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Bodhidarta
Porque la vida no es sueño.
Acerca de
"Procura que tus palabras sean mejores que el silencio" ----------------------------------------------- Porque el amar y no ser correspondido es una larga travesía en la oscuridad, solo y con un vacio que nunca se llenará, ya que parte de ti se ha diluido en vanas esperanzas de una felicidad que no existe. ----------------------------------------------- Una vez vi un hombre vivir con un puñal al costado, mas nunca le oi decir el nombre de aquella que lo habia matado.
Sindicación
 
Subida cabrona y bajada ..... más todavía.
La subida del Sábado me jodió más en mi amor propio que en las piernas y en la bajada, nunca me habían dolido las manos de frenar tanto, en serio hubo un momento de la bajada que creí que no podría hacerla toda sin descansar las manos, nunca había tenido esa sensación.
Quien diga que se divierte bajando es que en alguna de esas bajadas se le ha caido algún tornillo no del casco precisamente, si no de la cordura que todo ser humano tiene y que va en contra de todo instinto de supervivencia que tiene el ser humano.
Vamos por partes, lo primero es lo primero y lo primero es la subida, muy felices me las prometía yo con la cuestecita, no creo que la subida fuera más de un par de kilómetros, pero es que manda narices que no pudiera subirla sin bajarme de la bici a descansar, hay que ser paquete ¡¡¡¡
Empezamos bien y yo prudente mientras que David subía con el plato grande, yo quería saber hasta donde duraría con el plato grande , su intención era hacer toda la subida con él pero luego me confesó que no pudo. Pues yo iba tan contento con mi plato mediano y diciendo que por ahora iba bien, subimos un par de “eses” de la carretera hasta que después de una curva se empina más la carretera, yo que lo vi y me dije que ¡¡¡ una p.. ¡¡¡ puse el plato pequeño más rápido que la velocidad de la luz.
Pues ya iba subiendo a molinillo y que las rampas no se acababan nunca, ya empezaba a agitarse mi respiración y yo no dejaba de mirar arriba a ver donde se acababan las cuestas.
En una de esas miradas veo que al final hay lo que parece un “descansillo” en la subida, un terrenillo que me permitiría tomar un poco de aire que falta me hacía, echo el resto a ver si llegaba pero cuando estaba en las últimas miro donde estaba el supuesto “descansillo” y veo que no es tal sino que es una mini curva donde empieza otra pendiente.
Aquello me terminó de matarme, tuve que echar pié a tierra, y cuando lo hice me di cuenta que mi respiración era muy muy agitada y que sudaba como un “ceporro” , menos mal que no llevaba pulsómetro si no vete a saber que hubiera marcado.
David se paró a mi lado pero le dije que continuara que sólo necesitaba un descansillo, justo en ese momento suben dos coches por la carretera que venían en primera y el motor casi echando humo, el del primero , un todo terreno me hace el gesto que si me lleva mientras le veo descojonarse y el segundo en un coche normalillo me mira con una cara de sorprendido que me hizo pensar ¿tan mala pinta tengo?.
Bueno avanzo unos metros empujando la bici hasta que encuentro un terreno propicio para volver a montarme , al principio vuelvo a sentirme bien pero pasados unos instantes vuelve el cansancio pero seguía a molinillo subiendo, de pronto siento un escozor terrible en el triceps de mi brazo derecho, era un tábano que se estaba dando un festín a mi costa, me sorprende como estos bichos te pueden hacer daño incluso a través de la ropa, me lo quito pero al segundo siento algo similar en mi espalda.
Me lo vuelvo a quitar de encima pero ya iba subiendo con una mano en el manillar uy otra repartiendo mandobles a diestro y siniestro para evitar más picotazos.
Una vez superadas un par de rampas empieza a suavizarse el puerto y por tanto empiezo a recuperarme David después de casi coronar había bajado a buscarme, ahora marchabamos juntos a buen ritmo y sólo nos quedaba superar las últimas subidas que estas si que las pude hacer con el plato mediano y a buen ritmo.
Llegamos arriba y seguimos por la carreterilla hasta una fuente donde bebemos un poco de agua y volvemos para retornar por una trialera de bajada, y yo que creía que la subida había sido lo peor, y un huevo de pato cojo ¡¡¡¡
Este animal se lanza cuesta abajo y yo que dudo pero me lanzo detrás después de dos bajadas donde voy más frenado que dando pedales, llegamos a una que era más empinada y que abajo hacía una “T” dividiendose en dos caminos. Pienso , si me tiro por aquí voy a ser incapaz de frenar y me caigo precipicio abajo, así que me baje de la bici mientras David miraba desde abajo descojonandose de risa.
Me dice que ha pasado lo peor que ahora es todo más fácil, bueno las bajadas no son tan empinadas pero son cortas y dando giros de 180 grados asi si te lanzas lo más fácil es que acabes fuera del camino en el fondo de un barranco. Aquí es de donde tanto frenar me dolían las manos como nunca , encima al dar un par de curvas me derrapó la rueda trasera que casi me voy al suelo. Seguimos bajando así un ratohasta que llegamos a un cruce que da a un rio y se caba todo rastro de sendero camino u otro sitio transitable.
Retrocedemos un poco y parece ser que tenemos que ir por lo que era un cauce de un río con unas piedras más grandes que Sandías y el camino seguía cuesta abajo. Yo este camino lo hice andando, pero es que para mí y mi destreza encima de una bici esto no es ciclable, en un momento veo a David que su bici se ha quedado encajada entre dos piedras y que estaba literalmente en el aire, manda narices, así quería que bajase yo montado. Una vez llegado más abajo van desapareciendo paulatinamente las “Sandías” y se puede ver algo de camino y cuando lo veo mínimamente ciclable me monto en la bici y pronto llegamos al Camping donde habíamos dejado el coche.
Yo daba gracias por poder haber llegado abajo sano y salvo , relativamente, pero ya tenía ganas de volver a intentar la subida , que esa tengo que hacerla del tirón por...... cabezón.

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Duathlon Alpedrete ... mi primer Duathlon.
Me toca esperar a mi compañero David que se supone que iba a correr conmigo la prueba pero como es cabezón como el sólo no hizo caso de mis advertencias y se quedó sin plaza.
Cuando llega recogemos la bici y nos vamos hacia Alpedrete, yo intentaba convencerme de que me lo tomaría como un entrenamiento, pero como era mi primera vez en este tipo de pruebas , siempre tienes incertidumbre respecto a lo desconocido.
Me hacía ilusión participar en algo así pero por ello no estaba más nervioso de lo normal cuando compites, Yo sabía que el recorrido iba a ser difícil pero no me esperaba que lo fuera tanto en la bici.
Llegamos muy bien gracias al GPS de David, y estabamos allí una hora antes con tiempo de recoger los dorsales y de ver la zona de transición, lo gracioso es que era en la plaza del ayuntamiento al lado de la Iglesia y creo que a la misma hora del Duatlón había una boda, la carita del novio y sobre todo de la novia debió ser de órdago.
La verdad es que fue curioso ver a tanto tío vestido de punta en blanco para la boda mezclado con gente en pantalón corto comprobando todo para la carrera, incluso el speaker de la prueba entrevistó al novio momentos antes de empezar la prueba, hubiese sido un puntazo que la novia diese la salida y que dejaran algunos langostinos del banquete para comer algo al finalizar la prueba jajajaja.
Pues al final fueron 220 participantes de los 200 previstos en principio acurrucados en una esquinilla de la plaza para empezar con los 4 Km de carrera a pie. Dan la salida y veo que me he colocado algo atrás ya que hay gente por delante que no van tan rápido como yo y eso que era cuesta abajo, adelanto a los que puedo cuando encuentro un hueco hasta que al kilómetro ya puedo correr a mi ritmo, que no era muy elevado ya que me iba reservando para la bici.
Pues a partir de ahí todo cuesta arriba, caguen .... además que ibamos con la fresca a las 6 de la tarde pues al par de kilómetros ya sudaba como un ceporro y esperaba el agua del avituallamiento casi con ansiedad, la verdad es que estos primeros 4 Km se hicieron largos y si ya tenía miedo de la bici pues tampoco quería cargar mucho las piernas.
Llegando a la transición David me suelta que no pare de beber cuando salgo con la bici, con el terrenillo que teníamos bastante tenía con no caerme, no pinchar o no llevarme una roca o árbol por delante, como para beberme el caldo en que se había convertido el agua que llevaba en la bici. Dos vueltas a un circuito que a mi que no soy nada experto en esto de la bici pues me pareció bastante ......jodido. Tanto que a mitad de la segunda subida de la primera vuelta, el circuito consistía asi a groso modo en 2 subidas y dos bajadas, creía que no sería capaz de dar la segunda vuelta, pero al ver que los demás también estaban tocadillos y que no me adelantaba mucha gente pues me animé un poco.
Vi a muchas personas que se retiraban por distintos incidentes, pichazos, caidas y demás en la bici y di gracias por que la única mini caida que tuve sólo me hice unos arañazos.Al terminar la primera vuelta casi me doblan los primeros pero no les deje hacerlo jajajaja me adelantó la moto que les habría paso pero ellos no , bueno en la segunda vuelta como ya conocía el circuito pues fue mejor pero no mucho, eso si tardé mucho más de lo que tenía previsto, así que mi pretensión de bajar de la hora y media estaba casi imposible porque aunque al llegar a la segunda transición no había mucha gente y pude hacer todos los cambios rápido y sin ningún estorbo, ya había pasado de la hora y veintitantos ... sólo que daban dos kilómetros de carrera pero yo ya salí a correr con dos vasos de agua en las manos y uno lo intenté beber, cosa que me es casi imposible sin pararme y el otro al ver la imposibilidad de beber me lo tiré por encima y salí a un ritmo aceptable ya que adelanté a varios participantes y sólo me adelantó uno.
Para finalizar pues tenia 100 metros de bajada y despues 900 de subida y volvías por el mismo camino así que a terminar cuesta arriba, pero bueno no terminé muy mal, satisfecho para ser mi debut pero con un tiempo de 1:33 que ha priori mirando las distancias se me antoja que podría haberla corrido en mucho menos pero es lo que me tocó hacer, eso si David se descojonaba cuando encaraba ya la recta final mientras yo le decía que la próxima la corre él y que yo miraría.
Después a esperar que el último participante terminara la transición de bici para poder recoger la mia y volver a casa, en resumen una tarde divertida y creo que correré más pruebas de este tipo ya que me gustó bastante a pesar de pasarlo mal en la bici.
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¿Móstoles – Navaluenga del tirón? ............ Nos quedamos en El Tiemblo.
Para probar mi bici nueva pues nos habíamos propuesto un reto que era llegar hasta Navaluenga provincia de Avila en un día, transitando casi todo el recorrido por caminos y lo imprescindible por carretera.
Como la ignorancia es valentía quedamos el Viernes 15 de Mayo a las 8 de la mañana 4 inconscientes con la idea entre ceja y ceja de llegar al destino requerido.

Salimos de Móstoles con una idea de por donde ir hasta llegar hasta alli pero ninguno de los 4 había ido por los caminos , ni siquiera sabía si existian o habían sido modificados, llevabamos la comida pero sobre todo el agua justa para hacer el trayecto. Si nos perdíamos por auellos parajes Abulenses no sabríamos que sería de nosotros, en una palabra, salimos a la “aventura” con muchas ganas y poca preparación.

El día amanecía fresquito pero se veía que según pasasen las horas el sol nos calentaría cada vez más hasta el punto de que tuvieramos que echar mano de la crema solar para no quemarnos.
La primera parte del camino, la que transcurria todavía por la comunidad de Madrid si que la conocíamos y avanzabamos relativamente rápido por los caminos que no nos presentaban muchas dificultades ni de terreno ni de falta de caminos. Los problemas empezaron a llegar en cuanto nos aproximamos a los límites de Madrid y disponernos a entrar en Ávila , no sabíamos con seguridad que camino tomar y nos guiabamos por los los pueblos que debíamos ir dejando atrás en nuestro camino, paero al no encontrar los caminos que nos llevasen de un pueblo a otro a veces dimos varios rodeos innecesarios o atravesamos lugares que no tendríamos que haber atravesado.
Todo esto acumulaba cansancio y horas en nuestras piernas así todo el tiempo que habíamos ganado al principio se perdía paulatinamente igual que la arena se desliza por una duna cuesta abajo.
Era casi mediodía y no habíamos llegado donde se suponía que hubieramos debido hacerlo, tuvimos que pasar un puente en ruinas y rodear un lago que estaba en terrenos privados , cosa que supimos después , escogimos caminos equivocados hasta que al final llegamos a un sitio que estaba el camino cortado.
¿Por donde coño se sigue? Sin mapa ni GPS ni leches a ver como encontramos el camino, pues como los indios mandando exploradores en distintas direcciones, a la vuelta decidimos por donde tirar y como es normal nos equivocamos.
Dimos un rodeo de tres pares y con el calorcito que empezaba hacer pues como que no hacía mucha gracia, paramos y nos quitamos de encima toda la ropa que podíamos y a darle al protector solar. Preguntamos a unos lugareños que nos indicaron más o menos el camino, pero me cago en tooooooo ¡¡¡ que nos están cortando los caminos cada dos por tres ¡¡¡.
Estamos haciendo kilómetros a lo tonto y no estamos sobrados de fuerzas precisamente y todavía no hemos subido el puerto que teníamos que subir y sobre todo bajar antes de parar a comer. Por fin encontramos el camino después de abrir un portón (aquí si que le ponen puertas al campo) y de desviarnos unas cuantas veces, a la entrada del pueblo de Navas del Rey paramos en una gasolinera a comprar agua y a descansar ya que una vez atravesado el pueblo ya cogemos la carretera y antes de que se termine tomamos la desviación para subir el puerto.
La subida no estuvo mal , lo que me acojona es la bajada por pista de piedras y tierra suelta, curvas de 180 grados y yo que soy muy muy propenso a bajarme de la bici sin querer pues no las tenía todas conmigo. Otro compañero al ver el panorama se bajo de la bici, pero al ver que nos ibamos y que el puerto era largo , no tuvo más remedio que subirse y bajarlo dejandose las zapatas en el trayecto.
La verdad es que me sentí bastante aliviado una vez que llegamos abajo sin ningún percance y pararíamos en el bar de carretera a comer algo, estabamos ya en Pelayos de la presa y desde alli tomaríamos rumbo a San Martin de Valdeiglesias.
Después de tomar algo en el bar y prepararnos para seguir , al ponerme una especie de petate en la espalda se me rompe la sujección, a tomar por .... ¡¡¡¡¡ . Menos mal que fue aquí y no en pleno trayecto, pero tengo que improvisar ya que no vamos sobrados de tiempo, le hago un agujero al tirante con una navaja y meto por ahí el pasador, es una “chapu” en toda regla pero espero que me aguante hasta el final del día.
Tomamos un kilómetro de carretera más o menos pero al ser fiesta pues estaba repleta de coches y moteros que van a pasar el día a la sierra, esta gente es más peligrosa que un mono con una caja de bombas, sobre todo los de las motos.
Llegamos a una gasolinera donde se toma el desvío a San Martín de Valdeiglesias, el camino es una pista que parece una vía pecuaria, por fin un tramo donde poder pedalear en condiciones ¡¡¡
Yo lo veía como llano , luego me di cuenta que ibamos subiendo todo el rato , pero comparado con lo anterior para mi era como un llano y llevaba un ritmo aceptable, pero alguno de mis compañeros empezaban a quedarse por la mezcla del calor, los kilómetros y el terreno, tuve que bajar el ritmo porque si no petaban fijo.
Fuimos al tran-tran hasta San Martín y como veiamos que ibamos muy mal de tiempo decidimos no parar , nos dirigimos hacia el Tiemblo , una vez allí todavía nos quedarían algo menos de 60 KM hasta Navaluenga donde nunca llegaríamos.
Eran más o menos las 5 de la tarde con un sol que no estaba nada mal, unos de mis compañeros se quemó los brazos aunque nos habiamos puesto protector, y camino hasta El Tiemblo vamos más por intuición que por otra cosa, primero intentamos seguir recto y nos encontramos con una finca privada con un cartel de ganado bravo, mejor no arriesgarse, nos damos la vuelta y tomamos el primero de los desvíos que habíamos pasado, pero era inutil era un camino circular y llegamos al mismo sitio, volvemos al siguiente desvío y cortado ¡¡¡.
Decidimos cruzare la carretera a ver si por el otro lado hay un camino, mala suerte, otro camino circular que nos devuelve a la carretera, parece ser que la única forma de llegar al pueblo va a ser por carretera, cosa que queríamos evitar ya que el tráfico es muy fluido y tenemos que subir un puerto de 8 km que no parece tanto pero con lo que llevabamos encima no parecía lo más adecuado. Tomamos la carretera pero al ver pasar los camiones y coches a toda velocidad nos metemos en el primer camino a la derecha que encontramos. Madre mía pedazo de Toro en mitad del camino, 700 kilos de bicho, y un lugareño sentado al lado del camino que nos mira con asombro, ¿qué hacen 4 “pringaos” a las 6 y algo de la tarde con ese calor y vestidos de colorines?
Le preguntamos si existía alguna alternativa parea llegar al pueblo que no fuera la carretera y nos dice que si que atravesando por donde está el y los toros, que nos abría la puerta y que siguiendo el camino saldríamos por la otra puerta de la finca , que eso era una Cañada Real, debió haberlo sido en tiempos del CID porque no pasaba por alli nadie desde esa época por lo menos.
Al abrir la puerta , nos bajamos de la bici, cualquiera pasaba con los bicharracos esos mirandonos y estando “Canelo” en mitad del camino, este lugareño muy amablemente se ofreció acompañarnos una parte del sendero al ver que estabamos más que acojonados por los morlacos, el iba delante y nosotros desmontados pero estos bichos empiezan a seguirnos y el acongoje se acentúa, nos dice que nos siguen porque llevamos muchos colores, y que ese bicho no pesa tanto que allí al fondo había otro que pesaba 1000 kilos, eso no era un toro era un Tanque con cuernos, menos mal que las vallas estaban electrificadas , si no ,imaginate que se escapa uno de esos y te lo encuentras por esos caminos de Dios sin confesar.
Bueno cruzamos la otra valla y dispuestos a seguir nuestro camino, el camino estaba mal incluso para ir en MTB aquello era atravesar el monte puro y duro, y lo que yo más temía que se produjese ocurrió, al terminar una bajada golpeo con una piedra , pellizco a la rueda y cámara al carajo ¡¡¡.
Encima la de atrás , yo creo que alguno se alegró de aquello porque al parar a reparar el pinchazo se tumbaron en la hierba a descansar mientras arreglabamos el pinchazo. Les vino de vicio la parada pero después dela bajada que acababa en el lecho de un rio camuflada por la vegetación el primero de la fila hizo un “supermán” con voltereta incluida al clavar la rueda de adelante en el barro, menos mal que cayó en un arbusto mullido , si cae en el camino encima de una piedra lo hubiera pasado bastante mal.
Después de eso no había camino , ni cañada , ni nada que se le pareciera remotamente, sólo monte y no veiamos nada ya que habíamos llegado a un valle rodeado de montañitas por donde sólo se podía subir con la bici al hombro si queríamos ir hasta el pueblo, hubiera sido mejor volvernos hasta la carretera y jugarnos la vida allí,
que subir montes con la bici al hombro donde no se divisaba ningún camino.
Temíamos quedarnos en mitad del monte , sin agua y sin ropa para pasar la noche, eran ya casi las 7 y no veíamos salida, decidimos subir al monte más alto y desde allí se veía la carretera a lo lejos , pero la bici pesaba demasiado para ir con ella al hombro hasta allí.
No quedaba otra si queríamos orientarnos y salir de allí lo antes posible, así que cada vez más cansados intentamos subir a lo mas alto que hay cerca para ver si vemos un camino o algo por el estilo. Como pesan las bicis jajaja.... y encima solo se ve la carretera a lo lejos , por más que miramos no se ve nada, no se si es por el cansancio y el desánimo pero solo vemos piedras y arboles.
Entre dos arboles en sentido contrario a la carretera se divisa una pequeña porción de tierra que puede ser un camino o no, uno de nosotros decide bajar y acercarse, comprueba que es un camino y joder que felicidad, pero cargar con las bicis hasta alli no es fácil ya que tenemos que bajar de las rocas y luego caminar un trecho, todo ello con las fuerzas justitas.
Una vez en el camino por fin podemos volver a dar pedales y ahora estamos casi seguros que es el camino que nos llevara al pueblo, me quedo el último pedaleando, no por nada en especial sino porque había una ligera bajada y en esos casos prefiero ir el último. Después de un par de kilómetros divisamos un desvío que pasa paralelo a la carretera y luego la cruza por debajo en un tunel para salir al otro lado y entrar por fin en el pueblo, eran ya más de las siete y nonos que da luz necesaría para llegar hasta Navaluenga, las fuerzas a algunos casi no le quedan así que se decide pasar aquí la noche y mañana volver con el objetivo “no cumplido”, además volveremos por carretera ya que las fuerzas van muy justitas y aunque sea más peligroso nos ahorraremos unos cuantos kilómetros.
Buscamos un hostal y solo queremos una ducha para ir a cenar que hay que reponer fuerzas para la vuelta, cenamos bien y nos hidratamos abundantemente, después a dormir que mañana hay que volver.
Yo particularmente no dormí mal y desayunamos más o menos bien aunque yo no tenía muchas ganas, seguidamente volvemos al hostal para vestirnos adecuadamente y sacar las bicis para volver. Antes quise parar en la gasolinera para inflar un poco más la rueda del pinchazo de ayer pero algún gracioso había robado el manómetro del aire y ya no se podía usar, así que tuve que pillar la carretera hacia San Martín de Valdeiglesias con un poco de desconfianza en la rueda trasera.
La verdad es que al salir la carretera era un poco de subida pero luego ya era todo bajada, que gozada casi no tenías que pedalear y como era relativamente pronto no habían muchos coches zumbandonos al oido.
Tardamos relativamente poco en llegar a San Martín y ahora teníamos que callejear, que poco me gusta ir por ciudad con la bici pero no quedaba otra si queríamos coger el sendero que habíamos recorrido ayer en sentido contrario y que nos llevaría a Pelayos de la presa. Después de callejear esquivando algún coche llegamos al sendero y ya podíamos ir más tranquilos, así nos dimos cuenta que ayer subíamos porque el sendero se podía hacer casi sin dar pedales, tanto que nos hicimos unas fotos.
Al llegar a la gasolinera de Pelayos por fin pude inflar mi rueda trasera y como empezaba el calor a apretar nuevamente nos quitamos la ropa de abrigo y nos dimos protector.
Ahora en vez de volver por donde habíamos venido , atravesaríamos una especie de parque natural que nos llevaría a una presa, desde donde subiriamos un pequeño, pero jodido puerto, y en la bajada por una carretera muy buena llegaríamos a Aldea del Fresno.
Cuando la carretera o el camino es bueno da gusto bajar pero si no , la sola idea de pegarte una leche que acabes en el hospital no es muy agradable.Por suerte este no fue el caso y ya habíamos hecho la mitad del camino a este ritmo podríamos estar en casa a hora de comer o un poco después.
Haciendo cálculos pues nos habíamos ahorrado un montón de kilómetros y nos preguntabamos porque no habíamos hecho este camino para ir jajaja... pero ya no había caso.
Llegamos a la carretera que nos conduce a Aldea del fresno desde el descenso y me pongo a tirar del grupo los llevo a una media de un poco más de 20 km/h y eso que no es un llano llano si no que va un poco en ascendente pero bueno ya que estabamos yo quería llegar a casa lo antes posible y aunque alguno protestó , también quería llegar cuanto antes. De esta forma , en fila india y por carretera fuimos devorando kilómetros y pasando por pueblos que nos llevarían a casa.
Primero por Aldea del fresno, Villamanta, Navalcarnero donde paramos a refrescarnos y por fin en Móstoles para la hora de comer más o menos.
Fin de un viaje accidentado y en el cual no llegamos a nuestro destino, cansados y con ganas de echarse una siestecita.
Toods decían que había que volver a intentarlo otro día pero yo no lo tengo tan claro, sin saber el camino va a ser muy complicado llegar.
Es algo que queda pendiente para otra ocasión ................

 
Talajara ....
Talajara – Mi primera ruta multitudinaria.

Para terminar con la bici antes de que llegase el invierno, decidimos tomar parte en una prueba ciclista que se realizaba en Talavera, yo nunca había participado en una prueba de este estilo pero tenía ganas de probarlo y como ibamos en grupo, tenía la idea de que la haríamos en compañía y tranquilamente.
Es lo que tiene que dentro de un grupo haya gente de distintos niveles de preparación que hay gente que no puede seguir el ritmo de otros más acostumbrados a rodar en estas pruebas, eramos 7 los que participabamos , al final llegamos todos desperdigados y con una buena paliza en el cuerpo.
Había dos recorridos a elegir, una ruta “corta” de 70 KM y otra “larga” de 110 KM, para que elegir la corta si total, vamos sobrados, de moral porque de fuerzas justitas.
La prueba tenía lugar un Sábado pero al ser la salida en teoría pronto pues decidimos irnos el Viernes por la tarde y quedarnos en el Albergue en el cual ya habíamos estado la vez anterior cuando fuimos a Jarandila.
Llegamos el Viernes por la noche a Talavera con el tiempo justo de recoger los dorsales para la prueba ya que preveiamos que hacerlo al día siguiente por la mañana sería engorroso y complicado.
Corriendo por “El Corte Inglés” para recoger el dichoso dorsal y con el tiempo justo para ir al Albergue a descansar, pero también teníamos que cenar, así que después de todo y de dejar las cosas en el Albergue nos fuimos a cenar por Talavera.
Entramos en un chino que nos recomendaron con la idea de llenarnos de hidratos para el día siguiente, y nos llenamos de hidratos y de lo que no eran hidratos, eramos 3 los que nos fuimos antes pero comimos como un regimiento después de la batalla.
La noche se hizo corta y al levantarnos los cocineros que nos iban a dar el desayuno no habían llegado, nos tuvimos que ir sin desayunar y comprar algo por ahí antes de que empezase la carrera.
La prueba en teoría empezaba a las 10:00 pero hasta las 10:30 no salimos por los problemas que habíamos previsto en las recogidas de dorsales, nunca había visto tantos ciclistas juntos y menos que estuviera yo dentro de esa marabunta, mi principal preocupación era no caerme ya que con tantos alrededor era lo mas fácil, incluso uno casi me tira antes de salir cuando estabamos quietos asi que imaginate en movimiento.
En la salida por mi miedo a caerme iba con muchas precauciones, y por eso perdi la estela de mis compañeros pero sabía que la prueba sería larga y que alguno alcanzaría antes de terminar.
Al principio eran caminos, que una vez habíamos salido del centro de Talavera, no eran lo suficientemente anchos para albergar a tanta gente y se formaban los clásicos atascos, con alguna que otra caida, además algunos tramos llenos de barro donde alguno cayó y se puso perdido para toda la prueba, ante las caidas alguno tuvimos que hechar pie a tierra, mejor dicho al barro , con lo cual los “automaticos” de las zapatillas se llenaban de barro y era más dificil pedalear, yo como era novato (y lo sigo siendo) con esos cacharros lo pase fatal hasta que abandonamos el barro y pudimos llegar a tramos mejores.
Al llegar a la vía pecuaria ya la gente empezo a tomar su espacio y el gran pelotón se disgregaba, el rodar se hacía más fácil y empezabas a disfrutar de todo aquello.
Tomé la decisión de seguir un ritmo cómodo mientras el recorrido fuera fácil ya que sabía que luego vendría lo complicado, lo que no imaginaba es que fuera tan tan complicado.
Todavía en terreno llano alcanzo al más rezagado de mis compañeros, llevabamos una hora de camino casi, y le digo que se ponga a mi rueda, me acompaña unos kilómetros pero mi ritmo era un poco superior y decide “quedarse”, no era cuestón de quemarse cuando todavía estabamos empezando.
Seguimos un buen rato llaneando y el firme estaba mas o menos aceptable, rodabas con esfuerzo pero dentro de un ritmo que te permitia apreciar el paisaje.
Pasamos un par de avituallamientos en el segundo era donde se separaban la ruta larga y la corta, veias que mucha gente hacía la corta y te preguntabas si no te habrías equivocado al elegir la larga, pero bueno ya estaba tomada la decisión asi que a tirar hacia delante, los avituallamientos estaban muy bien , bastante agua y bebidas isotónicas y fruta, platanos sobre todo, no se si habría para todos ya que todavía venía bastante gente por detrás de mi.
Al salir de una curva, zas, las primera en la frente, una pedazo de cuesta que me hizo preguntarme si esas eran las primeras cuestas, que se suponen que eran las fáciles, como serían las difíciles.
Mi bici, chirriaba como nunca pero confiaba en que me llevaría a la meta, pobre después de lo que tendría que pasar le daré la jubilación que se la ha ganado con creces.
Habíamos entrado en la zona con los primeros montes pero se hacía más o menos llevadero, el suelo era de camino y sin muchas piedras perfecto para una bici como la mia, pasaban los kilómetros y yo calculaba más o menos lo que todavía nos faltaba y veia que habríamos hecho un cuarto de carrera o por el estilo.
Las subidas cada vez se hacían mas pronunciadas pero estas no me preocupaban tanto como sus respectivas bajadas ya que yo no acostumbro a bajar esas pendientes y mi bici sin amortiguación no es la mejor para esas cosas, a veces pillaba tanta velocidad y temblaba tanto la bici que no veia , el miedo a una caida se apoderaba de mi, a veces bajaba con los frenos echados porque veia que si lo hacía la leche que me metía era segura.
Los caminos empeoraban según subíamos, ahora eran todo piedras sueltas y la inclinación era tal que a final casi todos optamos por tomar tierra y empujar la bici cuesta arriba, había algún valiente que intentaba hacerlo sobre la bici, pero el esfuerzo no valía la pena y la mayoría desistían o se caian y se daban con alguna piedra.
En estos momentos era cuando más aflraban los pinchazos y roturas de cadenas, caidas y demás problemas, ¿quién fue el genio que decidió meternos por aquí? Madre de dios no estamos ganado cada trago de agua que damos y cada gramo de alimento que ingerimos, empujar la bici por esas cuestas nos está cargando los gemelos en demasía.
En este tramo alcanzo a otros 3 de mis compañeros que iban juntos y que por diversas circunstancias voy dejando atrás, delante de mi ya sólo hay 2 de mis compañeros pero son los más preparados y tienenmás experiencia en estas pruebas, no creo que pueda alcanzarles.
Alternando estas trialeras y tramos de pura piedra parece que vamos llegando a lo más alto, cuando nos damos cuenta que hay que subir aun más.
La gente flipa, dice que si el pavo que diseñó el recorrido estaba fumado o algo, mientras mas cerca de la cima mas llano es el terreno y algunos podemos volver a montar en la bici, pero claro después de esas subidas, quedan las bajadas, su vieja, yo que soy un “acojonado” para estas cosas cuando veo pòr donde me tengo que lanzar estoy casi seguro que me la pego y de las gordas, hay tramos que por las caracteristicas de mi bici (rigida total sin suspensión ni ostias) pues tengo que bajar frenado del todo sino corro el riesgo de embalarme y salirme del camino.
La gente se lanza montaña abajo como si no hubiera riesgo , yo lo flipo de ver como bajan sin ningún miedo, para mi es inexplicable.
Los pinchazos se siguen sucediendo y veo a gente en las cunetas reparando o descansando, ya los kilómetros y el esfuerzo hacen mella aunque en los avituallamientos se descanse y se hidrate.
Menos mal que no llueve sino esto podría haber sido mucho peor, estamos llegando al que es el último avituallamiento antes de la meta , aquí en este pueblo es donde se supone que nos darán la famosas “migas manchegas” pero me parece que no las voy a probar, prefiero no ir muy pesado para lo que falta aunque se supone que lo peor ya ha pasado.
Al llegar al pueblo, seguimos bajando pero ya el camino es mejor, al salir de una curva me encuentro un todo terreno que sale del pueblo e intento hacerme a un lado, pero con tan mala suerte que me desequilibro me voy al borde del camino y resbalo.
Salgo por encima de la bici y menos mas que en vez de caer a plomo pude rodar sobre mi hombro y espalda, sino a parte del gran golpe que tuve en la cadera teniendo un moratón increible en el costado desde la cadera hasta casi la rodilla, podía haber caido sobre el hombro y haberme roto la clavicula.
Durante un par de segundos fui consciente de que me había caido pero no sabía donde estaba si en el camino , en una zanja o en el borde, sólo sentía el golpe de la cadera y la sensación de que había girado sobre mi cabeza, luego al llegar a casa comprobé que el casco presentaba una pequeña rotura, me levanté y vi que sólo tenía un par de rozaduras en la rodilla y cara, la cadera dolorida y una rabia por haberme caido.
Menos mal que a la bici no le pasó nada, me monté otra vez y entré en el pueblo donde ya había mucha gente probando las “migas”.
Despues de tomar una bebida isostónica y un par de platanos, me acerqué a los de cruz roja para que me limpiaran las heridas, fueron muy amables y allí me di cuenta que uno de mis compañeros me había alcanzado.
Después de descansar un poco y llenar los bidones de agua salimos para afrontar el último tramo, que precisamente no fue un paseo, nada más salir del pueblo tras un par de kilómetros llanos empezamos a subir otra vez, menos mal que era la parte facil jejejeje....
Mi compañero que al principio parecía que iba mejor que yo empieza a descolgarse y aunque no se si hice bien preferí seguir a mi ritmo, más que nada para no perjudicarnos ya que a lo mejor le obligaba a seguir un ritmo alto para él y yo me quedaba “pegado” si seguía con él.
Entonces me di cuenta que era el último tramo, ya no me tenía que parar hasta meta, no sabía cuanto tiempo llevaba encima de la bici lo único que quería era llegar lo antes posible y lo menos “destrozado” que me permitiera el terreno.
Ahora la más mínima cuesta se hacía larguísima y como era un tramo rompepiernas, es decir continuas subidas y bajadas , pues era lo que nos faltaba para terminar el día. No se cuanto me falta para llegar , esa incertidumbre te cansa más que cualquier otra cosa, siempre esperando que al pasar la siguiente loma se vea Talavera y con ello el final.
Las heridas de la caida casi no me duelen, en el llano bajo los piñones para llevar una pedalada más eficiente, pero el cambio chirría cada vez más, espero que aguante.
Es una continua riada de gente por el camino, creo que ahora hay más gente ¿?. Adelanto a uno que me pareció haber adelantado ya hace mucho rato, además me acuerdo de el porque no me pareció estar en muy buena forma ¿cuándo me adelantó?. Luego caí en la cuenta que la llegada era la misma que para los que habían hecho la ruta “corta” y que por eso estaba llegando antes que yo, por eso le adelante dos veces. Al unir nuestro recorrido a los de la otra ruta supuse que ya estaría la meta cerca.
Al fin al pasar un alto se ve Talavera, pero aún está lejos, además no se si entramos por el lado contrario de donde salimos y tenemos que cruzar toda la ciudad o no.
Después de cruzar un llano llegamos a una carretera donde la guardia civil nos hace parar para cruzarla, tenemos que esperar su autorización, pues manda huevos pararme ahora que ya falta poco , sólo falta que me empiece a doler todo por este parón, así algunos que había adelantado me alcanzan en ese punto.
Nos dejan pasar, luego me entero que aquello fue debido que había otro recorrido pero que pasaba por una finca particular que en principio había dado su permiso para cruzarla aunque luego dijo que no , supongo que sería cuestión de dinero como siempre.
Ya estamos casi a las entrada de Talavera , depués de pasar por un camino se ve a lo lejos el Polideportivo del cual salimos, ya no queda nada, vamos a darle caña a ver si terminamos pronto, entramos por un parque cercanoy con un recorrido con unas cuantas curvas que no deja pillar un buen ritmo, pero ya estamos casi casi... ahí esta la entrada al aparcamiento del polideportivo y se oye por megafonía al un tio diciendo chorradas, venga 200 metros más.
De pronto oigo una bici detrás de mi , un tio que sprinta a falta de 100 metros ¿para que? ¿qué más le da 20 o 30 segundos más?, al cruzar la meta delante de mi le veo que tira la bici y le da un calambre en un gemelo ¿mereció la pena sprintar?.
Acabo un par de minutos antes de que hayan dado las 6 horas de travesía, me encuentro al profe de spinning en la meta esperandonos sorprendido de que yo entre el segundo del grupo.
Otro de mis compañeros, el que deje atrás al salir del pueblo de la “migas” entra a unos 10 minutos de mi y luego fueron llegando los demás el último llego más de una hora depues de mi, pero tan destrozado como o más que yo.
Estamos todos contentos por haber acabado sin ningún percance grave, y con un hambre que intentamos ducharnos lo más deprisa posible y “asaltar” el Burguer más cercano jejejeje.....
Estuvo muy bien la organización, los avituallamientos, la señalización y las “ayudas en carretera”, para ser la primera no ha estado nada nada mal, a ver que tal se da la próxima........
 
Jarandilla de la Vera , Cáceres.....
Un día Mayo o Junio , antes de la sesión de spinning, me comenta el monitor “ ¿podíamos hacer una pequeña ruta desde aquí (Madrid) hasta Jarandilla de la vera (Extremadura) con la Mountain bike?”.
Me sale la inevitable pregunta:
“¿Cuántos kilómetros es la broma?”,
“muy pocos unos 220 para ir y otros 220 para volver, en un fin de semana lo hacemos”
“¿tu te has dado un golpe en la cabeza verdad? ¿en pleno Julio con el calor?”
Lo dejamos ahí hasta que unos días más tarde me dice un compañero, “¿Tu vas a hacer la ruta esa hasta Jarandilla?” , pienso “Este colgao se lo ha tomado en serio, nos quiere matar a todos”.
Pues después de varios comentarios y bromas acerca de la “aventura” quedamos que para el puente del 25 de Julio , es decir Viernes , Sábado y Domingo realizariamos la gesta, pero al no saber los caminos muy bien, la idea era seguir el borde de la Nacional V.
Pues decidimos salir el día 25 Viernes, ir hasta Talavera de la Reina (más o menos 120 Km), dormir allí y el Sábado realizar el resto hasta Jarandilla de la Vera (otros 120 Km),dormir en el camping de allí, volviendo el Domingo en coche.

Yo tenía miedo de cómo me responderían las fuerzas el segundo día, que era el duro ya que había que subir un puerto de montañita que aunque parezca una mierda en coche, si tienes que subirlos con una bici te parece el puerto más duro que haya en el mundo si no estás acostumbrado a largas jornadas sobre la bicicleta.

El Viernes a las 8 de la mañana, estábamos 8 personas reunidas con sus bicis y mochilas o bolsas, para emprender una autentica aventura, 7 del género masculino y una valiente fémina dispuestos a “disfrutar” de un paseo veraniego en bici.
Los primeros kilómetros todo iba bien, sin problemas y todo era muy relajado, risas hasta que empezamos a adentrarnos en territorio desconocido, empiezan las primeras dudas sobre el camino a seguir y lo único claro era que teníamos que seguir junto a la Nacional V hasta Talavera , luego ya desde Talavera tendríamos un “lugareño” que nos guiaría hasta Jarandilla, su pueblo.

Llegando a Santa cruz de Retamar, paramos en una sombra para descansar y beber un poco ya que el sol ya pegaba fuerte después de 50 Km, ya el cansancio empezaba a hacerse patente en algunos y aunque ánimos no faltaban para continuar, las fuerzas si.

En este punto del trayecto tuvimos que dejar en el camino, no sin asegurarnos que vendrían a auxiliarlos, a dos compañeros de trayecto. Nuestra compañera y otro miembro volvieron al punto de partida cuando todavía nos quedaba más de la mitad de la etapa y esto sembró la duda de si llegariamos todos al final.
Quedábamos 6 en liza, y con las fuerzas que nos quedaban , retomamos camino ya casi llegando a tierras Toledanas.

El sol apretaba de lo lindo y ya las previsiones de horario no se correspondian con nuestro esfuerzo, sabíamos que iba a ser duro pero esto empezaba a superarnos, parabamos en cada gasolinera del camino para comprar agua y recibir un poco de sombra. La crema solar nos la untabamos como mantequilla sobre tostadas y en cuanto podíamos, los cascos iban fuera, para sentir la más mínima brisa sobre nuestras cabezas, nos mirabamos unos a otros y nos reíamos por no llorar.
Ya el sudor y las marcas del sol sobre nuestra piel eran visibles a lo lejos, nuestro pedaleo se volvía más cadencioso y lento, parando cada vez por agua o por tener que tomar la decisión sobre que camino seguir. Muchas veces al bordear la carretera y los automovilistas y camioneros, al vernos a esas horas intempestivas de la tarde, con el sol en pleno esplendor, pedalear por aquellos caminos secos de la estepa castellana nos pitaban y se reian de esos locos pobres imitadores del “Tour deFrancia”.

Pedalear bajo el sol que te quema la piel , no es fácil y a veces cuando el camino se tornaba dificil, pues tambien corriamos el riesgo de una caida , lo cual allí en mitad del campo pues no tendría solución fácil si pasaba algo. Los Kilómetros pasaban demasiado lentos y las ganas por llegar crecian de forma inversamente proporcional a la distancia que nos quedaba por recorrer, cada vez que parábamos veiamos que la diferencia de tonalidad entre la piel expuesta al sol y la que no era cada vez mayor, no se pero creo que alguno corrimos el riesgo de padecer una insolación pero fuimos capeando el temporal como podíamos.
A estas alturas no sabiamos que era mejor, si parar con lo que cuesta volver a ponerse en marcha o seguir cada vez mas cansados, pero con la certeza de que cuanto antes lleguemos antes descansaríamos ya que en teoría la etapa de mañana sería la dura.
Mirando los carteles del borde de la carretera vamos viendo que cada vez queda menos para Talavera, pero una vez llegados allí aun teníamos que encontrar el Albergue para dormir.
Los caminos estaban mucho peor de lo que nos habríamos imaginado, llenos de pedruscos como pelotas de tenis y cada vez que había un “puente” sobre la carretera pues había que subirlo, con lo cual estabamos casi al límite de nuestras fuerzas aun avituallandonos por el camino, cada vez que parabamos en una gasolinera, los encargados al vernos llegar en bici y a esas horas de la tarde , cuando todo el mundo duerme la siesta, nos preguntaban si nos habíamos perdido y al contarles lo que estabamos haciendo pues nos daban por locos, unos moteros al vernos nos dijeron que nunca habian estado tan contentos de tener motor en sus “burras” al ver el estado tan lamentable que debíamos tener.
Faltando unos 20 Km para llegar, damos gracias porque el camino empieza a mejorar y el sol ya no pega tanto a esas horas de la tarde, llevamos casi 9 horas sobre la bici y todavía queda un tramo, intentamos animarnos y pensar en llegar lo antes posible, planemaos parar una vez más en una gasolinera justo antes de entrar a Talavera y luego otra vez mas para preguntar donde está el Albergue.
Sacamos fuerzas de flaqueza para afrontar el último tramo, lo que queda hasta la gasolinera es casi llano , pero llegamos con tanta hambre que aparte de agua compramos de todo lo que se nos ocurrió para comer, yo pensaba que luego no comeriamos al llegar al Albergue, que equivocado estaba jejejeje....
Una vez repuestas las fuerzas pensabamos que ya estaba casi hecho , pero... decidimos entrar a Talavera por la carretera y atravesarla en vez de rodearla y evitar así el tráfico.
Aparte del cansancio pues el continuo pasar de coches a nuestro lado aumentaba el nerviosismo y por tanto el cansancio que acumulabamos.
Tuvimos que cruzar todo el pueblo y mas o menos en el centro, llamamos al Albergue para tener la ubicación exacta, estaba en el otro lado de Talavera y debíamos encontrar la carretera correcta de salida, a cada uno que preguntabamos nos decía un sitio distinto, teniendo que parar cada poco tiempo lo cual nos retrasaba aun mas.
Estabamos deseando llegar y nos cruzabamos entre los coches por el tráfico existente, en varias rotondas tuvimos que nadar con cuidado con los coches y en la carretera era peor debido a la velocidad con que nos rebasaban.
Una vez cogido el camino correcto, pues pedaleabamos con las fuerzas que nos quedaban para llegar y bajarnos de la bici, casi no sentíamos las piernas y el trasero, los brazos acalambrados y con un calor increible acumulado durante el día.

Al fin vemos el sitio, es un antiguo colegio-internado en las afueras donde ahora se realizan campamentos veraniegos para niños, estaba lleno de niños y al vernos llegar flipaban con nosotros y nuestras pintas de locos, después de 11 horas pedaleando por fin llegamos.
Al llegar lo primero, pillar habitaciones, concertar la cena y desayuno del día siguiente, guardar las bicis y ..... a la piscina , más que hambre o cansancio lo que teníamos eran ganas de quitarnos el calor que albergabamos en el cuerpo después de toda la jornada bajo el sol. En las duchas de la piscina el agua debía estar helada pero no nos importó lo más mínimo, las marcas del sol que se notaban desde los bordes de nuetros maillots y cullotes nos durarian varias semanas y creo que salía vapor cuando nos metimos en la piscina, aunque el agua estuviera un poco caliente, ya se sabe llena de niños....
Luego una ducha en condiciones y listos para cenar, comimos como si no lo hubieramos hecho en semanas y eso que siempre caía algo en cada parada del trayecto, nos daba igual como estuviera, nosotros encantados con la cena salvo por una cosa, no tenían cerveza jajaja y eso molestó sobremanera a uno de los nuestros, le pareció algo imperdonable ya que lo consideraba casi imprescindible antes de dormir.
Nos preocupaba mucho el descansar bien ya que al día siguiente tendríamos una jornada más dura si cabe, pero temíamos que los niños o los monitores del campamento metieran mucho ruido y no nos dejaran dormir.
No hubo ningún problema, para mi por lo menos, yo me quede frito enseguida y hasta por la mañana para tomar una ducha antes del desayuno dormí como un bendito. Desayunamos también con ganas, ya que sabíamos que lo ibamos a “quemar “ todo durante la jornada, al principio había un silencio que contrastaba con el bullicio a nuestra llegada pero es que todavía los niños no se habían levantado, después del desayuno a probar las bicis, que nos quedaba un duro camino hasta Jarandilla.
Repostamos todo lo posible y volvemos a poner las alforjas en orden antes de reemprender la marcha, volviendo a Talavera y luego tomando el desvio hacia Extremadura, siempre al borde de la Nacional V.
Ya se sabía a esas alturas que el sol iba a pegar tanto o más que ayer así que en la primera parada ya acabamos con los botes de crema solar y con un poco de preocupación pero con alegría, recelando de nuestras fuerzas pero con ganas de afrontar la etapa decidimos seguir al “lugareño” por la carretera.
Dios¡¡¡¡ bendita carretera, comparada con los caminos infames que recorrimos el día anterior aquello nos parecía un paseo, claro que estabamos en la parte llana, otro cantar sería cuando la misma empezase a inclinarse y el sol nos diese con más fuerza.
Queríamos llegar para la hora de comer a Navalmoral de la Mata para comer y descansar un poco antes de subir el “Puerto especial de Jarandilla” , por eso al ser el camino favorable avanzamos mucho en comparación con el día anterior, ibamos en fila por el arcén intentando avanzar lo más rápido y juntos posibles aunque ya se veia que las fuerzas de todos no eran las mismas.
Afortunadamente el tráfico no era mucho y los conductores nos respetaban lo suficiente como para no tener ningún susto adicional, rodábamos facil y en cuanto asomaba la sed las botellas de agua seguian cayendo sin piedad.
Llegamos a una desviación en la cual nos apartabamos de la carretera principal y nos disponíamos a cruzar un pueblo entrando por el polígono industrial en las afueras, el polígono parecía un pueblo fantasma, ni un alma a esas horas y en verano, entramos en el pueblo y empezaban las primeras rampas de el día de hoy.
Se veía que no todos ibamos igual de fuerzas a las primeras pedaladas ya había gente que empezaba a romper el grupo, era pronto todavía y queríamos llegar todos juntos por lo menos hasta la hora de comer.
Yo me quede con el más rezagado para tirar un poco de él, mientras los demás nos “indicaban” el camino a seguir, de vez en cuando parabamos en algun sitio o en una gasolinera para reagruparnos y ver que tal ibamos. Cada vez eramos más prudentes en nuestras manifestaciones de alegría ya que teníamos que ahorrar todas las fuerzas posibles, pero las rampas aunque pequeñas nos hacian disminuir el ritmo y el cansancio en las piernas aparecía de forma cada vez más evidente.
Faltaba poco para llegar a nuestro destino para la hora de comer “Navalmoral de la Mata”, hasta ahora vatodo bastante bien, todo da señales de que podremos llegar sin problemas, incluso nuestros amigos que van al camping de Jarandilla para esperarnos alli , se ofrecen a llevar las mochilas con el peso extra para que nuestra subida sea mas “ligera”, para ello quedamos en encontrarnos a las afueras del pueblo darles las mochilas, ellos que siguieran hasta Jarandilla y nosotros parariamos en el pueblo para comer antes de afrontar “la subida”.
En media hora escasa por caminos no muy dificiles y escasamente transitados logramos llegar a nuestro punto de encuentro, al vernos nos decian que en nuestros rostros ya se reflejaban el esfuerzo realizado hasta el momento y nos animaban diciendo que ya casi habiamos logrado nuestro objetivo.
Decidimos partir cuanto antes hasta el pueblo y comer para ver si después nos daba tiempo a descansar un “poquito”. Al llegar nos dirigimos al Bar de un “amigo” de uno de los componentes de la travesía, algunos se comieron hasta dos bocatas de los grandes y otro se metió un menú completo entre pecho y espalda, yo pensaba que para subir no era lo mas indicado, pero bueno al fin y al cabo nos iba a hacer falta de todo para llegar hasta arriba.
Despues de “devorar” literalmente las viandas, nos dirigimos a un parque y abandonando las “bicis” nos tumbamos en el cesped, yo seguía nervioso y quería reemprender la marcha lo antes posible, pero mis compañeros no estaban por la labor, estuvimos una hora tumbados o casi en el ceesped, alguno incluso se echó una siesta, todo valía con tal de poder llegar a nuestro destino de la manera más digna posible.
Al fin después de más de una hora de relax, no ponemos en marcha, la gente sin las mochilas ni demás bartulos iba más ligera, todos salvo yo que decidí llegar con todo mi equipaje encima de la burra, “yo llego como salí , con un par......” no se si fue una decisión errónea, probablemente si, pero estaba dispuesto a ello.
Ponemos rumbo a la carretera que nos llevará a Jarandilla , vamos todos “temerosos” pero deseando afrontarlo ya, mientras antes empecemos, antes terminaremos y yo también tenía miedo que se nos hiciera de noche y no hubieramos llegado todavía.
Justo antes de subir a lo bestia, hacemos la última parada, en una gasolinera al pie de la subida desde la cual podemos observar como es el “bicho”, hasta que no lo ves no sabes a ciencia cierta como será y visto desde lejos ya impresionaba la subida, si fueramos frescos de furezas se nos haría duro, pero después de día y medio de travesía con casi 19 horas encima de la bicicleta, no queríamos ni pensar como sería el trayecto que nos quedaba.
Paramos en la gasolinera y nos ecasquetabamos las últimas botellas de agua para el cuerpo y lo que no podíamos beber iba a los bidones, justo nos encontramos con otro coche rezagado de nuestros amigos que se dirigian al camping para prepararlo todo para nuestra llegada, ellos bromeaban diciendo que si alguno no llegaba que llamaramos por movil para que fueran a buscarlo y creo que a mas de uno le dieron ganas de subirse a la furgoneta ahí mismo.
Nos despedimos hasta dentro de unas horas, en realidad no sabíamos cuantas, y al estar relativamente cerca del pueblo pues el tráfico de coches iba aumentando, el “lugareño” del grupo nos dijo que era mejor apartarnos de la carretera y subir por los caminos entre la montaña por la carretera “vieja”, joder como sería de vieja que ya no había ni carretera.
No había carretera pero si había numerosos árboles que por fortuna tapaban el sol de justicia que teníamos en esos momentos, empezamos subiendo normal pero poco a poco bajabamos los plato sy subiamos los piñones hasta que ya ibamos en lo mas bajo , hacíamos el molinillo pero nada, esas cuestas eran de lo peorcito que había visto hasta ese momento, vamos que ni en lasretransmisiones de Tour de Francia había visto yo esas cosas, claro que desde el sofa de casa se sube los puertos de puta madre con una cervecita y preguntandote porque no salta el “vago” ese a por el otro que se escapa, pues no salta porque va jodido, tan jodido como yo ahora. Las gotas de sudor que me caen son tan gruesas como si fueran de tormenta veraniega y en los tramos que la pendiente te exige ponerte de pie me voy cagando en todo lo que se menea.
De los seis que vamos dos van detrás de mi y a otro estoy a punto de sobrepasarles, ahora es cuando me digo que porque cojones no habré dejado mis bolsas en la furgoneta, que subir con este peso extra me va a matar, mira que soy bruto.
Poco a poco se va suavizando la subida o eso creo, llegamos a un cruce y tomamos el camino equivocado ahora nos encontramos con una valla que impide el paso y al otro lado el camino se convierte en un sembrado. Uno se cabreo tanto que tiro la bici al suelo y se puso a darle patadas, jajaja, a lo que llega la deseperación, claro a los demás nos puso de cabrones para arriba al ver que nos reiamos.
No queda otro remedio que volver a la carretera y llegar ya por ella con el peligro añadido que los coches circulan a gran velocidad a nuestro lado. El grupo que estaba junto al volver a la carretera ya se va deshaciendo poco a poco , cada uno sube con las fuerzas que le quedan , ahora me pregunto porque “Paca” no pesara un poco menos para poder subir mejor. Estoy casi sin aliento voy a echar mano del agua y veo que ...... coño ¡¡¡ no tengo agua ¡¡¡¡ me cago en tooooooooo ¡¡¡ voy a ver si alguno de estos se apiada y me da u traguito porque si no veo que no llego.
Menos mal que el alma caritativa de mi compañero me da un sorbo de agua, ¿pero es que este jodido pueblo lo han puesto mas arriba de las nubes? Cuestas y cuestas, y luego mas cuestas.......cuando creeemos ver lo que es el principio del pueblo pues faltan dos kilometros todavía y no son precisamente cuesta abajo.
Ya chirria toda mi bici ¿o soy yo?, que ganas de llegar ya a mis compañeros de delante ya no los veo y a los que vienen por detrás tampoco, cuando vemos el cartel de bienvenido a Jarandilla casi se me caen las lagrimas, si no fuera porque estaba tan seco, nos tumbamos a los pies del dichoso cartelito y nos sacamos varias fotos.
Decidimos esperar a todos en dicho lugar, antes de ir al camping , que como no podía ser de otra forma estaba cruzando el pueblo y en lo mas alto de la montañita.
Asi qe despues de comer y beber un poco afrontamos el último tramo cruzando el pueblo que en esas fechas esta a tope de gente y coches, pero con la alegría de saber que ya habíamos llegado, la gente nos esperaba en el camping y al vernos tan destrozados nos dijeron que no nos preocuparamos por nada, que a la ducha y luego a las tiendas a descansar para ir a cenar .
La cena me supo buenísima, que hambre¡¡¡¡¡ , luego casi no pude dormir en la tienda estaba demasiado cansado y había mucho ruido pero ya habíamos llegado, prueba superada y ya nos veríamos en la próxima, eso si , para la próxima quisiera estranar “burra” pero me da pena dejar a la “Paca” con lo bien que se ha portado siempre....
Ya veremos que hago.