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Soliloquio de una vida vulgar
La primavera es como los turrones, cada año vuelve.
Acerca de
Esta suele ser mi pinta el 20 de enero a eso de las 00:00 horas
Sindicación
 
Escribo poco, es verdad
Algo tengo que hacer para escribir más a menudo, pero, primero: soy una vaga y segundo: no tengo ninguna disciplina. En fins. Llevo una semana sobreviviendo sin cocina, y cuando digo cocina digo: fuegos, lavadora, frigorífico y calentador de agua. Menos mal que tengo un polideportivo al lado para poder lavarme con dignidad y la sociedad gastronómica de mi padre al lado para poder comer de vez en cuando. Eso sí, la casa da asco, porque los albañiles son unos tíos majósomos (alguno fue conmigo al colegio) pero debido a sus tareas está todo hecho una mierda. El viernes, una de mis vecinas esfinges. (Las vecinas del tercero son como las esfinges. Viven puerta con puerta y se pasan el día hablando en la escalera. Son como la aduana. Todo el mundo paga peaje al pasar, aunque sea verbal. Ya se sabe que las esfinges se miran a los ojos, pero si te miran a ti, te destruyen). Pues bien, una de ellas pregunta a mi padre el viernes a ver si han dejado de trabajar por fin los obreros, porque su niña se casa el sábado y no le gustaría que se manchara el vestido en la escalera. Una se pregunta a ver si la niña va a bajar las escaleras rodanso por el suelo con el traje blanco puesto para pringárselo. En fin, lo que hace la vecina para publicitar el éxito social de su niña: pescar alguien que la aguante.

Ayer sábado quedé con mi padre para comer en un bar de lo viejo unas cazuelitas, y después irnos a la feria del libro. Cada vez compro menos, pero esta vez han caído un par de cosas singulares: un diario de un capellán legionario de la guerra civíl y las aventuras de un cura capellán de las tropas del PNV de la misma guerra. Junto con el libro que me compré el año pasado: "embajadores en el infierno" de los españolitos de la división azul que se fueron a hacer el canelo a la URSS con trajes de las SS y se pasaron un porrón de años picando piedra helada en Siberia, he inaugurado una minibiblioteca titulada: "capullos que van a la guerra".

Sí, cariño, espero escribir más a menudo, pero no lo prometo, porque si lo hago, tendría que llevarlo a cabo de verdad ;-)
 
Comentario:
Vaaaaa..... prometelo.....vaaaa.....prometelooooo.
Q le gusta a mi niña los libros viejos. Iremos a comprarlos.

Tu cariño
No