(Bló, 20/12/2005;).....Las rimas y las primas de mi amigo Pepino
Mi amigo Pepino, que ritmo, que tino, tenía cinco años más que nosotros, asquerosos, mocosos y siempre jugábamos en la calle, menudo detalle, no sabes como odio el colegio La Salle. Seguro que yo tendría unos nueve años y seguro que en el mundo habría un millón de castaños, paños y maños.
Por su culpa, ultratumba, tarumba, las rimas se le escapaban de su boca y de la loca de su loba ¡Qué cosas más sabrosas! Rimas sin sentido, los pajaritos a su nido, me piro al casino.
Así pues, después, sí, sí, tararí que te vi, después de tantas y tantas rimas de su prima Catalina, todos los que le rodeábamos, nos entrelazábamos, nos enterábamos y aprendimos todos y nos dio por rimar y por cantar, a rimar en un bar, a rimar con el mar.
Tal vez por eso, me voy a comer un queso, yo rimo con mi primo Celestino, dándole vueltas a un tiovivo y cuando hablo con los coleguillas, que parecéis unas ardillas, yo siempre hablo así de raro, aquí pues me paro.
Qué pasa, carabasa.
Pe piro Casimiro.
Dónde vas Barrabás.
Chao bacalao.
Y tal y cual, Pascual.
Al pan, pan y al vino, vino, agárrame del pepino.
No me mires de reojo que te la meto por un ojo.
Soy un poquito cretino, es verdad, todo es por culpa de mi amigo Pepino.
PD. ¿Es tal vez por eso, amigas, que siempre hago rimas en demasía?
(Bló, 17/5/2005;).....Hola, Corazón, amiga mía
Me he levantado esta mañana de la cama, he conectado el ordenador de mi casa, he abierto mi pequeño mundo de par en par, te he encontrado sentada en un rincón, te he visto allí un poco triste, me ha cambiado la cara, me ha preocupado lo que he leído, lo poco que has escrito... se me ha caído un poco el alma y llevo toda la mañana pensando en ti.
¿Qué tendrá en esa cabecita?
¿Qué será lo que le ocurre?
¿Qué puedo hacer para que sonría?
Me he dicho, a mi mismo, la verdad, que vales mucho, que eres muy importante en nuestros mundos, tus sonrisas son muy valiosas, son joyas, son regalos, son tesoros, son agua de manantial brotando alegre por entre las rocas de las montañas, por donde tú pasas, dejas olor a hierba fresca, por donde tú pasas, soplas suave dejando el sonido del silbo del viento que acaricia las hojas de los árboles de los bosques del sur, por donde tú pasas, sin querer, por donde tú pasas, dejas repartidos a cachitos tu tierno y pequeñito Corazón.
¿Cómo hacerle ver que la vida es bonita?
¿Cómo recordarle que tiene una familia única?
¿Cómo recuperar su contagiosa alegría?
No sé si lo sabes, pero la gente aquí te quiere mucho, eres la fruta jugosa del paraíso, eres el sol y la lluvia, eres el cielo azteca infinito, los océanos azules que arropan las costas, eres México lindo, eres el tequila que nos emborracha con ganas de volverte a leer, eres muy chiquita, eres muy grande, eres nuestra Corita.
¿Puede ser que yo lo haya exagerado todo?
¿Puede ser que me haya confundido?
¿Puede ser que todo sea un malentendido mío?
Puede ser, incluso que esté haciendo el ridículo, seguro, pero prefiero escribirte a quedarme con los brazos cruzados y eso a mí no me da la gana, yo nunca, nunca te voy a fallar, prefiero que todo lo malo me ocurra a mí que a la gente que aprecio, yo ya estoy acostumbrado de muy niño...
Tú... con tu alma tan blanca, preciosa, con tus bellas palabras... siempre nos dejas la esperanza de un mañana mejor, dejas guiños escondidos entre los comentarios esperando nuestro regreso, dejas palmadas a la espalda cuando las cosas no van bien, dejas abrazos que estremecen con susurros al oído, abrazos que se sienten de verdad, dejas besitos muy bonitos y no sé, lo siento, estoy un poco sensible y creo que hasta estoy haciendo de un granito una montaña de sentimientos exagerados...
No sé, que me he contagiado un poco de tu penita y ojalá que partiéndola por la mitad, por favor dame la mitad, puedas pronto estar con esa sonrisa que nos ilumina el día.
Un abrazo de tu admirador number one y te dejo un besito de esos que apagan las penas.
PD. Cuídate mucho princesa azteca.
(Bló, 9/12/2005;)... Querido Periodista Aficionado
Hermanito... ¿Cómo estás amigo?
Sabes, vivir enamorado es lo más bonito del mundo, no nos engañemos, todos buscamos ser amados y correspondidos con nuestro amor.
El amor es sumar, nunca restar.
El amor es cosa de dos, nunca de uno.
El amor no es egoísmo, es pensar en el otro.
El amor es lo que tú sientes, no lo que él te da.
El amor y el sexo son dos cosas muy distintas.
El amor con sexo es una puta pasada.
Sabes, a veces no entendemos nuestros sentimientos, extraños y bonitos sentimientos y los confundimos con algo a lo que le llamamos amor, cuando solo es atracción, obsesión, dependencia, incertidumbre, añoranza, cariño, soledad, miedo...
Miedo a no encontrar un pez en este océano inmenso.
Miedo a la locura de tanto obsesionarse con alguien.
Miedo a la soledad de no besar sus labios.
Miedo a perderlo y que la dependencia te mate de tristeza.
Miedo a no volver a sentir lo que sientes por él.
Miedo, miedoso, mucho miedo, sin él.
Sabes, yo he tenido muchas novias. Siempre he sido un osito de peluche de 1, 86 que me he volcado en mis relaciones dando todo el cariño del mundo, todo, te lo juro, que nunca me he guardado nada y ellas al final se cansaban de mí. Es muy duro darlo todo y que no te den nada a cambio.
Pero volví a meter la pata una y otra vez.
Pero me hundí en los infiernos más oscuros y volví a resucitar.
Pero disfruté de cada amor como si fuera el último y definitivo.
Pero aprendí que en el amor, lo más importante es sumar.
Pero cuando estaba bien disfrutaba de la soltería, ser joven... eres muy joven amigo.
Pero ahora he vuelto a enamorarme y todo el pasado para mí ya no existe.
Sabes, he conocido a una mujer increíble. Ella es filóloga de lengua castellana y de lengua catalana. Ella nunca lo tuvo fácil de niña. Ella se sacó las oposiciones para ser profesora de instituto. Ella ha tenido sus novios y de soltera disfrutaba de tener amantes. Ella dejó a su última pareja con la que vivía porque él no quería sumar. Ella se deshace por mí. Ella me escucha. Ella tiene cuatro años más que yo. Ella me mima. Ella me respeta. Ella no me impone nada. Ella y yo nos dijimos todas nuestras manías antes de continuar sumando. Ella me apoya en todas mis decisiones. Ella es la cosita más bonita de mi mundo.
Yo, después de todo, he aprendido a saber lo que no quiero.
Yo me dejo el trabajo y después de marzo me voy con ella.
Yo nunca le haré daño, siempre pienso en su felicidad.
Yo le doy todo mi cariño, porque ella me da el suyo.
Yo estoy locamente enamorado por su culpa.
Yo ya no se vivir sin su amor.
Querido mío. Que eres muy joven para encerrarte en la tristeza. Que te comprendo porque yo soy tu alma gemela y también he pasado mil veces por lo mismo que tú. Te comprendo. No es bueno amar tanto si no te corresponden. Creo que tienes una capacidad de amar como el océano infinito y que cuando encuentres a una personita que te haga sumar con él, verás como todo encaja, verás como cuida de tus sentimientos, como se desvive por tu mirada, como os estremecéis los dos con un simple y tierno beso lleno de amor.
Amigo, hermano, cosita, alma gemela...
Que mil gracias por confiar en mí, que mil gracias por dejar tu corazón desnudo en mi casa, que te juro que he salido enseguida y lo he arropado con mi calor y nos hemos acercado a la lumbre de la chimenea, allí te he acunado y te he contado un cuento tierno para calmar tu pena...
Ya sabes que me tienes para lo que quieras y más.
Con cariño para mi querido Periodista Aficionado.
Un abrazo inmenso de El chico de la cafetería.
Cuídate mucho y Felices Fiestas.
(Bló, 14/2/2006;).....Teresa, tú, cariño, mi regalo de San Valentín
Cuando era adolescente tuve un sueño... lo tuve... hermoso... una chica preciosa... dibujándose en mis pensamientos... trazos tiernos en cada pincelada... trazos... sonrisas frescas para mi descanso... sus besos de fresa en mi boca.... tu cuerpo de pecado en mis manos...
¿Dónde te has metido?
Me pregunté cada noche... años malos... pocas sonrisas y buscándote todos los días...
¿Cuándo vendrás a salvarme?
Mi corazón me pedía explicaciones y mis ojos no dejaban de llorarte.
¿Cómo eres, mi vida, vida mía?
Y yo sin conocerte te ponía cuerpo de mujer.
Este verano me quedé muy quieto... allí te conocí... en una cena de empresa... de una de esas que no eras de allí... bailamos... allí bailamos... bailamos y nuestros cuerpos rugieron como bestias que se deseaban... otro baile... otra noche... desnudos nos bailamos...
¿Eres tú, mi ángel?
Te pregunté en silencio mientras te hacía el amor.
¿Eres tú, mi bombón de chocolate?
Te preguntaba alucinado mientras te miraba con ternura el interior del brillo de tus ojos.
¿Eres tú, cariño, dímelo, por favor, ojitos de avellana, eres tú, mi media naranja?
Y al cabo de unos meses, jíjate tú, me dijiste que sí.
Teresa, te amo tanto, tanto, tanto, que ya no se vivir sin tu amor
(Peñíscola, 11/9/2004;).....Torre de Irta
¿Por qué las olas son lenguas que mordisquean las costas de espuma?
¿Por qué la mar rota en diminutos espejitos me guiña reflejos del sol?
¿Por qué, si no veo ningún espejo roto, no hay marcos de madera ni trozos astillados?
¿Por qué los moradores musulmanes escalonaban con bancales los montes de aquí?
¿Por qué las gaviotas surcan en calma los vientos del sur?
¿Por qué lanzo tantas preguntas desde los riscos de este acantilado tan pronunciado?
¿Por qué lo veo todo tan bien desde aquí arriba?
Ya ves, aquí estoy, capitán de las alturas,
allá abajo, la Torre de Irta,
allá abajo, la torre labadum,
allá abajo, la torre del mar.
(Bló, 27/12/2005;).....Mi boca era un cenicero
Apenas fumo. Casi me atrevería a decir que me he dejado de fumar. Puede que algún día me haga un cigarrito o incluso que alguna noche de un fin de semana me coma un paquete de rubio entero, pero la verdad es que no tengo la ansiedad de fumar. Digo la ansiedad esa que a primera hora de la mañana te hace buscar un cigarrito con urgencia y desesperación, digo esa ansiedad que después de comer y con el aroma del café en los labios te hace dar tu vida por las caladas de un cigarro, digo esa ansiedad que yo ya no tengo.
Desde Febrero de este año fue cuando me fui dejando este tonto vicio que nos arrastra detrás de él. Lo primero que dejé fueron los porros y a continuación, con paciencia y sin volverme loco, fui alargando mi primer cigarro del día. A las diez, a las once, a las doce, a la una y así alargando y alargando el primer cigarrito del día hasta no llegar a pensar en fumar. Día tras día fui liberándome de mi tonta condena.
Me quedé muy alucinado. Hacía años que no olía bien. Exactamente desde los dieciséis años, cuando era más que habitual el llevar un paquete de Fortuna en los bolsillos de mi pantalón. Desde entonces, no he vuelto a oler bien y mi nariz ha sido algo decorativo sin funcionalidad en mi cara. Pero hay una sola putada, un solo pero en eso de recobrar el olfato y es que el mundo huele a mierda. No os podéis imaginar incluso la peste que hacemos los fumadores, bueno, los que nunca habéis fumado y nos habéis aguantado a todos nosotros estos años sabéis de lo que os hablo. Una fuerte hedor concentrada de nicotina y mal aliento alimentada constantemente por paquetes y paquetes de tabaco y más tabaco, día tras día.
Los beneficios de dejar el tabaco son más que asombrosos. Recuperación del olfato, gasto innecesario de dinero, corazón y pulmones a pleno rendimiento, sexo bueno, duro y sin esfuerzo, dientes sin manchas amarillentas, aliento calmado y óptimo para poder dar un beso sin dejar mal sabor.
De todas formas no hago ascos a fumarme un peta, o un cigarro en las fiestas del pueblo, o un puro en una boda descontrolada de borrachos, no me hago el harakiri por un poco de nicotina porque ya no tengo ansiedad por ella.
Pues eso, que hace mucho tiempo me prometí a mi mismo que me dejaría el tabaco para cuando cumpliría los treinta años y sin quererlo he cumplido mi promesa sin haberlos llegado a cumplir.
Antes mi boca era un cenicero y mi nariz era de simple decoración.
Dejar de fumar tiene más cosas buenas que malas.
PD. Aquí os dejo un beso sin sabor a nicotina y alquitrán para todos vosotros.
(Alcora, 2/2/2006).....Otro día menos, menos mal
Hace unos meses que avisé que me marcharía de la empresa. Vaya, de las dos empresas, de la una y de la otra. Jefe de producción de las dos. Primero dije para agosto y luego, más tarde, más pronto, qué más da, que para abril. Dos meses. Dos meses me quedan de esta dulce condena que no es saber vivir sin ti. Dos meses para dejar libre mis sentimientos de felicidad. Niña, mira, que cuando las cosas van bien, sol, risas, amor, pues eso, que uno no deja de ser feliz. A veces, el dinero, los amigos, el trabajo, tu mundo, no es lo más importante para ser feliz.
Mañana volveré a subirme a un avión. Vuela, vuela, vuela pajarillo, vuela alto, en tu panza, mis sonrisas. Mañana al pisar tierra seré el hombre más feliz de todos. Cuando ella se acerque a mí y nuestras miradas de complicidad se estén comiendo los ojos, yo creo que estaré a punto de derretirme con su primer beso. Hay besos, sí, ese, dulce como la miel.
Mi madre no dice nada. Sonríe y no dice nada. Calla y sus ojos no me dicen nada. Nada, arsa, no te ahogues. Mi padre no me ha dicho ná de ná. Mis hermanos pasan a medias. Mi perro Whisky me echará mucho de menos.
-¡Ahora que mi dueño me saca de paseo!-
-¡Ahora que me deja subir con él en el sofá!-
-¡Ahora que somos tan coleguis!-
-¡Ahora que paseamos juntos por la arena del mar!-
Otro día menos...
Menos mal que no dejan de pasar, menos mal.
Menos mal, amigo, que los días son como los cubitos de hielo, menos mal.
Menos mal que esto no es un desierto, menos mal.
Menos mal que el banco me dio un par de kilos de más para que le pague su hipoteca, menos mal.
Menos mal que no tengo deudas ni nunca las tendré, menos mal.
Menos mal que tengo dos manos que valen millones para trabajar, menos mal.
Menos mal que mi empresa me preparará un currículum vitae y dos cartas de recomendaciones de mis dos gerentes, menos mal.
Menos mal que Benicarló nunca se moverá del mapa, menos mal.
Menos mal que los amigos que tengo son lo mejores del mundo entero y parte del extranjero, menos mal.
Menos mal que aterrizaré en Abril a su vera, menos mal, bendito menos mal.
Menos mal que en sus brazos encontraré ese hogar que buscaba, menos mal.
Menos mal que en sus palabras sólo hay ríos de cariño y amistad, menos mal.
Menos mal que en nuestra desnudez no dejamos de aprovecharnos uno del otro y nos matamos a gemidos, menos mal que tu chico es muy malo, menos mal.
Menos mal que en sus ojos se iluminan los míos, menos mal.
Menos mal que le gusto y que ella me gusta, Xana, menos mal que nos queremos a mares, menos mal.
Menos mal que ya ha pasado otro día menos, otro día más, cari, menos mal.
(Bló, 12/1/2006;).....El lunes 103
Trabajo en una empresa de productos químicos. Aquí tenemos unas cuantas básculas de precisión que solemos calibrar dos veces al año. Son básculas que funcionan cien veces mejor que las que hay en las farmacias. Estas últimas, las de las farmacias, suelen tener errores a favor del cliente, es decir, que pesan siempre unos kilitos de menos para que te vayas todo contento a casa y vuelvas a repetir la operación, de irte a pesar a la farmacia, cuando tu báscula del cuarto de aseo te dice lo contrario.
Mi relación con el peso es un sube y baja constante sin atisbo de problema. Puedo llegar a pesar 87 kilos en las navidades del 2003. Lo recuerdo porque llegué a ponerme unos pantalones grises muy guapos de cuando yo tenía diecinueve. Un poco más y lloro de emoción.
El peso ideal de cada uno suele estar relacionado por la altura del individuo en cuestión (hombre), es decir, yo que mido 1,86 tendría que pesar +/- 86 kilos. Pero no me veo yo pesando esa cantidad. Bueno, te miento, si me dedicara a algún deporte de atletismo igual sería mi peso ideal.
En el verano del 2002 llegué a la cifra mágica de los 100 kilos. No veas como tenía castigado el cinturón de mi pantalón. Suelo darme cuenta del volumen de mi panza por los agujeros donde coloco la barrita metálica del cinto. En aquellos días incluso unas piernas macizas y desproporcionadas me daban un andar característico, parecía ser un tipo que me hubieran dado un apaño en el culo.
A los dieciséis años pesaba unos 82 kilos, pero apenas tenía espalda, los brazos muy fofos y un flotador grasoso que rodeaba mi cintura que no había manera de marcharse. Después de dos meses de verano con mucho trabajo, fiesta y jolgorio por la noche y una comida al día, conseguí sin proponérmelo perder más de 10 hilos y quedarme en los huesos.
Al principio de este 2005 que ya se ha ido, comencé a pegarle mucha caña con una pesas de seis kilos que se compró mi hermano Manu cuando éramos niños. Desde siempre he hecho algo de deporte; Fútbol, correr, natación, montaña y ejercicio en casa; flexiones, abdominales y pesas. No hay año que no haga algo, aunque solo sean dos meses y luego lo dejo para otras fechas más lejanas. En este año combinaba con las dos mancuerdas de seis kilos ejercicios específicos para los hombros. Series largas de 25 repeticiones con el mismo peso. Eso hace que la carne pierda grasa y simplemente se ponga fibrosa, musculosa pero sin llegar a coger volumen.
Lo primero que hago cuando me levanto de la cama a las siete de la mañana es poner música e ir a coger mis dos pesas de seis kilos y con los ojos legañosos y dormidos, arranco el día con una serie de hombros de 25 repeticiones. Luego me quito la parte de arriba del pijama y me coloco una camiseta y vuelvo con otra serie de 25 repeticiones con otro ejercicio distinto para los hombros. Me pongo el jersey y vuelvo la carga. Suelos hacer por las mañanas 6 series de 25 repeticiones antes de irme a trabajar. Así todos los días.
Los ejercicios de hombros son espectaculares por el desgaste físico que produce y por el trabajo aeróbico que traslada al corazón y pulmones. A parte de trabajar sin darte cuenta los antebrazos, tríceps, bíceps, dorsales, abdominales, cuello y espalda con el mismo ejercicio.
De los 16 a los 22 solía realizar muchas flexiones en el suelo para endurecer los pechos. Recuerdo que de un plumazo podía hacerte sin esfuerzo 40 flexiones de un tirón. Ahora apenas hago. Tengo una capacidad brutal de sacar unas pectorales que parecen que sean de un culturista y luego me da por andar como si fueras un cruasán que se quisiera comer a todo el mundo. Por eso que ya hace muchos años que no me dedico en cuerpo y alma a sacar mis pectorales. Un mes al año me quito un poco la grasa.
Este verano del 2005 me quedé en 93 kilos y me sentía de los más presumido del mundo. Tocar el abdomen y sentir que no tienes el flotador es una de las sensaciones más absurdas y maravillosas que he sentido en mi vida. Justo por esas fechas conocí a Xana y descubrí que jugando mucho, mucho, mucho, pero que mucho en la cama, se trabajaba sin saberlo los glúteos, piernas, brazos, espalda, pulmones, corazón... cariño... ven aquí, no te escapes... Ummmmh, fíjate tú!
Ya han acabado las navidades. Apenas he movido un agujero del cinturón y el pantalón me está ajustadito. Tengo una espalda contundente, unos hombros marcaditos y unos brazos en su sitio. Tengo el pecho un poco flácido y un poco de flotador en mi cintura. Total que este lunes pesaba 103 kilos y con poquito que haré en este mes seguro que bajaré seis kilitos y ahí me quedaré.
Ahora ya o sabéis, mi peso sube y baja, baja y sube, sube y baja...