Ya queda menos para el día de San Sebastián
El 20 de enero, festividad de San Sebastián, está al caer. Se celebra en muchos lugares, pero para los nacidos en esa ciudad marítima y jaranera llamada Donostia- San Sebastián, significa 24 horas de música y tambores ininterrumpidos.
Después de varias semanas acudiendo a los ensayos para que todos recordemos donde había que redoblar y donde había que dejar los palillos quietos. Como suele ser habitual, a los ensayos vamos siempre los mismos, mientras que otros, bien por sus curros, bien porque rascarse la entrepierna quita mucho tiempo libre, no aparecen por el local, y así, el día de autos y tambores, suena siempre algún que otro instrumento a destiempo. Bueno, en esto también cuenta que es costumbre que allá donde se toque te sacan bebida gratis, y claro, como es enero y hace un frío que pela (qué listos los pamploneses que, aunque su patrón es el 29 de noviembre, San Saturnino, celebran én julio a San Fermín) un@ acaba inevitablemente abarrotado de bebedizos de alta gradación, para aclimatar el cuerpo a los rigores invernales.
A estas alturas del mes, y aún sin despejarnos del todo de las atiborrantes navidades, llegamos, ávidos de redobles, a festejar a lo grande al santo romano asaeteado.
En dos días y pico tengo que estar lista. Lo único que me jode del asunto es tener que planchar el traje que tengo que ponerme acompañado de mi barril. La emoción me embarga, y hacienda también. Que suene la música de Raimundo Sarriegi.
Ba gera, gu ere bai. Gu beti pozez, beti alai (Ya estamos, nosotros también. Siempre alegres, siempre contentos) Feliz día de San Sebastián.
Después de varias semanas acudiendo a los ensayos para que todos recordemos donde había que redoblar y donde había que dejar los palillos quietos. Como suele ser habitual, a los ensayos vamos siempre los mismos, mientras que otros, bien por sus curros, bien porque rascarse la entrepierna quita mucho tiempo libre, no aparecen por el local, y así, el día de autos y tambores, suena siempre algún que otro instrumento a destiempo. Bueno, en esto también cuenta que es costumbre que allá donde se toque te sacan bebida gratis, y claro, como es enero y hace un frío que pela (qué listos los pamploneses que, aunque su patrón es el 29 de noviembre, San Saturnino, celebran én julio a San Fermín) un@ acaba inevitablemente abarrotado de bebedizos de alta gradación, para aclimatar el cuerpo a los rigores invernales.
A estas alturas del mes, y aún sin despejarnos del todo de las atiborrantes navidades, llegamos, ávidos de redobles, a festejar a lo grande al santo romano asaeteado.
En dos días y pico tengo que estar lista. Lo único que me jode del asunto es tener que planchar el traje que tengo que ponerme acompañado de mi barril. La emoción me embarga, y hacienda también. Que suene la música de Raimundo Sarriegi.
Ba gera, gu ere bai. Gu beti pozez, beti alai (Ya estamos, nosotros también. Siempre alegres, siempre contentos) Feliz día de San Sebastián.
Comentario:
Feliz dia, a divertirse.





