Escritor compulsivo anda suelto por la red
Bló, 3/11/2004;
Escritor compulsivo anda suelto por la red
No puedo parar de escribir, aunque lo intente con toda mi alma, día tras día, jornada a jornada, siempre acabo sentado en el patio de arriba.
A mi lado, dos escalones, existen esos dos suspiros escalonados de rojo ladrillo, para poder sentarme junto a mi habitación, aquí tengo todos mis pensamientos, mis sueños, mi esperanza teñidos de rojo.
En mi pecho, igual que en el tuyo, un manojo de nervios que parecen niños con ganas de salir al recreo; en lo más hondo de mi pecho, un corazón tonto y extraño que está a punto de latir...
Silencio...
Entre los cantos del atardecer de los pájaros encuentro el silencio; bajo la batuta del silbo del viento, los trinos afinan sus notas encima de un pentagrama gigantesco colgado de los postes de la luz; esos cables de ahí arriba, cruzan bosques, montes y valles.
Silencio...
En el mismo sitio de siempre, en la misma hora acostumbrada de la tarde; un lugar muy cómodo, estoy a gusto, un balcón que mira el mundo; árboles, nubes, cielo, en mi patio, hay un balcón con vistas al mundo.
Silencio...
Tinta a raudales,
tiñendo esta tierra blanca que me contempla impasible
¡Campos de Castilla!
¡Jornaleros andaluces!
Tinta china viajando por un lugar llamado España,
llamado Euskadi,
llamado Valéncia,
llamado Catalunya,
todos viviendo en la misma Península Ibérica
Palestina, Israel, Chechenia, Iraq, Estados Unidos, Rusia, España...
Este planeta se ha vuelto loco.
Silencio...
Escribiendo para quitarme las penas.
Yo, escribiendo, las dejo condenas a estar en silencio.
¡Qué grande que fue el loquero que dio en el puto clavo!
Para no pensar, tendré que escribir más.
Escritor compulsivo para sentirme mejor, dibujando una sonrisa con mucha luz, suaves trazos color turquesa, pinceladas de azul del mar, espuma blanca muriendo en los acantilados, todo blanco, espuma blanca de la mar...
Escritor compulsivo que no sale de casa de sus viejos. Que tengo que ahorrar un montón y así poder tener, dentro de un año, mi sueño; E.T., mi casa, teléfono, Internet...
Escritor compulsivo por tu culpa, esta carta ha nacido en tu mundo de pensamientos, así que esta noche te toca a ti bañarla, darle de cenar y cantarle una nana hasta que se duerma mecida en tu cama hasta la mañana...
No quiero ofender mucho, pero es que tú eres su mamá.
¡Ah..... se sieeenteeee!
Escritor compulsivo con porros, con canutos, con chinitas, con la inspiración que me das en cada calada, sin ti, no habrían ramilletes con flores, sin ti, yo no sería nadie, sin ti, esto no existiría.
Escritor compulsivo agarrado a un bolígrafo de madera con la mano derecha, con un folio inmaculado en la izquierda, música sonando en el centro del aire, y entonces, poco a poco, me pongo a soñar despierto con las palabras, con esas palabras que me retumban en mi cabeza, con las palabras, palabras...
Y así, creciendo cada día un poquito más, recorriendo este mundo fascinante de la red; llenas de vidas de verdad, blocs, bitácoras, diarios, poesías, quejidos, todos escribiendo sin querer evitarlo, con la esperanza de que mañana será un día tan curioso como el de hoy, tan bonito como tú.
¿Oye, Isis?
Que te mando un fuerte abrazote desde aquí y por favor, nunca dejes de escribir.
PD: Abrid los brazos, la mente y repartíos
que solo os enseñan el odio y la avaricia
y yo quiero que todos como hermanos
repartamos amores, lágrimas y sonrisas
(EXTREMODURO)
Escritor compulsivo anda suelto por la red
No puedo parar de escribir, aunque lo intente con toda mi alma, día tras día, jornada a jornada, siempre acabo sentado en el patio de arriba.
A mi lado, dos escalones, existen esos dos suspiros escalonados de rojo ladrillo, para poder sentarme junto a mi habitación, aquí tengo todos mis pensamientos, mis sueños, mi esperanza teñidos de rojo.
En mi pecho, igual que en el tuyo, un manojo de nervios que parecen niños con ganas de salir al recreo; en lo más hondo de mi pecho, un corazón tonto y extraño que está a punto de latir...
Silencio...
Entre los cantos del atardecer de los pájaros encuentro el silencio; bajo la batuta del silbo del viento, los trinos afinan sus notas encima de un pentagrama gigantesco colgado de los postes de la luz; esos cables de ahí arriba, cruzan bosques, montes y valles.
Silencio...
En el mismo sitio de siempre, en la misma hora acostumbrada de la tarde; un lugar muy cómodo, estoy a gusto, un balcón que mira el mundo; árboles, nubes, cielo, en mi patio, hay un balcón con vistas al mundo.
Silencio...
Tinta a raudales,
tiñendo esta tierra blanca que me contempla impasible
¡Campos de Castilla!
¡Jornaleros andaluces!
Tinta china viajando por un lugar llamado España,
llamado Euskadi,
llamado Valéncia,
llamado Catalunya,
todos viviendo en la misma Península Ibérica
Palestina, Israel, Chechenia, Iraq, Estados Unidos, Rusia, España...
Este planeta se ha vuelto loco.
Silencio...
Escribiendo para quitarme las penas.
Yo, escribiendo, las dejo condenas a estar en silencio.
¡Qué grande que fue el loquero que dio en el puto clavo!
Para no pensar, tendré que escribir más.
Escritor compulsivo para sentirme mejor, dibujando una sonrisa con mucha luz, suaves trazos color turquesa, pinceladas de azul del mar, espuma blanca muriendo en los acantilados, todo blanco, espuma blanca de la mar...
Escritor compulsivo que no sale de casa de sus viejos. Que tengo que ahorrar un montón y así poder tener, dentro de un año, mi sueño; E.T., mi casa, teléfono, Internet...
Escritor compulsivo por tu culpa, esta carta ha nacido en tu mundo de pensamientos, así que esta noche te toca a ti bañarla, darle de cenar y cantarle una nana hasta que se duerma mecida en tu cama hasta la mañana...
No quiero ofender mucho, pero es que tú eres su mamá.
¡Ah..... se sieeenteeee!
Escritor compulsivo con porros, con canutos, con chinitas, con la inspiración que me das en cada calada, sin ti, no habrían ramilletes con flores, sin ti, yo no sería nadie, sin ti, esto no existiría.
Escritor compulsivo agarrado a un bolígrafo de madera con la mano derecha, con un folio inmaculado en la izquierda, música sonando en el centro del aire, y entonces, poco a poco, me pongo a soñar despierto con las palabras, con esas palabras que me retumban en mi cabeza, con las palabras, palabras...
Y así, creciendo cada día un poquito más, recorriendo este mundo fascinante de la red; llenas de vidas de verdad, blocs, bitácoras, diarios, poesías, quejidos, todos escribiendo sin querer evitarlo, con la esperanza de que mañana será un día tan curioso como el de hoy, tan bonito como tú.
¿Oye, Isis?
Que te mando un fuerte abrazote desde aquí y por favor, nunca dejes de escribir.
PD: Abrid los brazos, la mente y repartíos
que solo os enseñan el odio y la avaricia
y yo quiero que todos como hermanos
repartamos amores, lágrimas y sonrisas
(EXTREMODURO)
No sé por donde comenzar, allá voy...
Bló, 16/5/2005;
No sé por donde comenzar, allá voy...
Comienzo... ahora mismo, como siempre, sin pensarlo, sin pensar lo que
escribo, solo escribo lo que me sale de dentro... yo solo atrapo lo que
se escapa de mi alma, dejando libre estos pensamientos que se esconden
en mi mente... los libero, les quito los grilletes, les perdono su
condena... mi mente, mente extraña que me ha tocado en la tómbola, mente
tonta que no controlo, mente un poco demente... pensamientos, no quiero
reteneros más, que no quiero querer, que no quiero hacerlo, para que? Sí
me gusta que se vayan a su aire, dirección a Pozuelo, que se piren, que
vuelen todos suave a ras de suelo, igual que las cometas se dejan llevar
por el viento, igual que las palomas que surcan los cielos.
De mi Hada me quedo con sus alas
De mi Niña de ZiOn me quedo con sus timbales
De mi Corazón me quedo con sus latidos
De mi Galatea me quedo con sus ojos
De mi Flor de Lys me quedo con su aroma
Comienzo... de nuevo, sin prisas, despacio, muy despacito, que las
cositas buenas se cocinan a fuego lento, que ahora mismo, corto a
rodajas las patatas peladas... que bueno, que rico, dos horas pochando a
fuego lento, chup-chup, que tormento, con mimo, en la boca, con una copa
de vino, con todos los ingredientes en la olla, con las manos en la
masa... hoy preparo, con estos tomates rojos recogidos de la luna, que
están muy buenos, esta lokura de ensalada verde... que buena pinta tiene
todo esto, que esto antes era un océano seco, no había nada, no tenía
vida este cristal de mi pantalla, pero ahora todo es alegría, todo es un
jardín lleno de orquídeas, verde intenso, brotes tiernos, flores de
colores... lo que antes era un desierto sordo de cristal, ahora es un
río azul que no calla... murmullos llenos de palabras.
De mi Nimue y su Kaos me quedo con su cordura
De mi Isis me quedo con sus recuerdos
De mi Brisa me quedo con sus sonrisas
De mi Pole me quedo con sus guiños
De mi Lunaaaa me quedo con sus versos
Comienzo... por tercera vez, ya lo sé, aún no he dicho nada claro, que
no me aclaro, que no me enfado, que no hay una historia real de donde
aprender a vivir en paz, que no hay cuento de nunca jamás, que no hay
metáforas escondidas detrás de un árbol, agazapados, que no hay
castillos con princesas, que no hay poetas con sonetos, que no hay
ladrones de corazones, que no hay una triste y bella historia de amor,
ni una leve esperanza solapada en la tierra, no hay nada... solo hay
palabras, pensamientos que, ahora mismo, se van a callar porque a mí me
da la gana.
De mi Ana Escribe me quedo con su mundo
De mi Bruixeta me quedo con su escoba
De mi Lokura me quedo con sus pantalones
De mi Cross me quedo con su imaginación
De mi A oscuras me quedo con su fortaleza
De mi HoyNoEsElDia me quedo con sus ídolos del día
Comienzo... otra vez... cariño... que quiero decirte al oído... que
quiero decirte lo bonita que estás con ese vestidito... que quiero
estremecerte con un beso en el cuello... que quiero morderte como una
manzana verde... que quiero oler tu cuerpo desnudo... que quiero que
escuches como suena de cerca mi alma, como soplan las caracolas en la
playa, como pinchan los erizos en el mar... veleros... que mi corazón
náufrago navega desde el comienzo, junto a tu vera, los dos muy cerca,
no sé si lo sientes, los dos agarrados de la mano... ya sabes... tú y
yo...
Que todo lo bonito un día se arruga, como las chufas de la horchata
Que todo lo dicho no tiene sentido, por qué lo tiene que tener?
Que todos vosotros sois una pasada, que pasada el conoceros
Que todo esto es porque os quiero, quiero que sepáis que me importáis
Que todo comienzo tiene que acabar, como este que ahora mismo ha llegado
a su final
PD. Para ti, Cross, quiero decirte al oído, ya sabes, mil risas y un
buen apretón de manos.
No sé por donde comenzar, allá voy...
Comienzo... ahora mismo, como siempre, sin pensarlo, sin pensar lo que
escribo, solo escribo lo que me sale de dentro... yo solo atrapo lo que
se escapa de mi alma, dejando libre estos pensamientos que se esconden
en mi mente... los libero, les quito los grilletes, les perdono su
condena... mi mente, mente extraña que me ha tocado en la tómbola, mente
tonta que no controlo, mente un poco demente... pensamientos, no quiero
reteneros más, que no quiero querer, que no quiero hacerlo, para que? Sí
me gusta que se vayan a su aire, dirección a Pozuelo, que se piren, que
vuelen todos suave a ras de suelo, igual que las cometas se dejan llevar
por el viento, igual que las palomas que surcan los cielos.
De mi Hada me quedo con sus alas
De mi Niña de ZiOn me quedo con sus timbales
De mi Corazón me quedo con sus latidos
De mi Galatea me quedo con sus ojos
De mi Flor de Lys me quedo con su aroma
Comienzo... de nuevo, sin prisas, despacio, muy despacito, que las
cositas buenas se cocinan a fuego lento, que ahora mismo, corto a
rodajas las patatas peladas... que bueno, que rico, dos horas pochando a
fuego lento, chup-chup, que tormento, con mimo, en la boca, con una copa
de vino, con todos los ingredientes en la olla, con las manos en la
masa... hoy preparo, con estos tomates rojos recogidos de la luna, que
están muy buenos, esta lokura de ensalada verde... que buena pinta tiene
todo esto, que esto antes era un océano seco, no había nada, no tenía
vida este cristal de mi pantalla, pero ahora todo es alegría, todo es un
jardín lleno de orquídeas, verde intenso, brotes tiernos, flores de
colores... lo que antes era un desierto sordo de cristal, ahora es un
río azul que no calla... murmullos llenos de palabras.
De mi Nimue y su Kaos me quedo con su cordura
De mi Isis me quedo con sus recuerdos
De mi Brisa me quedo con sus sonrisas
De mi Pole me quedo con sus guiños
De mi Lunaaaa me quedo con sus versos
Comienzo... por tercera vez, ya lo sé, aún no he dicho nada claro, que
no me aclaro, que no me enfado, que no hay una historia real de donde
aprender a vivir en paz, que no hay cuento de nunca jamás, que no hay
metáforas escondidas detrás de un árbol, agazapados, que no hay
castillos con princesas, que no hay poetas con sonetos, que no hay
ladrones de corazones, que no hay una triste y bella historia de amor,
ni una leve esperanza solapada en la tierra, no hay nada... solo hay
palabras, pensamientos que, ahora mismo, se van a callar porque a mí me
da la gana.
De mi Ana Escribe me quedo con su mundo
De mi Bruixeta me quedo con su escoba
De mi Lokura me quedo con sus pantalones
De mi Cross me quedo con su imaginación
De mi A oscuras me quedo con su fortaleza
De mi HoyNoEsElDia me quedo con sus ídolos del día
Comienzo... otra vez... cariño... que quiero decirte al oído... que
quiero decirte lo bonita que estás con ese vestidito... que quiero
estremecerte con un beso en el cuello... que quiero morderte como una
manzana verde... que quiero oler tu cuerpo desnudo... que quiero que
escuches como suena de cerca mi alma, como soplan las caracolas en la
playa, como pinchan los erizos en el mar... veleros... que mi corazón
náufrago navega desde el comienzo, junto a tu vera, los dos muy cerca,
no sé si lo sientes, los dos agarrados de la mano... ya sabes... tú y
yo...
Que todo lo bonito un día se arruga, como las chufas de la horchata
Que todo lo dicho no tiene sentido, por qué lo tiene que tener?
Que todos vosotros sois una pasada, que pasada el conoceros
Que todo esto es porque os quiero, quiero que sepáis que me importáis
Que todo comienzo tiene que acabar, como este que ahora mismo ha llegado
a su final
PD. Para ti, Cross, quiero decirte al oído, ya sabes, mil risas y un
buen apretón de manos.
Sonrisas para todo el día
Hoy tengo una bonita sonrisa dibujada en mi cara. Se puede ver, desde
allí, sin tinta, mis dientes torciditos a pinceladas blancas asomándose
a través de mi ventana, de mis labios, tontitos, todos ellos, saludando
a todo el mundo que veo a mi paso.
Hoy me he vuelto a joder la espalda, que putada, mi tercer lumbago en
dos meses, que carajo, cada día que pasa me hago más yayo, arruguitas,
pero no me importa, porque como ya sé que mañana no podré ni moverme,
hay que joderse, esta noche me voy a tomar un saco de calmantes sin
bogavante, relajantes musculares a pares, antiflamatorios a patadas y
demás drogas legales para poder venir mañana a currar como un campeón,
me iré al currele todo pelotazo, todo ensartenado, todo empastillado,
hasta que reviente yo no paro.
Hoy, también, un poco inquieto, un poco niño, que bonito, nervioso es
poco, ya te lo digo, pero no se lo digas a nadie, que viene una amiga,
no es una desconocida, para mí es una amiga, una a la que nunca he
visto, aunque la haya visto desnuda con ropa, aunque la haya escuchado
en sus pesadillas de noche, aunque la haya escuchado cantando canciones
de Fito en la barra de un bar, aunque la haya escuchado en sus cartas
lanzadas al mar, aún así, yo nunca la he visto sentada en una misma
terraza bebiendo birras conmigo y compartiendo el silencio, compartiendo
sonrisas, compartiendo el día, para mí, eso es muy extraño, conocer
tanto un alma y no saber como suena su risa, como sopla su calma.
Hoy soy feliz, que cosas,
feliz con mis sonrisas torcidas,
feliz de no cabrearme como un loco,
feliz por haberme encontrado a mi mismo,
feliz por saber realmente quién soy,
feliz por no hacer daño a nadie,
feliz con los zumbados de mis amigos,
feliz con mi familia imperfecta,
feliz de que me llamen para ir a cualquier rincón del mundo,
feliz de vestir como me da la puta gana,
feliz de no comerme tanto la olla,
feliz de no dar explicaciones a nadie,
feliz por ser tan irresponsable y a la vez tan responsable,
feliz por mi alma alborotada de Peter Pand,
feliz respirando libertad en la montaña,
feliz nadando saladito por la playa,
feliz de saborear esta única vida que tengo,
feliz por las visitas inesperadas,
feliz de poder contároslo a todos vosotros.
Sí, sí, sí, pues eso, que soy muy feliz.
PD. Ese soy yo, capaz de hundirme por la mañana, capaz de resucitar en
la noche.
allí, sin tinta, mis dientes torciditos a pinceladas blancas asomándose
a través de mi ventana, de mis labios, tontitos, todos ellos, saludando
a todo el mundo que veo a mi paso.
Hoy me he vuelto a joder la espalda, que putada, mi tercer lumbago en
dos meses, que carajo, cada día que pasa me hago más yayo, arruguitas,
pero no me importa, porque como ya sé que mañana no podré ni moverme,
hay que joderse, esta noche me voy a tomar un saco de calmantes sin
bogavante, relajantes musculares a pares, antiflamatorios a patadas y
demás drogas legales para poder venir mañana a currar como un campeón,
me iré al currele todo pelotazo, todo ensartenado, todo empastillado,
hasta que reviente yo no paro.
Hoy, también, un poco inquieto, un poco niño, que bonito, nervioso es
poco, ya te lo digo, pero no se lo digas a nadie, que viene una amiga,
no es una desconocida, para mí es una amiga, una a la que nunca he
visto, aunque la haya visto desnuda con ropa, aunque la haya escuchado
en sus pesadillas de noche, aunque la haya escuchado cantando canciones
de Fito en la barra de un bar, aunque la haya escuchado en sus cartas
lanzadas al mar, aún así, yo nunca la he visto sentada en una misma
terraza bebiendo birras conmigo y compartiendo el silencio, compartiendo
sonrisas, compartiendo el día, para mí, eso es muy extraño, conocer
tanto un alma y no saber como suena su risa, como sopla su calma.
Hoy soy feliz, que cosas,
feliz con mis sonrisas torcidas,
feliz de no cabrearme como un loco,
feliz por haberme encontrado a mi mismo,
feliz por saber realmente quién soy,
feliz por no hacer daño a nadie,
feliz con los zumbados de mis amigos,
feliz con mi familia imperfecta,
feliz de que me llamen para ir a cualquier rincón del mundo,
feliz de vestir como me da la puta gana,
feliz de no comerme tanto la olla,
feliz de no dar explicaciones a nadie,
feliz por ser tan irresponsable y a la vez tan responsable,
feliz por mi alma alborotada de Peter Pand,
feliz respirando libertad en la montaña,
feliz nadando saladito por la playa,
feliz de saborear esta única vida que tengo,
feliz por las visitas inesperadas,
feliz de poder contároslo a todos vosotros.
Sí, sí, sí, pues eso, que soy muy feliz.
PD. Ese soy yo, capaz de hundirme por la mañana, capaz de resucitar en
la noche.
Maldito lunes sin sonrisas
Este fin de semana he llorado. No me gusta llorar y más delante de la
gente y más delante de gente que no conozco. Hace mucho que no lloraba.
Te sientes tan vulnerable, tan desnudo, tan niño. Pero no he podido
remediarlo. Joder, soy patético. Ha sido por rabia. Mi hermano ha vuelto
a beber y beber hasta que pierde los papeles y se le cambia el carácter.
Entonces sale un tío extraño, un chulo muy arrogante, un broncas, uno de
esos que la lía, o que la busca hasta que la lía. No sé, ganas de llamar
la atención será. Lo sé, es sordo y hay que comprenderlo y todo eso que
se dice. Pero ostia, que no es la primera vez que la monta. Lo hace
siempre que sale, siempre.
Pues tío contrólate. Que no ves que vas por primera vez al pueblo de los
tíos, al cumpleaños de tu prima, que nos quieren mucho, pues contrólate
y pásatelo bien, no por ti, por ellos. Pero no, bebes y bebes hasta que
se te va la pinza, quieres pegarte con alguien, no paras de chillar como
si te estuvieran matando, te pegas cabezazos contra la pared, te pegas
tu mismo puñetazos en la cabeza, luego te vas corriendo por las calles y
te tenemos que buscar dos horas hasta que te encontramos todo magullado,
con un esguince de tobillo, con la rodilla hinchada y yo flipando.
Y no es la primera vez. Luego al despertar por la mañana, lo ves todo
señalado. Un ojo morado, la cabeza llena de heridas, sangre, las gafas
rotas, cojeando y el cabrón sin saber lo que ha ocurrido o haciéndose
el loco. Mis tíos preguntando todo preocupados. Yo les cuento la verdad
y avergonzado nos marchamos pronto a casa. Con la ilusión que les hacía
que nos quedáramos a comer con ellos. Pero a mi hermano le duele mucho
todo el cuerpo y nos volvemos para casa. No me apetece ni echarle una
bronca. Al llegar, le miento a mi madre, le digo que no sé que coño le
pasó, que desapareció un momento y nos llego así de echo polvo, que ya
era justo la hora de irnos a dormir. Que todos nos lo pasamos muy bien.
Mentiras, porque si no seguro que la que perdía los papeles sería ella y
le hubiera girado la cara a puñetazo limpio.
Cuando él apretó a correr por las calles del pueblo, yo pasé de ir
detrás suya, incluso le grité mandándole a la puta mierda, ya estoy muy
cansado de sus numeritos. Me fui a un coche, me senté todo alucinado y
rompí a llorar. Rabia, impotencia, vergüenza, odio, pena, lágrimas... No
vamos a la boda del primo y cuando vamos al pueblo montamos un
espectáculo y mi hermano está como una puta cabra, está muy loco y es
capaz de cualquier cosa.
No sé...Estoy muy raro. Es una mezcla entre preocupación y cabreo. Pero
no se puede hacer nada. Él no escarmienta. Lo volverá a repetir. La
última vez que la montó estuve cuatro meses sin dirigirle la palabra.
Para colmo mi madre se puso de su parte y el malo de la película era yo.
Alucinante. Creo que mi hermano necesita ayuda psicológica pero mi madre
es imbécil y demasiado sobre protectora. Se le ha consentido todo lo que
ha querido por la excusa de ser sordo y no tiene a nadie a quien
respete. Mi viejo es un mueble más del comedor y mi madre su defensora a
muerte. Creo que así no vamos a ninguna parte.
¿La próxima vez se equivocará de persona?
¿La próxima vez le romperán todos los dientes?
¿La próxima vez le meterán un cuchillazo?
¿La próxima vez se desnucara pegándose cabezazos contra un muro?
¿La próxima vez se romperá otro vaso de cristal en la cara?
¿La próxima vez le volverá a traer la guardia civil a casa?
¿La próxima vez seré yo quién pierda los papeles y lo mataré a ostias?
¿Qué ocurrirá la próxima vez?
PD. Cada vez que sale, todos temblamos, nadie descansa hasta que llega a casa.
Maldito lunes, hoy no tengo sonrisas.
gente y más delante de gente que no conozco. Hace mucho que no lloraba.
Te sientes tan vulnerable, tan desnudo, tan niño. Pero no he podido
remediarlo. Joder, soy patético. Ha sido por rabia. Mi hermano ha vuelto
a beber y beber hasta que pierde los papeles y se le cambia el carácter.
Entonces sale un tío extraño, un chulo muy arrogante, un broncas, uno de
esos que la lía, o que la busca hasta que la lía. No sé, ganas de llamar
la atención será. Lo sé, es sordo y hay que comprenderlo y todo eso que
se dice. Pero ostia, que no es la primera vez que la monta. Lo hace
siempre que sale, siempre.
Pues tío contrólate. Que no ves que vas por primera vez al pueblo de los
tíos, al cumpleaños de tu prima, que nos quieren mucho, pues contrólate
y pásatelo bien, no por ti, por ellos. Pero no, bebes y bebes hasta que
se te va la pinza, quieres pegarte con alguien, no paras de chillar como
si te estuvieran matando, te pegas cabezazos contra la pared, te pegas
tu mismo puñetazos en la cabeza, luego te vas corriendo por las calles y
te tenemos que buscar dos horas hasta que te encontramos todo magullado,
con un esguince de tobillo, con la rodilla hinchada y yo flipando.
Y no es la primera vez. Luego al despertar por la mañana, lo ves todo
señalado. Un ojo morado, la cabeza llena de heridas, sangre, las gafas
rotas, cojeando y el cabrón sin saber lo que ha ocurrido o haciéndose
el loco. Mis tíos preguntando todo preocupados. Yo les cuento la verdad
y avergonzado nos marchamos pronto a casa. Con la ilusión que les hacía
que nos quedáramos a comer con ellos. Pero a mi hermano le duele mucho
todo el cuerpo y nos volvemos para casa. No me apetece ni echarle una
bronca. Al llegar, le miento a mi madre, le digo que no sé que coño le
pasó, que desapareció un momento y nos llego así de echo polvo, que ya
era justo la hora de irnos a dormir. Que todos nos lo pasamos muy bien.
Mentiras, porque si no seguro que la que perdía los papeles sería ella y
le hubiera girado la cara a puñetazo limpio.
Cuando él apretó a correr por las calles del pueblo, yo pasé de ir
detrás suya, incluso le grité mandándole a la puta mierda, ya estoy muy
cansado de sus numeritos. Me fui a un coche, me senté todo alucinado y
rompí a llorar. Rabia, impotencia, vergüenza, odio, pena, lágrimas... No
vamos a la boda del primo y cuando vamos al pueblo montamos un
espectáculo y mi hermano está como una puta cabra, está muy loco y es
capaz de cualquier cosa.
No sé...Estoy muy raro. Es una mezcla entre preocupación y cabreo. Pero
no se puede hacer nada. Él no escarmienta. Lo volverá a repetir. La
última vez que la montó estuve cuatro meses sin dirigirle la palabra.
Para colmo mi madre se puso de su parte y el malo de la película era yo.
Alucinante. Creo que mi hermano necesita ayuda psicológica pero mi madre
es imbécil y demasiado sobre protectora. Se le ha consentido todo lo que
ha querido por la excusa de ser sordo y no tiene a nadie a quien
respete. Mi viejo es un mueble más del comedor y mi madre su defensora a
muerte. Creo que así no vamos a ninguna parte.
¿La próxima vez se equivocará de persona?
¿La próxima vez le romperán todos los dientes?
¿La próxima vez le meterán un cuchillazo?
¿La próxima vez se desnucara pegándose cabezazos contra un muro?
¿La próxima vez se romperá otro vaso de cristal en la cara?
¿La próxima vez le volverá a traer la guardia civil a casa?
¿La próxima vez seré yo quién pierda los papeles y lo mataré a ostias?
¿Qué ocurrirá la próxima vez?
PD. Cada vez que sale, todos temblamos, nadie descansa hasta que llega a casa.
Maldito lunes, hoy no tengo sonrisas.
Crónica de montaña (Es un poco largo de leer)
Bló,6/6/2005;
Los tres picos del Infierno
Franky, Vallés, Coke y Bonifasi se van para la montaña...
Teníamos el coche lleno. Es curioso. Siempre es lo mismo. El sábado madrugar a las seis de la mañana, viaje de cinco horas hasta llegar a mediodía a los Pirineos, andar de dos a tres horas hasta llegar por la tarde a un refugio, madrugar el domingo muy de mañanita, andar de dos o tres horas hasta coronar el pico de un 3000, bajar de dos a cuatro horas hasta el coche y después del palizón, conducir cinco horas más hasta llegar a la noche a casa todos destrozados con el cansancio de tantas y tantas horas conduciendo y andando por la montaña.
Lo sé, estamos muy locos. Esto te tiene que gustar mucho.
Franky, el conductor, el de las Ray-Ban de pera, el repartidor de luckys.
Vallés, el copiloto, el tonto a las tres, el que no se pierde ni una.
Coke, mi ex compañero de piso, atento a todo con su oreja buena.
Bonifasi, el de los jueves universitarios, el que le pesa siempre el culo.
Vallés nos contaba su viaje de esta semana santa a Marruecos. Nos relataba la vida de los nómadas que vivían en el desierto, los bereber. Nos recordaba lo hospitalarios que eran, como las mujeres y los niños no habían visto nunca un pueblo. Nos explicaba como la vida allí estaba tres marchas más lenta que la que vivimos nosotros en nuestra tierra.
Allí una semana nuestra son dos días.
-Amigo, tranquilo, las prisas matan-
Les decían los marroquíes cuando veían que los españolitos estaban un poco tontos con sus prisas.
Tras una hora de viaje, paramos en un bareto de Flix y allí cayó un bocata y un par de tapas. También compramos, en el super de al lado, algo de fruta, pan, embutido, choleck, napolitanas de crema, y ya con todo el papeo del sábado y del domingo, volvimos a la carretera.
Ya habían pasado las cinco horas de siempre. Cuando nos dimos cuenta que ya estábamos al sitio. Sacamos las mochilas del coche, nos cambiamos de ropa, nos ponemos las botas de montaña, nos repartimos el papeo, un poco de cremita para el sol, hacemos estiramientos para las piernas, nos colgamos las mochilas en la espalda y a subir las primeras cuestas empinadas que nos harán dejar este valle, cruzando por un collado, hasta llegar a una altitud de más de 2000 metros.
El sol está presente todo el camino, con fuerza, majestuoso, no parpadea, no hace guiños, no hay tregua, no hay nubes. La montaña está toda atigrada por la nieve, hay muchos neveros posados por sus lomas, blanco que se funde poco a poco, sin prisas, aquí arriba, nace la vida. No para de escucharse, en todo el camino que hacemos, el murmullo del agua que va brotando ladera abajo hasta llegar a los lagos, no para de oírse el murmullo del deshielo, la montaña habla, no hay silencio.
Buscamos la senda que nos conduzca al refugio, buscamos los jitos, las fitas, las montañitas de piedras que señalan los caminos; buscamos las marcas de los GRG, las autopistas de las montañas, los dos brochazos de rojo y blanco en las rocas que nos conducirán hasta nuestro destino. Tenemos que cruzar riachuelos crecidos por el deshielo, bordear un valle entero con un lago gigantesco en su centro y después de tres horas llegamos al refugio.
Es muy pequeño. Este no tiene guarda. Solo caben nueve personas. No hay nadie. No hay literas, no hay colchones, no hay nada, solo el techo y la puerta y nos toca dormir en el suelo, con la esterilla, con el saco de dormir. Dejamos las mochilas, nos cambiamos la ropa, estiramos las piernas un rato, más cremita para la cara para poder tomar el sol fuera y contemplar las vistas impresionantes.
Vemos, desde aquí, en la lejanía, otros montañeros que siguen los GRG para llegar a otros refugios que estarán en otros valles o quizás vayan a coronar algún pico de aquí cerca, quien sabe, ellos son puntitos que se mueven lentos en la lejanía.
Sacamos el pan, navaja en mano, el paté, dos bocados y para adentro.
Hemos visto una marmota por el camino.
Hemos visto dos cabras muy pequeñas corriendo a toda velocidad.
Hemos visto un cuervo muy negro con algo muy amarillo en su pico.
Hemos visto un águila planeando a cinco metros de nuestras cabezas.
Hemos visto que aquí no hay un árbol a tanta altura.
Hemos visto, lo hemos visto, lo hemos visto todos.
Llega un vasco, aquí a los Pirineos todos son vascos, catalanes o maños, dice que ellos son cinco y que ahora vienen los otros. Le preguntamos si sabe cuales son los tres picos del infierno y sin dudar nos los señala y nos indica la ruta a seguir. Llegan sus colegas, se apalancan a su rollo, nosotros al nuestro.
Han pasado un par de horas o más. No sé que hora es, pero ya se ha ido el sol y hace frío fuera de las paredes de la caseta. Nos metemos en el refugio, dentro de los sacos y vamos buscando la postura óptima para poder descansar.
Bueno, chicos, yo me voy a dormir...
Suena la alarma del móbil del Sr. Coke. Son las seis de la mañana. Creo que tengo un hombro dislocado de una mala postura. Me levanto. Me pongo la ropa que toca. Recojo el saco, la esterilla, me salgo del refugio. No hace mucho frío. Aún no ha salido el sol por todo el valle, solo se asoma tímido detrás de las crestas del infierno, justo por allí tenemos que ir.
Me curo con mimo una llaguita que me ha salido en el talón del pie.
Los marmotos ya se van levantado, los vascos están durmiendo.
La misma liturgia de siempre; vestirse, cremita, estiramientos, preparar la mochila, almuerzo suave y comienza la fiesta de verdad.
Llevamos una hora de caminata y hemos parado. Hemos cogido bastante altura. Aquí hay mucha nieve y aún está dura, es peligroso, es casi hielo. Nos ponemos lo crampones en los botas, esas suelas de pinchos metálicos para no resbalar con el hielo y con el piolet en la mano, esa especie de pico pequeño, comenzamos a remontar la nieve dura, con paso firme, algo lentos, pero el paso es firme, no hay marcha atrás.
Ya se acabó la nieve, estamos en el collado, aquí comienza la cresta que nos llevará al primer pico del Infierno. Hacemos una parada rápida, nos quitamos la mochila, una barrita energética, dos sorbitos de agua, nos quitamos los crampones, miramos alucinados las vistas que ya se ven desde aquí, solo tenemos ganas de llegar arriba y poder ver todo lo que hay alrededor de esta montaña.
Dos bocanadas de aire y a tirar para arriba.
Rocas, pedruscos, piedras sueltas, pasos un poco jodidos, desfiladeros con vertientes que dan vértigo, pasos que se trepan con los pies y con las manos, las mochilas pesadas en la espalda, con cuidado, la montaña no perdona, no da segundas oportunidades, los torpes que se queden en casa.
Ya queda poco, primero Vallés, segundo Coke, tercero mi tío franky y el último yo.
Abrazotes, sonrisas, silencio... no haces más que sonreír de felicidad, después de tanto sufrimiento, las piernas destrozadas, el corazón acelerado, los pulmones recogiendo como puede el poco y fino oxigeno que va quedando a tanta altura... después de todo ha valido la pena... quietud, sol, silencio... vistas... tú estás encima de todo, tu vista alcanza a ver más de treinta picos, crestitas que pinchan el cielo, tú de pie admirando la quietud y el silencio de la cumbre... hace un día precioso, el mejor de todos los que he tenido en un pico en mi vida, no hay nubes, no mueve aire, no se escucha el murmullo de los riachuelos... solo hay silencio...
Lo dejamos y continuamos por una cresta que nos llevará al segundo que está al lado, ese piquito es otro 3000 y solo hay que andar diez minutos, que guapo. Aquí montamos el garito, nos quitamos las mochilas, comemos algo, nos sacamos fotos y continuamos flipando con el tiempo, con las vistas, con el silencio... a mi me gusta compartir el silencio con mis colegas en la montaña...
Vallés y yo coronamos el tercer 3000 que también estaba a diez minutos. Luego es como lo de siempre, o no. Bajamos por una lengua de nieve de unos 200 metros de caída con unos 45 grados de inclinación, peazo bajada quillo, con los crampones montados, con el piolet en la mano. Bordeamos un valle tope tocho, hasta llegar al collado que nos hace descender más de mil metros hasta llevarnos hasta el coche. En total, desde que salimos del refugio hasta el coche, han pasado nueve horas y apenas hemos perdimos tiempo en las paradas. Una verdadera lokura. Hola ricura. Luego vino las cinco horas de viaje con el coche y a las diez y media de la noche llegamos a casa.
¡Qué viva los locos!
¡Hip, Hip, hurra!
Me fui al cuarto de la lavadora, deshice la mochila, puse cada cosa en su sitio y me quité la ropa.
Desnudo me fui al cuarto de aseo... me afeité la barbota que llevaba de una semana... me duché sin prisas... el agua caía por todo mi cuerpo... caía el agua... calmando el cansancio de mis piernas... del rojo intenso de mi cara... de mi cuello... de mis brazos... el sol nos había castigado... el agua calmaba mis penas...
Luego cené un poco, comenté la jugada a mi madre que flipaba de lo tontos que estamos de hacer esas barbaridades, pero aún así, yo lo único que pienso, es que ya tengo ganas, otra vez, de volver con los montañeros a subir un piquito, de hacer un 3000.
PD. Para mi tío James, mi tío Franky y mi tío Coke:
Sois los mejores, sois fantásticos, sois inolvidables...
¡Qué os den por culo a todos, la próxima vez os empujo!
Un abrazote
Los tres picos del Infierno
Franky, Vallés, Coke y Bonifasi se van para la montaña...
Teníamos el coche lleno. Es curioso. Siempre es lo mismo. El sábado madrugar a las seis de la mañana, viaje de cinco horas hasta llegar a mediodía a los Pirineos, andar de dos a tres horas hasta llegar por la tarde a un refugio, madrugar el domingo muy de mañanita, andar de dos o tres horas hasta coronar el pico de un 3000, bajar de dos a cuatro horas hasta el coche y después del palizón, conducir cinco horas más hasta llegar a la noche a casa todos destrozados con el cansancio de tantas y tantas horas conduciendo y andando por la montaña.
Lo sé, estamos muy locos. Esto te tiene que gustar mucho.
Franky, el conductor, el de las Ray-Ban de pera, el repartidor de luckys.
Vallés, el copiloto, el tonto a las tres, el que no se pierde ni una.
Coke, mi ex compañero de piso, atento a todo con su oreja buena.
Bonifasi, el de los jueves universitarios, el que le pesa siempre el culo.
Vallés nos contaba su viaje de esta semana santa a Marruecos. Nos relataba la vida de los nómadas que vivían en el desierto, los bereber. Nos recordaba lo hospitalarios que eran, como las mujeres y los niños no habían visto nunca un pueblo. Nos explicaba como la vida allí estaba tres marchas más lenta que la que vivimos nosotros en nuestra tierra.
Allí una semana nuestra son dos días.
-Amigo, tranquilo, las prisas matan-
Les decían los marroquíes cuando veían que los españolitos estaban un poco tontos con sus prisas.
Tras una hora de viaje, paramos en un bareto de Flix y allí cayó un bocata y un par de tapas. También compramos, en el super de al lado, algo de fruta, pan, embutido, choleck, napolitanas de crema, y ya con todo el papeo del sábado y del domingo, volvimos a la carretera.
Ya habían pasado las cinco horas de siempre. Cuando nos dimos cuenta que ya estábamos al sitio. Sacamos las mochilas del coche, nos cambiamos de ropa, nos ponemos las botas de montaña, nos repartimos el papeo, un poco de cremita para el sol, hacemos estiramientos para las piernas, nos colgamos las mochilas en la espalda y a subir las primeras cuestas empinadas que nos harán dejar este valle, cruzando por un collado, hasta llegar a una altitud de más de 2000 metros.
El sol está presente todo el camino, con fuerza, majestuoso, no parpadea, no hace guiños, no hay tregua, no hay nubes. La montaña está toda atigrada por la nieve, hay muchos neveros posados por sus lomas, blanco que se funde poco a poco, sin prisas, aquí arriba, nace la vida. No para de escucharse, en todo el camino que hacemos, el murmullo del agua que va brotando ladera abajo hasta llegar a los lagos, no para de oírse el murmullo del deshielo, la montaña habla, no hay silencio.
Buscamos la senda que nos conduzca al refugio, buscamos los jitos, las fitas, las montañitas de piedras que señalan los caminos; buscamos las marcas de los GRG, las autopistas de las montañas, los dos brochazos de rojo y blanco en las rocas que nos conducirán hasta nuestro destino. Tenemos que cruzar riachuelos crecidos por el deshielo, bordear un valle entero con un lago gigantesco en su centro y después de tres horas llegamos al refugio.
Es muy pequeño. Este no tiene guarda. Solo caben nueve personas. No hay nadie. No hay literas, no hay colchones, no hay nada, solo el techo y la puerta y nos toca dormir en el suelo, con la esterilla, con el saco de dormir. Dejamos las mochilas, nos cambiamos la ropa, estiramos las piernas un rato, más cremita para la cara para poder tomar el sol fuera y contemplar las vistas impresionantes.
Vemos, desde aquí, en la lejanía, otros montañeros que siguen los GRG para llegar a otros refugios que estarán en otros valles o quizás vayan a coronar algún pico de aquí cerca, quien sabe, ellos son puntitos que se mueven lentos en la lejanía.
Sacamos el pan, navaja en mano, el paté, dos bocados y para adentro.
Hemos visto una marmota por el camino.
Hemos visto dos cabras muy pequeñas corriendo a toda velocidad.
Hemos visto un cuervo muy negro con algo muy amarillo en su pico.
Hemos visto un águila planeando a cinco metros de nuestras cabezas.
Hemos visto que aquí no hay un árbol a tanta altura.
Hemos visto, lo hemos visto, lo hemos visto todos.
Llega un vasco, aquí a los Pirineos todos son vascos, catalanes o maños, dice que ellos son cinco y que ahora vienen los otros. Le preguntamos si sabe cuales son los tres picos del infierno y sin dudar nos los señala y nos indica la ruta a seguir. Llegan sus colegas, se apalancan a su rollo, nosotros al nuestro.
Han pasado un par de horas o más. No sé que hora es, pero ya se ha ido el sol y hace frío fuera de las paredes de la caseta. Nos metemos en el refugio, dentro de los sacos y vamos buscando la postura óptima para poder descansar.
Bueno, chicos, yo me voy a dormir...
Suena la alarma del móbil del Sr. Coke. Son las seis de la mañana. Creo que tengo un hombro dislocado de una mala postura. Me levanto. Me pongo la ropa que toca. Recojo el saco, la esterilla, me salgo del refugio. No hace mucho frío. Aún no ha salido el sol por todo el valle, solo se asoma tímido detrás de las crestas del infierno, justo por allí tenemos que ir.
Me curo con mimo una llaguita que me ha salido en el talón del pie.
Los marmotos ya se van levantado, los vascos están durmiendo.
La misma liturgia de siempre; vestirse, cremita, estiramientos, preparar la mochila, almuerzo suave y comienza la fiesta de verdad.
Llevamos una hora de caminata y hemos parado. Hemos cogido bastante altura. Aquí hay mucha nieve y aún está dura, es peligroso, es casi hielo. Nos ponemos lo crampones en los botas, esas suelas de pinchos metálicos para no resbalar con el hielo y con el piolet en la mano, esa especie de pico pequeño, comenzamos a remontar la nieve dura, con paso firme, algo lentos, pero el paso es firme, no hay marcha atrás.
Ya se acabó la nieve, estamos en el collado, aquí comienza la cresta que nos llevará al primer pico del Infierno. Hacemos una parada rápida, nos quitamos la mochila, una barrita energética, dos sorbitos de agua, nos quitamos los crampones, miramos alucinados las vistas que ya se ven desde aquí, solo tenemos ganas de llegar arriba y poder ver todo lo que hay alrededor de esta montaña.
Dos bocanadas de aire y a tirar para arriba.
Rocas, pedruscos, piedras sueltas, pasos un poco jodidos, desfiladeros con vertientes que dan vértigo, pasos que se trepan con los pies y con las manos, las mochilas pesadas en la espalda, con cuidado, la montaña no perdona, no da segundas oportunidades, los torpes que se queden en casa.
Ya queda poco, primero Vallés, segundo Coke, tercero mi tío franky y el último yo.
Abrazotes, sonrisas, silencio... no haces más que sonreír de felicidad, después de tanto sufrimiento, las piernas destrozadas, el corazón acelerado, los pulmones recogiendo como puede el poco y fino oxigeno que va quedando a tanta altura... después de todo ha valido la pena... quietud, sol, silencio... vistas... tú estás encima de todo, tu vista alcanza a ver más de treinta picos, crestitas que pinchan el cielo, tú de pie admirando la quietud y el silencio de la cumbre... hace un día precioso, el mejor de todos los que he tenido en un pico en mi vida, no hay nubes, no mueve aire, no se escucha el murmullo de los riachuelos... solo hay silencio...
Lo dejamos y continuamos por una cresta que nos llevará al segundo que está al lado, ese piquito es otro 3000 y solo hay que andar diez minutos, que guapo. Aquí montamos el garito, nos quitamos las mochilas, comemos algo, nos sacamos fotos y continuamos flipando con el tiempo, con las vistas, con el silencio... a mi me gusta compartir el silencio con mis colegas en la montaña...
Vallés y yo coronamos el tercer 3000 que también estaba a diez minutos. Luego es como lo de siempre, o no. Bajamos por una lengua de nieve de unos 200 metros de caída con unos 45 grados de inclinación, peazo bajada quillo, con los crampones montados, con el piolet en la mano. Bordeamos un valle tope tocho, hasta llegar al collado que nos hace descender más de mil metros hasta llevarnos hasta el coche. En total, desde que salimos del refugio hasta el coche, han pasado nueve horas y apenas hemos perdimos tiempo en las paradas. Una verdadera lokura. Hola ricura. Luego vino las cinco horas de viaje con el coche y a las diez y media de la noche llegamos a casa.
¡Qué viva los locos!
¡Hip, Hip, hurra!
Me fui al cuarto de la lavadora, deshice la mochila, puse cada cosa en su sitio y me quité la ropa.
Desnudo me fui al cuarto de aseo... me afeité la barbota que llevaba de una semana... me duché sin prisas... el agua caía por todo mi cuerpo... caía el agua... calmando el cansancio de mis piernas... del rojo intenso de mi cara... de mi cuello... de mis brazos... el sol nos había castigado... el agua calmaba mis penas...
Luego cené un poco, comenté la jugada a mi madre que flipaba de lo tontos que estamos de hacer esas barbaridades, pero aún así, yo lo único que pienso, es que ya tengo ganas, otra vez, de volver con los montañeros a subir un piquito, de hacer un 3000.
PD. Para mi tío James, mi tío Franky y mi tío Coke:
Sois los mejores, sois fantásticos, sois inolvidables...
¡Qué os den por culo a todos, la próxima vez os empujo!
Un abrazote
Que me voy
Bló, 26/7/2004;
Que me voy
Dejar que el tiempo nos acompañe en los días, sin agobiar, sin prisas, nada tiene importancia, allá arriba, no hay prisas, allá arriba, no existen las horas.
Ay, que me voy,
que me voy, ay,
que ganitas de irme a la montaña.
Cargadito de ganas,
de estar con los colegas,
forjando historia de montañeros,
a fuego, amigos hasta la muerte.
Andar, sufrir, andar y tirar para arriba.
Reir, disfrutar, reir y vuelvo a la montaña a ser feliz.
Me voy, coño, que me voy, me voy p´allá, quillo!
Parado y castigado estoy,
agotado en mitad del collado de ziOn,
estos escalones,
llevan directo hasta el cielo.
Noto el sudor correteando espalda abajo,
corriendo hasta tocarme el culo con descaro,
juguetón y mimoso, va bajando mi sudor.
Dos bocanadas más,
tres horas eternas hasta llegar,
romería en fila india,
romería con paso firme.
Parido y dolorido,
a la vera de un lago extraño,
rodeado de un desierto de rocas gigantescas,
engulliéndose un valle profundo.
Agua fresca y clara en sus entrañas,
Agua pura como las hadas,
retomando las fuerzas para el camino,
apagando, con cada sorbo, la sed del viajero.
Viajando sin prisas,
con la casa a cuestas,
mis llaguitas llorosas,
han empezado a sangrar.
Parar, todo contento, enloquecido de silencio,
embriagado y borracho está mi alma,
con los ojos grandes como platos,
niño, una capita extra de brillo.
Contemplando en calma la magia,
de un planeta azul y presumido,
asomado en un balcón colgado de nubes,
de allá lo lejos, de allá lo lejos.
PD. Desde el pico de un 3000, tengo el mundo a mis pies.
Que me voy
Dejar que el tiempo nos acompañe en los días, sin agobiar, sin prisas, nada tiene importancia, allá arriba, no hay prisas, allá arriba, no existen las horas.
Ay, que me voy,
que me voy, ay,
que ganitas de irme a la montaña.
Cargadito de ganas,
de estar con los colegas,
forjando historia de montañeros,
a fuego, amigos hasta la muerte.
Andar, sufrir, andar y tirar para arriba.
Reir, disfrutar, reir y vuelvo a la montaña a ser feliz.
Me voy, coño, que me voy, me voy p´allá, quillo!
Parado y castigado estoy,
agotado en mitad del collado de ziOn,
estos escalones,
llevan directo hasta el cielo.
Noto el sudor correteando espalda abajo,
corriendo hasta tocarme el culo con descaro,
juguetón y mimoso, va bajando mi sudor.
Dos bocanadas más,
tres horas eternas hasta llegar,
romería en fila india,
romería con paso firme.
Parido y dolorido,
a la vera de un lago extraño,
rodeado de un desierto de rocas gigantescas,
engulliéndose un valle profundo.
Agua fresca y clara en sus entrañas,
Agua pura como las hadas,
retomando las fuerzas para el camino,
apagando, con cada sorbo, la sed del viajero.
Viajando sin prisas,
con la casa a cuestas,
mis llaguitas llorosas,
han empezado a sangrar.
Parar, todo contento, enloquecido de silencio,
embriagado y borracho está mi alma,
con los ojos grandes como platos,
niño, una capita extra de brillo.
Contemplando en calma la magia,
de un planeta azul y presumido,
asomado en un balcón colgado de nubes,
de allá lo lejos, de allá lo lejos.
PD. Desde el pico de un 3000, tengo el mundo a mis pies.
A ver, que esto es muy raro, conocer almas sin cara
Bló, 8/9/2004;
A ver, que esto es muy raro, conocer almas sin cara
¡Ala, a desparramar un rato!
Claro que me pregunto como deben ser sus caras, sus muecas, su aspecto, su pelo...
Y yo, aquí, Bonifasi, ya lo sabes, escribiendo a todas horas, muy lejos de allí, intentando inventar fantasías locas de Peter Pand para ti, recordando mis peores pesadillas para no dormir; sí, yo, otra vez, el pesado de turno, con un boli y un papel blanco en la mano, soñando, que aquí no hay que pagar dineros, soñando, ea! Peazo tardes me paso yo solo, soñando que te sueña, sueños descafeinados, sueños locos en la distancia, a kilómetros, lejos, muy lejos de ti.
Y luego las mando on-lain para otra alma, para una vida de carne y hueso sin colorantes ni conservantes, para una pantalla con su ordenador y jardín particular, para una red con un ratón triste sin queso, para un nombre propio con dos apellidos seguidos que viajan juntos en fila india a todas partes, para un blog mágico con un alma que se esconde detrás de un teclado sin cables; cada vez que tecleas un pensamiento te pones un antifaz negro en los ojos.
Y yo me pregunto, después de tanto desvariar...
¿A ver y cómo debe de andar?
-A- Para adelante
-B- Marcha atrás
-C- Lateralmente como los cangrejos
¿A ver y cómo debe de respirar?
-A- Por la nariz
-B- Por la boca
-C- Por unas branquias rosadas bajo el mar
¿A ver y cómo debe de sonreír?
-A- Como el sol
-B- Como la luna
-C- Como una estrella fugaz en el firmamento
Nadie ha sabido contestarme el cuestionario en cuestión, nadie me ha quitado la curiosidad de este niño inmaduro, nadie me ha dado pistas sobre sus ojos, sobre sus labios, sobre sus sonrisas, sobre sus pestañas, palmeras, sobre su cara, salsa, carita, alma...
¿A ver, a ver, pero que pasa, pero tú, cómo eres?
¿A ver, cómo, camon baby, cómo deben de ser?
Me pregunto detrás de mi antifaz.
Ellos, todos ellos, los de allí...
Y yo, aquí, a la mía, como siempre, ya lo has visto, con un peta encendido, con una hoja en blanco ya manchada de tantas palabras desparramadas, con un bolígrafo de tinta azul arto de tanto tachón, coño, para que engañarte, estamos aquí ya toda la pandilla basurilla al completo, he pasado lista, maquinando trastadas pa too cristo, haciendo el gamberrillo con el tirachinas cargado de piedras y ahora que suena Ojos de Brujo, viva el arte, aquí ya no hay manera de poderse aguantar...
Septiembre oscuro, nubes locas, lluvia tonta; los pájaros aguantan el tipo con este aguacero de los cojones, pobres, ellos, pío, pío, están apalancados en las ramas de los árboles, esperando su oportunidad para poder arrancar por bulerías a la mañana.
Septiembre de cole, exámenes finales, cursos nuevos; los libros duermen profundamente en el fondo de las mochilas que seguro que pesan un huevo y parte del otro. Suspensos, a joderse se ha dicho, suspensos a punta pala para toda la peña que no se lo han currado durante el año.
Septiembre con el mono de faena, madrugar de matí- mañana, mierda de esta rutina tope mecánica de todos los días; las vacaciones quedaron atrás en el olvido, como esos dulces sueños que se rompen en mil pedazos justo cuando viene lo mejor. Ahora que lo pienso, tengo la espalda molida de tanto trabajar.
Septiembre tristón, caminando hacia el invierno, el frío, la soledad; los corazones se congelan, se ablandan, las palabras tiemblan, las nubes se levantan, que sí, que no, que caiga un chaparrón con azúcar y turrón...
Y después de tanto disparate...
¿A ver, alma y tú eres de verdad... seguro que al mirarte al espejo tienes tu reflejo, tienes una cara reflejada?
PD. Mi hada, niña de ZiOn, Marta, Sory, Nimue, Brisa, Pole, Bruixeta, Lokura, Cross, Isis, Lunaaaa, Corazón, que a partir de hoy, puede que veáis en los comentarios, chorradas escritas de amigos míos, no os asustéis si alguien me manda a la mierda o si sueltan barbaridades. Es todo una broma. Bueno pues lo dicho. Sansaneti gran de italia, Romanito, Chino 1, Chino 2, Eli 3, Nahum tontito, Raquelita, Coke en sal, Vallesito de mi amor, Luisito encofradó, Ivanet lo gran, Jany mariquita, Guindilla, Tico, Nuria y todos los que me dejo en el tintero, escribirme algo, cuanto más surrealista sea el tema más divertido será para mí.
Estoy en el mercado
Jueves universitarios
¡OOOÓPTIMO!
¡Vaaa poooos!
A ver, que esto es muy raro, conocer almas sin cara
¡Ala, a desparramar un rato!
Claro que me pregunto como deben ser sus caras, sus muecas, su aspecto, su pelo...
Y yo, aquí, Bonifasi, ya lo sabes, escribiendo a todas horas, muy lejos de allí, intentando inventar fantasías locas de Peter Pand para ti, recordando mis peores pesadillas para no dormir; sí, yo, otra vez, el pesado de turno, con un boli y un papel blanco en la mano, soñando, que aquí no hay que pagar dineros, soñando, ea! Peazo tardes me paso yo solo, soñando que te sueña, sueños descafeinados, sueños locos en la distancia, a kilómetros, lejos, muy lejos de ti.
Y luego las mando on-lain para otra alma, para una vida de carne y hueso sin colorantes ni conservantes, para una pantalla con su ordenador y jardín particular, para una red con un ratón triste sin queso, para un nombre propio con dos apellidos seguidos que viajan juntos en fila india a todas partes, para un blog mágico con un alma que se esconde detrás de un teclado sin cables; cada vez que tecleas un pensamiento te pones un antifaz negro en los ojos.
Y yo me pregunto, después de tanto desvariar...
¿A ver y cómo debe de andar?
-A- Para adelante
-B- Marcha atrás
-C- Lateralmente como los cangrejos
¿A ver y cómo debe de respirar?
-A- Por la nariz
-B- Por la boca
-C- Por unas branquias rosadas bajo el mar
¿A ver y cómo debe de sonreír?
-A- Como el sol
-B- Como la luna
-C- Como una estrella fugaz en el firmamento
Nadie ha sabido contestarme el cuestionario en cuestión, nadie me ha quitado la curiosidad de este niño inmaduro, nadie me ha dado pistas sobre sus ojos, sobre sus labios, sobre sus sonrisas, sobre sus pestañas, palmeras, sobre su cara, salsa, carita, alma...
¿A ver, a ver, pero que pasa, pero tú, cómo eres?
¿A ver, cómo, camon baby, cómo deben de ser?
Me pregunto detrás de mi antifaz.
Ellos, todos ellos, los de allí...
Y yo, aquí, a la mía, como siempre, ya lo has visto, con un peta encendido, con una hoja en blanco ya manchada de tantas palabras desparramadas, con un bolígrafo de tinta azul arto de tanto tachón, coño, para que engañarte, estamos aquí ya toda la pandilla basurilla al completo, he pasado lista, maquinando trastadas pa too cristo, haciendo el gamberrillo con el tirachinas cargado de piedras y ahora que suena Ojos de Brujo, viva el arte, aquí ya no hay manera de poderse aguantar...
Septiembre oscuro, nubes locas, lluvia tonta; los pájaros aguantan el tipo con este aguacero de los cojones, pobres, ellos, pío, pío, están apalancados en las ramas de los árboles, esperando su oportunidad para poder arrancar por bulerías a la mañana.
Septiembre de cole, exámenes finales, cursos nuevos; los libros duermen profundamente en el fondo de las mochilas que seguro que pesan un huevo y parte del otro. Suspensos, a joderse se ha dicho, suspensos a punta pala para toda la peña que no se lo han currado durante el año.
Septiembre con el mono de faena, madrugar de matí- mañana, mierda de esta rutina tope mecánica de todos los días; las vacaciones quedaron atrás en el olvido, como esos dulces sueños que se rompen en mil pedazos justo cuando viene lo mejor. Ahora que lo pienso, tengo la espalda molida de tanto trabajar.
Septiembre tristón, caminando hacia el invierno, el frío, la soledad; los corazones se congelan, se ablandan, las palabras tiemblan, las nubes se levantan, que sí, que no, que caiga un chaparrón con azúcar y turrón...
Y después de tanto disparate...
¿A ver, alma y tú eres de verdad... seguro que al mirarte al espejo tienes tu reflejo, tienes una cara reflejada?
PD. Mi hada, niña de ZiOn, Marta, Sory, Nimue, Brisa, Pole, Bruixeta, Lokura, Cross, Isis, Lunaaaa, Corazón, que a partir de hoy, puede que veáis en los comentarios, chorradas escritas de amigos míos, no os asustéis si alguien me manda a la mierda o si sueltan barbaridades. Es todo una broma. Bueno pues lo dicho. Sansaneti gran de italia, Romanito, Chino 1, Chino 2, Eli 3, Nahum tontito, Raquelita, Coke en sal, Vallesito de mi amor, Luisito encofradó, Ivanet lo gran, Jany mariquita, Guindilla, Tico, Nuria y todos los que me dejo en el tintero, escribirme algo, cuanto más surrealista sea el tema más divertido será para mí.
Estoy en el mercado
Jueves universitarios
¡OOOÓPTIMO!
¡Vaaa poooos!





