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Bonifasi y sus cartas
Acerca de
-¡¡¡Me falta valor!!!- Y ya he dado mi primer paso, que después de marzo me dejo el trabajo, que me largo a Palma con mi amada, que estoy más loco que una cabra............................... -¡¡¡Me falta valor!!!- Sí, lo tengo claro, pero tengo un nudo en el estomago, tengo un poco de miedo en mi cerebro, lo tengo claro por la tarde y por la mañana vuelvo a estar asustado...... -¡¡¡Me falta valor!!!- No la quiero perder, mi felicidad es estar con ella, tal vez no salga bien, tal vez sea para toda la vida, tal vez sí, tal vez no.............................. -¡¡¡Me falta valor!!!- Pues eso, que le he echado un poco de valor y he apostado por mi felicidad................. -¡¡¡Ya no tengo miedo!!!- Todo o nada, menuda apuesta loca de remate, pero es la mía y ahora por fin en abril estaré para siempre a su lado.............. "Cositas de un chiquillo locamente enamorado"
Sindicación
 
Os invito siempre a tomar un café
Bló, 30/12/2004;


Os invito siempre a tomar un café



Por favor, sentaos que quiero miraros a los ojos, ver como cae vuestro cabello por el cuello, observar vuestra tierna expresión corporal; cara, cuerpo, mirada;

¿Qué hacéis con las manitas?
¿Cómo es vuestra sonrisa?
¿A que sabe el aire que respiras?



Por favor, rompe el sobre de azúcar, viértelo en la taza, coge la cucharilla, baila con tu mano.

¿Estará caliente?
¿Podrá de un sorbo?
¿Le pido otro?



Por favor, quiero colarme en tus ojos, no te asustes, entraré en tu alma, escucharé tus sueños, despertaré en la tarde.

¿Qué habrás escrito al atardecer?
¿Cuál es la razón de tu forma de ser?
¿Cuándo volveremos a tomar café?




PD. Por favor, que esto nunca se acabe, una hora maravillosa para leer, que siempre tengamos un rato, que haya tiempo para un café.

¿Por qué, por qué, por qué?
¿Por qué me gusta tanto?
¿Por qué vuestro café?



 
Recuerdo del Sevilla
Melilla, 8-7-95;


Recuerdo del Sevilla



¿Por qué Sevilla, dime por qué?
Ahora nos has dejado un vacío difícil de llenar sin tu presencia.


¿Por qué Melilla tiene parte de culpa?
Tú, igual que todos, viniste preso desde la Península y juntos pasamos lo bueno y lo malo.


¿Por qué el preciado y exquisito tesoro de aquí?
Tan débiles nos sentíamos al amanecer, que caíamos una y otra vez.


¿Por qué tus risas y buen humor se contagiaban sin esfuerzo?
Ahora este largo y gris pasillo se ha vuelto más áspero que nunca.


¿Por qué después que pagaste con tu condena, ellos volvieron a hundirte en la nada?
Tan poco valemos para nuestra patria.


¿Por qué esta misma noche en la guardia de Río Nano, tú cargaste tu fusil con una bala?
Si ni siquiera estaba el Teniente Salas en el puto cuartel.


¿Tanto la echabas de menos, que te fuiste a reunirte con tu madre?
Nada de lo que digan podrá consolar ni a tu padre, ni a tu hermana.



¿Por qué apretaste el gatillo?
¿Por qué, Valentín, dime por qué?



PD. Seguro que estarás en el cielo, porque al infierno ya has estado.
 
1995
Bló, 29/12/2004;


1995


Melilla, remplazo 1º del 95, año que nunca olvidaré; soldado con gorra en el tercio, comiendo con los mismos legionarios, temidos, legendarios; ellos, hombres de guerra, de muerte, novios de la muerte, mandos veteranos con condenas de asesinato, aquello parecía el talego.


¡¡¡Matar, violar y saquear!!!
¡¡¡Matar, violar y saquear!!!
¡¡¡Matar, violar y saquear!!!


Se escuchaba al romper filas la 6ª compañía; la guerrillera, supervivencia, campiri de 72 horas por el monte; ellos, hombres de orgullo recitando los espíritus legionarios, ellos, desfilando con la cara alta, con el chapiri ladeado en la cabeza y con la borla de seda roja, contoneándose por el rostro hasta tocar por un segundo, acariciándoles, la nariz; ellos, asesinos en la historia, ellos, carniceros en la guerra civil española.


1995-Pistolo en la cocina de la legión. Allí aprendí a conectarme con un palo de madera, vueltas, vueltas y más vueltas, un palo, yo y mi ser conectados con un palo de madera que no paraba de dar vueltas en el aire, entre mis manos, una y otra vez, vueltas, no hay prisas niña, vueltas el palo por mis dos manos, con los ojos cerrados, deteniendo el tiempo, yo y mi ser, conectados con un palo de madera con los ojos cerrados.


1995-Pistolo de mierda; soldado entre legionarios, pensando en casa, en mis amigos, en mi ex, en mi vida; toqué fondo, toqué todo lo fondo que uno pueda imaginarse; hundido sin remedio, sin salida; bebida, la bebida se encargaba de arreglarlo todo, desde primera hora de la mañana, hasta el toque de silencio de corneta, ella me acompañaba todo el día.



1995-
Pistolo triste escribe cartas
Pistolo siempre callado
Pistolo siempre ausente
Pistolo siempre solo



PD. No sé, pues eso......¡Feliz año nuevo 2005!
Nunca te pongas triste, nunca te desanimes, no ves que siempre hay un mañana mejor.

¡¡¡Noos veemoos pííípoool!!!
 
Yo
Bló, 28/12/2004;


Yo



Yo;
ese soy yo;
dueño de mis actos,
de mi nombre,
de mi forma de ser,
de mi modo de sentir.


Yo;
hombre triste;
la gente muere de hambre,
maremotos sin piedad,
guerra por el petróleo,
deshielo en los polos,
el dinero va matando a la naturaleza a corto plazo,
el planeta un día nos pedirá cuentas a todos.


Yo;
niño lleno de preguntas:
¿El dinero o el futuro de nuestros hijos?
¡¡¡El dinero, el dinero!!!
-Gritan los políticos-
¿Están locos, verdad?


Yo;
Yo y mil veces yo; solo, acompañado, soledad.
Yo y mi corazón; tonto, tonto de corazón.
Yo y mi mundo; mi mundo y yo.
Yo
 
Gordito cósmico de chocolate
Bló, 27/12/2004;


Gordito cósmico de chocolate


Ese soy yo; el niño de la nocilla; cuchillo en mano partiendo por la mitad un cruasant, las magdalenas, los bizcochos de mermelada; cualquier lugar es bueno para untar de chocolate derretido.


Ese, ese que los ferreros se los come como los lacasitos, ese que no hace ascos a un bocata de jamón con tomate, croquetas de bacalao, chuleton en su punto, paellas, chuletas, nata y nueces con miel.


Ese loco capaz de ganar todos los kilos posibles y perderlo en tres meses; gordito pierde kilos, se le quita la carita de bollito, se siente presumido, entran mejor los pantalones, no le duelen tanto los tobillos.


Ese Gordito que no puede con su mamá; ella compra los botes de nocilla, hace bizcochos con frutas, “fa les coques de Sant Gregori” y a su gordito favorito siempre se acuerda de chamuscarlas un poquito por debajo.
¡¡¡UUUUUMMMMHHH que buenas estan, je, je, je!!!


Gordito siempre visita la despensa antes de irse a dormir.
Gordito, rey de sal en cantidades industriales.
Gordito que pesa 95.
Gordito en Navidad casi, casi 100.
Gordito en las dos fotos 88.
Gordito que nunca tiene fin.
Gordito en esta carta sí.


¡Cuidao con los polvorones, turrones y los gorditos de chocolate!
¡Piiiiipooool, Feliz Navidad!
¡Alegría para todos!
¡Visca la mare que hu va parí!
¡I bon any 2005!



PD. Os deseo todo lo mejor del mundo: La salud.

Cuidate mucho.
 
Desde niño, yo soñaba que volaba
Bló,2/9/2004;


Desde niño, yo soñaba que volaba


Escondido detrás de la noche,
con los ojos cerraditos y enlatados,
tapadito por una sabana y una manta.
Soñar, yo soñaba que volaba.


Sin avión a reacción,
sin plumas de cigüeñas,
surcando el cielo estrellado,
el aire saladito de la playa.


Yo allí, durmiendo a pierna suelta desde mi cama y volando a millones de kilómetros de distancia. Volar, yo soñaba que volaba.


Entre los collados de las montañas,
agujereando las nubes dulces de algodón,
junto a los edificios más altos de mis sueños,
el arcoiris es mío, es mi tobogán multicolor.


Yo allí, dándome la vuelta sobre el colchón, haciendo formas con mi cuerpo, cuerpo que volaba en mis sueños, sueños que me hacían volar.


Volar, sin miedo, años, años llevo volando
Risueño, con los ojos cerraditos como puños
Durmiendo, como un niño, que soñaba en volar
Volar, a mí me gusta que me hagan volar


PD. Yo y la cuñá nos vamos a tirar de un avión en paracaídas. Como mola la gramola.

 
La música, equipaje imprescindible para vivir la vida
Bló, 10-8-2001;


La música, equipaje imprescindible para vivir la vida


El corro de la patata es particular
Como me pica la nariz, yo no lo puedo resistir
Que llueva, que llueva, la Virgen de La Cueva
Tigres, tigres, leones, leones, todos quieren ser los campeones


¿Quién no ha tenido una cinta de casete antigua y, al escucharla hoy, aparecen recuerdos de un diario escrito en sentimientos?
¿Cómo sería este mundo sin la canción del verano y Los Pajaritos, que sonaban en todas las orquestas de los pueblos?
¿Cuándo nos hubiéramos enterado de lo que hacen los políticos, la realeza y la iglesia si Maniática, Reincidentes y Ostia Puta no nos hubieran contado la otra verdad de este mundo?


Himnos mal entonados al unísono, preparando un canutillo mal uniformado, con un cubalitro en la mano y botando como un descontrolado, en un conciertillo de Extremoduro.
Baladas que enamoraban y que rompían el corazón, cuando todo aquello se acababa y aparecía en la frecuencia modulada, aquella maldita canción de amor.
Estribillos de pop al Jupa y los Ramones tocando gratis en el Toro Loco, dos de Rap y una de Ángeles del infierno, liándose los porros en el callejón del Ramonet.
Melodías de pelotazo y resoplando velas de cumpleaños en algún chalet, en el Trip o en el Sotanillo del Infierno, cualquier lugar es bueno mientras vayas acompañado.


Bob Marley dando calma y sosiego a quien quisiera escucharlo o simplemente, en aquel momento, te dejaba que pudieras estar a tu puta bola por la tarde.
The Housmartins escribiendo, en clave de sol, un maravilloso verano de calorcito, colegillas y chicas con poca ropa en la playa.
The Guns and Roses maullaban junto a las guitarras eléctricas y a Boicot le daba por hacer una trilogía del Ché Guevara.


Barricada destrozó mi walkman con un rock pegadizo
Siniestro Total les ataba a todos los niños, una soga al cuello
Loquillo aparcado al volante de un cadillac solitario
Barón Rojo, tristes juglares de las desdichas de Caín


Antonio Flores nos dejó colgado a la peña sin otra partitura más que aprender.
Joaquín Sabina sacaba la lengua a las damas en una vieja estación del tren.


Música que cantaba una nana al nene en su cuna
Música para todos los viajes en coche
Música de actualidad con grupillos tope pijos
Música de la liga de campeones
Música alegre y folclórica
Música independiente y alternativa
Música house y de discoteca
Música que alegra los sentimientos
Música que amansa a las fieras


PD. Sam, tócala de nuevo.
 
Soledad
Bló, 4-7-2001;


Soledad



Fue mi primer amigo de verdad, ése a quien le pude contar todas mis penas sin avergonzarme y con toda sinceridad.
Fue quien nunca me falló, cuando todo se venía abajo y necesitaba un hombro al que arrimar, justo cuando todo a mi alrededor explotaba en mil pedazos.
Fue muchas veces más cruel de lo que os podríais llegar a imaginar...


El invierno tenía tomada las calles de Benicarló y cada uno de sus habitantes estaban encerrados en sus casas. Yo andaba con prisa aparente, dirección hacia el final de la punta del muro. Hacía mucho frío y era pasada la medianoche. Allí, sentados los dos, intentábamos comprender una vida difícil de llevar.


Las olas rompían su viaje contra las rocas y la espuma de la mar parecía un castillo de fuegos. Le explicaba que una sensación de dolor había aparcado muy mal en mi interior y no había manera de que arrancara de una maldita vez, y se fuera de allí para siempre.


Cuando yo era un crío tuve maravillosos momentos a su lado, con algunas cicatrices en las rodillas y el tiempo, pausado y sin prisas, por la masía de mis abuelos. Disfrutaba del paisaje de allá a lo lejos y hasta la soledad sonreía también.


Es mi manager en esta aventura de poder fotografiar instantes, de una historia de verdad. Al principio se reía a carcajadas, cuando me pillaba de marrón anotando palabras sinónimas de un viejo diccionario del colegio, ya que aquella tarde, no tenían más remedio que bailar todas juntas en una misma fiesta.


En Melilla, sentada en una esquina de la camareta, miraba, extrañada, cómo una persona podía hundirse tanto en un trozo de papel.


Ahora, con el tiempo, nos hemos hecho íntimos, que quedamos de tarde en tarde para pensar en lo que nos da la gana.


Ella se enfadaba celosa de que me fuera con mis coleguillas y yo nunca la olvidé.
Ella viaja en segunda fila por la vida y jamás fue una carga para mí.
Ella me animaba y me escuchaba cuando yo la necesité.
Ella es, y será, mi querida soledad.




PD. Yo me he sentido muy sólo en esta mierda de vida.
 
Siempre en Benicarló
Bló, 15-5-2001;


Siempre en Benicarló



Entre Cataluña y Valencia
Entre Vinaroz y Peñiscola
Entre el azul del Mar y el verde picoleto


Aquí fue donde crecí de niño, agazapado junto a una rueda de coche jugando al escondite.
Aquí fue donde me sentí como un dios, regateando con un balón en el campo de fútbol.
Aquí me destrozaron el corazón, escribiendo lindos días de un pasado agarrado de la mano.


En la escuela descubrí la palabra amistad y, riéndonos a carcajadas, les quitábamos la pelota a las chicas en el patio. Respeto a una gente mayor llamados profesores y gamberrillos cuando ellos no estaban en sus clases. Horas perdidas en disfrutar del tiempo que se iba marchando y momentos alucinantes en descubrir un mundo nuevo fuera de casa.


Los recreativos guiñaban un ojo, invitando a cigarritos y partidas al futbolín con monedas de veinticinco. Vacilando con la chupa de cuero y ojitos negros de alguna chica del Jupa. Las clásicas motos de cuarenta y nueve, con litronas a discreción y acompañados de finos canutos de María.



Una maldita carta nos arrebató a todos un cachito de meses de nuestra vida en Benicarló. Fueron días confusos en que mi cabeza preguntaba por mi calle y yo no sabía que responderle. Las noches torturaban sin cesar, cuando sus caras aparecían y yo les llamaba, uno a uno, por su nombre. Fueron momentos duros separados de mi familia, de mis amigos y de las tapitas del bar de Sant Gregori.


Ahora tengo un buen coche para poder perderme por donde quiera y acabar en El Garitto hablando de la vida.
Ahora hasta tengo suficiente dinero para gastarlo a mi antojo y descontrol los viernes de madrugada.
Ahora mismo es que es una pasada donde vivo.


Con esos colegas de muy raros gustos
Con esas minifaldas cortísimas en verano
Con esas típicas fiestas de Agosto
Con un canuto en la mano
 
¿Cómo te va Aquilino?
Bló, 20-6-2001;


¿Cómo te va Aquilino?


Me hubiera gustado mucho despedirme de tí. Sabía que el cáncer era el culpable de aquel oscuro viaje a algún lugar muy escondido de Francia. Te vi tan feliz conduciendo tu Golf, que no podía imaginarme cómo estabas de verdad. Me alegré tanto de verte reír otra vez con las chorradas de Luisito...

Te fuiste tío. ¿Cómo nos hiciste eso, joder, si es que tocabas el balón de fútbol como nadie?
Te marchaste sin decir adiós. Eras siempre uno de esos chavales que nunca molestaban a nadie.
Te llevaste contigo un pedazo, un cachito de todos nosotros, ¡y si tus recuerdos llegan!, a todos se nos hace un nudo muy jodido en el estómago.

¿Sabes? Santi aún está metido en los desfiles militares y ya ha dejado seco medio archipiélago canario.
Nahum no hay manera que se aclare con la brocha y prefiere hacer manualidades.
El Abelote, Jaime y Canut están en la IFF en los horarios más locos que te puedas imaginar.
El Valles, el Chino y el Tico se han comprado el Golf nuevo tío, el marcador parece que haya salido de la guerra de las galaxias.
El Luisito continua haciéndote pasar muy buenos ratos y para colmo, se está sacando una carrera.
A Troncho lo veo los findes regadito en capitas de alcohol.
Elisa es una guapa empresaria de copas y colocones.
Gil y Gastesi, aplicados estudiantes.



Me gustaría darte noticias de tu familia, pero nunca he conocido a nadie de ellos, lo siento mucho.


Ya ves. Estoy muy raro tío. Pensativo y escribiéndote, pero nada de lo que te he dejado aquí, ha hecho sentirme mejor. Hasta cuesta templar en palabras lo que sale de mi interior.


¡Joder!, si es que tengo un recuerdo de FP... los dos sentados en las escalinatas del bar y tú con aquella sonrisa tan fácil de arrancar.
Recuerdo que casi dimos tres vueltas completas al campo de futbito de la biblioteca, sin que el balón tocara ni una vez el suelo.
Recuerdo como te divertiste con todo el mundo, aquella Semana Santa por chalet de Elisa...


Te pediría una vuelta más con el balón de fútbol y hablar
de algo de la vida.
Te pediría un par de chupitos más y brindaríamos por la
noche que se va.
Te pediría una sonrisa tuya y volver a disfrutar de tu
compañía.
Te pediría un segundo más para poder despedirme de ti.



Nos vemos Quili.
 
Mi hermano Joaquín
Bló, 11-7-2001;


Mi hermano Joaquín


Los del ONO están justo enfrente de mi casa, excavando una estrecha zanja, donde pondrán los cables para poder ver la televisión en digital y para poder conectarse a Internet. Los móviles han revolucionado el mundo de la comunicación y la medicina también va a lo loco, con su cadena del ADN y con el clon de la oveja Dolly. Tecnología + medicina = grandes avances en la solución de los problemas para los discapacitados.


Mi hermano Joaquín siempre ha estado en absoluto silencio. No tuvo la oportunidad de poder oír la voz de mi madre y un médico quemó su tímpano sin que nadie pudiera hacer nada por él. Una infección en el oído y una alergia al medicamento, fueron realmente los culpables de todo.


De muy niño, cuando la mente de cualquier crío es tan frágil como una bandeja llena de copas de cristal, él se tuvo que marchar a estudiar todas las semanas al internado de la Penyeta Roja y allí se acabó de hundir para siempre.


Se traía los moratones para pasar el fin de semana a casa y solían robarle el dinero. Tenía tanto miedo, estaba tan asustado, que un día que entró en el autobús que le llevaba siempre a su peor pesadilla, él tuvo que salir corriendo de allí por la puerta de atrás. Solo regresó a casa por la noche, cuando sabía que no estaría esperándole aquel cruel autobús.


Le aprecio mogollón y no dudé en ir a buscar a un payaso que lo tenía puteado en el curro.
Le admiro mucho por ser tan trabajador y tener las manos duras como piedras, de tantas horas que ha pasado en Muebles Azor.
Le he visto volverse loco cuando supo la verdad de su sordera y el consuelo que tenía de pensar que aquello era de nacimiento, se fue a la puta mierda.


Mi madre no lo lleva nada bien y se siente muy vacía pensando “¿cómo debe de ser su voz?”
Mi padre es feliz de ver que sale por ahí y tiene una resaca de un par de cojones para el día siguiente.
A Desi y Manu, los hermanos ideales.


Tenemos el teléfono de un cirujano que trabaja con un nuevo implante para sordomudos, aunque para todos no funciona. Pero, ¿y si llegara a funcionar...?
 
Señoras y señores, el Chino se nos ha casado
Bló, 29-9-2001;

Señoras y señores, el Chino se nos ha casado


Uno de nuestro más fiel feligrés de la peña Puntaço,
cometió ese gran error, que es el perdernos de vista por un buen tiempo. Ya sabes que a veces en los viajes de novios, te vas y ya no regresas más, a frecuentar la barra del bar.


A las cuatro fue la hora marcada en el calendario de muchos, para comenzar una apoteósica romería por las calles de Benicarló.
A las cuatro y cuarto, minuto arriba minuto abajo, pasó una tormenta de esas traicioneras con ganas de guasa.
A las cuatro y media el whisky corría a raudales y todos los asistentes nos enfundamos con elegantes trajes de Armani.
A las cinco menos cuarto, antes que el campanario voceara metal, todos ya un poco tocados y valientes, nos fuimos a pegar una volteta, un sábado, por el pueblo.


Tres caballos y un carromato engalanado para llevarnos todos a pie de la iglesia.
Dos mozos de cuadra tiraban de ellos y realizaban complicadas maniobras frente al Muchola.
Un chofer a cargo de controlar las riendas, ese llamado el Angustias, mito histórico en las bellas páginas de Benicarló.
Todos encima del carro, cantando los grandes éxitos que siempre habíamos desentonado de críos, en los casales falleros.


Después de derrapar mentalmente, sobre el séquito que esperaba la elegante carroza que traía a la Filipi, le cantamos con mucho arte; “¡¡Chino no te cases!!”, y el cura, que oficiaba aquella bella eucaristía, rezó dos Avemaría Purísimas y un Padre Nuestro por aquella blasfema herejía.


No tardamos mucho en salir de aquel tugurio lleno de estampitas de la Virgen, y largarnos a por un par de JB´s con naranja en el bareto de enfrente.
No pasaba ni media hora y ya nos tirábamos el arroz y los macarrones a discreción sobre nuestras cabezas.
No fue nada más que un ratito. Lo que tardó el Nahum en sacar su otro yo e intentar reventar una boda, que solo le quedaban cinco minutos para acabar.
No se lo creían los invitados, cuando al concluir la solemne sesión familiar de fotos, dentro de la iglesia, lo manteamos al Chino en mitad de la calle gritándole; “¡¡To-re-ro, to-re-ro, to-re-ro!!”


Cenamos manjares, bebimos más alcohol y cayeron un par de puros por el colega que se nos casaba.
Bailamos lo impensable a la vista de algún abuelete gay, que no daba crédito a las nuevas tendencias en las pistas de baile de las bodas.
Reímos y disfrutamos de una gran fiesta que se organizó para el Chino.
Él miraba y sonreía medio pedo, alegre de que allí, estuvieran sus amiguetes.

Felicidades Héctor.
Felicidades Patri, te llevas lo mejorcito de la tienda.
 
Estos dos no son mascotas, son de la familia
Bló, 20-5-2001;

Estos dos no son mascotas, son de la familia


Tumbado perezoso está con la carita negra y unas patitas manchadas de charol. Con esos dos ojitos azules que nunca sabes, ¿qué coño estará pensando? Con sus clásicas garras bien afiladas, para poder trepar por los árboles y estirarse las uñas en el sofá del comedor.


No he visto gato igual en la comarca. Con esa parsimonia al andar por el pasillo, mientras que tú estás con la puerta abierta en la mano y, esperando a que salga, ves como él te chulea mirándolo todo, olfateándolo, lamiéndose y tú pensando: “¡bueno!, ¿sales o te quedas cabrón?”


Fue el fichaje felino del verano. El antes vivía en un gran chalet de Benicàssim plagado de gatos a tutiplenin. Os puedo asegurar que en los primeros días, era un riesgo innecesario el darle comida con la mano; él pasaba de diferenciar el pollo, de los dedos. Se llama Rabi, porque su rabo está roto y anudado junto al lomo de su espalda. ¿Genético, de nacimiento o un accidente?, quién sabe.


Whisky es su amiguete de juegos y aventuras. Juntos van destrozando revistas, corriendo pasillo arriba, pasillo abajo y junto a los jarrones de porcelana, simulan grandes combates de lucha libre. ¡Mamá, tengo miedo!, la casa peligra por momentos.



El Whisky era vecino nuestro. Fue abandonado a su suerte, cuando solo era un cachorrillo, en un pasillo cerrado con verja y lleno de plantas y matorrales. No puedo imaginar qué podría haber pasado si mi madre no lo llega a rescatar de su prisión particular.


Ahora él está creciendo, igual que su curiosidad a todo lo que le rodea. Vamos juntos a pasear por las calles cerca de mi casa y el colega va marcando su territorio. A veces me deja alucinado, cuando encuentra a otro perro faldero y se revoluciona corriendo sin control a su alrededor y haciéndole recortes a lo Manolete.


Todas las tardes vamos llegando a casa y ellos dos ya están aquí, con cara de buenos chicos y con la casa patas arriba.

Todas las mañanas los tenemos entre los pies, frente a la nevera, haciéndose los locos y a ver hoy lo que cae del cielo.

Todas las noches mola verles como se van a dormir cada uno a su bola.

Todos los animales, incluidos mis hermanos y yo, somos de la familia.
 
Un tal Bin Laden, anda suelto por ahí
Castellón, 11-10-2001;


Un tal Bin Laden, anda suelto por ahí



Hace un mes que la realidad superó a todos los guiones más increíbles y rebuscados de las películas de Hollywood.
Hace casi el mismo tiempo, que la tele no para de emitir el mismo culebrón a todas las horas del día.
Hace muchos años que Estados Unidos, la superpotencia mundial, se auto proclamó como la mejor policía, a sus intereses económicos, del planeta Tierra.

Por eso y por nada más, fue la causante de que dos aviones reventaran Las Dos Torres Gemelas de Nueva York.



¿Qué religión puede ser más absurda, que morir por ella y ganarse una pequeña parcela en el paraíso?
¿Qué se hizo, me pregunto, para que una banda de zumbaos se suicidaran con alegría y desparpajo?
¿Qué culpa tienen ahora los niños afganos que, en cualquier momento, les pueda caer a los pies un misil desde el cielo?

Por éso y por nada más, pienso que este mundo es muy hijo de puta, con todas y cada una de las buenas gentes que habitan en los países metidos en conflictos bélicos.




Son familias tristes en cualquier funeral de todos los daños colaterales del planeta.
Son maltratados y aniquilados con limpiezas étnicas. Y por culpa de una hambruna con ganas de matar.
Son expulsados sin ninguna piedad de sus hogares, porque ella, la maldita piedad, fue la primera que la echaron de allí.

Por eso y por nada más, me mata ver ancianos, mujeres y niños en la tele deambulando hacia ningún lugar seguro.



Yo puedo ir al Mc Donald´s y repetir de una más de patatas de luxe con salsita de cebolla. Ellos esperan impacientes a ver de qué se pueden morir hoy.
Yo puedo viajar a las montañas, allí donde el agua brota por los riachuelos de los valles. Ellos creo que llorarían de emoción de ver tanta libertad.
Yo puedo pedir la baja laboral por causas de salud y pasarme un par de días mirando la tele. Ellos y ellas quedan a la deriva, viendo como su retoño va apagando la luz para siempre, por culpa de unos medicamentos que aquí cuestan una miseria.
Yo puedo reírme de la puta Navidad. Ellos seguro que todos los años piden lo mismo a los Reyes magos...



Una oportunidad en la vida
 
¡Cuidao, que acaban de soltar un Miura!
Alcora, 5/11/2004;

¡Cuidao, que acaban de soltar un Miura!


Desde la puerta de toriles,
un hombre con gorra y patillas
espera a que suene el clarín.

Ti-ti-ri-tiiii...
Abren las puertas

Sale empitonado
desde la oscuridad;
armario rocoso,
28 tacos, 1´85 con 95 kilos.

Ojos marrones,
ojos inyectados en sangre,
ojos afilados como cuchillos.

Voz potente,
voz con mucho tono,
voz con pocos bemoles.

Brazos fuertes,
manos grandes,
gesticulando como si quisiera
comerse a todo el mundo.

Cabreao,
encendido,
un supositorio
de ortigas por el culo.

Encargao sin muchos currantes,
faena a punta pala.
¡Ya ves, de movidas por el curro!

No hay control,
palabras lanzadas con dardos,
frases sueltas a cañonazos.

Cabeza llena de mierda,
corazón hijo de la gran puta
le pone a mil por hora.

¡Venga!
A palpitar adrenalina
hasta el último músculo.
¡Venga!

Un flan a punto de estallar...
Tiritando se calla...
Aprieta dientes...
Mandíbulas marcadas...

Andar rápido,
andar tosco,
andar descompensado.

Mirada abajo,
no quiere miradas,
no quiere encuentros en sus ojos .

A salido a su vieja,
ella escupe mierda,
dispara a matar,
no ha aprendido nada más.

Ahora está solo, ¡mierda!,
putas frases retumban
en su cabeza una y mil veces;
¡coño, venga, más adrenalina!

Él ya está en la locura,
loco que clama venganza;
¡me la van a pagar,
que se preparen!

Alguien que pasa por allí,
alguien que le dice algo,
él contesta con ácido sulfúrico.

Con la mirada
marca una raya,
nadie la cruza,
da miedo,
¡ten cuidao!
es un Miura suelto.

Hacía meses que no me pasaba.
¿Tendré que volver al psicólogo?


PD. Ya no hace falta, la cagué el sábado con Ana.
Lo tenía todo y ahora no tengo nada.
¿Quién dijo que los sapos asquerosos se convierten en príncipes azules?
 
Gracias Ana
Bló, 23/11/2004;

Gracias Ana


Gracias por hacer realidad uno de mis sueños y dejar que me enamorara de ti con las cartas que nos enviábamos desde aquella bonita distancia que nos separaba de los dos.

Gracias por calmar mis penas, por hacerme sonreír con tus sonrisas, con todas tus locuras, locuras que me hacían reír y ser feliz.

Gracias por hacer sentirme un chico especial, por decirme que te volvía loca mi culo, que te encantaba mi espalda, que mi nariz era la más bonita del mundo, que a veces, me salían chiribitas de mis ojos, que a veces, tenía el guapo subido de tono.

Gracias por cuidarme toda la noche en el hospital, por preocuparte siempre de mi tonta cabeza, de animarme a seguir siendo una buena persona.

Gracias por darme todo tu cariño, por regalarme tu cuerpo desnudo; aun lo tengo marcado en recuerdos por toda mi piel, por estremecerme con tus manitas, por explotar tu corazón junto al mío.

Gracias por regalarme tus ojos rasgaditos y del color de la noche, cada vez que me mirabas, yo me derretía como el hielo, sin remedio. Cuanto echaré de menos esos dos preciosos ojos.

Gracias por hacerme sentir que tenía una familia un poco más normal, con sus cumpleaños, con sus bodas, con la comida de Navidad, con los regalos de la Noche de Reyes.

Gracias por vernos la última vez, lo necesitaba, de verdad, muchas gracias. Yo callado y sentado en el coche, volví a disfrutar de tu silencio, de tus abrazos, de tu último beso.

Gracias por mirarme cada vez que me he desnudado el alma delante tuya y no burlarte de mí, por escucharme con atención, por ser mi mejor amiga.

Gracias por tus mil perdones, por tu paciencia sin límites, por tu comprensión infinita.

Gracias, he sido un hombre muy afortunado, he sentido lo más bonito del mundo.




PD. No sé, llevo todo el día soplando, un poco triste, un poco vacío, un poco sin ti.
Seguro que mañana estaré mejor, seguro que el mañana será otro día.

¡Joder! He vuelto a soplar.

 
Día de lluvia
Bló, 10-5-2001;

Día de lluvia


No recuerdo exactamente cuando comenzó a fascinarme la lluvia de primavera. Son esos atardeceres donde la buena temperatura convive con millones de gotas kamikazes, que solo saben caer una y mil veces en las aceras de las calles.


Yo entonces patrullaba pegado a las paredes de los pisos e intentaba esquivar, con valentía, todos los chorros de agua que salían de las cañerías. Ni tan solo llevaba unas simples botas de agua que pudieran protegerme de los pies, la incómoda humedad que se había apoderado de mis zapatillas. Andaba seguro de no encontrar a nadie tan loco como yo, a quien le encantara ver romper los charcos barridos por los neumáticos de algún coche.


En la edad del pavo, todo eran suspiros de algo, que aún hoy, no sé de donde coño venían. Miraba tras el cristal de mi casa, como en el cielo las nubes daban formas grises. Cada gotita contra el cristal de mi ventana, era una nota que componía para mí, la mejor y más melódica orquesta sinfónica del mundo.


Después descubrí este pequeño secreto entre la escritura y un servidor. Me di cuenta que un extraño vínculo se unía a una preciosa tarde mojada con el agua del cielo y, de allí, nacían cartas como éstas. Podía recordar mejor los sentimientos, si se refrescaban por los riachuelos que se formaban entre la calle y el escalón de las aceras.


Los árboles se volvían tan verdes que parecían querer reventar de alegría por aquella lluvia de Abril.

Los pájaros perezosos se aseaban con mimo el plumaje, mientras dejaban que el atardecer se duchara con un fino manto de lluvia.

El arco iris daba un toque muy fashion al momento. Y de la tierra de los alrededores llegaba, hasta aquí, un suave perfume de jazmín y de romero, envolviendo un día precioso de Mayo.



Las últimas gotitas ensanchan círculos en los charcos, ningún trueno ha roto la paz de esta tarde que se va, y de tí, querida lluvia de primavera, un servidor, se despide.
 
Queridos Reyes Magos
Vinaroz, 18-12-98;

Queridos Reyes Magos


Lo siento por escribiros tan tarde. El tiempo pasa tan aprisa que sin darme cuenta ya casi estamos en puertas de nochebuena y no sé si esta carta os llegará a tiempo, antes que partáis a dar vuestros regalos por todos los rincones de este mundo.


Este año no quiero nada para mí. No es que me haya portado bien ni mal, ni tan solo que no desee algo bueno para mí. Lo que pasa, es que ya tengo lo que siempre os había pedido años atrás.
Un pequeño sueño hecho para mi.


Tardasteis mucho en enviármelo. No sé si por algún fallo mecánico de los camellos, por el largo camino o porque no anotaba bien la dirección de correos a donde tenía que mandar la carta, pero ahora todo eso no importa. Vino envuelto con el calor de las terrazas de verano: pelo oscuro, sonrisa juvenil y dieciséis primaveras enfrascadas con el pecado original.


En aquellas fechas el sueño me destrozaba día a día: El amanecer era una tortura a la cual no podía escapar y, las últimas horas del día, un sacrificio descomunal y rentable a final de mes. Todo era un infierno, “¡no siento las piernas!”, hasta que mi pequeño tesoro me vino a visitar. Con ella ya no quería irme a dormir y solo con despertarme a la mañana, justo al abrir los ojos, ella me invadía en cada pensamiento.


Hoy hace exactamente cinco meses de todo aquello. Lo recuerdo todo como si fuera ayer y me siento muy bien, pensando que por fin hay sentido a mi vida, porque ella, mi cachito de corazón, se llama Ana.


Es muy acogedor estar con su compañía a todas partes. Da lo mismo el dónde, el cuándo y el cómo, mientras ella me mira y sonríe iluminando las aceras de las calles.


Sus caricias apagan mi inquietud, sus dos ojitos son el sol de cada día y en sus besos, la sensación de pelotazo más bestia que jamás haya probado en esta vida. En su cuerpo he encontrado un refugio donde guarnecerme del mundo y en donde el tiempo parece detenerse por momentos.


Así pues, queridos Reyes Magos, nunca podré agradeceros este pequeño milagro, que, con retraso, un día me vino a visitar.


Gracias y Feliz Navidad
 
Melilla...
Melilla, 20-3-95;

Melilla...


Una carta me quitó la libertad y no daba explicación para ello.
Por primera vez subí a un barco y fue para atarme a Melilla.
Más de un millar de desterrados me acompañaban en el viaje.
Más de un millón de recuerdos se quedaban en la Península.

Al oír las gaviotas chillar ya se divisaba África.
Cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos en Melilla.
Como en una gran feria fuimos subastados a bajo precio.
A los camiones nos cargaron y, desde entonces, fuí condenado a este cuartel.

Aquí dentro no somos nada, la nada se ríe de nosotros.
Porque ella es algo entre estos muros y nosotros no somos nada.
Aquí nos enseñan a matar, a gente que no conocemos.
Aquí aprendemos a respetar, por miedo y con arrestos.

Me acostaba con aire de Levante, aroma de naranjos y color azafrán de la paella.
Ahora despierto con viento de África, aroma marroquí y un sabor exquisito a hachís.

Soy preso sin saberlo
Soy preso sin juicio y con condena
Soy preso sin ideas
Soy preso por ley y por la patria


No es todo malo lo que respiras. Aquí de buenos colegas no te faltarán.
Risas, cachondeo, “¡hostias, las fiestas del pueblo!”, aquí de buenos ratos seguro que pasarás.
Imaginarias, guardias y refuerzos, “¡joder como se pringa aquí!”.
Las botas, la cara y el pelo, “¡o te espabilas o te quedas aquí!”.

Mi habitación compartida con diez tíos, mi soledad, sólo para mí.
Mi intimidad repartida por igual a diez tíos, la pena me la quedo para mí.
Cuando todo ésto acabe los echaré muchísimo de menos.
Ahora aquí son mi familia y un día los tendré que abandonar.

Soy preso con mis colegas
Soy preso con ellos o sin ellos
Soy preso en mi litera
Soy preso con ella o sin ella


Una chinita fue mi perdición, unos retretes el lugar del delito.
Un teniente me registró, por culpa de una humareda que salía de allí.
Ahora estoy aquí en la preve, la trena del cuartel.
Ahora sí que estoy con los míos, recluido dentro de este cuartel.

Antes no tenía libertad, después de ésto mucho menos.
Antes era uno más, después de ésto, una puta mierda.
Un drogadicto dicen que soy, yo afirmo ser una persona.
Una gran mierda entre los reclutas, hoy me han ascendido el rango.

Cada tarde voy con los de paseo, ellos salen y yo me quedo
Cinco horas sin libertad y a mí “¡qué hostias me importa!”.
El mundo no se acaba aquí y eso bien lo sé yo.
El Apocalipsis comenzará el día que yo deje los barrotes.

Volveré a cautividad otra vez, con las cinco horas menos.
Volveré a pasear por Melilla con miles de presos más.

Somos presos por destino
Somos presos en cautividad
Somos presos por un delito
Somos presos y nada más
 
¿Qué buscan?
Bló, 17-7-2001;

¿Qué buscan?


Todas aquí revueltas en líneas, agotadas de aguantarse una encima de otra.
Con sus comas reflexivas y sus puntos de alto obligado.
Frases que viven el detalle, que una vez fue.
Historias de verdad, que a todos nos ha ocurrido mil veces en la vida.



Una fecha de un día cualquiera, se apartaba de su prole.
Dos palabras escoltadas por unos interrogantes que se preguntan, “¿qué hacemos aquí?”
Un bolígrafo borracho, de tanto ir y venir.
Una pared en blanco, a punto de vivir.



Todos están aquí y nadie se ha olvidado de la historia.
Todo son historias de esas que nunca salen al cine.
Todos están al cine y a mí me gusta más escribir.
¿A tí no?



¿Por qué no? Joderse y mirar mil veces como aquellos hijos de puta con el chapiri en la cabeza, aquellos malditos novios de la muerte, aquellos que decían cien veces: “¡Una boca menos que alimentar!”

¿Por qué no? Ser un niño y, de un plumazo, sonreír como un loco de tanta felicidad.

¿Por qué no? Decir la verdad con todo un mundo matándose por culpa de los políticos y el dinero.

¿Por qué no? Recordar con mucho cariño a muy buena gente que vivían por aquí.

¿Por qué no? Describir esos momentos de pecado, por cada coche aparcado, con la complicidad de la luna.

¿Por qué no? Mirar las montañas y respirar aromas que te hacen sentir muy bien.

¿Por qué no? Encerrar todo ésto aquí abajo para siempre, con una firma que les hará muy buena compañía.


¿Y por qué no?
A mí me gusta escribir.