Oleaje en la Zurriola
A pesar del largo fin de semana y de que he podido descansar casi todos los días, menos el domingo, que tenía tarea, no he conseguido sentirme reconstituída. Sigo cansada y con molestias en la boca. Pero eso es lo de menos. Peor es el estado de ánimo. Me siento gris y triste como este tiempo que temenos. Lo oculto de maravilla bajo mi máscara de tía simpática y alegre que tanto gusta a mis compañeras del trabajo. Creo que mi estado anímico está anémico, haciendo un horrendo juego de palabras.
El jueves salí al cine con la vinagres de Avería a ver "la brújula dorada". Demasiado embrollada. No veré las dos siguientes de la serie. El viernes estuvo muy bien. Era el cumpleaños de mi anciano padre y lo celebramos en su sociedad gastronómica, y luego quedé con Tx para tomar unos potes en el barrio de Gros. Me he dado cuenta de que en la calle Zabaleta, no hay que andar demasiado para pasar por unos cuantos bares estupendos. Terminamos en la calle Secundino Esnaola. Se está bien en Gros sin pasar el río, porque al otro lado, en lo viejo, y en fechas festivas es horrible andar por la zona turística. San Sebastián es horrible en cualquier fecha con posibilidad de vacaciones. Los demás días los he pasado asombrándome ante la fuerza del mar. Es un espèctáculo ver como las olas gigantes caen sobre la tierra cubriéndolo todo con su espuma blanca. La humedad salina en la cara y la fuerza del viento vivifican.
Aún hoy había marejada. Las olas se encabritaban a lo largo de toda la Zurriola y casi llegaban al paseo marítimo en pleamar, a pesar de lo ancha que es esa playa comparándola con las otrs tres de la cuidad. Hoy no se asomaba ni un surfero de esos que se pasan todo el año en remojo.
Esperemos que el temporal amaine, y mi sensación "goibel" tambien. Hasta otra en que luzca el sol.
El jueves salí al cine con la vinagres de Avería a ver "la brújula dorada". Demasiado embrollada. No veré las dos siguientes de la serie. El viernes estuvo muy bien. Era el cumpleaños de mi anciano padre y lo celebramos en su sociedad gastronómica, y luego quedé con Tx para tomar unos potes en el barrio de Gros. Me he dado cuenta de que en la calle Zabaleta, no hay que andar demasiado para pasar por unos cuantos bares estupendos. Terminamos en la calle Secundino Esnaola. Se está bien en Gros sin pasar el río, porque al otro lado, en lo viejo, y en fechas festivas es horrible andar por la zona turística. San Sebastián es horrible en cualquier fecha con posibilidad de vacaciones. Los demás días los he pasado asombrándome ante la fuerza del mar. Es un espèctáculo ver como las olas gigantes caen sobre la tierra cubriéndolo todo con su espuma blanca. La humedad salina en la cara y la fuerza del viento vivifican.
Aún hoy había marejada. Las olas se encabritaban a lo largo de toda la Zurriola y casi llegaban al paseo marítimo en pleamar, a pesar de lo ancha que es esa playa comparándola con las otrs tres de la cuidad. Hoy no se asomaba ni un surfero de esos que se pasan todo el año en remojo.
Esperemos que el temporal amaine, y mi sensación "goibel" tambien. Hasta otra en que luzca el sol.
Comentario:
Hola, espero q el temporal amaine y tu nublado tb, bueno...., mas q esperarlo lo deseo. Espero q salga ese solecito asustado q eres.
Ya sabes, en la playa, en el portal, en mi coche.....
Ya sabes, en la playa, en el portal, en mi coche.....





