Fiebre del sábado noche
Mi mejor amiga me ha vuelto a invitar a una fiesta en su casa. ¡Por Dios, siempre el mismo mal trago!, y no porque no quiera verla, sino, primero, porque no me gustan las fiestas multitudinarias donde todos se conocen, charlan, ríen, van con sus parejas, y los que te conocen, te miran y dicen: “Estás mejor que nunca (…) ¿has venido sola? (…) ¿por cierto, te acuerdas de mi mujer?”.
Lo más curioso del caso es que en los 10 años en que estuve casada, se pueden contar con los dedos de una oreja las veces que nos invitó. Puede que sea porque mi marido, no le caía del todo bien, o vaya usted a saber, pero entonces no me invitaba. Estoy un poco cansada de ir sola a todas las fiestas, bodas, cenas… y fiestas de guardar.
Esta amiga y yo habíamos compartido piso. Ella tenía un novio –ahora su marido- que vivía en la otra punta de España, y cuando él venía a verla, pues claro, se quedaba en casa. Una noche ella me contó él que la agobiaba y que ya no sabía qué hacer con él. Déjalo, fue mi pronta respuesta. ¿Para qué?, ¿para ir como tú, sola como siempre?. En fin, para que hablar… Ahora también me pregunta si no me da miedo quedarme sola. Mejor sola que mal acompañada, no quiero tener a alguien sólo por llevar a un hombre colgado del brazo, como paraguas para cuando llueva, pero claro, luego llegan estas ocasiones y una ya no sabe qué es mejor. Aunque seguro que si tuviera novio, querría ir sola, que ya me conozco.
Cuando ella se casó ya conté la posibilidad de alquilarme un gigoló ¿Cuánto costará un gigoló?, gasto incluido en el gasto-excesivo-cuando-se-casa-tu-mejor-amiga, idea que al final rechacé, pero que ha quedado en el cajón de los apaños (por sí las moscas).
No me gusta ir a esas fiestas, y mucho menos sin pareja. Si ando sola deambulando por ahí, me siento fatal. Si alguna alma caritativa me habla, más le vale que no tenga pareja, pues ya más de una vez me lo han apartado con miradas asesinas. No fumo, no bailo, ¿entonces?, no me queda más que beber. Beber y mirar, no puede ser más patético, o yo más patética.
Recibí un sms suyo invitándome a una fiesta en la piscina de su casa. ¡Horror!. Mi primera intención fue decir que no, como la anterior, la anterior y la anterior… Este fin de semana lo tengo libre de niños, y había quedado con H. Claro, podría ir con él, pero no me apetece.
Puedo mirar mi agenda, ¿a cuál me gustaría llevar? ¿A?, él nunca me ha llevado ni tan siquiera a su casa, este año sí que estrenarás la piscina me dice, pero creo yo que va a ser que no. ¿I?, no, y eso que mi amiga no tiene gatos. ¿Ax?, aún no he entendido si quiere volver a verme o no. ¿C?, sí, ese sí, me encantaría llevarlo. Es el más simpático, el más abierto, el más sociable, el más guapo, el que más me gusta, el más… uff, ¡qué vergüenza, se me llena la boca de piropos hacía él!. Pero, la pregunta es: ¿Querría él venir conmigo?.
Mi amiga, viendo que han pasado días y no contestaba, me llamó. Me espera el sábado por la noche. Puedes venir acompañada, si quieres. Sí, claro ¡que fácil!, ya se sabe quien mucho abarca poco aprieta, y la verdad, es que no quiero llevar a nadie. Sí, ya sé que lo he dicho, querría llevar a C. No te preocupes, hay gente de todas las edades, no, si eso no me preocupa nada.
Al final me lié la manta a la cabeza. Le mandé un sms a C. La verdad es que la experiencia me decía que no lo hiciera, que seguro que ni me contestaría. A él sólo le veo cuando aparece en el msn, y –por arte de magia- le entran todas las ganas del mundo de verme y estar conmigo. Hace dos años, cuando nos conocimos y estuvimos viéndonos ese verano, terminó cuando un día, hablando por msn me dijo
- Esto no puede ser, me conecto para hablar contigo, y al final sólo tengo ganas de verte y follarte.
Y dicho esto desapareció por dos años.
Pues va a ser que es el msn lo que le pone (porque echarme de menos, lo que se dice echarme de menos, no creo que me eche demasiado); y eso que normalmente no ponemos la cam, porque si la ponemos, ya ni te cuento. La última vez, no duramos hablando ni 15 minutos, pues al poco rato llamaba a mi puerta.
- Estos calores no pueden ser buenos –le dije riendo cuando me subí a su coche.
Ya me he dispersado. Estábamos en que cuando nos encontramos me dice que puedo llamarlo siempre que quiera, pero todas las veces que le he dejado un sms, ni tan siquiera me lo ha respondido.
¡Sorpresa!, contestó, casi 24 horas después, pero contestó. Era para decirme que este fin de semana estará fuera; bueno, un detalle que contestara. Menos es nada.
Pues ajo y agua. (a joderse y aguantarse).
Me tocará ponerme mis zapatos de tacón (arreglada pero informal), y plantarme allí sola, esperando encontrar alguna alma perdida como yo, soltero, separado, divorciado… o viudo –si me apuras- pero que quiera darme conversación, porque lo demás no lo necesito.
Dice H que el domingo vendrá a despertarme a casa. Después de, nos iremos a la playa. Algo es algo.
Lo más curioso del caso es que en los 10 años en que estuve casada, se pueden contar con los dedos de una oreja las veces que nos invitó. Puede que sea porque mi marido, no le caía del todo bien, o vaya usted a saber, pero entonces no me invitaba. Estoy un poco cansada de ir sola a todas las fiestas, bodas, cenas… y fiestas de guardar. Esta amiga y yo habíamos compartido piso. Ella tenía un novio –ahora su marido- que vivía en la otra punta de España, y cuando él venía a verla, pues claro, se quedaba en casa. Una noche ella me contó él que la agobiaba y que ya no sabía qué hacer con él. Déjalo, fue mi pronta respuesta. ¿Para qué?, ¿para ir como tú, sola como siempre?. En fin, para que hablar… Ahora también me pregunta si no me da miedo quedarme sola. Mejor sola que mal acompañada, no quiero tener a alguien sólo por llevar a un hombre colgado del brazo, como paraguas para cuando llueva, pero claro, luego llegan estas ocasiones y una ya no sabe qué es mejor. Aunque seguro que si tuviera novio, querría ir sola, que ya me conozco.
Cuando ella se casó ya conté la posibilidad de alquilarme un gigoló ¿Cuánto costará un gigoló?, gasto incluido en el gasto-excesivo-cuando-se-casa-tu-mejor-amiga, idea que al final rechacé, pero que ha quedado en el cajón de los apaños (por sí las moscas).
No me gusta ir a esas fiestas, y mucho menos sin pareja. Si ando sola deambulando por ahí, me siento fatal. Si alguna alma caritativa me habla, más le vale que no tenga pareja, pues ya más de una vez me lo han apartado con miradas asesinas. No fumo, no bailo, ¿entonces?, no me queda más que beber. Beber y mirar, no puede ser más patético, o yo más patética.
Recibí un sms suyo invitándome a una fiesta en la piscina de su casa. ¡Horror!. Mi primera intención fue decir que no, como la anterior, la anterior y la anterior… Este fin de semana lo tengo libre de niños, y había quedado con H. Claro, podría ir con él, pero no me apetece.
Puedo mirar mi agenda, ¿a cuál me gustaría llevar? ¿A?, él nunca me ha llevado ni tan siquiera a su casa, este año sí que estrenarás la piscina me dice, pero creo yo que va a ser que no. ¿I?, no, y eso que mi amiga no tiene gatos. ¿Ax?, aún no he entendido si quiere volver a verme o no. ¿C?, sí, ese sí, me encantaría llevarlo. Es el más simpático, el más abierto, el más sociable, el más guapo, el que más me gusta, el más… uff, ¡qué vergüenza, se me llena la boca de piropos hacía él!. Pero, la pregunta es: ¿Querría él venir conmigo?.
Mi amiga, viendo que han pasado días y no contestaba, me llamó. Me espera el sábado por la noche. Puedes venir acompañada, si quieres. Sí, claro ¡que fácil!, ya se sabe quien mucho abarca poco aprieta, y la verdad, es que no quiero llevar a nadie. Sí, ya sé que lo he dicho, querría llevar a C. No te preocupes, hay gente de todas las edades, no, si eso no me preocupa nada.
Al final me lié la manta a la cabeza. Le mandé un sms a C. La verdad es que la experiencia me decía que no lo hiciera, que seguro que ni me contestaría. A él sólo le veo cuando aparece en el msn, y –por arte de magia- le entran todas las ganas del mundo de verme y estar conmigo. Hace dos años, cuando nos conocimos y estuvimos viéndonos ese verano, terminó cuando un día, hablando por msn me dijo
- Esto no puede ser, me conecto para hablar contigo, y al final sólo tengo ganas de verte y follarte.
Y dicho esto desapareció por dos años.
Pues va a ser que es el msn lo que le pone (porque echarme de menos, lo que se dice echarme de menos, no creo que me eche demasiado); y eso que normalmente no ponemos la cam, porque si la ponemos, ya ni te cuento. La última vez, no duramos hablando ni 15 minutos, pues al poco rato llamaba a mi puerta.
- Estos calores no pueden ser buenos –le dije riendo cuando me subí a su coche.
Ya me he dispersado. Estábamos en que cuando nos encontramos me dice que puedo llamarlo siempre que quiera, pero todas las veces que le he dejado un sms, ni tan siquiera me lo ha respondido.
¡Sorpresa!, contestó, casi 24 horas después, pero contestó. Era para decirme que este fin de semana estará fuera; bueno, un detalle que contestara. Menos es nada.
Pues ajo y agua. (a joderse y aguantarse).
Me tocará ponerme mis zapatos de tacón (arreglada pero informal), y plantarme allí sola, esperando encontrar alguna alma perdida como yo, soltero, separado, divorciado… o viudo –si me apuras- pero que quiera darme conversación, porque lo demás no lo necesito.
Dice H que el domingo vendrá a despertarme a casa. Después de, nos iremos a la playa. Algo es algo.
De rebajas
Parece que los hombres están de rebajas, y no es que quiera llamarlos saldos (a ver si alguno se me va a enfadar), más que nada lo decía porque me salen ofertas por todos lados. Pasen y hagan cola, señores.

Yo no soy Mata-Hari. De hecho siempre he tenido poca confianza en mi misma, y eso hasta ahora me hacía parecer tímida, incluso sosa, así que ahora me quedo a cuadros, patidifusa, ¡vaya!, cuando veo los instintos que despierto. No quiero parecer pedante, porque no lo soy, me considero normal y me sorprende –aunque gratamente- lo que me está sucediendo. Siempre me había auto-considerado (en eso sí puede que peque de poca modestia) inteligente y aguda, pero antes a nadie le interesaba comprobarlo.
Bueno, todo esto viene a que últimamente estoy recibiendo más ofertas de las que demando o que pueda o quiera satisfacer.
Resumiré alguna de ellas.
Primero está In. Me encontré una perdida en mi móvil. Nunca nos habíamos llamado, sólo limitado a hablar por msn alguna que otra vez, y yo hacía meses que lo tenía como No admitido. Como sabía que él estaba en línea, me conecté extrañada al ver su nombre en mi móvil.
BdG.¿Tú me has llamado?.
In: Te he hecho un ring para que te conectaras. Llevo meses esperando que lo hagas y se me ha hecho eterno.
BdG: Ya será menos.
In: Ya sé que tú no me crees, pero estoy loco por ti.
Yo reí.
BdG: ¿Loco por mí?, no hemos hablado más de 5 ó 6 veces por aquí y yo ni tan siquiera te he visto la cara.
In: TE QUIERO.
¡¡¡¡Sí!!!!!, habéis leído bien ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡TE QUIERO con MAYÚSCULAS habíadicho escrito.!!!!!!!!!!!!!.
BdG: ¿Cómo que me quieres si apenas sabes nada de mi?.
In: Porque para mí eres la mujer perfecta.
Por favorrrrrrrrrrrr.
En segundo lugar, tenemos a P. Sólo diré que le conocí hace más de año y medio pero nunca nos habíamos visto en persona, y apenas por cam, nuestra “relación” la manteníamos por teléfono básicamente y con sms, podíamos pasarnos una hora mandándonos mensajes, ya que desde el principio congeniamos bastante bien.
Una vez quedamos para encontrarnos a medio camino entre su ciudad y la mía, pero en el último momento él lo anuló. Muchas veces me trataba con indiferencia, incluso parecía que yo tuviera más interés que él en conocernos, hasta que desistí porque perdí el interés. Pero hace poco me mandó un sms:
P: Estoy en tu ciudad, ¿quieres que pase afollarte conocerte?.
La verdad, hubiera preferido un poco más de romanticismo en el tema, pero tratándose de él, y de las ganas que en ese momento tenía de conocerlo, acepté.
Cuando abrí la puerta de mi casa, me soltó:
- Eres muuuuuucho mejor de lo que imaginaba.
Y yo pensé, pero mi educación no me permitió decirlo:
- Pues tú no. (Había engordado bastante de las fotos que yo tenía), aunque tenía que reconocer que tenía unos preciosos ojos verdes.
La sesión no pudo ir peor, y cuando se fue, pensé, como dice mi amiga: Pasapalabra.
Ahora no deja de llamar e insistir. ¿Dónde estás?, ¿dónde te metes?, ¿ya no quieres saber de mí? .... Yo no contesto a sus sms ni a las llamadas. La última vez me pidió que me conectara, aunque sea por los viejos tiempos, y acepté. Empezó con que cogiera el coche y nos encontráramos a medio camino.
- Sí, en eso estaba pensando yo, en recorrerme más de 4 horas en coche para que me folles como a una gallina. Eso que haces tú lo hace mejor mi vibrador.
- Necesito una oportunidad. Me encantas, considero que eres muy inteligente y me gusta su sentido del humor. Sé que no hice bien, pero quiero repararlo. Te dedicaré todo el tiempo del mundo.
Lo malo, es que a veces no tenemos todo el tiempo del mundo, y mejor hacer las cosas bien desde el principio, para luego no tener necesidad de repararlas. ¿O no?.
Tercera posición: ¿Y aquel gilipollas que me dejó plantada esa noche?, sí Jok. Aquella vez me dejó con dos palmos de narices con ese mensajito en el móvil de: “Lo siento, bella, estoy casado”. A mí me hubiera dado la risa si no hubiera sido porque había hecho algunos km para recogerle. Pero volvió a aparecer, y desde entonces no ha dejado de pedirme perdón, implorarme, incluso, ya sólo le falta ponerse de rodillas.
Te dije que sí porque creí que se dormiría y podía escaparme esa noche (...); cuando ví que por fin me llamabas y yo no podía salir no sabía si reír o llorar (...); mi mensaje no fue de burla, fue de desesperación (...); daría cualquier cosa para estar contigo y me pudieras perdonar (...); cómo debo hacer para que olvides lo que pasó (...); no podía creer que por fin hubieras decidido llamarme (...); con la de pajas que me he hecho pensando en ti (...).
- No tengo necesidad ninguna de salir con casados. Aunque olvidara lo que pasó, no estoy yo para cubrir las frustraciones de tu matrimonio. Así que...
Cuarto y siguiendo: Ha entrado un chico a trabajar en mi oficina. El otro día me lo encontré por la calle.
- Voy contigo –me dijo.
- ¿Vas a comer también?.
- No, sólo voy contigo.
Yo me lo miré con sorpresa, pero no dije nada.
En el restaurante se sentó frente a mi, y sin venir a cuento empezó a hablarme de su pareja.
- Yo es que tengo pareja- (¡uff, menos mal, creí que iba a tirarme los tejos!).
(...)
- Bueno, mi pareja es un chico- no sé porqué pero eso ya me lo temía yo; que bien, entonces seguro que no me está tirando los tejos.
(...)
- Pero he tenido otras parejas, hombres y mujeres- ¡ah, también le gustan las mujeres, eso se está poniendo feo!.
(...)
- Aunque yo tengo una relación abierta, siempre ha sido así- ¡Ay madre, que sí que me está tirando los tejos...!.
(...)
- No sé porqué te estoy contando esto, nadie me entiende- ¡joder, yo tampoco sé porque me lo estás contando, no nos conocemos de nada!. Esto no puede estar pasándome a mí.
Pero en su lugar dije:
- Sí, yo sí que te entiendo, cada uno tiene la relación como quiera tenerla, sólo falta encontrar a alguien que se preste a ello. Ufff, ¡qué tarde se me ha hecho!, tengo que regresar....
- ¿Tomamos un café?.
- ¡Pero si ya lo he tomado!, claro, no te has dado ni cuenta. Te entiendo, pero no me interesa, gracias.
Y huí por piernas.
Ofertón: También está mi admirador secreto, (del que ya he hablado más de una vez), y que ya por ser secreto no tiene ni inicial con qué identificarlo. Alguien que no conozco (o sí?), pero que él sabe todo acerca de mí: donde vivo, donde trabajo, mi número de teléfono fijo, qué coche tengo… Alguien que dice soñar siempre conmigo, soñar que lo hacemos mientras mi pelo alborotado me cae sobre la cara, alguien que sabe que vivo sola porque me llama a altas horas de la madrugada sólo porque tiene ganas de escuchar mi voz…
Si hace 20 años alguien me hubiera dicho que esto me estaría pasando a mí, hubiera creído que estaba loco, nunca me comía una rosca y sufría un desengaño amoroso tras otro. Siempre he creído que mostrar interés por alguien era perjudicial, ahora el tiempo me ha dado la razón: cuanto más desinterés demuestras, más éxito tienes (lo que pasa es que yo no lo hago adrede, mi corazón, incapaz de enamorarse, así lo siente por ahora). Lo que tengo de bueno, eso sí, es que, en el fondo, no soy mala.

Yo no soy Mata-Hari. De hecho siempre he tenido poca confianza en mi misma, y eso hasta ahora me hacía parecer tímida, incluso sosa, así que ahora me quedo a cuadros, patidifusa, ¡vaya!, cuando veo los instintos que despierto. No quiero parecer pedante, porque no lo soy, me considero normal y me sorprende –aunque gratamente- lo que me está sucediendo. Siempre me había auto-considerado (en eso sí puede que peque de poca modestia) inteligente y aguda, pero antes a nadie le interesaba comprobarlo.
Bueno, todo esto viene a que últimamente estoy recibiendo más ofertas de las que demando o que pueda o quiera satisfacer.
Resumiré alguna de ellas.
Primero está In. Me encontré una perdida en mi móvil. Nunca nos habíamos llamado, sólo limitado a hablar por msn alguna que otra vez, y yo hacía meses que lo tenía como No admitido. Como sabía que él estaba en línea, me conecté extrañada al ver su nombre en mi móvil.
BdG.¿Tú me has llamado?.
In: Te he hecho un ring para que te conectaras. Llevo meses esperando que lo hagas y se me ha hecho eterno.
BdG: Ya será menos.
In: Ya sé que tú no me crees, pero estoy loco por ti.
Yo reí.
BdG: ¿Loco por mí?, no hemos hablado más de 5 ó 6 veces por aquí y yo ni tan siquiera te he visto la cara.
In: TE QUIERO.
¡¡¡¡Sí!!!!!, habéis leído bien ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡TE QUIERO con MAYÚSCULAS había
BdG: ¿Cómo que me quieres si apenas sabes nada de mi?.
In: Porque para mí eres la mujer perfecta.
Por favorrrrrrrrrrrr.
En segundo lugar, tenemos a P. Sólo diré que le conocí hace más de año y medio pero nunca nos habíamos visto en persona, y apenas por cam, nuestra “relación” la manteníamos por teléfono básicamente y con sms, podíamos pasarnos una hora mandándonos mensajes, ya que desde el principio congeniamos bastante bien.
Una vez quedamos para encontrarnos a medio camino entre su ciudad y la mía, pero en el último momento él lo anuló. Muchas veces me trataba con indiferencia, incluso parecía que yo tuviera más interés que él en conocernos, hasta que desistí porque perdí el interés. Pero hace poco me mandó un sms:
P: Estoy en tu ciudad, ¿quieres que pase a
La verdad, hubiera preferido un poco más de romanticismo en el tema, pero tratándose de él, y de las ganas que en ese momento tenía de conocerlo, acepté.
Cuando abrí la puerta de mi casa, me soltó:
- Eres muuuuuucho mejor de lo que imaginaba.
Y yo pensé, pero mi educación no me permitió decirlo:
- Pues tú no. (Había engordado bastante de las fotos que yo tenía), aunque tenía que reconocer que tenía unos preciosos ojos verdes.
La sesión no pudo ir peor, y cuando se fue, pensé, como dice mi amiga: Pasapalabra.
Ahora no deja de llamar e insistir. ¿Dónde estás?, ¿dónde te metes?, ¿ya no quieres saber de mí? .... Yo no contesto a sus sms ni a las llamadas. La última vez me pidió que me conectara, aunque sea por los viejos tiempos, y acepté. Empezó con que cogiera el coche y nos encontráramos a medio camino.
- Sí, en eso estaba pensando yo, en recorrerme más de 4 horas en coche para que me folles como a una gallina. Eso que haces tú lo hace mejor mi vibrador.
- Necesito una oportunidad. Me encantas, considero que eres muy inteligente y me gusta su sentido del humor. Sé que no hice bien, pero quiero repararlo. Te dedicaré todo el tiempo del mundo.
Lo malo, es que a veces no tenemos todo el tiempo del mundo, y mejor hacer las cosas bien desde el principio, para luego no tener necesidad de repararlas. ¿O no?.
Tercera posición: ¿Y aquel gilipollas que me dejó plantada esa noche?, sí Jok. Aquella vez me dejó con dos palmos de narices con ese mensajito en el móvil de: “Lo siento, bella, estoy casado”. A mí me hubiera dado la risa si no hubiera sido porque había hecho algunos km para recogerle. Pero volvió a aparecer, y desde entonces no ha dejado de pedirme perdón, implorarme, incluso, ya sólo le falta ponerse de rodillas.
Te dije que sí porque creí que se dormiría y podía escaparme esa noche (...); cuando ví que por fin me llamabas y yo no podía salir no sabía si reír o llorar (...); mi mensaje no fue de burla, fue de desesperación (...); daría cualquier cosa para estar contigo y me pudieras perdonar (...); cómo debo hacer para que olvides lo que pasó (...); no podía creer que por fin hubieras decidido llamarme (...); con la de pajas que me he hecho pensando en ti (...).
- No tengo necesidad ninguna de salir con casados. Aunque olvidara lo que pasó, no estoy yo para cubrir las frustraciones de tu matrimonio. Así que...
Cuarto y siguiendo: Ha entrado un chico a trabajar en mi oficina. El otro día me lo encontré por la calle.
- Voy contigo –me dijo.
- ¿Vas a comer también?.
- No, sólo voy contigo.
Yo me lo miré con sorpresa, pero no dije nada.
En el restaurante se sentó frente a mi, y sin venir a cuento empezó a hablarme de su pareja.
- Yo es que tengo pareja- (¡uff, menos mal, creí que iba a tirarme los tejos!).
(...)
- Bueno, mi pareja es un chico- no sé porqué pero eso ya me lo temía yo; que bien, entonces seguro que no me está tirando los tejos.
(...)
- Pero he tenido otras parejas, hombres y mujeres- ¡ah, también le gustan las mujeres, eso se está poniendo feo!.
(...)
- Aunque yo tengo una relación abierta, siempre ha sido así- ¡Ay madre, que sí que me está tirando los tejos...!.
(...)
- No sé porqué te estoy contando esto, nadie me entiende- ¡joder, yo tampoco sé porque me lo estás contando, no nos conocemos de nada!. Esto no puede estar pasándome a mí.
Pero en su lugar dije:
- Sí, yo sí que te entiendo, cada uno tiene la relación como quiera tenerla, sólo falta encontrar a alguien que se preste a ello. Ufff, ¡qué tarde se me ha hecho!, tengo que regresar....
- ¿Tomamos un café?.
- ¡Pero si ya lo he tomado!, claro, no te has dado ni cuenta. Te entiendo, pero no me interesa, gracias.
Y huí por piernas.
Ofertón: También está mi admirador secreto, (del que ya he hablado más de una vez), y que ya por ser secreto no tiene ni inicial con qué identificarlo. Alguien que no conozco (o sí?), pero que él sabe todo acerca de mí: donde vivo, donde trabajo, mi número de teléfono fijo, qué coche tengo… Alguien que dice soñar siempre conmigo, soñar que lo hacemos mientras mi pelo alborotado me cae sobre la cara, alguien que sabe que vivo sola porque me llama a altas horas de la madrugada sólo porque tiene ganas de escuchar mi voz…
Si hace 20 años alguien me hubiera dicho que esto me estaría pasando a mí, hubiera creído que estaba loco, nunca me comía una rosca y sufría un desengaño amoroso tras otro. Siempre he creído que mostrar interés por alguien era perjudicial, ahora el tiempo me ha dado la razón: cuanto más desinterés demuestras, más éxito tienes (lo que pasa es que yo no lo hago adrede, mi corazón, incapaz de enamorarse, así lo siente por ahora). Lo que tengo de bueno, eso sí, es que, en el fondo, no soy mala.
Buscando la felicidad
¡Qué complicados son los hombres!, pongamos que hablo de Ax. Bueno, en realidad, se supone y se dice que somos las mujeres las que buscamos el compromiso, pero por lo que me estoy encontrando, ellos parece que sólo lo busquen cuando esa mujer, precisamente ésa, no lo quiere.
Después del día en que en el msn me apareciera: Puede que Ax no conteste, su estado es No conectado cuando estábamos hablando y me dejó conla palabra en la boca el dedo en el teclado, no había vuelto a verle más. Una noche salí a cenar con unas amigas, en plan tranquilo, todas casadas, madres de familias, comportadas... vamos, que yo cantaba un poco, pero en fin, hay que mantener las amistades. Cuando llegué a casa me conecté y allí estaba Ax.
Después de un saludo muy efusivo empezó:
Ax: Tengo muchas ganas de verte, soy todo tuyo. ¿Verdad?.
BdG: No sé, creía que ya no querías verme más.
Ax: Quiero. Y quiero disfrutarte y que hagamos muchas cosas juntos. No sé porqué pero me encantas.
BdG: ¿Y eso de que no te gustaba compartir?.
Ax: Me encanta como te gusta el sexo, pero si hay que compartir me gustaría estar yo siempre presente.
BdG: No, Ax, es que no se trata de eso, yo sólo quiero hacer cosas de dos. A mí también me gustaría encontrar el hombre de mi vida, pero mientras no aparece... beso muchas ranas (como diría Almu). Eso no quiere decir que esté ahí a disposición del que quiera experimentar cosas nuevas.
Ax: Está bien, yo sólo quiero que te acuerdes de mí y pases cuando quieras a buscarme. Soy tuyo.

El problema es que si antes no quería ya compartir, ahora hay un nuevo elemento, H. Nuevamente, no es el hombre de mi vida, pero es atento, cariñoso, simpático, y ...tiene gato. Ayer íbamos a ir al cine –quiero amigos que quieran compartir muchas cosas conmigo, no únicamente la cama– pero yo regresé bastante tarde después de cumplir mis tareas de mamá en una fiesta en el colegio. Así que H vino directamente a casa. Al comentarle lo mucho que me dolían los pies de estar tantas horas de pie, empezó a masajearlos cuidadosamente mientras me sonreía y me besaba en la frente con cálidos besos. Estuvimos viendo la tele, el concierto de los “40 Principales”, la verdad es que me encantaba escuchar las canciones de mi juventud, ya que eran de mi época, mucho más que de la suya (porque, una vez más, tiene 14 años menos que yo, aunque Ax 17; lo siento, no puedo evitarlo), pero a él también le gustaba, así que nos quedamos hasta pasadas las 2 de la madrugada sólo viendo la tele.
Se quedó a dormir. Normalmente duermo sola, y me gusta que sea así. Sólo me gusta dormir con Marcos, despertar con él, y es con el único que lo hago, pero H volvió a quedarse. Ayer entendió lo muy cansada que estaba y se durmió. Esta mañana se ha desquitado, y a las 12 nos levantábamos de la cama.
Lo dicho, sigue sin aparecer el hombre de mi vida, pero mientras tenga amigos que me aprecien, valoren mi compañía, y se sientan a gusto conmigo, yo me conformo con esa semi-felicidad.
Hoy he visto un test en una revista: Descubre tu animal de poder. Quien se identifica con el gato, significa: independencia, lucha. El gato nos hace independientes y nos recuerda nuestra capacidad para luchar en los momentos difíciles. Pues para mí que va a ser eso.
Después del día en que en el msn me apareciera: Puede que Ax no conteste, su estado es No conectado cuando estábamos hablando y me dejó con
Después de un saludo muy efusivo empezó:
Ax: Tengo muchas ganas de verte, soy todo tuyo. ¿Verdad?.
BdG: No sé, creía que ya no querías verme más.
Ax: Quiero. Y quiero disfrutarte y que hagamos muchas cosas juntos. No sé porqué pero me encantas.
BdG: ¿Y eso de que no te gustaba compartir?.
Ax: Me encanta como te gusta el sexo, pero si hay que compartir me gustaría estar yo siempre presente.
BdG: No, Ax, es que no se trata de eso, yo sólo quiero hacer cosas de dos. A mí también me gustaría encontrar el hombre de mi vida, pero mientras no aparece... beso muchas ranas (como diría Almu). Eso no quiere decir que esté ahí a disposición del que quiera experimentar cosas nuevas.
Ax: Está bien, yo sólo quiero que te acuerdes de mí y pases cuando quieras a buscarme. Soy tuyo.

El problema es que si antes no quería ya compartir, ahora hay un nuevo elemento, H. Nuevamente, no es el hombre de mi vida, pero es atento, cariñoso, simpático, y ...tiene gato. Ayer íbamos a ir al cine –quiero amigos que quieran compartir muchas cosas conmigo, no únicamente la cama– pero yo regresé bastante tarde después de cumplir mis tareas de mamá en una fiesta en el colegio. Así que H vino directamente a casa. Al comentarle lo mucho que me dolían los pies de estar tantas horas de pie, empezó a masajearlos cuidadosamente mientras me sonreía y me besaba en la frente con cálidos besos. Estuvimos viendo la tele, el concierto de los “40 Principales”, la verdad es que me encantaba escuchar las canciones de mi juventud, ya que eran de mi época, mucho más que de la suya (porque, una vez más, tiene 14 años menos que yo, aunque Ax 17; lo siento, no puedo evitarlo), pero a él también le gustaba, así que nos quedamos hasta pasadas las 2 de la madrugada sólo viendo la tele.
Se quedó a dormir. Normalmente duermo sola, y me gusta que sea así. Sólo me gusta dormir con Marcos, despertar con él, y es con el único que lo hago, pero H volvió a quedarse. Ayer entendió lo muy cansada que estaba y se durmió. Esta mañana se ha desquitado, y a las 12 nos levantábamos de la cama.
Lo dicho, sigue sin aparecer el hombre de mi vida, pero mientras tenga amigos que me aprecien, valoren mi compañía, y se sientan a gusto conmigo, yo me conformo con esa semi-felicidad.
Hoy he visto un test en una revista: Descubre tu animal de poder. Quien se identifica con el gato, significa: independencia, lucha. El gato nos hace independientes y nos recuerda nuestra capacidad para luchar en los momentos difíciles. Pues para mí que va a ser eso.
Cambio de tercio
Está claro que el chico Marzo ha desaparecido de mi vida.
Cuando conocí a Ax me dijo que le gustaría durar más de un mes. Pues sí, ha durado tres. No he buscado ni chico Abril ni chico Mayo. La verdad es que tampoco tenía necesidad.
El sábado pasado hablamos, ya lo conté. Me salió con eso de que está buscando pareja formal. Por mí ningún problema, de eso se trata, tener libertad para expresar lo que queremos y deseamos. Me había dicho que el sábado tenía otros compromisos y el resto del fin de semana tenía que estudiar. Por mí todo tranquilo, si no quería verme más –por las razones que fueran– pues todo bien. El no enamorarse tiene esas cosas, que no duele cuando te dejan.
El domingo lo volví a encontrar en el msn.
- ¿Ya tienes plan para esta noche? –me dijo lo primero.
- Pues no, y ayer también me quedé tranquilamente en casa.
- Oye, ¿por qué no buscas una niña y nos lo montamos los tres?.
- ¿Cómooooooorrrrrr?
Primero: ¿no había dicho que no podía quedar porque tenía que estudiar?.
Segundo: no quería sexo por sexo (¿o habíaoído, leído mal?).
- ¿Y follar delante de otra parejita?.
- Pues mira, la verdad no me apetece demasiado.
- ¿No?, pues que pena. De todos modos, estoy algo asexual estos días.
- Será asexual para dos, ¿no?, ¿o asexual para mí?.
- No, en serio, no me apetece follar.
- Pues nada, ya nos iremos encontrando por ahí.
Ahora sí que lo tenía claro. No sabía si esta intención de compromiso que pedía la quería conmigo (tampoco me lo había planteado yo demasiado) o simplemente quería buscar por otro lugar. Pero a mí ya se me había quitado todo el interés. Antes de despedirse me había preguntado si ya estaba buscando nuevos candidatos. Le había dicho que no, pero en ese momento pensé que ya iba siendo hora de buscar al chico Junio.
H, al menos creo que es amigo de sus amigos, y eso es lo que estoy buscando, y si hay algo de sexo…. pues, mejor.
Nota: Estaba escribiendo este post, ya lo iba a mandar cuando se conecta Ax en el msn.
Ax: ¿Estás sola en casa?
BdG: No, hoy estoy de mamá.
Ax : Yo también te quiero de mamá, y que me mimes y me des besitos...
BdG: Como últimamente estás asexual....
Ax : Sólo estoy buscando alguien que me mime, alguien que me quiera mucho, me de mucho sexo, me ame para siempre y quiera compartir mi vida.
BdG: Esto en el fondo lo queremos todos, pero... ¡es tan difícil conseguirlo!.
Ax : Pero, oye, tú no te preocupes, sal y diviértete.
¿Era ironía? ¿me estaba dando permiso? ¿qué coño estaba pasando?.
Ax: ¿Has conocido a alguien estos días?, ¿qué has hecho? cuéntame, quiero que me cuentes tus cosas.
BdG: Al chico Junio.
Ha habido un rato largo donde nadie ha escrito nada. Después de un ¡coño! ha seguido:
Ax: ¿Sabes? me he quedado con las ganas de muchas cosas contigo.
BdG: Por lo visto cosas raras. No me gusta que me crean un mero objeto sexual sólo porque me gusta el sexo.
Ax : Yo nunca he pensado eso de tí. ¿Te has sentido así?. Quiero que sepas que yo no tengo sexo si no siento algo por esa persona.
¡Glupppps!.
BdG: Tú me preguntaste el domingo si estaba buscando nuevos candidatos. No lo había hecho, pero creí que era lo que me estabas pidiendo.
Ax : Ok, ok, vale, no pasa nada, en serio...
Y si en lugar de ser el msn hubiera sido el teléfono, se hubiera escuchado: “Tututututu...”.
Cuando conocí a Ax me dijo que le gustaría durar más de un mes. Pues sí, ha durado tres. No he buscado ni chico Abril ni chico Mayo. La verdad es que tampoco tenía necesidad.
El sábado pasado hablamos, ya lo conté. Me salió con eso de que está buscando pareja formal. Por mí ningún problema, de eso se trata, tener libertad para expresar lo que queremos y deseamos. Me había dicho que el sábado tenía otros compromisos y el resto del fin de semana tenía que estudiar. Por mí todo tranquilo, si no quería verme más –por las razones que fueran– pues todo bien. El no enamorarse tiene esas cosas, que no duele cuando te dejan.
El domingo lo volví a encontrar en el msn.

- ¿Ya tienes plan para esta noche? –me dijo lo primero.
- Pues no, y ayer también me quedé tranquilamente en casa.
- Oye, ¿por qué no buscas una niña y nos lo montamos los tres?.
- ¿Cómooooooorrrrrr?
Primero: ¿no había dicho que no podía quedar porque tenía que estudiar?.
Segundo: no quería sexo por sexo (¿o había
- ¿Y follar delante de otra parejita?.
- Pues mira, la verdad no me apetece demasiado.
- ¿No?, pues que pena. De todos modos, estoy algo asexual estos días.
- Será asexual para dos, ¿no?, ¿o asexual para mí?.
- No, en serio, no me apetece follar.
- Pues nada, ya nos iremos encontrando por ahí.
Ahora sí que lo tenía claro. No sabía si esta intención de compromiso que pedía la quería conmigo (tampoco me lo había planteado yo demasiado) o simplemente quería buscar por otro lugar. Pero a mí ya se me había quitado todo el interés. Antes de despedirse me había preguntado si ya estaba buscando nuevos candidatos. Le había dicho que no, pero en ese momento pensé que ya iba siendo hora de buscar al chico Junio.
H, al menos creo que es amigo de sus amigos, y eso es lo que estoy buscando, y si hay algo de sexo…. pues, mejor.
Nota: Estaba escribiendo este post, ya lo iba a mandar cuando se conecta Ax en el msn.
Ax: ¿Estás sola en casa?
BdG: No, hoy estoy de mamá.
Ax : Yo también te quiero de mamá, y que me mimes y me des besitos...
BdG: Como últimamente estás asexual....
Ax : Sólo estoy buscando alguien que me mime, alguien que me quiera mucho, me de mucho sexo, me ame para siempre y quiera compartir mi vida.
BdG: Esto en el fondo lo queremos todos, pero... ¡es tan difícil conseguirlo!.
Ax : Pero, oye, tú no te preocupes, sal y diviértete.
¿Era ironía? ¿me estaba dando permiso? ¿qué coño estaba pasando?.
Ax: ¿Has conocido a alguien estos días?, ¿qué has hecho? cuéntame, quiero que me cuentes tus cosas.
BdG: Al chico Junio.
Ha habido un rato largo donde nadie ha escrito nada. Después de un ¡coño! ha seguido:
Ax: ¿Sabes? me he quedado con las ganas de muchas cosas contigo.
BdG: Por lo visto cosas raras. No me gusta que me crean un mero objeto sexual sólo porque me gusta el sexo.
Ax : Yo nunca he pensado eso de tí. ¿Te has sentido así?. Quiero que sepas que yo no tengo sexo si no siento algo por esa persona.
¡Glupppps!.
BdG: Tú me preguntaste el domingo si estaba buscando nuevos candidatos. No lo había hecho, pero creí que era lo que me estabas pidiendo.
Ax : Ok, ok, vale, no pasa nada, en serio...
Y si en lugar de ser el msn hubiera sido el teléfono, se hubiera escuchado: “Tututututu...”.
Una de cal y otra de arena
Justo ayer se me empezaba a desvanecer la sonrisa de gilipollas que he lucido esta semana.
El lunes, en el trabajo oía cuando yo pasaba: “Mira, que contenta está, eso es porque la han ascendido”, “desde que se ha adelgazado, está de un contento...”. Sí, sí, no quiere decir que esos dos motivos no me provocaran cierta alegría, pero la causa de esa estúpida sonrisa en mi boca no era otra que el polvo que había echado el domingo por la tarde con C.
Él y yo nunca nos llamamos, sólo nos encontramos en el msn, y tampoco muy a menudo, pero está comprobado que la conversación no se alarga demasiado porque a los 10 minutos está llamando a mi puerta (ventajas de vivir cerquita).
Cuando lo vi aparecer el domingo por la tarde, rápidamente le saludé, no fuera que se desconectara y con las prisas, se fuera sin darse cuenta de que yo estaba conectada (léase la ironía).
- ¡Qué sexy estás con esta camiseta!. Y estás más delgada, ¿no?.
- Caramba, C, no hace falta que digas ni hagas más por hoy, ya me has hecho feliz.
Pero lo cierto es que sí que hizo ya que no tardó demasiado en pasar por mi casa y recogerme en su coche para llevarme a la suya. Desde ese momento se me puso esa sonrisa de la que hablaba, y hasta ayer permaneció allí. Sólo desapareció cuando mis neuronas volvieron a la normalidad, y se dieron cuenta de la verdadera situación. Pero bueno, ¡esa semanita en las nubes no me la quita nadie!.
- Eres la madre más divertida que conozco, casi que me gustaría que fueras mi madre, jaja -había dicho.
- La verdad, podría serlo, pero a mí como que me gusta más ser lo que soy, porque si no, no podríamos hacer lo que hacemos.
También ayudó un poco a desinflar mi ego la conversación que ayer por la tarde mantuve con Ax. Primero decir que, en teoría, ayer sábado pensaba que iba a verlo, pero ya me había dicho que tenía otro compromiso.
- No sexual, ¡eh! –había añadido.
Pero ayer, al hablar me dijo que no quería tener sexo por sexo, que buscaba a alguien que le quisiera de verdad.
- A ver si me buscas una buena nena, dulce, trabajadora, cariñosa, inteligente, entre 26 y 32 años....
- Hombre, yo lo cumplo todo menos lo de la edad –reí.
- Lo sé, pero tu necesitas de otros niñitos, y a mi no me gusta compartir.
Abro inciso:.Hay que aclarar que esto de que necesito de otros es justamente porque no estoy enamorada, porque en mis 10 años de matrimonio siempre le fui fiel, y también a la anterior pareja con la que conviví dos años.Cierro inciso.
Me dí cuenta de que la conversación se estaba poniendo seria de verdad.
- ¿Me estás diciendo que no quieres verme más?.
- Yo no he dicho, eso, pero... no serás la mujer de mi vida, ¿no?.
- Entonces, sí que tengo que entender eso de que no quieres nada conmigo ya.
- No malinterpretes, tú me pones, me encantas, eres dulce y cariñosa, inteligente, y sé que no haces sexo por sexo; contigo me siento a gusto en general.
- Ya.
- ¿Cuándo me harás alguna propuesta?, porque la verdad es que tengo muchas ganas de verte.
¿Por qué los hombres dicen una cosa y luego hacen otra?.
- No sé, algún día que no me des calabazas.
Pero la verdad es que se me habían pasado las ganas de quedar con él, y esa sonrisa que ya empezaba a desvanecerse, desapareció del todo.
El lunes, en el trabajo oía cuando yo pasaba: “Mira, que contenta está, eso es porque la han ascendido”, “desde que se ha adelgazado, está de un contento...”. Sí, sí, no quiere decir que esos dos motivos no me provocaran cierta alegría, pero la causa de esa estúpida sonrisa en mi boca no era otra que el polvo que había echado el domingo por la tarde con C.
Él y yo nunca nos llamamos, sólo nos encontramos en el msn, y tampoco muy a menudo, pero está comprobado que la conversación no se alarga demasiado porque a los 10 minutos está llamando a mi puerta (ventajas de vivir cerquita).Cuando lo vi aparecer el domingo por la tarde, rápidamente le saludé, no fuera que se desconectara y con las prisas, se fuera sin darse cuenta de que yo estaba conectada (léase la ironía).
- ¡Qué sexy estás con esta camiseta!. Y estás más delgada, ¿no?.
- Caramba, C, no hace falta que digas ni hagas más por hoy, ya me has hecho feliz.
Pero lo cierto es que sí que hizo ya que no tardó demasiado en pasar por mi casa y recogerme en su coche para llevarme a la suya. Desde ese momento se me puso esa sonrisa de la que hablaba, y hasta ayer permaneció allí. Sólo desapareció cuando mis neuronas volvieron a la normalidad, y se dieron cuenta de la verdadera situación. Pero bueno, ¡esa semanita en las nubes no me la quita nadie!.
- Eres la madre más divertida que conozco, casi que me gustaría que fueras mi madre, jaja -había dicho.
- La verdad, podría serlo, pero a mí como que me gusta más ser lo que soy, porque si no, no podríamos hacer lo que hacemos.
También ayudó un poco a desinflar mi ego la conversación que ayer por la tarde mantuve con Ax. Primero decir que, en teoría, ayer sábado pensaba que iba a verlo, pero ya me había dicho que tenía otro compromiso.
- No sexual, ¡eh! –había añadido.
Pero ayer, al hablar me dijo que no quería tener sexo por sexo, que buscaba a alguien que le quisiera de verdad.
- A ver si me buscas una buena nena, dulce, trabajadora, cariñosa, inteligente, entre 26 y 32 años....
- Hombre, yo lo cumplo todo menos lo de la edad –reí.
- Lo sé, pero tu necesitas de otros niñitos, y a mi no me gusta compartir.
Abro inciso:.Hay que aclarar que esto de que necesito de otros es justamente porque no estoy enamorada, porque en mis 10 años de matrimonio siempre le fui fiel, y también a la anterior pareja con la que conviví dos años.Cierro inciso.
Me dí cuenta de que la conversación se estaba poniendo seria de verdad.
- ¿Me estás diciendo que no quieres verme más?.
- Yo no he dicho, eso, pero... no serás la mujer de mi vida, ¿no?.
- Entonces, sí que tengo que entender eso de que no quieres nada conmigo ya.
- No malinterpretes, tú me pones, me encantas, eres dulce y cariñosa, inteligente, y sé que no haces sexo por sexo; contigo me siento a gusto en general.
- Ya.
- ¿Cuándo me harás alguna propuesta?, porque la verdad es que tengo muchas ganas de verte.
¿Por qué los hombres dicen una cosa y luego hacen otra?.
- No sé, algún día que no me des calabazas.
Pero la verdad es que se me habían pasado las ganas de quedar con él, y esa sonrisa que ya empezaba a desvanecerse, desapareció del todo.