Estoy sin internet en mi casa
Y la verdad es que en general no lo echo de menos. Sólo hay algo que me hace añorar meterme en internet, y es el poder estar un momentito cada día con alguien que es muy importante para mí. Más que importante, se ha convertido en fundamental. Y esto no lo digo porque pueda leerme en este blog. Por cierto, cariño, a ver si me arreglan pronto mi conexión.
Así que estoy en la biblioteca de mi barrio gorreando el servicio de navegación que nos subvenciona el dr. Spok, comandante de esta nave espacial autonómica.
Hablando de curiosidades autonómicas y un poquillo más. Ayer, aparte de que el equipo de fútbol de mis amores bajara a segunda, había una gran final de una variedad deportiva muy celebrada en tres o cuatro comunidades autónomas de por aquí. La final del manomanista individual. Me tocó trabajar en el frontón, así que me vi la finalísima. Lleno a rebosar. El bar a tope. Se incumplen todas las normas sobre la ley antitabaco. El puro y los pelotazos, y no solo los que se dan contra el frontis, sino los que van en vaso con hielos hasta arriba, era algo que se multiplicaba según pasaban los minutos. Un calor infernal. Sudaban los corredores de apuestas tirando los retos dentro de pelotas de ténis abiertas. Ganó mi favorito. Pasaron más de cuatro horas hasta que pude cerrar la cancha. Tendríais que ver la de pasta que se juega la gente. Se asombra una de la de dinero que tienen algunos. Pasé un momento por la sala de recaudación de apuestas. Y aunque no miré mucho, asustaba la cantidad de billetes de 100 que estaban contando en ese momento.
Para concluir os diré que si alguien se cree de verdad que los deportes rurales vascos se practican "porque sí" están muy equivocados. Van unidos muy estrechamente al deporte rey de los vascos...Las apuestas. Todas estas modalidades deportivas no tendrían cabida si no se jugaran la tela los que las observan. Una se explica por la otra.
Un beso.
Así que estoy en la biblioteca de mi barrio gorreando el servicio de navegación que nos subvenciona el dr. Spok, comandante de esta nave espacial autonómica.
Hablando de curiosidades autonómicas y un poquillo más. Ayer, aparte de que el equipo de fútbol de mis amores bajara a segunda, había una gran final de una variedad deportiva muy celebrada en tres o cuatro comunidades autónomas de por aquí. La final del manomanista individual. Me tocó trabajar en el frontón, así que me vi la finalísima. Lleno a rebosar. El bar a tope. Se incumplen todas las normas sobre la ley antitabaco. El puro y los pelotazos, y no solo los que se dan contra el frontis, sino los que van en vaso con hielos hasta arriba, era algo que se multiplicaba según pasaban los minutos. Un calor infernal. Sudaban los corredores de apuestas tirando los retos dentro de pelotas de ténis abiertas. Ganó mi favorito. Pasaron más de cuatro horas hasta que pude cerrar la cancha. Tendríais que ver la de pasta que se juega la gente. Se asombra una de la de dinero que tienen algunos. Pasé un momento por la sala de recaudación de apuestas. Y aunque no miré mucho, asustaba la cantidad de billetes de 100 que estaban contando en ese momento.
Para concluir os diré que si alguien se cree de verdad que los deportes rurales vascos se practican "porque sí" están muy equivocados. Van unidos muy estrechamente al deporte rey de los vascos...Las apuestas. Todas estas modalidades deportivas no tendrían cabida si no se jugaran la tela los que las observan. Una se explica por la otra.
Un beso.
Comentario:
Me la acaban de reparar. A ver si dura hasta la noche. Besitos donde ya sabes.
Comentario:
Aun no se si tienes conexion o no, ya me dare cuenta hoy o mañana.
Mil besos
Mil besos





