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Bonifasi y sus cartas
Acerca de
-¡¡¡Me falta valor!!!- Y ya he dado mi primer paso, que después de marzo me dejo el trabajo, que me largo a Palma con mi amada, que estoy más loco que una cabra............................... -¡¡¡Me falta valor!!!- Sí, lo tengo claro, pero tengo un nudo en el estomago, tengo un poco de miedo en mi cerebro, lo tengo claro por la tarde y por la mañana vuelvo a estar asustado...... -¡¡¡Me falta valor!!!- No la quiero perder, mi felicidad es estar con ella, tal vez no salga bien, tal vez sea para toda la vida, tal vez sí, tal vez no.............................. -¡¡¡Me falta valor!!!- Pues eso, que le he echado un poco de valor y he apostado por mi felicidad................. -¡¡¡Ya no tengo miedo!!!- Todo o nada, menuda apuesta loca de remate, pero es la mía y ahora por fin en abril estaré para siempre a su lado.............. "Cositas de un chiquillo locamente enamorado"
Sindicación
 
Complejo de Peter Pand
¿Por qué me estremezco cuando quiero escribir un verso?
¿Por qué, si no conozco las reglas, ni cuento las silabas?
¿Por qué, vacilón, tonto del culo, aun te creerás que eres un poeta?
¿Por qué, si ni siquiera esto es un verso de verdad?

¿Dónde quieres ir a parar?
Eres un poco raro, chaval.

Sí, lo sé, aun así, me engaño a mi mismo; ya no soy un niño, no tengo canicas en los bolsillos, ni agujeros en las rodillas de los pantalones vaqueros, ni si quiera un tirachinas de madera preparado para hacer el malo; tengo 29, lo afirmo, no lo escondo, con orgullo, en mi DNI, impreso en tinta, lo dice, ya soy un hombre; alto, castaño, espalda ancha, manos grandes, un poco feo, venga. ¿Qué pasa? Responsabilidades en mi vida, en el trabajo, con el coche, con la casa, lo que te digo, aquello de que fui un niño, quedó solo en el recuerdo.

Recuerdos, recuerdos, recuerdos, estamos hechos de recuerdos.

Hoy, hace un rato, me he dado cuenta, algunas arruguitas en mis ojos, canas en mi pelo, pocas, pero las tengo, tres o cuatro he contado esta mañana, de verdad, no te engaño, ya lo sabes, nunca te voy a engañar. ¿Para que? Si yo soy yo; eso ya está claro, se que me paso, lo sé, aquí, yo, al escribir, solo se decir la verdad; todo lo que te escribo no es mentira.

Confía en mí, yo nunca te voy hacer daño.

De mi pasado poco tengo por contar. ¡¡MENTIRA!! ¿Por qué mientes bellaco, si podrías escribir mil libros de tus aventuras vividas? Ese tiempo, allá, niño, atrás, en el pasado, casetas en los descampados, fabricados con cariño, con aventuras, con palets de madera; recuerdos, horas, minutos, segundos que caminaban con calma, agarrados de mi mano, junto a la orilla de la playa, soplando, cual brisa te acaricia la cara, hola Brisa guapa, no hay prisas, te lo digo niña, en la calle aprendí a disfrutar de la inocencia.

La tele te enseña cosas malas y te rompe la inocencia.

Perdón, perdón, perdón, por dejarme llevar por mis pensamientos, perdón, por favor, no se donde me llevan, perdón, pero yo me dejo llevar, perdón, perdón y perdón.

Después fui un ave, lo recuerdo, la edad del pavo, mirarse mil veces al espejo; gomina, colonia, niñas, minifaldas, coletitas. Al caminar, de mi casa al instituto, me miraba mil veces en todos los cristales de las puertas de los edificios que me cruzaba en mi camino, mirándome, de reojo, en los cristales de los escaparates, mira que te mira, en los cristales de los coches, cristales, cristales que reflejaban mi pavo.

No sé, cosas del pavo, no sé, cosas de adolescentes.

Ahora me siento pavo, aun siendo un poco feo, aun teniendo los dientes torcidos, aun con estas dos antenas, aun después de ver mi verdad en el video, aun mintiéndome el espejo de mi casa, traidor, aun así de feo, yo me siento pavo real en estos momentos. Estoy con el guapo subido de tono, simpaticón, con la sonrisa intacta, perenne, todo el día, brillante, mi mente despejada, con el tono justo para una broma, con las palabras escogidas para cada momento, muy seguro de mi mismo, la gente se alegra de verme.

El Bonifasi está de guasa, que dice que está en el mercado.


Ayer salí hasta las cuatro, chupitos de tequila, un besito, Corazón, ya ves que cosas, lo que te digo, lo que te cuento, es verdad, aún tengo complejo de Peter Pand.



PD: Mañana tengo una despedida de soltero, seguro que sacaré mi alma de Peter Pand y arrasé en la noche, seguro de mi mismo.
 
Corazón de primavera presenta: Crónica social de una boda anunciada.
"Es un poco largo de leer, lo siento mucho, el espejo miente...”




La boda de mi hermano Manu fue una pasada. En uno de los salones del Castillo del Papa Luna se ofició la boda civil. Cuando llego Grisel, no miento, no engaño, muy guapa, por cierto, un montón de turistas que esos momentos lo visitaban, hay que señalar que después de la Alhambra de Granada es el Castillo de Peñiscola el segundo monumento más visitado de España, pues todos los turistas rompieron a aplaudir el paseillo de mi cuñá al brazo de su padre que andaban por la alfombra roja que cruzaba el patio de armas hasta llegar al salón.


Aquello, tanto aplauso, parecía algo surrealista, parecía principesco.


Ya dentro, dos músicos, violín, violonchelo, piano, una soprano, cantar de cantares, cantar gregoriano, canto en latín; pero ahora sonaba la entrada nupcial, allí estamos todos de pie con la piel de gallina. El novio, mi hermano, la esperaba, con un traje negro, zapatos negros, camisa negra con tonos rojos, chaleco negro con tonos rojos, corbata negra con tonos rojos; él, my brother, tan tranquilo, parecía como si la rutina de casarse una vez en la vida fuera el pan de cada día.

Grisel y Manu ya están sentados en un banco a la derecha del público asistente, enfrente, a la izquierda, los padres de los novios. Mi madre, la madrina, estaba guapísima, mira que yo no daba un duro. Al centro, en una mesa con micrófono, el personaje del ayuntamiento que los casaba.

Primero salió a leer Aviñó, amigo de los novios y al hacerlo los nervios pudieron con él. Se repitió en alguna frase sin querer; mi corazón flipando, los nervios cantando, yo cardiaco, me toca después salir a leer, miedo escénico. ¿Por qué coño no me traje la petaca con whisky de los cojones? Espera que ahora me toca a mí. Leo y no se oye nada. No funciona el micrófono. Comienzo a sudar. Leo y por fin se oye. Primera hoja bien. Segunda hoja muchos nervios. Algún gallo cabrón se apodera de mi garganta. Acabo y me aplauden como hicieron con el Aviñó. Me siento en mi sitio. Me siento ridículo. Me tranquilizo un poco. Recupero el ritmo pausado de mi corazón. Ya puedo disfrutar de la boda. Mi madre llorando. El suegro de mi hermano llorando. Creo que he emocionado.


¡Misión cumplida!
¡Señor sí señor!


-Alguien sabe algún motivo para que los novios no se puedan casar, que hable ahora o que calle para siempre....-
-Los novios ya se pueden poner los anillos-
-Os declaro marido y mujer-


¿Y el beso?
¿Por qué nos robaron el beso?
¿Qué pasó con el beso quillo?


Hora de Gustavo el fotógrafo, que también es amigo de los novios, conductor de ambulancias, motero reconocido, uno de los testigos de la boda y mi proveedor oficial de puros. Fotos dentro de la enorme sala engalanada de rojo y con largos tapices que visten los muros desnudos de piedra. Fotos, también fuera, con la familia. Foto con los cuatro abuelos que tenemos, todos están aquí con más de 80 arrugas en su vida, que foto más chula. Fotos con todos sus amigos. Fotos, fotos y más fotos, coño, que el patio de armas es muy grande, es medieval, tiene guasa, mucho turista anda, al aire libre, con el mar de fondo, es un lugar privilegiado para tantas y tantas fotos y tan bonitas con la familia.


A las ocho todos a la Hostería del Mar. Nos vemos allí.


Llegan los novios, se enciende una traca doble con seis masclets gordos que para eso somos valencianos; que retumbe la playa, el paseo, que se entere todo el mundo que han llegado los novios. También prendemos una mecha verde que entra en una caja grande, que está llena de tubos, que cada tubo tiene confeti a tiras de colores y al explotar, uno a uno, suben al cielo y tiñen de papeles el aire. Joaquín, my brother, está allí, grabándolo todo con la cámara. Otra traca se enciende, son los amigos, lo que os digo, aquí la pólvora se lleva en la sangre.

Los novios pasan con todos los invitados al patio, al jardín del restaurante y allí se devora, sin compasión alguna, los canapés, los entrantes, el jamoncito, las gambitas rebozadas, los dátiles con beicon, los choricitos, esas cositas buenas, delicadas, que son pequeñas y que con un bocado desaparecen de los platos.

Oye, que ya podemos entrar en el comedor. En el entrador, en el recibidor, junto a la puerta, un tablero de corcho, con hojas, con nombres, con números, con mesas. Me ha tocado con mis hermanos Desi y Joaquín, me ha tocado con mis primos Oscar y Silvia de Portell, me ha tocado con mi primo Iván de Villafranca, me ha tocado con mis primos Alberto, Sara, Rocío y Borja de Sariñena. Me ha tocado en la mejor mesa de todas, esto promete, os dejo, voy pallá.

Entran los novios y se les sirve un copa de cava a cada uno y ellos, los novios, se enroscan los brazos con las copas, en señal de unión y ha pegar un sorbito para el brindis, uniditos, mu juntitos, que bonito; Manu, el muy bruto, se lo ha bebido todo como si fuera un chupito; de un sorbo.


¡Ti-ti-ri-tiiiiiiiii!


Primer plato entrando en la plaza, los camareros, con las bandejas llenas de langostinos y bogavantes desfilan con la música hasta llegar a la mesa de los novios, allí, se abren en abanico, unos marchan a la derecha, otros se largan a la izquierda, todos al pasar enseñan el contenido de las bandejas a los novios que aprueban el gesto con una sonrisa.

Bueno, que os vuelvo a dejar, que hay un poco de hambre, hay vino tinto, hay vino blanco, hay tres o cuatro platos; a cada plato, la misma ceremonia del desfile de los camareros, vino y más vino; cuidado, que me voy a beber un par de vasos de agua para contrarrestar el colocón que se avecina, que van muy ciegos los invitados, que se les va la olla, que el alcohol los envalentona.

¡Viva los novios!
¡Viva la hermana de los novios!,
¡Viva el hermano del novio que ha leído!
¡Viva la madre que os parió a los dos!
¡Que se besen los novios!
¡Que se besen de tornillo!
¡Que se besen los padrinos!
¡Que se besen los consuegros!
¡Que se besen los testigos!
¡Que viva el roce y el movimiento gay de los testigos!
¡Que viva el vino, coño, que bueno está este caldo riojano que te vuelve loco por un momento!

Tarta nupcial, los novios, la espada, la foto; cava, que esto no se acaba, otro vaso de cava que me llena mi primo Alberto, él es de los buenos, llena copas de cava, mi vaso, otro vaso, por favor, ahora que sea de whisky con naranja; café, ea, enciendo un puro, le pego dos chamadas, está bueno, está sequito, el puro de los cojones.

Los DJ´S comienzan la sesión con un par de pasodobles, los matrimonios se apalancan en la pista de baile, la gente se anima, los borrachos descontrolados en la barra libre; peazo invento la barra libre, es como la caida libre, pero con cubatas.

Me marco un pasodoble con la madre de la novia, me la cambio por mi madre, ea, me cambio mi madre por un cubata de esos pintados de color naranja; ay! los primos van ciegos, mis hermanos desvarían, los amigos de los novios son almas endemoniadas, poseídas, que no paran de bailar salsa y todo lo que pillan por banda.

Voy a parar un poco, meto el freno, estoy mu fino, no quiero cagarla, me pido un vaso de tubo con agua, me lo bebo, ya está, me voy a bailar.

Me ataca una chica con la mirada, nos atacamos mutuamente con la mirada, chicas, esto es la guerra; por dios que guapa, ojos azules, alta, tipazo, que vestidito, por dios! ¿Se habrá equivocado, se habrá confundido, irá borracha? Nos presentamos, ella tiene nombre capicua, coño, pero si eres abogada, ponme un pleito por favor; se marcha a bailar con otros chicos, yo me voy con mis primos, no hay problema, la noche es larga, más cubatas, más risas, más cachondeo; me pilla la abogada con un cubata de whisky en la mano, le ofrezco, no le gusta, me ofrece el suyo y es peché con hielo, que bueno; en tu boca seguro que sabe mejor; que buena, no se enfada, que nos vamos a la barra, que pedimos un par de pechés con hielo, que me derrito, joder con los ojazos de la niña, no me comas; bailarina que sabe mover su cuerpo, que me lleva como quiere, que luzco sin hacer nada, que me da instrucciones precisas al oído, ahora no me sueltes, ahora suelta tu derecha; me gusta como me habla al oído; que vuelve a desaparecer, que me vuelvo con mis primos, más cubatas, que delito.

Otro vaso de agua para no cagarla, hoy yo no voy a cagarla, que la caguen otros, hoy es un día muy importante, estoy divertido, estoy guapo con el traje, estoy con el guapo subido de tono diciendo tonterías a todo bicho viviente.

Los DJ´S continúan con el remenber de los años ochenta; deben ser las dos de la mañana, queda solo una hora, me encuentro, con la mirada, a ese peaso bombón a metros de distancia de mí; no nos decimos nada con las palabras, estas sobran, que nos gustamos, que yo estoy con mis primos, que ella está con sus amigos, que no tiene novio, que no tengo novia; al final no ocurre nada, esta noche yo soy un auténtico y genuino caballero del zodiaco.

Chapan el garito, cierran el restaurante, nos vamos a Benicarló, entramos en un pub, bailamos tope apegados unos contra los otros, tope pípol, somos muchos allí dentro; me giro, es ella, que bien, que gustito, te invito a un peché con hielo, te agarro de la mano, me acompañas a la barra; tardan mucho en servirnos, que bien, que suerte, que gustito, hablamos muy pegaditos al oido, te digo cosas picantes al oido; salen chirivitas, confeti y castillos de fuego de tus ojos; nos sirven los pechés, volvemos con los novios, los amigos, con mis primos, mis hermanos.

A Desi, my brother, se le va la olla, va muy ciego, se lleva los primos por ahí, me despido de mi ángel, que me tengo que ir con los primos, ¡ay los pallos!, que somos de la familia, que el Desi está loco y a saber donde los lleva, me despido, angelito mío y se acabó la noche para mí...


Al día siguiente desperté a las diez, un poco resacoso pero con una enooooooooooooooorme sonrisa en mi boca, busque la cámara de video, esa que no soltó Joaquín en toda la ceremonia; en la traca, en la cena, en los bailes. Me vi en video, se me quitó la sonrisa, nunca lo había hecho antes y me dio mucha vergüenza, mucha, mucha de verme y de escuchar mi propia voz. No sé, antes de ir a la boda, al mirarme al espejo, recien duchadito, recien afeitado, culito de bebe, con el traje, me sentía guapo.

Al verme en la cámara de video me he dado cuenta de lo que soy...



El espejo miente.




PD. Bueno Manu, cuando vuelvas de ese peaso viaje y leas esta crónica, que sepas, que ha sido la boda más guapa que he estado en mi vida y encima me acuerdo de todo. Palabra. Me lo pasé genial. Disfrutaba mucho de veros a ti y a Grisel sonriendo de verdad.
Joder, Manu, que felicidades.

Eres el mejor, te debo una carta.
 
Manu y Grisel
Me gustaría deciros una sola palabra,
y que fuera muy sencilla, muy chiquita, muy bonita,
y que pudiera emocionarnos al escucharla,
y que pudiera decir lo importantes que sois en nuestra vida;
familia, amigos, gente que os quiere.
Busco, busco esa palabra y no la encuentro.
¡Ay, pero qué lástima!

Así que buscaré en el pasado,
en el baúl de los recuerdos,
la primera vez que os vimos juntos
y de eso si me acuerdo.

-¡Corre, mira , mira, la novia de Manu!-
Allí estábamos de pie gritando
Desi, Joaquín y yo, todo cotillas,
asomados por la ventana de casa,
ellos dos avergonzados en una esquina,
se escondían de nuestra vista.

-¡Pues yo la conozco, es Grisel,
la pelirroja, la que hace atletismo!-

Guapa,
Manu no está tonto,
se la ha buscado guapa.

Creo que han coincidido trabajando en el Mercadona
y entre cajas de fruta, algo habrá ocurrido este verano.

¿Se habrán gustado un montón?
¿Se habrán puesto nerviosos al hablarse?
¿Se habrán comido con los ojos?
¿Se habrán hechos novios de verdad?


Luna llena en la noche
Sol que calienta el verano
Estos astros buscándose
En este universo estrellado


Manu, con el tiempo, se largo a Barcelona a estudiar telecos.
Grisel se marchó a Castellón para aprender las tendencias, mechas y peinados.
Manu y Grisel, continuaron llamándose, nunca se olvidaron.
Manu y Grisel, cuando podían, quedaban por Benicarló,
y junto a sus amigos, disfrutaban de las fallas, semana santa y fiestas de Agosto.

Amigos; ellos y ellas, amigos de siempre, del colegio, de BUP, de Holanda, de Barna.
Amigos; amigos locos, perfectos para marcarse un par de risas.
Amigos; amigos andando por los senderitos marcados de Vallibona.
Amigos y amigas de verdad, esa otra familia en vuestra vida.

Pasó el tiempo, siempre pasa el tiempo, poco a poco, pasito a pasito,
y a Barcelona os fuisteis a vivir, a trabajar, a buscaros la vida,
a encontraros un mañana, un futuro compartido.


El sol ilumina la tierra
La luna girando sobre ella
Dos corazones bailando
En una galaxia perfecta


Pasó el tiempo; os hipotecasteis en un piso que os ha quedado muy cuco.
Pasó el tiempo; adoptasteis a una cachorrilla a la que llamasteis Yenca.
Pasó el tiempo; siempre regresasteis a casa, con vuestra familia.
Pasó el tiempo y ahora estamos todos aquí;
padres, abuelos, tíos, primos, hermanos, hermana y amigos,
celebrando esta bonita fiesta gracias a vosotros dos...

Aun no he podido encontrar esa palabra sencilla que buscaba al principio,
esa palabra que tenía que decir lo orgullosos que estamos de vosotros,
esa palabra que tenía que decir lo felices que nos hacéis con vuestras sonrisas,
esa palabra que tenía que decir lo mucho que os queremos.
¡Que lástima, ay, pero cuanta pena, no haberla podido encontrar!


Manu, el sol que más brilla
Grisel, la luna más bonita
Y esta fiesta que celebramos
Un eclipse para toda la vida



Gracias
 
La hora de comer
Estoy en Alcora, en la fábrica donde trabajo, sentado en el despacho de Pepe y es la hora de comer. Llevo tres años sin comer. El primer año ni paraba de tanto trabajo que tenía. El segundo, prefería irme a echar una siesta en la furgoneta. El tercero, me paso la hora conectado en Internet, leyendo, comentando y disfrutando de este mundo virtual donde quedamos la gente a tomar un café.

Tengo un cuerpo a prueba de bombas. No suelo tomar nada en todo el día hasta que llego a casa por la tarde, allá a las siete de la tarde. Mientras, en toda mi jornada laboral, vivo del aire, pero nunca me he desfallecido ni nada parecido. Que no cunda el pánico que no me voy a poner malito.

En el ordenador de mi despacho, yo soy encargado de toda la fábrica, no está conectado a Internet, ya que están todas las formulaciones de los productos químicos y es un peligro ya que pueden entrar virus.

Cuando son la una y media paramos los de producción para comer y yo voy directo a los despachos de las oficinas y espero a ver si Joaquín o Pepe han dejado su oficina y allí me apalanco para leeros y comentar.

En casa de mis padres hay un ordenador, es de Joaquín y a parte de no tener contratado tarifa plana, el muy cabrón, va más lento que el caballo del malo. Por lo que siempre intento solo colgar mis artículos desde casa y comentarlos desde fábrica y aprovecho mi hora de comer para estar con vosotras.

Pues eso, que es la hora de comer.


PD. Hoy he perdido media hora escribiendo. He desaprovechado mi tiempo.




 
Conversación de besugos
-¿Cómo estás Bonifasi?-
Muy bien.

-¿De verdad?-
Claro. ¿No ves la sonrisa que se me acaba de escapar?

-¿Aun vas al psicólogo?-
La semana pasada fue mi último día, ya no estoy loco.

-¿Pero no me dijiste que querías ir hasta Julio?-
Sí, lo pensé al principio, pero ya estoy curado, lo noto. Tengo una sensación de paz en mi interior que me dice muchas cosas y todas son buenas. Juanma, mi loquero, de todas formas, me dijo que si algo me ocurría que pasara cuando quisiera.

-¿Juanma ha hecho un buen trabajo, no?-
Desde luego. Él se quita todo el mérito, dice que lo más importante es que yo me haya dado cuenta de todos mis errores y defectos. Incluso me ha dicho que era demasiado duro conmigo mismo, que no me he valorado en mi vida, que no me he querido nunca. Me decía que me he castigado mucho y que no soy tan malo, ni tan mala persona como yo me pensaba. Que la culpa no era toda mía.

-En dos meses olvidar casi siete años. ¿Eso como se come?-
Lo primero es ir, cagando hostias, a un psicólogo y desmoronarte delante de él. Lágrimas amargas, desengaños, odio, amor, rencor, dolor, esperanza; soltarlo todo, sin esconderte nada y no dejar ninguna pesadilla dentro de ti.

-¿Y a continuación?-
Los amigos es el ingrediente secreto para el olvido. Fallas con blusas negras; los futbolines de los viernes; las cenas con risas de los sábados; las montañas, tan altas como la luna, tan cerca del cielo y así, con los colegas, se mata mejor el tiempo que se va escapando de nuestra vida.

-¿Le preguntaste aquello que te atormentaba tanto?-
¿Lo de por qué me auto quemaba, cuando era solo un niño, con unas tijeras calientes al rojo vivo?

-Sí-
Fue lo último que hablamos antes de irme de su despacho.

-¿Y que te dijo?-
Nada, que hay mucha gente que se auto lesiona, incluso gente mayor, y que no le de más importancia. Ahora todos mis demonios han quedado en el olvido.

-Me alegro mucho, de verdad.-
Gracias pípol.

-¿Cómo va la casa, al final te la quedas?-
Sí tío. Un poco grande para mí solo, pero bueno.

-¿Un poco dices; cuatro habitaciones, tres cuartos de aseo, cocina, garaje, sótano y ochenta metros cuadrados de jardín, eso es un poco grande?
Ja, ja, ja, ja, ja...

-¿Cuándo te la van a dar?-
En teoría en Octubre de este año.

-¿Y como está quedando?-
De puta madre. Solo falta poner la grifería, las puertas, el pasamanos de la escalera y rematar el jardín. El pareado, que así se llama el tipo de construcción, está en un pueblecito pequeño, pero a cinco minutos del trabajo y con lo que me ha costado, en Castellón, solo hubiera conseguido un piso, con vecinos, sin garaje y 90 metros cuadrados de vivienda. La verdad es que ha valido la pena quedármelo, aunque no utilice todos los cuartos de aseo. Tengo ganas de dejar de chuparme estos casi 200 kilómetros y dos horas de viaje que hago todos los días para irme a trabajar a Alcora y después volver a Benicarló a la casa de mis padres.

-¿Se casa tu hermano Manu, no?-
Sí, justo este sábado pasado, celebramos la despedida de soltero. Nos fuimos a cenar a Casa Lupe, una marisquería que está en Les Cases de Alcanar. Nos metimos una jartá de too y solo nos costó 30 euros. ¡Eto eh increíble! No entiendo como puede ser tan barato. Después salimos por Bló a cascarnos todos los cubatas posibles. Nos lo pasamos muy bien.

-¿Cuándo se casa?-
El 23 de Abril, boda civil en el Castillo de Peñiscola del Papa Luna.

-¡Toma ya!-
Ya te digo. Además salgo a leer.

-Eres un notas-
Qué pasa tío, que es my brother y si no, las bodas civiles se hacen muy cortas. A parte salen dos personas más a leer.

-¿Ya tienes escrito el discursito, eh, tío?
Por supuesto, la duda ofende. La semana pasada lo escribí. Antes le pregunté a Grisel, mi cuñá, que como lo quería; que lloraran mucho o poco.

-¿Y que te contesto?-
Que lloraran mucho, mucho, mucho.

-¿Es chulo, es bonito, es tierno, es sincero?-
No sé, se lo he enseñado solo a Manu y le gustó un montón. A parte hay tres versos que los pondrán detrás de la carta del menú del restaurante de la boda...


Luna llena en la noche
Sol que calienta el verano
Estos astros buscándose
En este universo estrellado

El sol ilumina la tierra
La luna girando sobre ella
Dos corazones bailando
En una galaxia perfecta

Manu, el sol que más brilla
Grisel, la luna más bonita
Y esta fiesta que celebramos
Un eclipse para toda la vida


-¿Y no te va a dar vergüenza salir a leer delante de toda la peña?-
Hombre, me voy a llevar una petaca con whisky para quitarme el acojone y lo de leer no es la primera vez que lo hago delante de la gente. Cuando alguien lee cosas que ha escrito el mismo, con sentimiento, al hacerlo, sale el alma y a todos los que escuchan, se les suele poner la piel de gallina.

-Te veo muy bien, mu fino. ¿Has perdido kilos?-
¡Que pelota que eres! Pues no, aún tengo la cara de bollito, pero la semana pasada me fui a correr con Pantoni 45 minutos y ayer salí yo solo unos 30 minutos. Hoy he vuelto a quedar con el colega y hasta mitad de Junio, a correr todos los días. Me voy a poner too filaso para el verano.

-¿Cómo va lo del libro, el que tienes que mandar por correo a tus enlaces, a tus flores?-
Lo tengo escrito. Digo; el contenido. Digo; en borradores. Digo; en manuscrito. Solo falta que me den mi casa y comprarme mi ordenador para darle vida.

-Pues no te queda ni na-
Lo que se hace con cariño no hay que hacerlo con prisas. ¡Chavalote!

-Bueno, esta conversación de besugos está a punto de acabar. ¿Quieres decir algo más?-
Sí. Quiero dar las gracias a mi Ana por todos estos años y desearle todo lo mejor. Que la culpa tampoco es toda suya, que ella vale mucho, que es un encanto y que cuando tenga hijos, ella será la mejor mami del mundo.

-Cuidate mucho Bonifasi y recuerda siempre lo que te decía Juanma; todo lo que te va a suceder a partir de hoy será mejor de lo que tenías ayer.-
Gracias, nunca lo olvidaré. Cuidate tú también.




PD. Muchas veces nos hundimos sin remedio y pensamos que nunca podremos continuar viviendo, que la herida nunca se cerrará del todo, que nunca volveremos a ser lo que fuimos, que nunca seremos felices...

Eso no es verdad, tarde o temprano, el tiempo todo lo cura.
Cuidaos mucho.
 
Menos mal que escribía
Alcora, 17-6-2004;

Menos mal que escribía



En casa las cosas nunca fueron fáciles. Mi padre se dedicaba a beber y a destrozarnos la moral a todos. Mi madre, histérica perdida, pagaba toda su frustración conmigo. Lo que te digo, en mi casa las cosas nunca fueron fáciles.


Me junte con todos los desterrados de mi generación, chavales conflictivos que no tenían nada que perder. Con ellos era El bono, el de la chupa de cuero, el de la mirada arrogante, el “echao palante”, el del futbolín y los canutos. En casa era Sergio el tristón, el de las continuas depresiones, el que la soledad no dejaba vivir en paz, el que se autoquemaba de verdad con unas tijeras al rojo vivo, el que se le escapaban lágrimas y suspiros, el que, a veces, no se atrevía a continuar viviendo, el muy cobarde, con un corazón hijo de la gran puta y sensible que no hacía más que hacerle daño en esta vida...

Yo odio este corazón que me ha tocado.


¿Para que coño quería continuar viviendo, si el aire que respiraba, no era más que tristeza que acababa en la sangre de mis venas?
¿Para que continuar latiendo este corazón, si no había nadie para cuidarlo, para preocuparse por el tic-tac de este tonto reloj?
¿Para que vivir, si no había sentido para despertarme a la mañana, para disfrutar con esa luna tan bonita que anuncia la noche?


Luego, cuando ya no pude más, comencé a escribir. Un enorme cosquilleo se agolpaba en mi pecho, con ganas de salir, de contar todo lo que me atormentaba, de dar mucha pena penita pena, de enamorar a todas las chicas del mundo, de darme, a mí mismo, un abrazote teletubi para animarme. Luego de escribir, estos tontos sueños míos, los dejaba todos guardados, calladitos y condenados a cadena perpetua en mi vieja carpeta de FP.


Después vino la mili, que locura. Melilla, La Legión, una novia, de la cual, estaba locamente enamorado, que me dejó. Alcohol, mucho alcohol a todas las horas del día, otra puta depresión más para coleccionar; cartas, mogollón y mogollón de cartas que nunca llegué a enviar a nadie, horas, minutos y segundos atormentándome hasta el anochecer, sin prisas.


Pero ahora todo ha cambiado con el tiempo. Mi padre se dejó la bebida, mi madre dejó de machacarme, mis tres hermanos también saben sonreir, tengo un curro de la hostia, unos colegas de la leche, una novia que me quiere, una casa que me están construyendo, las montañas nevadas del Pirineo, el mar saladito del Mediterraneo, las terrazitas con minifaldas sembradas en verano, los colocones del fin de semana, los gatos y los perros callejeando por las calles, el poder disfrutar de leer los blogs de gente tan loca como yo y así (¡que suerte la mía!) tener la oportunidad de poder escribir...


En un bosque de fantasía; robles, duendes y hadas.
En un mundo imperfecto; la soledad, la tristeza y yo.
En un folio de papel; mi alma desnuda en palabras.
En un m momento difícil; escribir, eso fue lo que me salvó.


¿Tú también te estás salvando?
 
Mi lugar favorito
Bló, 2-5-2001;

Mi lugar favorito


En toda la casa hay rincones sagrados donde nos sentimos felices y contentos. La verdad es que, para mí, la despensa y la taza del water son mi más devota peregrinación, que un ferviente creyente de su dios pueda realizar en esta vida. Pero justo en mi habitación está la puerta que da a mis sueños, futuros y esperanzas. Tras rebasar el marco de aluminio de la puerta, me encuentro en una terraza con vistas a la naturaleza.


Veo un cielo azul, donde las nubes se dedican a pintar en acuarela.
Veo golondrinas volar y yo sé que ellas si que pueden vacilar de que están a sus anchas y en libertad.
Veo árboles, donde un montón de hojas se despiden de mí a bordo de un transatlántico que esta a punto de zarpar.
Como veis, ésto es un cachito de paraíso privado de mi propiedad.


Aquí me siento en un escalón y dejo que mis pensamientos emanen de mí, como en una catarata en la que el agua cae hacia la nada.
Aquí me curro un peta y, más tarde, me inundan los más hermosos pensamientos del viejo mundo.
Aquí y con buena música, que consiga amansar un suave colocón de canutos, puedo escribir una carta como ésta para ti.


No entiendo ni entenderé nunca el porqué de todo ésto, pero parece ser que puedo describir cosas en un trocito de papel.


Pueden ser pequeños detalles, de ésos que solo haces que recordar, mientras buscas el sueño arropado en la cama.
Pueden ser tiernos y acabo intentando estremecer a alguien que lea esta carta, como ahora lo haces tú.
Pueden ser de curiosidad y dejo que mis pensamientos tengan vida, en una tierra de papel y con sangre de tinta china.


Es a ti, a quien doy todo un mundo escondido de bellas reflexiones y palabras macarras con chupa de cuero.
Es a ti, a quien intento que veas por mis ojos un mundo muy raro y lleno de cosas por ver, oler y poder tocar por ti.
Es a ti, y solo por ti, cuando después de escribir esta carta, sé que he hecho algo bueno en todo el día.



Un canuto, un pensamiento, tú y yo.