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Soliloquio de una vida vulgar
La primavera es como los turrones, cada año vuelve.
Acerca de
Esta suele ser mi pinta el 20 de enero a eso de las 00:00 horas
Sindicación
 
Mi niño pequeño
Mi hermano pequeño tiene la dudosa virtud de hacerme agarrar unos cabreos superlativos. Es una cualidad que ha cultivado toda la vida. Lleva dos días agarrándo mi conexión a internet y enchufándosela en su portátil porque la capacidad de bajada de archivos del emule es mejor por el cable. Lo malo es que siempre acaba volviéndome a conectar mal los aparejos. Termino teniendo que hurgar entre los cables para repararlo. Y como sí que elevo un poco la voz, es verdad, histérica que es una, encima me viene con "No grites", y yo le devuelvo, "pues no desconectes" y él: "ùes si quieres no toco el ordenador" -JA!- ya veremos en cuanto me largue pasado mañana. No me importa que mi hermano ande en mis cosas, pero es que el tío es un patazas, ni siquiera es un manazas. Pues joder, como debe poner las inyecciones el enfermero en prácticas. Miedo me da. Ah, horror! Le he prometido que le dejo el coche estas vacaciones si me baja al autobús pasado mañana. En fin, San Cristóbal, échale un capote. Quiero mucho a mi hermanito. Casi siento devoción por él, pero a veces me entran ganas de morderle la yugular.
 
La vida padre
El otro día estaba muerta esperando que dieran las ocho para salir del curro porque no podía más, cuando llegó Tx de visita y me convenció para darnos al alcohol durante el resto de lo que quedaba de jornada. Así entre caldos de crianza me propuso que como no me había regalado nada por mi cumpleaños - ni falta que hacía- se comprometía a invitarme a una sesión de talasoterapia. Esta mañana hemos estado dándonos la gran vida en las piscinas de agua marina poniéndonos debajo de los chorros, cosa que no hacía sino recordarme al programa televisivo de "Muchachada nuí", cuando anuncian "Celebrities" y a contunuación se oye eso de "ahivá, qué chorrazo!". y no hacía otra cosa que rememorar contínuamente el episodio de la semana pasada, donde sacaban a Condoleezza Rice (Joaquín Reyes) diciendo eso de "El mundo se merece dos tortas bien "dás". En fins. El jacuzzi con vistas a la bahía, o a parte de ella, porque el temporal se ha cargado un trozo del mirador. Una gozada. Para rematar, y para subirnos la tensión, hemos vuelto a caer en la tentación de los crianzas con foie. Lo malo de todo es que por la tarde tenía que ir a currar, arrastrando los pies casi. Pero antes me he ido de compras de regalos para Patti y Selma. A una de ellas le va a caer "el niño con el pijama de rayas".

Me gustaría tener pasta para poder darme esa maravillosa vida de rica...al menos de vez en cuando.

Como no atino demasiado bien entre lo poco que pienso y lo mal que escribo, será mejor que de el día por concluído y me vaya a dormir, de una vez.
 
Anuncios navideños
Ayer ví por primera vez el anuncio navideño de la televisión autonómica de este año. Me hizo mucha gracia. Es muy divertido ver a los pobres trabajadores que acarrean un saco siendo perseguidos por hordas de niños veloces esperando pillar al Olentzero, que es la versión autóctona del indivíduo mágico que reparte los regalos de navidad. Para quien lea esto y no entienda nada habría que explicar lo que cuenta una antiquísima tradición. Estaba un carbonero haciendo carbón vegetal en la montaña cuando recibió la visita de un ángel que le comunicó que había nacido el hijo de Dios. Este carbonero, al que todos llamaban Olentzero, salió corriendo hacia los pueblos avisando de este feliz natalicio. Muchos opinan que el nombre deriva de "Onentzaro": "On", bueno y "aro", período concreto de tiempo. Vamos, en corto, que es igual que "buena nueva", o sea, "buena noticia". Con el paso de los años, al igual que a San Nicolás de Bari lo convirtieron en "Papá noël" (papá navidad), y su significado pasó a ser nada más que entregador misterioso de regalos, a Olentzero le cayó una tarea totalmente diferente a la que le atribuía la leyenda.

El anuncio de la EITB de las navidades anteriores mostraba a una familia de orientales que se dedicaba a retratar con cámaras las cosas pintorescas que pasaban en sus vacaciones....y hasta aquí puedo leer:

http://www.youtube.com/watch?v=w4fpMa9iIBU&feature=related


Este año, la niña protagonista es la misma que lidera a los chavales:

http://www.youtube.com/watch?v=-VvLp01uqio

Feliz navidad a todo el mundo...crea o no en ellas.


 
Oleaje en la Zurriola
A pesar del largo fin de semana y de que he podido descansar casi todos los días, menos el domingo, que tenía tarea, no he conseguido sentirme reconstituída. Sigo cansada y con molestias en la boca. Pero eso es lo de menos. Peor es el estado de ánimo. Me siento gris y triste como este tiempo que temenos. Lo oculto de maravilla bajo mi máscara de tía simpática y alegre que tanto gusta a mis compañeras del trabajo. Creo que mi estado anímico está anémico, haciendo un horrendo juego de palabras.

El jueves salí al cine con la vinagres de Avería a ver "la brújula dorada". Demasiado embrollada. No veré las dos siguientes de la serie. El viernes estuvo muy bien. Era el cumpleaños de mi anciano padre y lo celebramos en su sociedad gastronómica, y luego quedé con Tx para tomar unos potes en el barrio de Gros. Me he dado cuenta de que en la calle Zabaleta, no hay que andar demasiado para pasar por unos cuantos bares estupendos. Terminamos en la calle Secundino Esnaola. Se está bien en Gros sin pasar el río, porque al otro lado, en lo viejo, y en fechas festivas es horrible andar por la zona turística. San Sebastián es horrible en cualquier fecha con posibilidad de vacaciones. Los demás días los he pasado asombrándome ante la fuerza del mar. Es un espèctáculo ver como las olas gigantes caen sobre la tierra cubriéndolo todo con su espuma blanca. La humedad salina en la cara y la fuerza del viento vivifican.

Aún hoy había marejada. Las olas se encabritaban a lo largo de toda la Zurriola y casi llegaban al paseo marítimo en pleamar, a pesar de lo ancha que es esa playa comparándola con las otrs tres de la cuidad. Hoy no se asomaba ni un surfero de esos que se pasan todo el año en remojo.

Esperemos que el temporal amaine, y mi sensación "goibel" tambien. Hasta otra en que luzca el sol.