclado es negro y las letras ERAN blancas), al final, acababan desvaneciéndose en la nada.
En fins, chat@s tod@s, pasado mañana os contaré...si es que todo va bien, claro XXDD.
Mis compañeras y jefa me han despedido dándome ánimos (qué majas). Y mi hermano el enfermero en ciernes viene a ejercer sus estudios conmigo. Por cierto, que me ha regalado un teclado nuevo de ordenador (el martes pasado fue mi cumpleaños) porque el viejo tenía la mayoría de las letras borradas, y aunque se las pintara con un tipp-ex de bolígrafo (el teclado es negro y las letras ERAN blancas), al final, acababan desvaneciéndose en la nada.
En fins, chat@s tod@s, pasado mañana os contaré...si es que todo va bien, claro XXDD.





