Talajara ....
Talajara – Mi primera ruta multitudinaria.
Para terminar con la bici antes de que llegase el invierno, decidimos tomar parte en una prueba ciclista que se realizaba en Talavera, yo nunca había participado en una prueba de este estilo pero tenía ganas de probarlo y como ibamos en grupo, tenía la idea de que la haríamos en compañía y tranquilamente.
Es lo que tiene que dentro de un grupo haya gente de distintos niveles de preparación que hay gente que no puede seguir el ritmo de otros más acostumbrados a rodar en estas pruebas, eramos 7 los que participabamos , al final llegamos todos desperdigados y con una buena paliza en el cuerpo.
Había dos recorridos a elegir, una ruta “corta” de 70 KM y otra “larga” de 110 KM, para que elegir la corta si total, vamos sobrados, de moral porque de fuerzas justitas.
La prueba tenía lugar un Sábado pero al ser la salida en teoría pronto pues decidimos irnos el Viernes por la tarde y quedarnos en el Albergue en el cual ya habíamos estado la vez anterior cuando fuimos a Jarandila.
Llegamos el Viernes por la noche a Talavera con el tiempo justo de recoger los dorsales para la prueba ya que preveiamos que hacerlo al día siguiente por la mañana sería engorroso y complicado.
Corriendo por “El Corte Inglés” para recoger el dichoso dorsal y con el tiempo justo para ir al Albergue a descansar, pero también teníamos que cenar, así que después de todo y de dejar las cosas en el Albergue nos fuimos a cenar por Talavera.
Entramos en un chino que nos recomendaron con la idea de llenarnos de hidratos para el día siguiente, y nos llenamos de hidratos y de lo que no eran hidratos, eramos 3 los que nos fuimos antes pero comimos como un regimiento después de la batalla.
La noche se hizo corta y al levantarnos los cocineros que nos iban a dar el desayuno no habían llegado, nos tuvimos que ir sin desayunar y comprar algo por ahí antes de que empezase la carrera.
La prueba en teoría empezaba a las 10:00 pero hasta las 10:30 no salimos por los problemas que habíamos previsto en las recogidas de dorsales, nunca había visto tantos ciclistas juntos y menos que estuviera yo dentro de esa marabunta, mi principal preocupación era no caerme ya que con tantos alrededor era lo mas fácil, incluso uno casi me tira antes de salir cuando estabamos quietos asi que imaginate en movimiento.
En la salida por mi miedo a caerme iba con muchas precauciones, y por eso perdi la estela de mis compañeros pero sabía que la prueba sería larga y que alguno alcanzaría antes de terminar.
Al principio eran caminos, que una vez habíamos salido del centro de Talavera, no eran lo suficientemente anchos para albergar a tanta gente y se formaban los clásicos atascos, con alguna que otra caida, además algunos tramos llenos de barro donde alguno cayó y se puso perdido para toda la prueba, ante las caidas alguno tuvimos que hechar pie a tierra, mejor dicho al barro , con lo cual los “automaticos” de las zapatillas se llenaban de barro y era más dificil pedalear, yo como era novato (y lo sigo siendo) con esos cacharros lo pase fatal hasta que abandonamos el barro y pudimos llegar a tramos mejores.
Al llegar a la vía pecuaria ya la gente empezo a tomar su espacio y el gran pelotón se disgregaba, el rodar se hacía más fácil y empezabas a disfrutar de todo aquello.
Tomé la decisión de seguir un ritmo cómodo mientras el recorrido fuera fácil ya que sabía que luego vendría lo complicado, lo que no imaginaba es que fuera tan tan complicado.
Todavía en terreno llano alcanzo al más rezagado de mis compañeros, llevabamos una hora de camino casi, y le digo que se ponga a mi rueda, me acompaña unos kilómetros pero mi ritmo era un poco superior y decide “quedarse”, no era cuestón de quemarse cuando todavía estabamos empezando.
Seguimos un buen rato llaneando y el firme estaba mas o menos aceptable, rodabas con esfuerzo pero dentro de un ritmo que te permitia apreciar el paisaje.
Pasamos un par de avituallamientos en el segundo era donde se separaban la ruta larga y la corta, veias que mucha gente hacía la corta y te preguntabas si no te habrías equivocado al elegir la larga, pero bueno ya estaba tomada la decisión asi que a tirar hacia delante, los avituallamientos estaban muy bien , bastante agua y bebidas isotónicas y fruta, platanos sobre todo, no se si habría para todos ya que todavía venía bastante gente por detrás de mi.
Al salir de una curva, zas, las primera en la frente, una pedazo de cuesta que me hizo preguntarme si esas eran las primeras cuestas, que se suponen que eran las fáciles, como serían las difíciles.
Mi bici, chirriaba como nunca pero confiaba en que me llevaría a la meta, pobre después de lo que tendría que pasar le daré la jubilación que se la ha ganado con creces.
Habíamos entrado en la zona con los primeros montes pero se hacía más o menos llevadero, el suelo era de camino y sin muchas piedras perfecto para una bici como la mia, pasaban los kilómetros y yo calculaba más o menos lo que todavía nos faltaba y veia que habríamos hecho un cuarto de carrera o por el estilo.
Las subidas cada vez se hacían mas pronunciadas pero estas no me preocupaban tanto como sus respectivas bajadas ya que yo no acostumbro a bajar esas pendientes y mi bici sin amortiguación no es la mejor para esas cosas, a veces pillaba tanta velocidad y temblaba tanto la bici que no veia , el miedo a una caida se apoderaba de mi, a veces bajaba con los frenos echados porque veia que si lo hacía la leche que me metía era segura.
Los caminos empeoraban según subíamos, ahora eran todo piedras sueltas y la inclinación era tal que a final casi todos optamos por tomar tierra y empujar la bici cuesta arriba, había algún valiente que intentaba hacerlo sobre la bici, pero el esfuerzo no valía la pena y la mayoría desistían o se caian y se daban con alguna piedra.
En estos momentos era cuando más aflraban los pinchazos y roturas de cadenas, caidas y demás problemas, ¿quién fue el genio que decidió meternos por aquí? Madre de dios no estamos ganado cada trago de agua que damos y cada gramo de alimento que ingerimos, empujar la bici por esas cuestas nos está cargando los gemelos en demasía.
En este tramo alcanzo a otros 3 de mis compañeros que iban juntos y que por diversas circunstancias voy dejando atrás, delante de mi ya sólo hay 2 de mis compañeros pero son los más preparados y tienenmás experiencia en estas pruebas, no creo que pueda alcanzarles.
Alternando estas trialeras y tramos de pura piedra parece que vamos llegando a lo más alto, cuando nos damos cuenta que hay que subir aun más.
La gente flipa, dice que si el pavo que diseñó el recorrido estaba fumado o algo, mientras mas cerca de la cima mas llano es el terreno y algunos podemos volver a montar en la bici, pero claro después de esas subidas, quedan las bajadas, su vieja, yo que soy un “acojonado” para estas cosas cuando veo pòr donde me tengo que lanzar estoy casi seguro que me la pego y de las gordas, hay tramos que por las caracteristicas de mi bici (rigida total sin suspensión ni ostias) pues tengo que bajar frenado del todo sino corro el riesgo de embalarme y salirme del camino.
La gente se lanza montaña abajo como si no hubiera riesgo , yo lo flipo de ver como bajan sin ningún miedo, para mi es inexplicable.
Los pinchazos se siguen sucediendo y veo a gente en las cunetas reparando o descansando, ya los kilómetros y el esfuerzo hacen mella aunque en los avituallamientos se descanse y se hidrate.
Menos mal que no llueve sino esto podría haber sido mucho peor, estamos llegando al que es el último avituallamiento antes de la meta , aquí en este pueblo es donde se supone que nos darán la famosas “migas manchegas” pero me parece que no las voy a probar, prefiero no ir muy pesado para lo que falta aunque se supone que lo peor ya ha pasado.
Al llegar al pueblo, seguimos bajando pero ya el camino es mejor, al salir de una curva me encuentro un todo terreno que sale del pueblo e intento hacerme a un lado, pero con tan mala suerte que me desequilibro me voy al borde del camino y resbalo.
Salgo por encima de la bici y menos mas que en vez de caer a plomo pude rodar sobre mi hombro y espalda, sino a parte del gran golpe que tuve en la cadera teniendo un moratón increible en el costado desde la cadera hasta casi la rodilla, podía haber caido sobre el hombro y haberme roto la clavicula.
Durante un par de segundos fui consciente de que me había caido pero no sabía donde estaba si en el camino , en una zanja o en el borde, sólo sentía el golpe de la cadera y la sensación de que había girado sobre mi cabeza, luego al llegar a casa comprobé que el casco presentaba una pequeña rotura, me levanté y vi que sólo tenía un par de rozaduras en la rodilla y cara, la cadera dolorida y una rabia por haberme caido.
Menos mal que a la bici no le pasó nada, me monté otra vez y entré en el pueblo donde ya había mucha gente probando las “migas”.
Despues de tomar una bebida isostónica y un par de platanos, me acerqué a los de cruz roja para que me limpiaran las heridas, fueron muy amables y allí me di cuenta que uno de mis compañeros me había alcanzado.
Después de descansar un poco y llenar los bidones de agua salimos para afrontar el último tramo, que precisamente no fue un paseo, nada más salir del pueblo tras un par de kilómetros llanos empezamos a subir otra vez, menos mal que era la parte facil jejejeje....
Mi compañero que al principio parecía que iba mejor que yo empieza a descolgarse y aunque no se si hice bien preferí seguir a mi ritmo, más que nada para no perjudicarnos ya que a lo mejor le obligaba a seguir un ritmo alto para él y yo me quedaba “pegado” si seguía con él.
Entonces me di cuenta que era el último tramo, ya no me tenía que parar hasta meta, no sabía cuanto tiempo llevaba encima de la bici lo único que quería era llegar lo antes posible y lo menos “destrozado” que me permitiera el terreno.
Ahora la más mínima cuesta se hacía larguísima y como era un tramo rompepiernas, es decir continuas subidas y bajadas , pues era lo que nos faltaba para terminar el día. No se cuanto me falta para llegar , esa incertidumbre te cansa más que cualquier otra cosa, siempre esperando que al pasar la siguiente loma se vea Talavera y con ello el final.
Las heridas de la caida casi no me duelen, en el llano bajo los piñones para llevar una pedalada más eficiente, pero el cambio chirría cada vez más, espero que aguante.
Es una continua riada de gente por el camino, creo que ahora hay más gente ¿?. Adelanto a uno que me pareció haber adelantado ya hace mucho rato, además me acuerdo de el porque no me pareció estar en muy buena forma ¿cuándo me adelantó?. Luego caí en la cuenta que la llegada era la misma que para los que habían hecho la ruta “corta” y que por eso estaba llegando antes que yo, por eso le adelante dos veces. Al unir nuestro recorrido a los de la otra ruta supuse que ya estaría la meta cerca.
Al fin al pasar un alto se ve Talavera, pero aún está lejos, además no se si entramos por el lado contrario de donde salimos y tenemos que cruzar toda la ciudad o no.
Después de cruzar un llano llegamos a una carretera donde la guardia civil nos hace parar para cruzarla, tenemos que esperar su autorización, pues manda huevos pararme ahora que ya falta poco , sólo falta que me empiece a doler todo por este parón, así algunos que había adelantado me alcanzan en ese punto.
Nos dejan pasar, luego me entero que aquello fue debido que había otro recorrido pero que pasaba por una finca particular que en principio había dado su permiso para cruzarla aunque luego dijo que no , supongo que sería cuestión de dinero como siempre.
Ya estamos casi a las entrada de Talavera , depués de pasar por un camino se ve a lo lejos el Polideportivo del cual salimos, ya no queda nada, vamos a darle caña a ver si terminamos pronto, entramos por un parque cercanoy con un recorrido con unas cuantas curvas que no deja pillar un buen ritmo, pero ya estamos casi casi... ahí esta la entrada al aparcamiento del polideportivo y se oye por megafonía al un tio diciendo chorradas, venga 200 metros más.
De pronto oigo una bici detrás de mi , un tio que sprinta a falta de 100 metros ¿para que? ¿qué más le da 20 o 30 segundos más?, al cruzar la meta delante de mi le veo que tira la bici y le da un calambre en un gemelo ¿mereció la pena sprintar?.
Acabo un par de minutos antes de que hayan dado las 6 horas de travesía, me encuentro al profe de spinning en la meta esperandonos sorprendido de que yo entre el segundo del grupo.
Otro de mis compañeros, el que deje atrás al salir del pueblo de la “migas” entra a unos 10 minutos de mi y luego fueron llegando los demás el último llego más de una hora depues de mi, pero tan destrozado como o más que yo.
Estamos todos contentos por haber acabado sin ningún percance grave, y con un hambre que intentamos ducharnos lo más deprisa posible y “asaltar” el Burguer más cercano jejejeje.....
Estuvo muy bien la organización, los avituallamientos, la señalización y las “ayudas en carretera”, para ser la primera no ha estado nada nada mal, a ver que tal se da la próxima........
Para terminar con la bici antes de que llegase el invierno, decidimos tomar parte en una prueba ciclista que se realizaba en Talavera, yo nunca había participado en una prueba de este estilo pero tenía ganas de probarlo y como ibamos en grupo, tenía la idea de que la haríamos en compañía y tranquilamente.
Es lo que tiene que dentro de un grupo haya gente de distintos niveles de preparación que hay gente que no puede seguir el ritmo de otros más acostumbrados a rodar en estas pruebas, eramos 7 los que participabamos , al final llegamos todos desperdigados y con una buena paliza en el cuerpo.
Había dos recorridos a elegir, una ruta “corta” de 70 KM y otra “larga” de 110 KM, para que elegir la corta si total, vamos sobrados, de moral porque de fuerzas justitas.
La prueba tenía lugar un Sábado pero al ser la salida en teoría pronto pues decidimos irnos el Viernes por la tarde y quedarnos en el Albergue en el cual ya habíamos estado la vez anterior cuando fuimos a Jarandila.
Llegamos el Viernes por la noche a Talavera con el tiempo justo de recoger los dorsales para la prueba ya que preveiamos que hacerlo al día siguiente por la mañana sería engorroso y complicado.
Corriendo por “El Corte Inglés” para recoger el dichoso dorsal y con el tiempo justo para ir al Albergue a descansar, pero también teníamos que cenar, así que después de todo y de dejar las cosas en el Albergue nos fuimos a cenar por Talavera.
Entramos en un chino que nos recomendaron con la idea de llenarnos de hidratos para el día siguiente, y nos llenamos de hidratos y de lo que no eran hidratos, eramos 3 los que nos fuimos antes pero comimos como un regimiento después de la batalla.
La noche se hizo corta y al levantarnos los cocineros que nos iban a dar el desayuno no habían llegado, nos tuvimos que ir sin desayunar y comprar algo por ahí antes de que empezase la carrera.
La prueba en teoría empezaba a las 10:00 pero hasta las 10:30 no salimos por los problemas que habíamos previsto en las recogidas de dorsales, nunca había visto tantos ciclistas juntos y menos que estuviera yo dentro de esa marabunta, mi principal preocupación era no caerme ya que con tantos alrededor era lo mas fácil, incluso uno casi me tira antes de salir cuando estabamos quietos asi que imaginate en movimiento.
En la salida por mi miedo a caerme iba con muchas precauciones, y por eso perdi la estela de mis compañeros pero sabía que la prueba sería larga y que alguno alcanzaría antes de terminar.
Al principio eran caminos, que una vez habíamos salido del centro de Talavera, no eran lo suficientemente anchos para albergar a tanta gente y se formaban los clásicos atascos, con alguna que otra caida, además algunos tramos llenos de barro donde alguno cayó y se puso perdido para toda la prueba, ante las caidas alguno tuvimos que hechar pie a tierra, mejor dicho al barro , con lo cual los “automaticos” de las zapatillas se llenaban de barro y era más dificil pedalear, yo como era novato (y lo sigo siendo) con esos cacharros lo pase fatal hasta que abandonamos el barro y pudimos llegar a tramos mejores.
Al llegar a la vía pecuaria ya la gente empezo a tomar su espacio y el gran pelotón se disgregaba, el rodar se hacía más fácil y empezabas a disfrutar de todo aquello.
Tomé la decisión de seguir un ritmo cómodo mientras el recorrido fuera fácil ya que sabía que luego vendría lo complicado, lo que no imaginaba es que fuera tan tan complicado.
Todavía en terreno llano alcanzo al más rezagado de mis compañeros, llevabamos una hora de camino casi, y le digo que se ponga a mi rueda, me acompaña unos kilómetros pero mi ritmo era un poco superior y decide “quedarse”, no era cuestón de quemarse cuando todavía estabamos empezando.
Seguimos un buen rato llaneando y el firme estaba mas o menos aceptable, rodabas con esfuerzo pero dentro de un ritmo que te permitia apreciar el paisaje.
Pasamos un par de avituallamientos en el segundo era donde se separaban la ruta larga y la corta, veias que mucha gente hacía la corta y te preguntabas si no te habrías equivocado al elegir la larga, pero bueno ya estaba tomada la decisión asi que a tirar hacia delante, los avituallamientos estaban muy bien , bastante agua y bebidas isotónicas y fruta, platanos sobre todo, no se si habría para todos ya que todavía venía bastante gente por detrás de mi.
Al salir de una curva, zas, las primera en la frente, una pedazo de cuesta que me hizo preguntarme si esas eran las primeras cuestas, que se suponen que eran las fáciles, como serían las difíciles.
Mi bici, chirriaba como nunca pero confiaba en que me llevaría a la meta, pobre después de lo que tendría que pasar le daré la jubilación que se la ha ganado con creces.
Habíamos entrado en la zona con los primeros montes pero se hacía más o menos llevadero, el suelo era de camino y sin muchas piedras perfecto para una bici como la mia, pasaban los kilómetros y yo calculaba más o menos lo que todavía nos faltaba y veia que habríamos hecho un cuarto de carrera o por el estilo.
Las subidas cada vez se hacían mas pronunciadas pero estas no me preocupaban tanto como sus respectivas bajadas ya que yo no acostumbro a bajar esas pendientes y mi bici sin amortiguación no es la mejor para esas cosas, a veces pillaba tanta velocidad y temblaba tanto la bici que no veia , el miedo a una caida se apoderaba de mi, a veces bajaba con los frenos echados porque veia que si lo hacía la leche que me metía era segura.
Los caminos empeoraban según subíamos, ahora eran todo piedras sueltas y la inclinación era tal que a final casi todos optamos por tomar tierra y empujar la bici cuesta arriba, había algún valiente que intentaba hacerlo sobre la bici, pero el esfuerzo no valía la pena y la mayoría desistían o se caian y se daban con alguna piedra.
En estos momentos era cuando más aflraban los pinchazos y roturas de cadenas, caidas y demás problemas, ¿quién fue el genio que decidió meternos por aquí? Madre de dios no estamos ganado cada trago de agua que damos y cada gramo de alimento que ingerimos, empujar la bici por esas cuestas nos está cargando los gemelos en demasía.
En este tramo alcanzo a otros 3 de mis compañeros que iban juntos y que por diversas circunstancias voy dejando atrás, delante de mi ya sólo hay 2 de mis compañeros pero son los más preparados y tienenmás experiencia en estas pruebas, no creo que pueda alcanzarles.
Alternando estas trialeras y tramos de pura piedra parece que vamos llegando a lo más alto, cuando nos damos cuenta que hay que subir aun más.
La gente flipa, dice que si el pavo que diseñó el recorrido estaba fumado o algo, mientras mas cerca de la cima mas llano es el terreno y algunos podemos volver a montar en la bici, pero claro después de esas subidas, quedan las bajadas, su vieja, yo que soy un “acojonado” para estas cosas cuando veo pòr donde me tengo que lanzar estoy casi seguro que me la pego y de las gordas, hay tramos que por las caracteristicas de mi bici (rigida total sin suspensión ni ostias) pues tengo que bajar frenado del todo sino corro el riesgo de embalarme y salirme del camino.
La gente se lanza montaña abajo como si no hubiera riesgo , yo lo flipo de ver como bajan sin ningún miedo, para mi es inexplicable.
Los pinchazos se siguen sucediendo y veo a gente en las cunetas reparando o descansando, ya los kilómetros y el esfuerzo hacen mella aunque en los avituallamientos se descanse y se hidrate.
Menos mal que no llueve sino esto podría haber sido mucho peor, estamos llegando al que es el último avituallamiento antes de la meta , aquí en este pueblo es donde se supone que nos darán la famosas “migas manchegas” pero me parece que no las voy a probar, prefiero no ir muy pesado para lo que falta aunque se supone que lo peor ya ha pasado.
Al llegar al pueblo, seguimos bajando pero ya el camino es mejor, al salir de una curva me encuentro un todo terreno que sale del pueblo e intento hacerme a un lado, pero con tan mala suerte que me desequilibro me voy al borde del camino y resbalo.
Salgo por encima de la bici y menos mas que en vez de caer a plomo pude rodar sobre mi hombro y espalda, sino a parte del gran golpe que tuve en la cadera teniendo un moratón increible en el costado desde la cadera hasta casi la rodilla, podía haber caido sobre el hombro y haberme roto la clavicula.
Durante un par de segundos fui consciente de que me había caido pero no sabía donde estaba si en el camino , en una zanja o en el borde, sólo sentía el golpe de la cadera y la sensación de que había girado sobre mi cabeza, luego al llegar a casa comprobé que el casco presentaba una pequeña rotura, me levanté y vi que sólo tenía un par de rozaduras en la rodilla y cara, la cadera dolorida y una rabia por haberme caido.
Menos mal que a la bici no le pasó nada, me monté otra vez y entré en el pueblo donde ya había mucha gente probando las “migas”.
Despues de tomar una bebida isostónica y un par de platanos, me acerqué a los de cruz roja para que me limpiaran las heridas, fueron muy amables y allí me di cuenta que uno de mis compañeros me había alcanzado.
Después de descansar un poco y llenar los bidones de agua salimos para afrontar el último tramo, que precisamente no fue un paseo, nada más salir del pueblo tras un par de kilómetros llanos empezamos a subir otra vez, menos mal que era la parte facil jejejeje....
Mi compañero que al principio parecía que iba mejor que yo empieza a descolgarse y aunque no se si hice bien preferí seguir a mi ritmo, más que nada para no perjudicarnos ya que a lo mejor le obligaba a seguir un ritmo alto para él y yo me quedaba “pegado” si seguía con él.
Entonces me di cuenta que era el último tramo, ya no me tenía que parar hasta meta, no sabía cuanto tiempo llevaba encima de la bici lo único que quería era llegar lo antes posible y lo menos “destrozado” que me permitiera el terreno.
Ahora la más mínima cuesta se hacía larguísima y como era un tramo rompepiernas, es decir continuas subidas y bajadas , pues era lo que nos faltaba para terminar el día. No se cuanto me falta para llegar , esa incertidumbre te cansa más que cualquier otra cosa, siempre esperando que al pasar la siguiente loma se vea Talavera y con ello el final.
Las heridas de la caida casi no me duelen, en el llano bajo los piñones para llevar una pedalada más eficiente, pero el cambio chirría cada vez más, espero que aguante.
Es una continua riada de gente por el camino, creo que ahora hay más gente ¿?. Adelanto a uno que me pareció haber adelantado ya hace mucho rato, además me acuerdo de el porque no me pareció estar en muy buena forma ¿cuándo me adelantó?. Luego caí en la cuenta que la llegada era la misma que para los que habían hecho la ruta “corta” y que por eso estaba llegando antes que yo, por eso le adelante dos veces. Al unir nuestro recorrido a los de la otra ruta supuse que ya estaría la meta cerca.
Al fin al pasar un alto se ve Talavera, pero aún está lejos, además no se si entramos por el lado contrario de donde salimos y tenemos que cruzar toda la ciudad o no.
Después de cruzar un llano llegamos a una carretera donde la guardia civil nos hace parar para cruzarla, tenemos que esperar su autorización, pues manda huevos pararme ahora que ya falta poco , sólo falta que me empiece a doler todo por este parón, así algunos que había adelantado me alcanzan en ese punto.
Nos dejan pasar, luego me entero que aquello fue debido que había otro recorrido pero que pasaba por una finca particular que en principio había dado su permiso para cruzarla aunque luego dijo que no , supongo que sería cuestión de dinero como siempre.
Ya estamos casi a las entrada de Talavera , depués de pasar por un camino se ve a lo lejos el Polideportivo del cual salimos, ya no queda nada, vamos a darle caña a ver si terminamos pronto, entramos por un parque cercanoy con un recorrido con unas cuantas curvas que no deja pillar un buen ritmo, pero ya estamos casi casi... ahí esta la entrada al aparcamiento del polideportivo y se oye por megafonía al un tio diciendo chorradas, venga 200 metros más.
De pronto oigo una bici detrás de mi , un tio que sprinta a falta de 100 metros ¿para que? ¿qué más le da 20 o 30 segundos más?, al cruzar la meta delante de mi le veo que tira la bici y le da un calambre en un gemelo ¿mereció la pena sprintar?.
Acabo un par de minutos antes de que hayan dado las 6 horas de travesía, me encuentro al profe de spinning en la meta esperandonos sorprendido de que yo entre el segundo del grupo.
Otro de mis compañeros, el que deje atrás al salir del pueblo de la “migas” entra a unos 10 minutos de mi y luego fueron llegando los demás el último llego más de una hora depues de mi, pero tan destrozado como o más que yo.
Estamos todos contentos por haber acabado sin ningún percance grave, y con un hambre que intentamos ducharnos lo más deprisa posible y “asaltar” el Burguer más cercano jejejeje.....
Estuvo muy bien la organización, los avituallamientos, la señalización y las “ayudas en carretera”, para ser la primera no ha estado nada nada mal, a ver que tal se da la próxima........





