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Bonifasi y sus cartas
Acerca de
-¡¡¡Me falta valor!!!- Y ya he dado mi primer paso, que después de marzo me dejo el trabajo, que me largo a Palma con mi amada, que estoy más loco que una cabra............................... -¡¡¡Me falta valor!!!- Sí, lo tengo claro, pero tengo un nudo en el estomago, tengo un poco de miedo en mi cerebro, lo tengo claro por la tarde y por la mañana vuelvo a estar asustado...... -¡¡¡Me falta valor!!!- No la quiero perder, mi felicidad es estar con ella, tal vez no salga bien, tal vez sea para toda la vida, tal vez sí, tal vez no.............................. -¡¡¡Me falta valor!!!- Pues eso, que le he echado un poco de valor y he apostado por mi felicidad................. -¡¡¡Ya no tengo miedo!!!- Todo o nada, menuda apuesta loca de remate, pero es la mía y ahora por fin en abril estaré para siempre a su lado.............. "Cositas de un chiquillo locamente enamorado"
Sindicación
 
Redacción de un verano maravilloso
Aún estoy muy moreno y encima he perdido unos cuantos kilos, también se
me ha marcado mi espalda y hombros con ejercicio y dedicación. He ido a
la playa todos los días con el sol en mi toalla y con la arena en los
bolsillos. Solía estar en la playa de la Caracola, esa que justo acaba y
empalma con la playa de Peñiscola y la veías, esa pequeña bahía, como al
final moría a los pies del Castillo del Papa Luna, allá a lo lejos, esos
muros altos que entran de puntillas en el mar. Lo dicho, hacía muchos
años que no estaba tan morenito.

Siempre que he podido he salido de marcha. Alcohol, risas, bailes. Nunca
os lo he dicho pero me encanta bailar. Siempre que he podido, me repito,
he empalmado una noche loca con un día de playa. Cuando uno está muy
feliz ya no le importa ni irse a dormir.

En mis vacaciones me he largado de viaje diez días a Berlín, Copenhague
y Estocolmo con mis amigos Nahum y Coke. Tenemos tres cintas de video
grabadas con nuestras aventuras y desventuras en estos países llenos de
verde, ríos, rías y bicicletas.

También he tenido una bonita historia de amor. Seguramente ahora, si me
lee, debe de estar preparando los exámenes para los que le suspendieron
en el Insti. Ella, preciosa, lejos, pelirroja, islas, deseos, mar en
medio de los dos. Pero este verano ella estaba conmigo. Habitaciones de
hotel en donde no se podía dormir. La hora de comer se convertía en el
recreo, lugar donde descubrir todos sus secretos. Sesiones de playa, sol
y arena. Noches locas bailando muy pegaditos el uno con el otro. Otra
vez en la habitación del hotel nos dedicábamos a apagar el fuego del
deseo, cuerpos desnudos fundidos en uno, palabras sucias y morbosas
retumbaban libres por la cama, gemidos que se apagaban al llegar al
clímax de la mañana. Luego llegaba el sueño, dormiditos, abrazados.
Luego llegaba el sol, el día, sus ojos, su boca, sus risas, su compañía.
Luego pasábamos otro día más juntos, junto a un millón de suspiros que
nos acompañaban todo el día a los dos. No sé, que extraño, yo siento que
me he enamorado, todo en contra y yo enamorado, locamente enamorado de
ti. Que difícil encontrarte y perderte a la vez.

Ayer entré por fin a mi casa de Internet. Le quité el polvo acumulado de
tantos días de soledad. Abrí las ventanas para que pudiera respirar
otra vez del aire fresco de la calle. Llené la nevera de sueños, vacié
el cajón del pasado, arrinconé mis pesadillas a un lado y con una birra
en la mano me senté en el sofá y me sentí muy feliz de veros todos otra
vez por aquí.

Os puedo asegurar que este verano, el del 2005, nunca lo podré olvidar.


PD. Otra vez de vuelta al cole. Os quiero