El rey de los cínicos y el día de la mujer trabajadora
¡Dios mío! ¿Hace cuánto tiempo que no me meto yo en este mi blog? La verdad es que no tengo demasiadas ganas de escribir. Soy una vaga. Siempre lo he sido. Es mi vocación profesional. Y hablando de profesiones y dejadez: No hará mucho fuí a mi antíguo centro de trabajo -estoy en el paro- para hacer limpieza en mi cuenta de correo. Cual es mi sorpresa cuando descubro, el pasado mes de abril, un mensaje de mi jefe, el arquitecto metido a gerente de patronato municipal como pago a su voluntaria dimisión como cabeza de turco. El rey de los cínicos, es decir, mi jefe, envió a todas las féminas que están bajo suelo jerárquico y piramidal (sus subordinadas, vaya) un mensaje de felicitación, cutre, cínico, paternalista y avergonzante el archifamoso día del 8 de marzo. Célebre, entre otras cosas, porque unas obreras fallecieron hechas vuelta y vuelta mientras protestaban en su fábrica.
El muy mamón rey de los cínicos enviaba a todas sus subordinadas un correo en plan "YO SOY EL GALLO DEL CORRAL Y VOSOTRAS MIS GALLINITAS PONEDORAS" de un gusto más que biliar. Así que ante mi atónita lectura de ese ofensivo mail escribí sin pensar cuatro cosas que se me ocurrieron a ese cabrón sexista. Entre otras lindezas le contesté con un cabreo subido a los pelos que me parecía de muy mala uva que me dirigiera a mí dicho recadito Ya que estaba desempleada, y él y yo no terminamos demasiado bien en mis últimos momentos en la empresa. Le referí mi indignación por el tono sexista, paternalista y de un gusto muy poco favorable al normalizado trato igualitario a la mujer en las tareas laborales.
Lo peor es que este hijoputa -es un decir, no sé si su madre trabajó jamás- me contestó algo así como que era una de las pocas indignadas que despreciaban ese saludo suyo, ya que las demás suelen agradecérselo con lágrimas en los ojos y proclamas de amor verdadero pegadas a la puerta de su despacho.
En fin, si es que al final me voy a alegrar de no tener que leer las hijoputeces de ese "desustanciao" del rey de los cínicos.
El muy mamón rey de los cínicos enviaba a todas sus subordinadas un correo en plan "YO SOY EL GALLO DEL CORRAL Y VOSOTRAS MIS GALLINITAS PONEDORAS" de un gusto más que biliar. Así que ante mi atónita lectura de ese ofensivo mail escribí sin pensar cuatro cosas que se me ocurrieron a ese cabrón sexista. Entre otras lindezas le contesté con un cabreo subido a los pelos que me parecía de muy mala uva que me dirigiera a mí dicho recadito Ya que estaba desempleada, y él y yo no terminamos demasiado bien en mis últimos momentos en la empresa. Le referí mi indignación por el tono sexista, paternalista y de un gusto muy poco favorable al normalizado trato igualitario a la mujer en las tareas laborales.
Lo peor es que este hijoputa -es un decir, no sé si su madre trabajó jamás- me contestó algo así como que era una de las pocas indignadas que despreciaban ese saludo suyo, ya que las demás suelen agradecérselo con lágrimas en los ojos y proclamas de amor verdadero pegadas a la puerta de su despacho.
En fin, si es que al final me voy a alegrar de no tener que leer las hijoputeces de ese "desustanciao" del rey de los cínicos.
Comentario:
Pues si, esas tonterias son las q suelen decir los jefes. Lo peor de todo es q seguramente se lo creen. El tuyo limpia su conciencia mandandote esa carta el dia de la mujer trabajadora, el mio lo intenta limpiar invitandonos a cava y galletitas para navidad, aunque su conciencia conmigo aun no ha conseguido limpiarsela. Ya le dije, q hiciera un donativo a Unicef.
Besos y continua con tu bloq aunque hazlo mas a menudo.
Besos y continua con tu bloq aunque hazlo mas a menudo.





